De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

¿Lo recuerdan?

¿Lo recuerdan? Esa sensación cuando éramos niños y estábamos a punto de vivir algo nuevo. Lo sentíamos cada año escolar que comenzaba, cada navidad esperando a Santa Clause o cada noche de verano en la que dormir resultaba imposible ante la víspera del viaje de vacaciones que al día siguiente emprenderíamos con nuestra familia. Lo sentimos durante años y años, en distintas etapas de nuestra vida, al pasar a secundaria o al graduarnos de la Universidad o cuando por fin conseguimos nuestro primer trabajo formal.

Pero el ser humano es rutinario por naturaleza y después de un rato el olor a nuevo de esos días se va perdiendo ante la repetición casi automática de aquellas actividades del día a día que en un inicio pensamos que nunca nos hartarían.

Entonces tratamos de suplir lo aburrido de nuestra cotidianeidad con placebos alternativos que en muy poco tiempo terminan por gastar su novedad. Compramos alguna prenda de moda, un viaje de fin de semana o nos mudamos de casa, incluso algunos de país.

Pero olvidamos que no importa cuántos cambios hagamos, siempre habrá la misma constante en todo lo que hagamos: nosotros mismos.
Y así cada vez que “cambiamos” algo en nuestra vida, al poco tiempo volvemos a sentir que nos falta esa emoción de hacer lo que queremos hacer; y todo porque entre tantos cambios y cambios, perdemos de vista que lo que en realidad tenemos que cambiar es nuestra actitud.
Dejar atrás aquello que no nos gusta hacer pero que creemos que no tenemos otra opción más que hacerlo, perder el miedo a arriesgarnos a hacer lo que en el fondo sabemos que más queremos y mejor sabemos hacer. Vernos al espejo y decirnos a nosotros mismos que merecemos darnos la oportunidad de dar un giro real a nuestra vida, tomar la iniciativa y volver a sentir esa profunda emoción que esta noche, después de tantos años, no nos dejará dormir otra vez.

¿Lo recuerdan? ¿Y qué esperan para vivirlo otra vez?

Manten lo primero, primero.

Planes y estrategias de negocio a 10 y 5 años, planes anuales de trabajo y programas de trimestrales que te llevan a su vez a los objetivos del mes, los proyectos de la semana y finalmente a la lista de pendientes y tareas que tienes que realizar cada día.

“Lo que no está en la agenda, simplemente no se implementa” dicen algunos expertos en administración.

Pero “¿Y cómo le hago para asegurarme de no salirme del plan y hacer todo lo que tengo que hacer?”, fue la pregunta que hoy alguien conmigo compartió.

Una pregunta que seguramente todos nos hacemos al día, por lo menos una vez y que me llevó a recordar un pasaje del libro“Monday Morning Mentoring”de David Cottrell, en el que el autor sostiene que para ser un líder eficiente y eficaz, uno tiene que mantener siempre lo primero en primer lugar.

Por supuesto distintas técnicas y metodologías para administrar el flujo de trabajo existen ya; desde calendarios y agendas, impresas y digitales, donde enlistamos todos los pendientes y tareas por hacer, hasta hojas de tiempo donde resumimos las actividades que hemos realizado ya.

Pero esto me resulta totalmente insuficiente ya.

Porque hacerse el ocupado es muy fácil y, con relativa sencillez, todos los días podríamos hacernos de una intensa lista de pendientes y urgentes que resolver si ni siquiera tenernos que esforzar; bastaría con decirle que sí a cada persona que cruza por nuestro lugar de trabajo interrumpiendo y pidiéndonos algo más.

“No hay cosa más inútil que hacer eficientemente aquello que no tenemos por qué hacer”.

Por eso la enorme importancia de saber qué es para nosotros lo que ocupa ese primerísimo lugar y que debe servir como guía para todo lo demás.

En la mayoría de las organizaciones, a esta guía le llaman misión. En el caso de las personas podríamos llamarle visión, principios o valor.

Y así cada cosa que hagamos, nuestros estudios, nuestro trabajo, cada acción debería de estar guiada por esa principal razón.

El trabajo que elijamos, los hobbies que escojamos, las actividades que hagamos, todas debiesen estar amarradas a esta razón; así, cualquier otra cosa, por importante o urgente que parezca, si no está ligada con esta razón principal, no necesariamente lo será.

De modo que la pregunta que queda ahora es: Para ti ¿Cuál es tu principal razón?

