De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Mi tema en 2012.

“A comenzar el año a dieta para bajar de peso… pero bueno la dieta la empezaré hasta después del día de reyes porque ahí viene la rosca…”

“Ahora sí, este año dejaré de fumar… pero bueno que sea en Febrero porque hay mucho que hacer a inicios del año…”

“Este año voy a trabajar con mucha dedicación… pero bueno espero a Marzo porque en México los primeros dos meses todo está parado…”

“Ahora sí, este año tengo todo el propósito de ahorrar mucho dinero… pero bueno que sea después de la cuesta de Enero…”

Son algunas de las más típicas frases que escuchamos desde los primeros días de cada nuevo año… curándonos en salud y ofreciendo, desde el inicio, los pretextos por los cuales no alcanzaremos ninguno de los “serios, firmes y formales” propósitos que con tanto bombo y platillo habíamos anunciado que haríamos…

Por eso, este año, mi lista de propósitos nuevamente es muy corta: CERO.

Y así, nuevamente empiezo el año sin listas inútiles de propósitos que a tan solo un mes de entrado el año comiencen a frustrar a cualquiera por la incapacidad de cumplirlos.

En lugar de esto, por quinta ocasión, arranco el año con la misma práctica que desde 2008 he tenido: Definiendo mi tema anual.

Es decir el concepto rector bajo el cual trabajaré y viviré en los próximos 366 días (es año bisiesto, no un typo).

Un tema anual, para quienes son nuevos en DLC, no es otra cosa que un camino “estratégico” que nos ayuda a mantener claro un norte para llegar a alcanzar aquellos objetivos y logros que queremos conseguir, y que nos ofrece la flexibilidad, en tiempo y espacio, necesaria para asegurarnos de hacer todo aquello que tenemos que hacer, sin necesidad de romper absurdas promesas.

Por ejemplo: si uno de tus objetivos es mejorar tu salud, en lugar de decir que tu propósito será hacer ejercicio todos los días, cuando en el fondo sabes no tienes el tiempo que eso requiere y que eres incapaz de levantarte más temprano para hacerte de ese tiempo, enfócate en adoptar distintas prácticas que en efecto te ayudarán a estar más saludable a lo largo del año: Reducir tan solo un poco el consumo de carbohidratos en lugar de ponerte a dieta, guardar el automóvil y caminar más, salir a dar una caminata de 20 minutos en la tarde, etc.
O si tu objetivo es tener un mejor trabajo, en vez de decir que buscarás un mejor puesto en otra empresa (en la que seguramente al pasar de los meses te sentirás igual de incómodo), comienza a identificar cuáles son las cosas que más te gustan hacer y que mejor sabes hacer, analiza si en tu posición o empresa actual tienes la oportunidad de hacer eso o identificar la organización ideal para ti o tal vez si lo mejor es que establezcas tu propia empresa, y define un plan para que poco a poco, día con día, comiences a hacer justo eso que quieres hacer.

Así pues, por quinto año consecutivo, he aquí mi tema para el 2012:

Continuidad, Constancia y Congruencia.

Continuidad y constancia para seguir construyendo y viviendo desde ahora mi proyecto de vida, seguir dibujando mi propio mapa y continuar trabajando haciendo lo que mejor se hacer, más disfruto haciendo y con lo que se que más valor puedo aportar a mi comunidad.

Seguir estudiando, creciendo y conociendo personas inspiradoras, dedicadas, honestas y con las mismas ganas de construir un mejor mundo donde vivir.

Continuar creando y construyendo, con enfoque y pasión, nuevas oportunidades, nuevas ideas y nuevas plataformas para mi, para mi familia, para mis amigos y para mi comunidad.

Y seguir apoyando y acompañando como Coach a tantas personas tan talentosas y brillantes como hasta ahora.

Y congruencia para recordar todos los días que cada decisión y cada acción que lleve a cabo tendrá una consecuencia con la que, de acuerdo o no, tendré que vivir y que, por lo tanto tendré que hacer un doble esfuerzo para tratar de tomar las mejores decisiones, guardando congruencia entre mis acciones, mis principios y mis valores.

Y de nuevo constancia para como, digo día a día, seguir compartiendo, seguir aprendiendo, seguir soñando, seguir tomando acción, mantenerme agradecido y curioso, ocupándome de mi mismo y seguir siendo feliz.

¿Y cuál va a ser tu tema para este 2012? Me encantaría que nos lo compartieras aquí, así que siguiendo la ya también tradición, taggearé a algunos amigos para que nos cuenten su tema para este año:

@lasmanadas, @engelfonseca, @saraeshken, @Danykill, @mmandujano, @Macrisjauregui, @OdetteRdz, @ftrevino, @gonzoogle, @lezorrillo, @RicardoAlducin, @jonathanalvarez, @rebecadallal, @raymkt, @wera_supernova, @jazminfajardo, @RomeoMarquez, @LaMazapancita, @RicardoZamora, @Amenazza, @marimar_g, @guruclef, @alfonsolg, @heberthernandez, @allan05, @ImSarai, @linaerg, @AngelicaGG, @gpbolde, @seumenicht, @PAVKA, @wolfmulder, @martinaceves, @p_mendicuti, @BONO_DG, @luserrano, @monyherrero, @ricardoblanco, @equevedo, @imarchant, @heberthernandez, @varu28

20 de mis posts favoritos del 2011.

