De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

01800 Felicitaciones y Agradecimientos

¿Qué tan malo supones que es tu producto o servicio?

¿Por qué nos gustara que nos traten mal? ¿Por qué siempre le pedimos a la gente que se queje con nosotros y nos sugieran solo como mejorar? ¿Por qué asumimos que lo estamos haciendo mal, en lugar de enfocarnos en hacerlo todo bien?

No importa dónde estemos, en un super mercado, una tienda departamental o en una de conveniencia, en la calle caminando o circulando en nuestro auto; por todos lados lo vemos: invitaciones claras de marcas grandes, medianas y pequeñas, todas inseguras pidiéndonos que nos quejemos:

“Quejas y Sugerencias”, “Reclamaciones”, “Repórtelo al” ó en el mejor de los casos, “Atención a clientes”. ¿Qué no cualquier punto de contacto con un comprador debe ser de Atención a clientes?

¿No suena ridículo? Pasamos tanto tiempo tratando de crear una imagen positiva de nuestra marca; invertimos tantos recursos para que la gente esté gustosa de convivir con nosotros y todo para que al final, a través de estas tres tristes palabras “Quejas y Sugerencias”, les digamos: “lo sabemos, seguramente lo echamos a perder, todo el esfuerzo que hicimos para traerte hasta acá muy probablemente lo hayamos desperdiciado al no cumplir tus expectativas, así que por favor déjanos saber que tan mal te atendimos, quéjate y sugiérenos como no hacerlo tan mal”.

No lo entiendo ¿Por qué no mejor invertir tanto como invertimos en crear percepciones y atraer gente a nuestro negocio, en crear una increíble y única experiencia de marca que sobre pase las expectativas de nuestros clientes?

Hagámoslo así y sintámonos seguros de que hacemos lo mejor que podemos y que lo mejor que podemos es más de lo que esperan nuestros clientes y entonces sí invitémoslos a llamar a nuestra línea 01800 Felicitaciones y Agradecimientos.

Nunca olvides por qué haces las cosas que haces.

Así que esta es la situación: tomaste un nuevo trabajo que prometía ser mejor que el anterior, mejores horas de trabajo, mejor salario, mejores prestaciones, mejor título, mejor oficina, mejor desarrollo; simplemente mejor.

Pasan unos meses y te vas dando cuenta de que como dice el dicho “En todos lados se cuecen habas”; sí ganas más, pero estas gastando más en comidas, gasolina o cualquier otra cosa, tu sensacional horario de trabajo de un momento a otro se convirtió en el mismo viejo horario de 12 o 13 horas diarias de trabajo, las mejores prestaciones las tienes, pero no tienes tiempo para usarlas y te das cuenta de que ni el título ni la oficina son incentivo suficiente para convencerte de que estás mejor. Los problemas típicos de cualquier corporación comienzan una vez más a llenarte los zapatos de piedritas; la burocracia, personas que no te agradan del todo y diferencias de visión con tu jefe son algunas de las situaciones te llevan a preguntarte si es que tomaste la decisión correcta esta vez.

¿La respuesta? esta se presenta en forma de una pregunta más: ¿Elegiste esta nueva opción simplemente porque te ofrecía mejor paga y posición, ó la tomaste porque en verdad crees que te acerca un paso más hacia el objetivo de vida que te has trazado?

Si la primera opción es tu respuesta, entonces amigo mío, estás en problemas, porque no importa que tan bueno sea tu nuevo empleador, lo has elegido por las razones incorrectas y, tarde o temprano, esto se te hará tan evidente que te hartará.

Por el contrario, si haz decido hacer este cambio porque se alinea mucho más con el objetivo de vida, misión o leyenda personal que has definido, entonces, no importan que tan difícil se pongan las cosas o cuantas “habas habrán de cocerse”, siempre tendrás una razón mucho más fuerte y sólida para mantener tu decisión.

Claro que todos queremos tener mejores condiciones conforme avanzamos en nuestras carreras, después de todo estas son “señales de éxito” y de que estamos creciendo como profesionales. ¿Pero de que nos sirve acumular todos estos “logros” si no tenemos un destino definido al que aspirar? Si no tenemos una razón clara por las que hacer las cosas, sino más que acumular dinero y posición, entonces siempre seremos susceptibles a perder el norte y dejarnos llevar por los cambios superficiales que “prometen” ser mejor, pero que en realidad solo son un espejismo más, tal cual el que queremos dejar atrás.