Ayúdame a entrevistar a un importante líder de opinión del Marketing Digital

He de confesarlo, soy muy afortunado. La profesión a la que me dedico me ha permitido conocer y aprender de mucha gente talentosa, experimentada e interesante; y a veces algunas de esas personas con las que he podido interactuar resultan ser importantes líderes de opinión que han ayudado a formar y transformar la industria del marketing digital a nivel mundial.

¡Y el próximo jueves, esta oportunidad se repetirá una vez más!

Así es, este jueves 18 de Junio conoceré y entrevistaré personalmente a uno de los principales influenciadores del marketing on-line hoy día y en esta ocasión quiero compartirlo con mis amigos, no solo porque publicaré el video de la entrevista aquí y en Mekate.com, sino porque ahora les pediré que me ayuden a hacer la entrevista también.

¿De quién estoy hablando? Eso no se los diré, pero si quieren ayudarme a entrevistar a una gran presonalidad, sigan leyendo.

Es muy sencillo. Todos tenemos siempre preguntas que quisiéramos hacer pero no siempre tenemos la oportunidad de hacerlas, así que llena la siguiente forma y dime qué quieres que le pregunte a este experto.
Las 5 preguntas más interesantes las incluiré en la entrevista dándole crédito a la persona que la envío.

¡Pero no es todo! ¿Quieres acompañarme a la entrevista?

Si vives en la Ciudad de México (o puedes venir fácilmente y por tu cuenta) y te dedicas a la publicidad y mercadotecnia digital, dime a quién crees que voy a entrevistar.
La primera persona que me diga de quién estoy hablando y me envíe su biografía y títulos de los libros que ha publicado, lo invitaré a acompañarme a la entrevista…claro, no todo es gratis…si ganas, tendrás que ayudarme y manejar la cámara para grabar. 🙂 (Obvio, si ya te conté de quien se trata ¡No vale!)

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Necesito tus sugerencias

¡Pero qué semana tan activa la pasada! Definitivamente llena de eventos importantes.

Empezando con la conferencia en WTC para el evento de Empresas 2.0, después en Monterrey con las conferencias para la Universidad de Monterrey y también para el evento de Empresas 2.0 y cerrando con broche de oro con el evento de presentación del capítulo de los YouTube Awards con el Círculo Creativo.
Por cierto, muchas gracias a todos los que participaron en todas estas charlas…y como lo prometido es deuda…¡aquí están algunas de las fotos de los eventos para que se encuentren! 


Es curioso, pero a veces cuando uno dedica parte de su tiempo y trabajo a escribir, dar conferencias, etc. uno se acostumbra a hablar, a dar recomendaciones y sugerencias, pero mas frecuente que no, uno olvida seguir también aquellos consejos que da para los demás; así que pensando en esto y con ganas de darle respuesta a una serie de preguntas que he venido haciéndome desde hace varios meses, ahora yo les pido su consejo a ustedes.

Solo necesito que respondan 5 sencillas preguntas que pongo a continuación. No les quitará ni 2 minutos de su tiempo y me habrán ayudado muchísimo con sus respuestas, así que por favor, una vez más te pido a ti, sí tú quien está leyendo esto: ayúdame y dame tu consejo.


Atrévete a preguntar

¿En cuantas ocasiones no se han quedado con la duda respecto a algo o con las ganas de obtener algún trato especial, conseguir una bonificación exclusiva o simplemente con las ganas de preguntar y saber por qué algo es de la manera que es?

Mi consejo: no se queden callados y con las ganas de preguntar.

A muchos les parecerá peligroso atreverse a preguntar y correr el riesgo de parecer tontos, ilusos, confiados, inocentes, ignorantes o ridículos.
Muy pocas son las personas hoy que están dispuestas a mostrar su lado vulnerable para poder aprender, crecer o lograr algo; y consecuencia de esto, muchos se quedan tal y como estaban y con las ganas de avanzar.

Miles de malentendidos diarios crecen fuera de proporción precisamente porque alguien no tuvo el valor de ser directo y preguntar a cerca de lo que está sucediendo.
Miles de personas se quedan en la mediocridad por temor a alzar la mano y preguntar si existe alguna oportunidad mejor para ellos, para su vida o para su familia.
Miles de parejas rompen porque nunca tuvieron cara para voltear a ver al otro y preguntar si son felices o que pueden hacer para crecer su felicidad.
Miles de padres pelean con sus hijos porque en lugar de predicarles no se dan espacio para preguntarles si están bien o si necesitan algo más de atención.
Miles de viajeros permanecen atorados en la incomodidad de un pequeño asiento de avión porque no tuvieron la iniciativa de preguntar si acaso había la posibilidad de hacer un cambio a primera clase o cualquier otro asiento mejor.
Miles de estudiantes reprueban una materia porque en clase prefirieron guardar silencio y aparentar saberlo todo en lugar de pedir que el profesor lo repitiera una vez más.
Y miles y miles de personas se quedan con todas las ganas de hacer lo que quieren hacer solo porque no se atrevieron a preguntar si lo podían hacer.