Muchos fueron los posts que me impactaron en el año, elegirlos y clasificarlos resulta difícil, pero he aquí 20 de mis posts favoritos que he podido agrupar en 4 categorías:

En DLC:

6 consejos que hubiera querido recibir 

5 in life

Críticos y criticados

¡Felicidades! Quebraste por ahorrar

30 minutos para aprender

Sobre desempeño, desarrollo, coaching y liderazgo:

Robin Sharma: How do you define success

Seth Godin: Insulate yourself

Tim Sanders: Good weeks lead to good years

Zen Habits: 3 simple ways to making money from any passion

The energy Project: How to  accomplish more by doing less

Sobre Marketing, comunicación y negocios:

Tim Sanders: Do you really want to bet your business on FaceBook

Mitch Joel: The ever-evolving consumer evolves again

Seth Godin: Please consider weird

Jim Connolly: 15 Powerful ideas to help you grow your business in 2012

Chris Brogan: Ship vs shit

Talentosos profesionales 100% Mexicanos:

Raul Cardós: Todos somos presidentes

Marco Ayuso: 16 principios para convertir tu pasión en negocio

Enrique Quevedo: La falacia de los followers

Rosaura Ochoa: 6 principios para socializar tu marca

Manuel Mandujano: Días después, Jobs el que le perdió el miedo a la vida

Tu mejor decisión en el 2011.

Tengo una tradición. Cada fin de año dedico el último post de DLC a hablar de por qué estoy convencido de que el año que termina fue mejor que el anterior y ese fue mejor que el que le precedió y así hacía atrás, demostrando que cada año es mejor.

El post de hoy, casi me hace romper esa tradición pues, escribiendo sobre la mejor decisión que tomé este año, comenzaba ya a hacer un recuento de todo por lo que estoy profundamente agradecido este año, pero como esa tradición la debo cumplir la próxima semana, preferí compartir las mejores decisiones tomadas en 2011 por varios amigos personales y de la tweetósfera y que me compartieron el martes pasado durante la transmisión de Neurona Digital.

¿Por qué compartir las decisiones que otros tomaron? Porque esta vida está hecha de decisiones y consecuencias. Todos los días tomamos decisiones, a simple vista unas más importantes que otras, pero todas con consecuencias e impacto clarísimo en nuestra vida. Vaya, hasta quienes no quieren decidir por ellos mismos, están tomando una fortísima decisión.

Debo decir que algo interesante para mi fue ver que todas las respuesta que recibí, fácilmente las podríamos clasificar en 3 categorías, que seguramente, si son frecuentes lectores de este blog, les serán muy familiares:

1) Compartir… lo que tengo… mi experiencia… mi conocimiento… KEEP SHARING.

@Luserrano – ¿La mejor decisión del 2011? Compartir lo que he aprendido en cursos, seminarios, talleres.

@Linaerg – fue apoyar a las empresas a desarrollar su presencia en línea, porque vimos su crecimiento vía @CosmosMX

@ulibarth – seguir trabajando en y desde México con ese talento grande

2) Aprender…  a escuchar… de otros… nuevas competencias… KEEP LEARNING.

@DoktorVakero– A título personal escuchar más y hablar menos. Aprendí y entendí tanto de tantas personas que el resultado no tiene precio.

@lachinous – creo que aprender a escuchar a seguir adelante y a parar en el camino.

@ferandradec – mi mejor decision, aprender a desprenderme de lo material, sin lugar a dudas

@irregy – una decisión fue empezar una maestría, sacrifico dinero y tiempo, pero bien lo vale!

@luismaram – Mi mejor decisión en 2011: Seguir aprendiendo y al hacerlo sentirme cada vez más principiante

@rebecamn dejar que pasaran las cosas y quedame a explorar mexico. mucho aprendizaje y cada dia una aventura =)

@bajozocalo – definitivamente, estudiar Estadística Aplicada; me ha abierto una panorámica profesional increíble.

@MayeLoyola – decidí ser feliz con lo q la vida me da. Vivir en el aquí y el ahora y regresar al gimnacio!!! jaja

@jorcervan – la mía fue empezar a estudiar Taichi.

3) Atreverse a tomar riesgos y luchar por lo que uno quiere…  KEEP DREAMING & TAKE ACTION

 @MayeLoyola – aaaaaa y hacer lo q amooooo @lasmanadas

@Tackxiu21 – la mía yo creo que fue no darme por vencido y seguir luchando por lo que quiero!

@rebecadallal – buscar mi desarrollo personal y profesional (también fue muy difícil), he logrado crecimiento y cierro muy bien el 2011!

@EloyLopezJ – Apostar por continuar mi idea de cambiar paradigmas sobre acercar la cultura del seguro y aceptar el gran reto.

 @reynits – la mejor decisión, atreverme a conocer el mundo del SM, me ha traído aprendizaje, sorpresas y nuevas grandes amistades

@galancantu la decisión de correr riesgos; porque hay que vivirlos

@OdetteRdz – que tal?: aceptar casarme el próximo 2012, hacerme un tatoo, #DespiertaTuNeurona, un piloto para TV

@AdalRamones 2011?… La más importante; hacer la obra “Tiro de Gracia” con mi amigo y maestro Juan Carlos Colombo.