Ahora, si tenemos un norte bien definido, si sabemos cual es nuestra vocación, la leyenda personal que queremos cumplir, sabremos hacia donde vamos y podremos distinguir con claridad entre los obstáculos que hay que vencer para seguir adelante, los que de plano hay que rodear con cambios para poder continuar nuestro camino, y las pequeñas tareas que nos incomodan pero que son condición a cumplir para poder permanecer en ese sendero que a final de cuentas nos llevará mucho más cerca de a donde queremos llegar.

Así que he aquí un simple consejo: si no los haz hecho ya, define bien a donde quieres llegar, descubre y realiza tu leyenda personal; y si ya conoces cual es esta y te sientes confundido porque no sabes como continuar con el trabajo en el que estás, solo tómate un respiro y recuerda qué alturas quieres alcanzar y como estar en donde estás te va ayudar a llegar hasta allá.

Tu impacto en la vida de los demás.

Normalmente cuando uno se dedica a dar un servicio de intangibles o ideas, como es el caso de la publicidad, la consultoría, el coaching, dar conferencias y escribir, uno se acostumbra a compartir su pensar con todos, nos dedicamos a hablar y hablar sin detenernos a escuchar, incluso aún cuando sabemos lo importante que esto es para lograr nuestro cometido que a final de cuentas es conectar con los demás.

Por eso es que muchos de nosotros frecuentemente pedimos retroalimentación, ya sea a través del espacio de comentarios en nuestro blog, vía e-mail o por teléfono también, igual que en un comentario en algún otro foro o evento o hasta por una encuesta formal quizás.

Siempre estamos abiertos a escuchar, observar y aprender las opiniones de los demás, porque sabemos que solo esto nos ayudará a realmente conectar.

Con el tiempo, comienzas a recibir muchos y muy distintos comentarios, unos más personales que otros, algunos muy halagadores y otros no tanto. Pero lo que siempre es de llamar la atención es que casi todos los mensajes que recibes, hablan de cómo, por algún comentario o gesto que tuviste ese día, impactaste la vida de alguien más. Y créanme que eso es un gran alimento para el alma.

Pero lo  curioso de todo esto, es que en prácticamente todas las ocasiones, aquellas personas que te están dejando un mensaje sobre como tu impactaste su vida, no piensan en lo mucho que, con sus comentarios, están impactando la tuya también. No se dan cuenta de las vueltas y vueltas que le das a las cosas cuando una opinión difiere mucho de la tuya o todas las leídas y re-leídas que le das a los comentarios positivos que siempre te dejan una sonrisa al leer.

No saben lo orgulloso que se siente uno cuando, después de dar una conferencia es invitado a dar una más, o lo inseguros que nos podemos sentir cuando al término de una presentación no hay preguntas ni comentarios; y tampoco saben la enorme satisfacción que sentimos cuando hemos podido ayudar o colaborar con alguien más, sea un grupo, una organización o una sola persona nada más.

Por esto, esta semana quise compartir con ustedes lo agradecido que estoy por recibir todos sus comentarios y por como estos impactan mi vida: los comentarios cortos y precisos de Mr. White y de Jack, el e-mail de Francisco, los comentarios que dejan en este Blog Tam y Gerardo o Ramiro desde Caracas. Las invitaciones a colaborar en nuevos congresos y las de a conectar en alguna red social; o las menciones y recomendaciones de otros sitios y blogs a visitar De lo Cotidiano…y lo no tanto.

Todos estos son los que, en días como este en el que uno no tiene mucho que decir, nos recuerdan lo importante que es compartir, porque sin un post como este cada semana, muy probablemente no podría saber nada de ustedes.

Así que he aquí una recomendación: nunca pierdan de vista el impacto que ustedes pueden tener en la vida de los demás. Como dijera Anita Roddick (Fundadora de The Body Shop): “Si crees que eres demasiado pequeño para tener un impacto, trata de irte a dormir con un mosquito dentro de la habitación”.

Y para terminar! Lo prometido es deuda, así que aquí están algunas de las fotografías que tomé durante los útimos dos seminarios de Google, el del CIM y la presentación en Ogilvy. ¿Aparecerás en una de ellas? ¡Chécalas y ve si te puedes encontrar!

¿Y ahora qué sigue?

