Reconocimiento no es igual a realización.

Para muchos, tomar su primer trabajo es resultado de una necesidad para generar ingresos y mantenerse. Para otros más afortunados, comenzar a trabajar es algo “normal” y esperado al cumplir cierta edad y para otros tantos aún con más suerte empezar a trabajar es también la oportunidad de realizar un sueño de años.

Sea cual sea la razón por la que hayamos comenzado a trabajar, todos buscamos algo en común de nuestro trabajo que va mucho más allá del dinero que ganamos: realización.

El problema con la realización que esperamos lograr con nuestro trabajo es que, en la mayoría de los casos, no sabemos qué se siente o como se ve esa realización, así que  equivocadamente creemos que la veremos reflejada en el reconocimiento de nuestro trabajo.

Esperamos que nuestro jefe reconozca abiertamente y frente a nuestro equipo, el gran trabajo que hemos hecho. Esperamos que la organización que nos emplea reconozca nuestro esfuerzo y dedicación a esta recompensándonos con una promoción, un incremento salarial o un bono especial.
Esperamos que la industria de la que participemos nos reconozca como líder de opinión en esta, invitándonos a impartir conferencias, a escribir para publicaciones, y algunos, hasta con homenajes o tributos.

Esperamos que nuestros amigos nos reconozcan adulándonos, diciéndonos todo lo que nos admiran, estiman y respetan.

Y esperamos que nuestra familia nos reconozca como un gran proveedor, como una muy buena pareja, un excelente hijo y un mejor padre.

Esperamos, esperamos y seguimos esperando a que se nos de el reconocimiento que creemos que nos merecemos, en el tiempo y forma en la que pensamos que lo merecemos.

Y así, esperando, nuestro ego e inseguridad van consumiendo nuestra paz.

Nos angustiamos, enojamos y hasta deprimimos porque no hemos recibido el reconocimiento que sabemos merecer y que necesitamos tanto para sentir que por fin, después de tanto esfuerzo casi sobre humano, nos hemos realizado.

Y olvidamos por completo que la realización  de cada uno como persona no puede venir de ningún factor externo. Perdemos de vista que si dejamos nuestro sentido de realización en manos de otros, jamás lo obtendremos, pues cada quien está tan ocupado, como nosotros, por obtener su propia realización.

Yo he cometido con frecuencia este error, después de todo el ser humano es el único animal capaz de caer en la misma trampa más de dos veces.

Y cada vez que me descubro esperando el reconocimiento de otros para sentir que lo estoy haciendo bien, tengo que preguntarme a mi mismo por que estoy haciendo el trabajo que estoy haciendo y entre otras cosas cuestionarme también:

¿De todas las tareas que tengo que hacer en mi trabajo, son muchas más las que disfruto que las que no?

¿Hago lo que me gusta y me gusta lo que hago?

¿El precio que pago por hacer lo que hago es el que estoy dispuesto a cubrir?

¿Cuándo hago bien mi trabajo, veo a alguien sonreírme al espejo?

¿He podido ver como mi trabajo aporta a la vida de alguien más?

¿Cuando llego a casa tengo más sonrisas que malestares que compartir?

Y puede ser que al responderme estas y otras preguntas no sea capaz aún de decir si me he realizado o no, pero más seguro que no, por lo menos  veré si voy en el camino correcto o no.

 

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3 comentarios el “Reconocimiento no es igual a realización.

  1. Ahorita estoy “desempleado”, o mejor dicho, trabajo pero no me pagan. ¿Porqué?, pues por conseguir un lugar dentro de una paraestatal que los que están adentro no valoran y los que estamos afuera añoramos esas pequeñas ventajas que tiene sobre otras empresas, pero de eso no te quería comentar, sino de que aún así, y a pesar de que muchas veces no me gusta para nada lo que hago, sino que lo hago más por como tu indicaste al principio, “porque lo tengo que hacer”, siempre me he topado con momentos muy interesantes y que me han ayudado a mi crecimiento como ser humano. Lo importante o que he aprendido es que “cualquier cosa que hagamos la hagamos con entrega, con ganas de ser el mejor en ello”, porque así aunque sea o no lo que nos gusta, tendremos la satisfacción de haber hecho algo bien.

  2. Es muy cierto lo que planteas, por ello, sí es necesario disciplinarse y todos los días, o al menos una vez a la semana, revalorarnos a nosotros mismos. También tomar en cuenta que es cierto que el reconocimiento es motor de la productividad y la creatividad, sin embargo el hacer lo que nos toca y también lo que nos gusta, con su requerida de dosis de amor y emotividad, es lo que nos da la realización, que va de la mano con la satisfacción del deber cumplido.

  3. Efra,

    Un post en el momento adecuado. Me he descubierto “sufriendo” por esperar el reconocimiento de mi familia por ser todo lo que dices.

    Confieso que la he pasado mal. Sobre todo por sentir que “me valoran poco”.

    Creo que debo contestar las preguntas que pones.

    Buen post. Como siempre.

    Saludos,

    Eloy López.

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