@Said_Morales -mi mejor decisión fue haber creado http://www.hazmerca.com con @oscargalvanmx y haber trabajado en el mundial sub 17.

@MarcoAyuso -¿Mi mejor decisión? Crece el negocio. Crecer es una decisión, no una casualidad y ya estaba en una zona de confort…

@p_mendicuti – empezar un nuevo proyecto con excompañeros de la universidad que esperemos vaya tomando forma en 2012!

@csolares2 – venirme a vivir al DF para ser estratega diigtal de Nestlé

@mauricioangulo – fue volverme independiente. Tengo un equipo de trabajo increible y ya un año por nuestra cuenta.

No me queda la menor duda, las mejores decisiones que muchos tomamos fue atravernos a realizar nuestros sueños, seguir aprendiendo todo el tiempo y a la vez compartir con otros lo que sabemos y tenemos; y así día con día dibujar un pedazo nuevo de nuestro propio mapa.

Por eso seguiré convencido de todos los días decir:

Ahora es tú turno: ¿Cuál fue, en 2011, tu mejor decisión?

Las corporaciones y los emprendedores.

He sido muy afortunado, 15 de mis 16 años de carrera profesional, los he vivido haciendo carrera corporativa colaborando con algunas de las más destacadas organizaciones que he conocido.
Y a la vez, los últimos 4 de estos 16, he podido combinar la vida corporativa con la de emprendedor, hecho que agradezco y aprecio profundamente pues el aprendizaje obtenido de esta combinación ha sido enorme.

Por un lado todo lo que los nuevos emprendimientos podemos aprender de los procesos de las grandes organizaciones (tema que tocaré en otro post) y por el otro, todo lo que los grandes corporativos deberían recordar de cuando eran tan solo un start up, y por qué hoy más que nunca estas grandes corporaciones necesitan urgentemente llenarse de emprendedores.

1)     El emprendedor está mucho menos preocupado por quedar bien con el jefe y muchísimo más enfocado en generar resultados.

2)     El emprendedor no solo quiere aprovechar las oportunidades que se presentan en su camino, sino que además está buscando la manera de crear nuevas oportunidades para otros.

3)     El emprendedor no pasa la mayor parte de su tiempo divisando la mejor estrategia de CHA (Cover His/Her Ass) para no perder los beneficios que la corporación le da, y por el contrario está acostumbrado a arriesgar siempre un poco más.

4)     El emprendedor no se recarga en la marca de la organización para sentir valor, sino que es valioso por su propia marca personal.

5)     Para el emprendedor los obstáculos no son pretextos que aprovechar para dejar de hacer algo “sin culpa”, sino razones para esforzarse más.

6)     El emprendedor sabe que no es el dinero, sino el tiempo su más importante recursos y aprende a distribuirlo y usarlo mucho mejor, alejándose a toda costa del 9 a 6.

7)     El emprendedor entiende lo crucial que es crear una gran experiencia para sus clientes y siempre trata de dar algo más, pero a la vez comprende lo importante que resulta saber decirle que no a un cliente cuando es necesario.

8)     El emprendedor aprende a dibujar cada día un nuevo tramo de su mapa sin esperar que alguien más lo haga por el.

9)     El emprendedor no es auto empleado, el emprendedor hace lo que hace por pasión, amor y convicción.

10)  El emprendedor comprende lo crítico que es desarrollar nuevo talento para su organización, no solo como un “plan de sucesión” sino como una manera de lograr que su empresa funcione aún sin el, rodeándose siempre de personas que en distintas áreas funcionales son mejor que el.

11)  El emprendedor no está preocupado por generar riqueza y llegar a la cuota del trimestre, está dedicado a crear abundancia para su ecosistema, para sus colaboradores y para el también.

Expectativas

Expectativas, todos las tenemos y todos estamos sujetas a estas.

Manejar expectativas todos los días es tan normal como beber aguar y sin embargo muy pocos hacen un buen manejo de estas.

Pocos son quienes definen y comparte claramente sus expectativas al contratar un servicio, comprar un producto o hacer un trato; y muchos menos son los que desde el inicio comparten y definen claramente cuáles son las expectativas que en realidad pueden cumplir.

Es curioso, cuando se inicia una nueva relación, la que sea, de trabajo, comercial, amorosa, amistosa, etc. Todos queremos mostrar la amigable cara de quien todo está dispuesto a dar para que la otra persona sea feliz. En esos momentos, escasos son quienes están dispuestos ser quien le dice a un cliente que lo que está pidiendo y de la forma en la que la está haciendo no es lo que se puede entregar. Todos quieren decirle “al cliente” que sí.  Y a la vez casi nadie quiere ser “el ogro” que demanda una alta calidad en los entregables que va a recibir.  En ese momento, en pro de agradarse unos a otros toda expectativa real se queda por definir.

Entonces pasa el tiempo, vienen las entregas mal logradas y  las promesas no cumplidas a expectativas que nadie se ocupó de aterrizar y definir.

Definir y compartir claramente lo que esperas de otras personas, sea tu pareja, tus hijos, un cliente, un socio o un proveedor, no te convierte en un ogro engreído, exigente y demandante de atención.

Definir y compartir claramente las promesas que en verdad puedes cumplirle a otros y en qué condiciones puedes hacerlo tampoco te hace un mal y apático vendedor o proveedor.