Hace 4 años y 2 meses tomé estas fotografías durante la marcha por un México sin delincuencia que tuvo lugar del Monumento a la independencia hasta el Zócalo de la Ciudad de México.

Cientos de miles de personas, si no es que millones asistieron al llamado de organizaciones civiles que tomaron el liderazgo y la iniciativa de convocar a la ciudadanía a unirse para enviar un mensaje fuerte y claro a los delincuentes y criminales: NO MÁS.

Poco más de cuatro años después estas son las imágenes capturadas por el periódico El Universal durante una nueva marcha que convocó a aún más personas en todo el país. Gente harta y cansada de vivir secuestrada por el miedo de ser una víctima más de la delincuencia y de la ola de violencia que ha capturado a nuestra tierra en los últimos años.

Cambios evidentes tuvieron lugar en comparación con la marcha del 2004, la organización fue mucho mejor, la convocatorio tuvo mayor alcance y los pasos a seguir para los líderes organizadores de este movimiento estaban mucho más claros, tanto que la colaboración del gobierno, comenzando por el Federal, y seguido por los estatales estaba asentada ya, tanto que el día de hoy ambos recibieron de los organizadores, una serie de propuestas para combatir la inseguridad en el país.

Ahora mi pregunta es: ¿tenemos claro cada uno de nosotros, como ciudadanos, qué podemos hacer para contribuir? ¿o es este otro esfuerzo que comienza masivo para dejarlo de nuevo en manos de tan solo unos pocos?

“Efraín ¿pero qué estás diciendo? ¿y cómo crees que nosotros vamos a poder hacer algo directamente para ayudar? No somos ni policías ni gobernantes para poder influir. Ni criminales para dejar de delinquir. ”

¿Pero qué tal si les digo que sí hay pequeñas, incluso obvias acciones que podemos realizar todos los días para contribuir a reducir la inseguridad en el País? De hecho justo hace casi un año, el 16 de Septiembre, Día de la Independencia en México, escribí una entrada similar, comentando lo que para mi es actuar con Patriotismo.

¿Qué tal?…

  • Salir todos los días de casa dispuestos a dar lo mejor de nosotros, de colaborar con los demás y hacerle la vida fácil a los demás.
  • Dejar pasar al del automóvil de al lado que está tratando de incorporarse a la fila para poder dar vuelta en la siguiente esquina.
  • O si eres tú quien necesita dar la vuelta, haz la fila desde atrás y no te la trates de saltar.
  • Cumplir con tus obligaciones fiscales, tener tus propiedades en regla y cumplir con las leyes. No te hagas…¿qué tan frecuente sigues hablando por el celular sin manos libres al manejar?
  • Colaborar con asociaciones civiles que ayuden a sacar a los indigentes de la calle para darles la oportunidad de trabajar.
  • Dejar de tirar basura en la calle, recogerla y depositarla en su lugar.
  • No pelear con el cajero del banco o del super mercado porque no supieron hacer bien su trabajo mejor seamos pacientes y ayudémosles a hacerlo mejor.
  • No dar absolutamente ninguna clase de mordidas o sobornos, ni a los policias ni a ningún funcionario público. Si tienes un trámite que hacer y pagar pues solo hazlo y págalo y ya.
  • Comparte tus ideas y tus acciones con los demás para que podamos también aprender de ti.

Se que a muchos se les deben de estar ocurriendo muchísimas ideas más, pero creo que este es un buen punto para empezar. ¿Para empezar qué? A quitarle el trabajo demás a la autoridad y así esta se pueda enfocar en lo que tiene que hacer para combatir la inseguridad.

Antes de terminar…

Lo prometido es deuda y he aquí algunas de las fotos de las pláticas que dí la semana pasada en TV Azteca y en el Centro Cultural Universitario de la UNAM. ¿Estuviste en alguna de las dos? ¡Checa las fotos y ve si te puedes encontrar!

¡Muchas gracias una vez más!

Cuando tu trabajo simplemente no se siente como trabajo

Dicen que es grandioso cuando no sientes como trabajo aquello que haces para ganarte la vida, cuando te dedicas a hacer lo que te encanta y hasta te pagan por hacerlo y que, si eres una de esas personas que pueden decirlo, entonces eres parte de un grupo muy privilegiado de gente que ha sabido encontrar su vocación en la vida.