¡Atrévanse a preguntar! No hay pregunta tonta, no hay pregunta sin respuesta (aun cuando la respuesta no sea exactamente la que esperábamos), no hay porque quedarse callado.

Yo he aprendido que el valor de preguntar siempre trae consigo una gran recompensa.
Ok, lo admito, puede ser que no siempre se nos de la respuesta que quisiéramos, pero más frecuente que no, esta sí se da.

Es más, algunas de las cosas que obtenido por tan solo atreverme a preguntar son:

  • Mi esposa, cuando le pregunté hace diez años si quería ser mi novia y 4 años más tarde si se quería casar conmigo.
  • Mi Auna cantidad menor de pago a la que pedían.
  • Ascensos a primera clase sin costo adicional al volar en una línea comercial.
  • La oportunidad de ser un co-autor para la nueva versión 2008 del libro The Age of Conversation ’08.
  • El acceso a participar como expositor y conferencista en distintos eventos de instituciones educativas.
  • Desarrollar negocios con distintos clientes solo por tomarme el tiempo de preguntarles qué es lo que necesitan.
  • Establecer grandes relaciones de negocio y especialmente personales, solo por preguntar “¿Cómo estas? o mejor aún ¿Quién eres?

Así que he aquí un par de preguntas para ti: ¿Qué has dejado de preguntar que te ha detenido en el pasado? ¿Qué has querido pedir y hasta ahora no te has atrevido a hacer?
Respóndete a ti mismo esto y no dejes que esta semana termine sin que hayas levantado la mano y te hayas atrevido a preguntar.

PD: ¡No olvides visitar mi post en Mekate.com! Esta semana hablo del Décimo Congreso de Adictos a la publicidad, en el que tuve el honor de participar como conferencista. Visita ya

El poder de saber preguntar.

Si pudieras hoy hacer una sola pregunta, la que tú quieras, con la certeza absoluta de que te sería respondida en el mismo momento, sin trucos ni nada a cambio. ¿Qué preguntarías?
¿Qué incógnita buscarías resolver? Talvez algo como, cómo te irá en el trabajo o si cambiarás de auto próximamente, si recibirás un aumento o una promoción o si te mudarás al extranjero. Quizá buscarías saber si ese alguien especial aún te quiere o lo ha dejado de hacer, o si alguien te quiere hacer daño o si la situación económica, social o laboral te será más favorable.

¿Por qué desperdiciamos esa oportunidad única con preguntas superficiales y “yoyistas” (como las llamo yo)?
¿Por qué perder el tiempo preguntando si nos irá mejor en la vida, en lugar de de hacernos entender a nosotros mismos que debemos disfrutar y agradecer de corazón (“El corazón también tiene neuronas” dijo René May en una conferencia que dio el día de ayer, sobre el don que tiene y comparte para ayudar a los demás), todo lo que hoy forma parte de nuestras vidas?
Comprender que hasta que no sepamos apreciar con sinceridad todas las bendiciones que la vida nos da, no estaremos listos para valorar aquellos cambios por los que queremos preguntar.

¿Por qué no entonces hace mejor uso de esa única oportunidad y preguntar como es que podemos ayudar a los demás? ¿Qué podemos hacer para impactar la vida de quienes nos rodean? ¿Qué podemos hacer para ayudar a que su día sea un poco o mucho mejor?

Quizá si aprendiéramos a hacer estas preguntas, descubriríamos que no necesitamos a alguien más con un don especial para darnos la respuesta. Y entenderíamos que a quien deberíamos preguntárselas es a aquel sujeto que vemos en el espejo todas las mañanas.

Yo ayer desperdicié mi pregunta única al hacer una tan mundana, lo que me consiguió una respuesta igual de ordinaria.
Hoy después de pasar el día entero y toda la tarde de ayer meditando al respecto, llegué a una gran (y por cierto, aliviadora) conclusión:

La respuesta que en realidad ayer buscaba, la obtuve hoy, y es la que acabo de compartir aquí.
Después de todo, en la mayoría de las ocasiones, del algún modo, las respuestas vienen ocultas ya dentro de las preguntas que hacemos, así que solo hay que saber que preguntar.

¿Alguna pregunta?