Definir y compartir claramente lo que esperas de otros y lo que estos pueden esperar de ti, talvez no te convierta en el amigo más popular, quizas incluso pueda costarte algún cliente, un “buen negocio” o una relación, pero esas, por no tener claras las expectativas desde un inicio, de todas formas, más temprano que tarde se iban a ir.

 

 

 

¿Para qué?

Ayer, en mi time line en Twitter leí: “Los tweets de los lunes son en realidad flojera disfrazada de positivismo”, frase que me dejó pensando un rato pues me pareció un desperdicio de tiempo y energía que haya gente que en verdad esté disfrazando su apatía, disgusto y desdén por lo que hacen todos los días con mensajes que en realidad no engañan más que aquellos a quienes no importa que engañen.

Y entonces me quedo preguntando: si no les apasiona lo que hacen, si creen que es necesario aparentar que están contentos haciéndolo y no sienten unas increíbles ganas de hacerlo cada día. Si al iniciar la mañana solo quieren regresar a la cama y lo primero que dicen es que no quieren ir a trabajar. Si en verdad no les apasiona lo que hacen… ¿para qué lo hacen? ¿para qué mal gastar el tiempo, la energía y los recursos de ustedes y de los demás?

Tomar un trabajo solo porque “no encontramos algo mejor” o porque es solo “temporal, en lo que… ahorran dinero, llega la beca, les ofrecen el trabajo soñado, se van de viaje, ponen su millonario negocio, logran el estrellato, etc.”, no solo es un gran error sino un absoluto desperdicio de tiempo, energía, recursos y talento.

Porque “lo temporal” al poco tiempo se convierte en “atemporal”; y de un momento a otro, sumido en la deprimente rutina de hacer aquello que no quieres hacer pero que crees que debes hacer aunque sea a medias “en lo que llega tú momento mágico”, te pierdes en el tiempo de alguien más y aquello que tanto querías hacer y lograr, no lo hiciste jamás, pues jamás trabajaste por ello.

Te perdiste a ti mismo esperando que alguien más trajera aquella oportunidad que tanto mereces, pero que nunca buscaste conseguir porque estabas muy ocupado haciendo a medias y “por un rato” justo aquello que no querías hacer.

Y pregunto de nuevo ¿Para qué?

Por que hacer a medias y por un rato aquello que no quieres hacer en realidad y donde no das lo mejor de ti, no es justo para quien te emplea y ciertamente tampoco lo es para ti.

¿No sería mucho mejor dejar la tibieza de medio hacer lo que no no queremos y atrevernos a luchar y trabajar por lo que sí queremos hacer?

El éxito equivocado.

Estás cumpliendo 15 o 20 años de carrera profesional. Haz tomado el camino difícil y lleno de esfuerzo, dedicación absoluta e intenso trabajo para ascender en la escalera corporativa hasta ocupar por fin la tan anhelada oficina de la esquina, desde la que dirigirás con grandeza esa importante empresa.
Te haz hecho de coches y casas, viajas a múltiples destinos cada año y en pocas palabras tienes la vida “que muchos querrían”.

O bien usaste los ahorros de tu vida en lanzar ese negocio que tanto deseabas. Ahora eres un empresario, tu propio jefe. Eres quien decide y quien define la agenda, estableces tus horarios y tienes la palabra final porque ahora el jefe eres tú y tienes la vida “que muchos querrían”.

Pero resulta ser que aún sientes un vacío. No importa que tanto hayas logrado hacer y cuantos de tus objetivos hayas cumplido ya, hay algo que simplemente no te deja estar cómodo.

Sientes que has obtenido el éxito equivocado.

Usualmente creemos que es muy fácil determinar quién es exitoso y quién no, pues durante años nos han vendido la idea de que exitoso es quien más dinero, mejor coche y mas grande oficina tiene.
Y mientras que conseguir todas estas cosas no está mal, lo cierto es que no son estas las exclusivas señales de éxito que pensábamos; pues por más que los acumules, pueden dejarte sintiendo un gran vacío.

Y es que, no importa cuanto ganemos, que tan alto sea el título que tenemos o que tan importante creamos que es nuestro trabajo… ¿de qué nos sirve todo ese éxito si es el equivocado, el que otros decidieron que era la medida exacta de logros para nosotros, el que los ideales de otras personas fijaron en nuestra mente?

Como dice Tom Peters: “No hay nada más inútil que hacer con éxito aquello que no necesitábamos hacer”.

Ahora imagínense llegar a la mitad de su vida sabiendo que han logrado todo aquello que otros esperaban de ustedes pero que ¡ustedes no querían exactamente hacer!

Por supuesto que todos queremos tener una situación financiera sólida y estable, pero nuestro enfoque debería de estar en lograrla no solo para llenarnos de gustos y caprichos, sino para contar con los recursos suficientes para poder crear y vivir el nivel, estilo y calidad de vida con que queremos vivir.

Hacerlo no es fácil. Aún tengo que encontrar a alguien que conozca la fórmula secreta para lograrlo y paso gran parte de mi día pensando al respecto.
Y, aunque me siento lejos de saberlo, he encontrado que, por lo menos resulta básico encontrar tu pasión, actuar con un sentido de propósito y establecer un motor económico que permita trabajar en lo que más te apasiona, lo que mejor sabes hacer y que además aporta un valor específico a la vida de otros.