Yo por mucho tiempo traté y traté de hacerlo, de encontrar ese algo que me haría sentir plenamente satisfecho con lo que hago, y sinceramente, aunque siempre he tenido la enorme fortuna de contar con unos empleos geniales y envidiables, nunca había podido decir, del todo convencido, que por fin estaba haciendo lo que amaba hacer. O en palabras de Paulo Coelho, por fin siguiendo mi leyenda personal…Hasta hace un par de años, cuando comprendí que lo que más me realizaba era ayudar a formar talento y líderes, a coachear y asesorar profesionales y construir y relatar historias de éxito para ellos y junto con ellos.

Fue así como mi carrera como publicista tomó más sentido, pues entendí que mi trabajo no era solamente crear campañas de comunicación para mis clientes, cualquier buen publicista puede hacer esto, sino comenzar a conectar más profundamente con ellos y con sus marcas también. Comencé a no limitarme a exigir briefs bien escritos, presentar buenas o excelentes propuestas de campañas y asegurarme de su buena ejecución y medición. Dejé de trabajar para mis clientes y comencé a trabajar junto con ellos, aprendiendo de ellos y compartiéndoles lo que se. Y fue justo en este último paso cuando sentí por fin que no todo mi trabajo se sentía como trabajo ya.

Estaba ahora ayudando no solo a desarrollar campañas de comunicación, pero también a desarrollar el talento de las personas que están atrás de estas.


Y justo la semana pasada fue, para mí, una gran muestra de esto, primero facilitando un seminario de marketing e innovación para el equipo de Mercadotecnia de The Walt Disney Co. México, después impartiendo un taller de Marketing on-line para los alumnos del Tec de Monterrey (en Monterrey) y dando una conferencia sobre Personal Branding para el cierre de su congreso Enlace Empresarial 2008; y finalmente presentando una plática, también sobre marketing on-line, en la reunión regional de Draft FCB Latino América en Cancún.

Ahora, he de decir para llegar a tener esa sensación de que realmente uno no está trabajando, hay que, en realidad, trabajar mucho, muchísimo: preparándose, conociéndose a si mismo, estudiando, planeando, ejecutando, midiendo.

Se que en lo particular a mi aún me falta mucho camino por recorrer en este aspecto y que a penas estoy en el inicio del camino que quiero seguir. Sin embargo no quería dejar de compartir 2 puntos clave que he aprendido para llegar hasta este punto donde comienzo a sentir que mi trabajo es más placer que trabajo en si:

1. Identifica tu talento y tus fortalezas y enfócate en desarrollarlos: tristemente desperdiciamos mucho tiempo de nuestra vida repitiéndonos a nosotros mismos las cosas para las que no servimos o que no nos salen del todo bien y trágicamente, en la mayoría de los casos, nos empeñamos en tratar de ser mejores en lo que no nos gusta y en lo que no se nos da con facilidad y dejamos de lado las cosas para las que sí tenemos un talento innato ( y créanme, todos tenemos más de un don en nuestro repertorio), total para eso ya somos buenos…que se quede de lado y ya. ¡NO! ¡Error más grave no podemos cometer! ¿Se imaginan a Micheal Phelps compitiendo en lanzamiento de discos en lugar de en natación? ¡Encuentren sus talentos, déjenlos salir a la luz y practíquenlos y practíquenlos hasta que sean el mejor!

2. Encuentren su nicho: ya que saben cuales son sus talentos, esas cosas que saben hacer y hacen muy bien, identifiquen como pueden usarlos para ayudar y servir a los demás. Tal como sucede con las marcas, sus talentos son su diferenciador, lo que para las marcas se conoce como su promesa única o beneficio principal. Aquello que les diferencia de las otras marcas en su categoría y que le agrega un valor adicional a los demás. Si enfocas tus talentos a crear ese valor adicional y a ayudar a los demás, la gente te comenzará a buscar y buscar mucho más.

Supongo que en este momento la pregunta que se estarán haciendo muchos es: ¿Y cómo uso mi talento y mi nicho para ganarme la vida, cómo estos me van a ayudar a tener la estabilidad financiera que quiero para mí y mi familia?

La verdad es que aún estoy trabajando en encontrar esa respuesta. Talvez leer lo que Phil Gerbyshak y Tina Su tienen que decir al respecto, les pueda ayudar a llegar a su propia conclusión.