Tal vez esto no te vuelva millonario o quizás lo haga en menos de lo supones, pero sea lo que sea, cuando menos no te dejará sintiendo ese vacío de haber logrado el éxito equivocado.

Como dice Nelson Mandela: “El verdadero éxito, el duradero, se encuentra cuando vemos en quién nos convertimos con el tiempo… si fuimos honestos, valientes y sinceros con nosotros mismos.” 

Definiendo el éxito, efrain mendicuti, dlc 011

¡Felicidades! Quebraste por “ahorrar”…

¡Felicidades! Lograste no solo que la agencia no incrementara sus honorarios mensuales este año, sino que redujera estos en 15%, “manteniendo la misma estructura y los mismos servicios que el año anterior”.

¡Felicidades! Encontraste un proveedor que promete darte el mismo servicio o producto por el 50% del valor real de mercado de ese trabajo.

¡Felicidades! Encontraste quien te diera esa conferencia sin costo a cambios de “promoverse” ante tu audiencia.

¡Felicidades! Contrataste aquel curso de capacitación tan importante para tu empresa, por tan solo la mitad del tiempo y de inversión que realmente se requiere para desarrollar esas nuevas competencias.

¡Felicidades! Conseguiste contratar a ese gran ejecutivo por 20% menos del salario que no solo pedía sino que en verdad merece.

¡Felicidades! Tu “gran capacidad de negociación” logró que le ahorraras .5% de egresos a la organización, y de paso lograste…

… Quebrar a tu agencia. Y que todas esas personas, incluyendo a tus empleados, que alguna vez trabajaron apasionada y entregadamente por tú negocio, hoy están trabajando para alguien más, recordando de ti y tu empresa solo los problemas que tus ahorros les provocaron…

… que tu producto final presentara varios problemas en sus entregables pues esa pieza que dejaste de comprar con el proveedor correcto para, orgullosamente conseguirla a mitad de precio, simplemente no cubre con las especificaciones correctas con las que debe de cumplir…

… conseguir que los asistentes a tu evento jamás regresen a otro organizado por ti, pues saben que para ver una presentación de ventas no tienen que pagar…

… que tu equipo, lejos de aprender las prácticas, competencias y  habilidades correctas para desempeñar mejor su trabajo, aprendan tan solo las limitadas, pobres y hasta engañosas prácticas que un “pseudo-experto” les compartió como la fórmula mágica de 5 pasos que jamás, en realidad, existió…

¡Felicidades! Tu visión de ahorro y eficiencia, se convirtió en uno de carencia y escases. Y por querer demostrar que eres un gran negociador, quebraste tu negocio y al ecosistema de tu industria lastimaste también; pues olvidaste que para que una organización pueda en verdad crecer, tiene que lograr que sus proveedores y socios de negocio lo hagan también.

30 minutos para aprender.

30 minutos es el tiempo promedio de recorrido en coche de distancias medias en una ciudad como el Distrito Federal. También el tiempo mínimo recomendado para hacer ejercicio saliendo a caminar todos los días.

Media hora es también el tiempo que típicamente dura un capítulo de un programa de comedia (sitcom), con todo y cortes comerciales , que se transmite en un canal de televisión; y es la octava parte del tiempo que el usuario promedio de Internet en México pasa navegando la red o la mitad del tiempo que pasa leyendo revistas o periódicos.

Y es también uno de los más desperdiciados regalos que tenemos para darnos a nosotros mismos…

En media hora muchas cosas pueden pasar y hay mucho que podemos aprender.

Uno de mis mantras de todos los días es: “Keep Learning” / “Continua Aprendiendo”, a lo que hace poco una persona me rebatió que estudiar todos los días era imposible y que simplemente no hay tiempo para hacerlo.

Está totalmente equivocada.

Todos los días tenemos la oportunidad, el tiempo y el espacio para estudiar y aprender algo nuevo.

Hacerlo no es fácil.

Primero que nada hay que romper con el viejo paradigma que dicta que para estudiar uno tiene que estar sentado en un salón de clases frente a un profesor que será el único responsable de decirle la suya como la verdad absoluta que tiene que aceptar. Y una vez que entendamos que la única persona realmente responsable de asegurar nuestro aprendizaje y crecimiento somos nosotros mismos, estaremos libres para buscar aprender todo el tiempo.

Ahora, hacerlo es fácil.

¿Lo imaginas? ¿Regalarte a ti mismo 30 minutos todos los días para aprender algo nuevo?

Quitándole 30 minutos a las repeticiones de Friends o a la Telenovela del 2 (No finjas, sabes que las ves), para leer por lo menos un capítulo de un libro. Haz cuentas, si el libro promedio que lees tiene 15 capítulos, habrás leído un libro en 15 días, es decir dos libros en un mes, o sea ¡24 libros en un año!

O dedicando 30 minutos a leer 2 a 3 posts de blogs referentes a tu carrera profesional o intereses personales. Si ya estas pasando hasta 4 horas navegando en la red todos los días, ¿qué tal quitarle media hora a ese voyeurismo y chisme en FaceBook o en twitter para aprender algo nuevo de aquellas destacadas personas que hoy nos comparten su conocimiento en la red?

O 30 minutos viendo videos, pero no musicales, sino de los que hoy miles de personas que mucho se han destacado por su buen desempeño profesional en su campo de acción, comparten en plataformas como YouTube, Vimeo, etc. En lo personal yo uso 30 minutos de mi rutina de ejercicio todos los días para ver o escuchar una o dos entrevistas a las personas a quienes más admiro en mi campo laboral o respecto a mis hobbies o simplemente por lo que han hecho en otras áreas
¿Tienes Ipod, Iphone, Ipad, Android o cualquier otro dispositivo móvil donde puedas ver videos y escuchar música? ¿Qué tal si en el gimnasio, en lugar de amargarte con los noticieros que ponen en la televisión, ves un par de videos que puedes descargar desde YouTube, Vimeo, BNet, TED o cualquier otro lugar en la red? ¿O qué tal escuchar un podcast mientras estás atorado en el tráfico de la ciudad?

30 minutos para hablar con un mentor que pueda compartirte su experiencia y aprendizajes, o media hora en la que puedas tú compartir tu conocimiento con alguien más.

Piensa en la ventaja competitiva que tan solo 30 minutos diarios dedicados a aprender algo nuevo te pueden dar en un año sobre el resto de los candidatos cuando te entrevistes para un nuevo trabajo o cuando compitas por un nuevo cliente y traigas contigo un arsenal de 24 libros, 10,950 horas de videos o podcasts o charlas con más de 360 personas diferentes de las que pudiste algo aprender.

Por eso…

Sexy Marketing versus resultados.

La novedad de un wave, un buzz y ahora un G+1, resulta sexy. Un anuncio de texto no. Sin embargo una campaña de Google Adwords bien manejada puede dar excelentes resultados.

Un canal de marca en YouTube que estalla en mil pedazos es sexy. El simple video de una licuadora no; sin embargo una serie de inusuales videos demostrando la capacidad demoledora de esta moliendo iphones, rocas y ipads, subidos a un simple canal de usuario por el director de ventas de esta empresa generó más de 60 millones de visitas e incrementó sus ventas en más de 20%.

Hacer check-ins en FourSquare en cada esquina que visitas es “trendy” y lo trendy es sexy. Pero una oferta de 2 x1 en el café de la esquina, presentada en un volante impreso que se reparte de mano en mano a la entrada de las oficinas aledañas puede llevar más clientes que en efecto compren y no solo transeúntes que cuenten que pasaron por ahí.

Tener un community manager que monitoreé las redes sociales de una empresa es símbolo de innovación y evolución. Por el contrario, una estación de telemarketing para muchos resulta obsoleta; y sin embargo en algunos casos, quienes ocupan estas resultan estar mucho mejor capacitados para atender y resolver las inquietudes de sus clientes y establecer con ellos una relación.

Contar con un fan page en FaceBook donde enviar incontables mensajes a miles de “amigos” es sexy. Pautar en MSN, Terra o Yahoo! Ya no tanto, y aún así este último tiene más usuarios de su cliente de e-mail en el mundo que FB miembros en su red.

Tener miles de seguidores en Twitter es sexy. El e-mail marketing no. Pero hacer una campaña de respuesta directa a una reducida base de datos puede tener muchos mejores porcentajes de conversión y retorno de inversión que publicar mensaje tras mensaje a una base que ni siquiera sabes si en realidad te están poniendo atención.

La innovación no está mal. Adoptar nuevas tecnologías y encontrar mejores formas de alcanzar a nuestra audiencia, relacionarnos con nuestro consumidor y lograr nuestros objetivos tampoco lo está.
Pero tratar de ser sexy solo por decir que estamos innovando en nuestra comunicación puede resultar ser un grave error.

Si vas a innovar y vas a adoptar nuevos medios de comunicación, que sea porque cuentas con una sólida estrategia que justifica, en base a resultados esperados, cada una de las tácticas que pondrás en acción y que no solo sea porque en la junta de planeación anual quieres verte como un “sexy innovador.”

Porque después de quitar todos los brillos y las luces de alrededor, lo realmente sexy en una campaña de marketing y comunicación es el impacto positivo que esta tuvo en el core del negocio.

6 consejos que hubiera querido recibir

Si hoy pudieras regresar en el tiempo y encontrarte al tú de hace 15 o 20 años, o de los tiempos cuando iniciabas tu carrera profesional, ¿qué le recomendarías? Por supuesto no me refiero al sueño típico y guajiro de enseñarle al tu de tú pasado los trucos para ligar más o ganar la lotería… dejemos eso para Marty McFly.

Más bien hablo de qué grandes lecciones has tenido en los últimos años y que hubieras querido que alguien más te hubiera compartido.