En tanto, a mi algo me queda muy claro, estoy en el camino correcto. No se si el camino me lleve a seguir siendo empleado como hasta ahora, si me lleve a continuar donde estoy o a incorporarme a otro lugar o bien a independizarme quizá. Pero sí estoy seguro de que en tanto esas respuestas llegan, seguiré disfrutando lo que hago hoy porque hoy yo si trabajo haciendo lo que me encanta hacer y hasta me pagan por hacerlo.

Viernes de invitados: Con Phil Gerbyshak

El Guest post de hoy es cortesía de Phil Gerbyshak de Make it Great! with Phil Gerbyshak.

Phil comparte con nosotros una entrada muy especial para el, que escribió originalmente en Julio 30 del 2007 y que, como verán, sigue siendo muy relevante para hoy día. ¡Que lo disfruten!

 

De regreso a lo básico

¿Alguna vez se han sentido desalineados y olvidado por qué estan en este planeta? ¿A ratos se preguntan a si mismos qué es lo que les apasiona en la vida?

Yo sí, y quiero pensar que soy algo normal y supongo que ustedes también. Así que cuando Jesse Petersen me pidió que le dijera qué pensaba sobre regresar a lo básico, pensé que esta sería una gran oportunidad de regresar a mis básicos y talvez ayudarles a ustedes a hacer lo mismo.

De regreso a lo básico:

Los principios básicos en la vida de Phil Gerbyshak son:

Sonreír

Divertirme

Ser justo.

Amar a todos.

Vivir mi vida con una actitud positiva, aún cuando las cosas no sean las mejores

Conectar con toda la gente

Ayudar siempre que pueda y contactar a alguien que pueda ayudar cuando yo no lo pueda hacer

Hacer lo que digo y decir lo que hago.

Estos son los principios que guían mi vida.

Ahora, qué voy a hacer para regresar a mis básicos y como pueden ustedes regresar a los suyos?

– Escriban cuales son sus más importantes valores o principios de vida (como sea que les llamen). Incluso pueden hacer lo que yo y ponerlos en su Blog.

– Cada vez que tengan que decidir en qué invertir su tiempo, pregúntense a si mismos “Esto está alineado con mis principios básicos?”, si no lo está, pregúntense: “¿Por qué lo hago?” y después decidan si vale la pena o no. Noten que no dije que no lo hagan sino que vean si vale la pena o no.

– Después de 30 días, audítense a si mismos. Piensen en sus valores y principios. ¿Realmente son los que deben ser? ¿Necesitan a caso redefinirlos?

Y ya está, ahora: de regreso a lo básico.

Un poco de información sobre Phil.

Phil Gerbyshak se autodenomina como un “Relationship Geek” y es autor del libro  10 Ways to Make It Great!, publicado en junio del 2006, mismo que tuvo excelentes críticas.

La misión de Phil en este mundo es simple: Ayudar a la gente a liberar la grandeza dentro de ella, conectando a la gente con las ideas, la gente y la información que necesitan para llevar su vida al siguiente nivel.

¿De qué lado de la balanza estás?

Seguramente han escuchado ya aquella frase que dice: “Todos los que pasan por aquí dejan felicidad a su paso, unos cuando llegan y otros cuando se van

 ¿Graciosa? Talvez, aunque no tanto si nos preguntamos a nosotros mismos “¿Y yo de que lado estoy? ¿De los que llegan o de los que se van?

Estoy seguro de que en muchos de los casos la balanza se inclinaría mucho más de lo que queremos pensar hacia el grupo de los que se van. Así que he aquí la segunda pregunta importante: ¿Qué pensamos hacer al respecto?

La realidad es que, por costumbre y por egoísmo, típicamente nuestra atención está en como nos hacen sentir los demás (cómodos, enojados, alegres, frustrados, etc.), y muy pocas veces pensamos en como nosotros hacemos sentir a los demás, por lo que pensar en cosas que hacer para hacerlos sentir bien esta prácticamente fuera de nuestro foco de atención.

Y la realidad es que no debería resultar nada difícil dejar a las personas con quienes convivimos todos los días mejor de lo que estaban cuando las encontramos. Ni siquiera necesitamos hacer grandes hazañas todos los días, realmente son las cosas más sencillas las que nos pueden ayudar a agregarle valor al día de los demás:

          ¿Que tal saludar siempre con una sonrisa? Pocas cosas son tan contagiosas como una sonrisa, se tú quien contagie a los demás.

          ¿Ó llamar a la gente por su nombre y hacerles saber que los conocemos y que son lo suficientemente importantes como para que sepamos como se llaman?

          ¿Ser amable con todos? Tomarse un par de minutos más para saludar a alguien y escuchar como le va, nada nos va a quitar.

          ¿Celebrar a la gente? ¡Definitivamente! Nunca deberíamos dejar pasar la oportunidad de dejarle  saber a alguien cercano lo mucho que le apreciamos.

Y la lista podría continuar y continuar, pero con algo hay que comenzar, así que he aquí mi sugerencia para esta semana (y todas las demás): ¿Qué tal si ponemos atención en agregarle valor al día de cada persona con quien interactuemos en la semana y tratamos de hacer algo para dejarles mejor de lo que estaban ya? Talvez hasta podríamos recurrir a la clásica, algo trillada, pero siempre útil práctica de usar un frasco en el que por cada persona a la que le hagamos sentir mejor, depositemos una canica, para que al final del día, de la semana, del mes, del año y de nuestra vida incluso, podamos recordar que a final de cuentas sí hicimos algo bueno por alguien más.

¿Y a ti que súper poderes te gustaría tener?

¿Cuantas veces en una reunión de amigos, cuando eran niños u hoy de adultos, cuando van solos por la calle soñando despiertos o después de ver una buena película de acción se han hecho la pregunta: ¿Qué súper poderes me gustaría tener? Ó ¿Qué súper héroe quisiera ser?

Volar como Superman, ser invisible como Sue Richards, tener la fuerza de 100 hombres como Hulk, telequinesia como un Jedi, regeneración instantánea del cuerpo como Claire Bennet, visión biónica como Steve Austin o simplemente el absorber los súper poderes de todos los que te rodean como Peter Petrelli.

Cientos de ideas vienen a la mente cuando nos preguntan esto y otras tanto cuando nos preguntan qué haríamos si los tuviéramos.

“Sería invisible para entrar al vestidor de mujeres”, diría talvez un adolescente, “volaría para salir huyendo de casa” elegiría quizá una esposa maltrada, “usaría la telequinesia para hacer mi trabajo sin mover un dedo” pensarían otros, pero quisiera pensar que la mayoría talvez

 escogerían usar sus súper poderes para ayudar a los demás. Es más tengo que pensar que así sería.

Ahora bien tengo una noticia genial para todos. ¡Sí existen los poderes especiales y cualquiera de nosotros podemos hoy escoger nuestro arsenal personal!

La pregunta que queda entonces es solo: ¿cuáles elegirán?

He aquí mis sugerencias:

Súper oído: Lo siento, no me refiero a la capacidad de escuchar lo que sucede a kilómetros de distancia o tras la pared de concreto que nos separa de la habitación de al lado, sino a un súper oído mucho más poderoso que eso: La capacidad de saber escuchar. La habilidad de saber callar, cancelar todo pensamiento en preparación a una respuesta automática  y escuchar, comprender, entender, simpatizar y empatizar con aquello que la otra persona está compartiendo contigo, sin la necesidad de imponer sobre ella tu manera de pensar.

Súper fuerza: No, tampoco me refiero a la fuerza física de 100 hombres que nos haría capaces de levantar edificios enteros con nuestras manos, como lo hace Superman. Sino a una fuerza mucho mayor que esta, una fuerza capaz de construir y edificar una vida plena y llena de honestidad y autenticidad: la fuerza de voluntad.

Súper visión: Pues sí…tampoco estamos hablado de ver a cientos de metros de distancia, aunque la distancia en el tiempo es una de las cualidades de este poder con el que seríamos capaces de observar con detalle nuestra situación actual y podríamos ver toda la oportunidad que en ella hay para hoy, para mañana y para dentro de unos años más.

Autoregeneración: Talvez no podremos crecer de nuevo uno de nuestros dedos si este es cortado de nuestro cuerpo, pero contar con esta habilidad tan especial nos permite recuperarnos de los grandes retos y golpes que nos puede dar la vida. Es la capacidad de volvernos a levantar, aprender las lecciones de la vida y echarlas dentro de nuestro “baticinturón” o  mejor dicho “itacate” de experiencias útiles para el mañana y seguir adelante creciendo y avanzando hasta la cima de nuestra montaña personal.