En mi caso, los consejos que más me hubiesen gustado recibir hace años son:

  1. Ni el puesto ni el dinero.
    Elige tu trabajo no solo por el dinero que vas a ganar o el título que vas a ostentar.
    Claro que todos queremos ganar bien y tener todas nuestras necesidades económicas cubiertas y todos nuestros gustos y caprichos cumplidos, pero si escogemos un trabajo tan solo por lo que nos da, jamás probaremos lo que el sentido verdadero de realización es. Seguro nuestro ego se sentirá halagado y protegido con un importante cargo escrito en nuestra tarjeta de presentación, pero ese cargo es solo prestado, temporal y de humo.
    Date la oportunidad de, desde el inicio, comenzar a trabajar en tu carrera profesional haciendo lo que más te gusta y mejor sabes hacer. Se que en ese momento, queremos probarle al mundo lo buenos que somos en lo que hacemos y como nos destacamos ante todos, pero créeme, no te estás destacando de nada, por el contrario estás uniéndote a la misma fila en que millones y millones de personas están.
  2. Investiga, prueba y encuentra tu camino.
    Pocos se conocen a sí mismos y muchos menos saben que quieren hacer de su vida. Basta con pedirle a alguien que te digan 5 rasgos positivos de ellos mismos, para que se atoren a la segunda o tercera palabra. Y así, con esa falta de conocimiento, esperamos decidir a que nos dedicaremos el resto de nuestra vida. Salimos de la universidad, si tuvimos el privilegio de asistir a esta, y nos hacen creer que debemos comprometernos con un solo camino y que este nos guiará en la construcción de una exitosa carrera que llenará nuestra vida de gloria, fama y dinero. Y nos llaman “Job Hoppers” si después de un tiempo nos cansa el camino prometido y queremos tomar  otra opción.
    ¿Y quién nos iba a decir que uno de los publicistas y emprendedores más importantes en la historia de la publicidad fue aprendiz de cocinero y vendedor de estufas antes de comenzar verdaderamente exitosa carrera como publicista?
    Por eso date el tiempo de investigar, de probar y de encontrar tu pasión, tu llamado, tu vocación. Nada jamás volverá a parecer solo un trabajo cuando sigues tu pasión.
  3. Encuentra un propósito y haz las cosas por las razones correctas.
    El ego, el miedo, la codicia y la ambición son grandes motivadores y pésimos consejeros. Al inicio (y no tan al comienzo también), tememos a la inestabilidad, anhelamos obtener un gran puesto, acumular poder y ganar mucho dinero; después cuando crecemos descubrimos que a pesar de todo el éxito que tenemos, somos infelices porque no hemos seguido nuestra pasión. Entonces algunos, los más atrevidos, deciden hacer un drástico cambio de dirección para seguir ese nuevo camino de realización, pero olvidan que solo seguir su pasión les lleva solo hasta la mitad del camino en  el que pueden perderse en un laberinto de auto satisfacción. Escoger hacer las cosas por las razones correctas implica buscar la mejor forma de alinear tu pasión con un propósito inspirador que deje una huella en la vida de otros también. Como dicen por ahí que el éxito de Steve Jobs no es porque haya decidido hacer las mejores computadoras, sino porque tiene claro que lo que quiere hacer es dejar una huella en el mundo.
  4. No esperes a estar listo para arrancar.
    Dejar de esperar, dejar de pensar, dejar de analizar y dejar de planear y empezar a actuar. Jamás será el momento ideal para independizarte, jamás todos los astros se alinearán mágicamente para pintarte un camino de flores y luces hasta un brillante pedestal donde te puedas parar. Muchas oportunidades sí se presentarán pero siempre habrá algo más que quisieras tener para sentirte por completo confiado en tomar esa tan pendiente decisión. La realidad es que el mejor momento para decidirte es hoy, ahora, cuando no estás listo porque de pasar todo el tiempo preparándote, jamás harás lo que tanto has querido hacer.
  5. Enfréntate a lo que más miedo te da.
    De cara al miedo hay solo una dirección en la que debemos correr… hacia él. El éxito y el fracaso son algunos de los conceptos a los que más miedo tenemos los seres humanos. Creemos que no somos tan buenos como para merecer ser exitosos y nos da un pánico atroz el hecho de estar casi convencidos de que seremos un fracaso total.
    La realidad es nadie quiere fracasar, pero equivocarse y fallar en algo no es más que una lección más y nuevo paso hacia aquello que queremos lograr. Y sí, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar si estamos dispuestos a trabajar por eso.
  6. Paga el precio.
    Así es, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar, pero tenemos que estar dispuestos a trabajar y pagar el precio que eso nos va a costar. Toda decisión tiene una consecuencia y cuando decidimos seguir nuestra pasión y alinearla con un propósito inspirador, tenemos que estar dispuestos a pagar el precio que eso representa.

Nueve buenas prácticas de social networking para profesionales.

Social networking hoy es, de acuerdo a distintos estudios en la industria, una de las 5 principales actividades realizadas por los usuarios de Internet en el mundo.

Hay países incluso donde la penetración del uso de tecnologías sociales es casi del 100% entre los internautas y donde frases como “te googleé”, “nos estamos tuiteando” ó “te veo en FaceBook” son tan o más comunes como decir “te marco a tu celular”

“Your network is your net worth” (“Tu red es tu valor neto”) le gusta decir a algunos y, aunque suena un tanto más capitalista, de lo que quisiera admitir, tengo que confesar que algo tiene de verdad. Tanto así, que no solo el networking es una actividad tan antigua como la humanidad, sino que hoy, el 73% de los profesionales, usuarios de Internet en México, tiene ya por lo menos un perfil en alguna plataforma de Social Media (de acuerdo al estudio realizado por ManPower México en el 2009).