Telequinesia: mmm no talvez no podamos mover las cosas sin tocarlas y con solo pensarlo, pero ¿qué tal el súper poder del auténtico liderazgo, como el que podemos ser capaces de motivar y mover a cientos, miles o millones de personas hacia un objetivo común? Nota especial: con este poder del liderazgo sí se necesita también poner nuestras propias manos a la obra y ser parte de la acción.

Ahora ¿qué tal si pudieran absorber todas estas cualidades tan singulares y otras como humildad, caridad, honestidad y muchas más en una sola persona? Yo a este súper poder le llamaría: Integridad.

Así que la pregunta de nuevo es ¿Y a ustedes qué súper poderes les gustaría tener?

Se solicitan #4: Directores que no quieran dirigir.

Esta entrada va a solicitud de Gerardo González, quien hace unos días me platicó del nuevo reto que enfrenta y que estoy seguro que conquistará. Por cierto que pueden escuchar a Gerardo en su programa de radio por Internet, todos los viernes y domingos por la noche en: www.msnstudio.com.

Se solicitan directores que no quieran dirigir sino que sepan liderar.

Se solicitan directores que no quieran acumular todo el poder del grupo en ellos, sino que comprendan que el verdadero poder reside en delegar y potencializar el talento de los demás.

Se solicitan directores que no quieran que la gente trabaje para ellos sino que ellos deseen ponerse al servicio de su gente.

Se solicitan directores que entiendan que no pueden manejar a las personas como si fueran objetos propiedad de la organización, a eso se le llama manipulación.

Se solicitan directores que por lo tanto estén convencidos de que a la gente no se le maneja, sino que se le lidera.

Se solicitan directores que dejen de, en los libros, reflejar la nómina de la empresa como parte de sus gastos fijos, y que en su lugar comiencen a enlistarla como la inversión en talento que en realidad es.

Se solicitan directores que no quieran dirigir las cosas desde su despacho privado, sino que quieran estar al centro de la acción enseñando con el ejemplo y aprendiendo a la vez  de los más.

Se solicitan directores que no quieran decir  como hacer lo que hay que hacer, pero que inspiren a la gente a hacerlo.

Se solicitan directores que no exijan a su equipo que le dediquen su vida entera a su empresa, pero que por el contrario dedique la empresa a la vida de su gente.

Se solicitan directores menos preocupados por reportar los números a los accionistas y más enfocados a compartirlos con los miembros de su equipo.

Se solicitan directores que dejen de medir los resultados cada año para ver que tan bien está la organización, y que mejor comiencen a ver que tan bien están sus miembros todos los días, después de todo, ellos serán quienes den eso buenos resultados al final de año.

Se solicitan directores que no quieran retener el conocimiento y la experiencia del equipo solo en ellos por miedo a que los puedan rebasar, sino que por el contrario quieran compartir lo que saben y hasta rodearse de gente que sepa incluso aún más, pues el talento de un líder no radica en saberlo todo, sino en saber sacar de la gente lo mejor, y eso incluye su conocimiento y experiencia también.

Se solicitan directores que no necesariamente tengan un título de Harvard, Standford, ITAM o UP, pero que en casa hayan tenido una educación basada en principios como la honestidad, la caridad y la humildad.

Se solicitan directores que no quieran dirigir, pero que sí quieran liderar.