Y sin embargo, aún no son muchos los profesionales que están aprovechando o utilizando de una mejor manera esta grandiosa herramienta de comunicación y relacionamiento, para establecer, crecer o fortalecer su red profesional.

Y en realidad, hacerlo no es tan complicado. Desde mi punto de vista hay 8 simples prácticas que podemos procurar para hacer un buen social networking hoy:

1) Ubícate.
No todas las redes sociales son para todas las cosas. Aprende a ser selectivo y a definir qué mensajes, información y contenido sobre ti quieres compartir en qué tipo de plataforma. Y acostúmbrate a personalizar, en la medida de lo posible los mensajes que publicas en cada una.

2) Aprende a decir NO.
No se trata de un concurso de popularidad ni de una carrera por la mayor cantidad de seguidores, amigos o contactos. Si tienes bien definido que plataformas usas para que tipo de actividad, verás que está bien no aceptar invitaciones a conectar contigo en una u otra red y que puedes referirlos a otro lugar donde pueden contactar. En mi caso, en FaceBook, por ejemplo, solo conecto con personas con quienes ya tengo una relación personal formada, de lo contrario, invito a que conectemos a través de Linkedin y Viadeo, si se trata de un contacto profesional, o por Twitter si es un contacto nuevo.

3) Recuerda, ni muy muy ni tan tan.
Primero el ni muy muy: Hay mucha gente, sobre todo quienes encabezan empresas y organizaciones que temen que la gente dedique más tiempo del que tienen, “entreteniéndose” en las redes sociales y entonces prohíben el acceso a estas desde sus oficinas. Cometen un gran error. Si la gente quiere perder el tiempo lo hará con cualquier otra cosa: tomando un café, saliendo a fumar, yendo a la tienda o con cualquier otra cosa que se les pueda ocurrir… sí en las juntas de trabajo también. Cortar el acceso a las tecnologías sociales desde tu empresa es cortar el acceso a tus clientes, proveedores, colaboradores, noticias, experiencias y conocimiento.
Ahora, el ni tan tan: hay muchos otros que creen que deben estar checando sus perfiles cada 5 minutos o se perderán de no sé qué. Hay que aprender a fijar momentos y lugares para esto, pero sobre todo hay que aprender (me lo digo en voz alta a mi mismo) a apagar el ruido en distintos momentos del día.

4) Levanta la mano.
Nunca antes había sido tan fácil acceder a personalidades que admiramos y a gente con la que quisiéramos colaborar. Hasta hace unos años lograr esto era, para muchos, casi imposible. Hoy gracias a las redes sociales los famosos “6 grados de separación” se tornan prácticamente visibles y podemos contactar a personas con las que antes no lo hubiéramos podido hacer. La red está ahí. Ahora es cosa de animarnos y levantar la mano. En lo personal, esto, y cuatro palabras “Podemos platicar un momento” es lo que me ha ayudado a conocer personalmente a personajes tan destacados como Robin Sharma, Mitch Joel, Carlitos Páez o Karla Wheelock.

5) Ya los conociste, ofrece algo de valor.
Recuerdo que hace tiempo (por lo menos en las películas) era costumbre darle la bienvenida a los nuevos vecinos llevándoles algún regalo a su nuevo hogar; hoy pocos conocemos a nuestros vecinos.
Levantar la mano para conocer a alguien es solo la primera parte y lo único que permite es la posibilidad de poder charlar brevemente con esa personal. Pero si quieres establecer una relación, debes estar preparado para siempre ofrecer o mejor aún regalar algo valioso a la otra persona. Y no  me refiero a un regalo físico, aunque si es prudente, no estaría en contra, sino a un comentario positivo, un gesto amable, de ayuda o colaboración. Por ejemplo, en unas semanas uno de estos personajes estará en mi ciudad, y tal como lo hize hace unos años, me he ofrecido a pasar por él y servirle de chaperón. No por sumisión, mucho menos por lambiscón; sino porque eso es lo que los amigos hacen cuando un amigo de fuera llega a tu país.

6) Di gracias.
Es increíble cuantas puertas puede abrir un “por favor” pero mucho más cuántas puede dejar abiertas un “muchas gracias”. Agradecer sinceramente lo que otros hacen por nosotros y demostrar nuestra apreciación, muestra que seguimos siendo tan humanos como siempre.

7) Se auténtico y congruente.
Lo he dicho cientos de veces y lo volveré a decir: No importa cuánto alguien se esfuerce por crear una imagen artificial de su persona en Internet, siempre habrá alguien que conozca su realidad. Actuar con congruencia, decir lo que somos y hacer lo que decimos, debería ser una condición absoluta para participar en la conversación.

8) No lo hagas.
Esto podría decirlo junto al punto anterior, pero merece su propio espacio. Hace un par de días leí un tweet que decía “si no quieres que otros se enteren de algo no lo digas en twitter, ni siquiera en un DM”. Yo iría un paso más allá: si no quieres que la gente se entere que hiciste algo de lo que no te sientes orgulloso, no solo no los digas… NO LO HAGAS.

9) Hazlo personal.
Las tecnologías sociales nos ayudan a conectar y acercarnos con cientos de miles de personas alrededor del mundo, pero no deberían de alejarnos también. Buscar la oportunidad de conectar en lo personal, cara a cara con tus contactos es clave para fortalecer esa relación.

¿Quién se anima a escribir la 10?