Se solicita #1: vendedores que no quieran vender

  • Se solicitan vendedores que no quieran vender, sino que quieran desarrollar verdaderas oportunidades de negocio. Se solicitan vendedores que no se preocupen por su cuota del mes, sino de ayudar a sus clientes, a sus prospectos y a sus compañeros de trabajo también.
  • Se solicitan vendedores que no sean capaces de vender hasta su hermana por unos cuantos miles de pesos más, sino que sean íntegros y honrados en la manera en que conducen su forma de trabajar.
  • Se solicitan vendedores que no prometan nada más a cambio de cerrar una venta, sino que al cerrarla sorprendan a sus clientes entregándoles aún más de lo que compraron.
  • Se solicitan vendedores que no recuerden los nombres de sus clientes…solo cuando toca hacer la llamada mensual para levantar un pedido más, sino que conozcan a profundidad a sus clientes como si fueran sus amigos o mejor aún su familia; que sepan de ellos su historia, sus necesidades, sus motivaciones y su sueños también.
  • Se solicitan vendedores que no levanten más pedidos, sino que entiendan a detalle lo que sus clientes buscan, aún cuando estos no sean tan claros al pedirlo, y que en lugar de pasar la orden de compra, se dediquen a crear de cero una propuesta cabal, detallada y personal para cada proyecto de cada cliente sin importar cuantas veces lo haya hecho ya.
  • Se solicitan vendedores que no cumplan con sus tiempos y entregables, sino que vayan mucho más allá, sorprendiendo en cada entrega a sus clientes, brindándoles una experiencia que los dejé diciendo WOW.
  • Se solicitan vendedores que no quieran trabajar duro, sino que trabajar duro, honesta y honradamente sea para ellos una manera de vivir.
  • Se solicitan vendedores que no tengan “contactos importantes” con apellidos como Slim, Azcárraga o Corrado, sino que aprecien con humildad a todas las personas con las que día a día van a trabajar.
  • Se solicitan vendedores que no quieran comisión, sino que planeen sus trabajo con el propósito de ayudar y colaborar y no en función de cuanto van a cobrar.

Se solicitan vendedores que no solo quieran vender y nada más. Si tu cumples con estos requisitos, no vengas a buscar un trabajo más, mejor permanece donde estás, predica con el ejemplo y ponte a trabajar.

Por cierto…también se solicitan mercadólogos y publicistas…¿quieres saber más? Visita mi otro blog

Donde te encuentras y a donde vas

Pregunto:
¿No te sientes a gusto en donde estás? ¿No estás contento con la manera en que las cosas funcionan en tu casa, en la escuela, en el trabajo o con alguna relación? ¿Es solo porque hay algunas cosas, formas o detalles que no te parecen o hay alguna razón de fondo en realidad?

Sugiero: Talvez donde estás hoy, por mucho que te disguste, es justo donde tienes que estar. Quizá estés ahí para prepararte para lo que viene, para aprender y poder dar el siguiente paso.

Preguntarás: “¿Pero como saberlo si ni siquiera se cual debe ser mi siguiente paso? Es más ni idea tengo de a donde quiero llegar”.

Respondo: “No hay nada más inútil, que hacer con eficiencia aquello que no tendrías que estar haciendo” decía Peter Drucker.

Así que propongo: Haz un análisis profundo de quien eres, qué es lo que te mueve en la vida, que actividad te apasiona y mueve tus fibras. Define cual es tu llamado, tu vocación, tu leyenda personal.
Cuando tienes claro cual es tu vocación y sabes bien que es a lo que quieres dedicar tu vida, resulta fácil determinar si la posición en que te encuentras hoy es solo un escalón más en tu desarrollo personal, si estás ahí por las lecciones y experiencias que aún tienes que acumular o incluso si tienes que ayudar a alguien más antes de poder continuar.
O bien si definitivamente te encuentras en un lugar que, lejos de acercarte, abre más y más una brecha entre tu y tú sendero personal.
Y si es así esto es un descubrimiento que no habría que lamentar sino que celebrar y aprovechar pues te has ganado la oportunidad de corregir tu dirección, tomar un profundo respiro y dar un salto de fe hacia tu leyenda personal!

Dos grandes semanas compartiendo.

En sus libros Love is the Killer app y The likeability factor, Tim Sanders hace mucho hincapié en el valor de compartir con la gente; lo que en sus palabras él llama: “Share the love”.
De acuerdo a Tim, el concepto “Share the love” se refiere a compartir dos cosas en particular: Tu conocimiento y experiencia, y tu red de contactos (personales y profesionales), concepto verán, con el que estoy absolutamente de acuerdo; y no solo yo sino todos los individuos que en los últimos años se han convertido en parte de la conversación al escribir un blog o visitar varios de estos, al crear una página personal en alguna red social o producir o escuchar un podcast. ¿Subes o ves videos en YouTube? Te has unido a la conversación.

Pero hay también una forma un tanto olvidada de compartir, o más que olvidada, dada por un hecho, y es la oportunidad de conectar con la gente cara a cara, participando con ellos en eventos, talleres, pláticas, cursos y conferencias en los que además de poder comunicar nuestras ideas también podemos aprender muchísimo de lo que los demás tienen que decir.
Es en estas ocasiones cuando tenemos toda la puerta abierta para crear una conexión real con la gente. Talvez no sea posible hacerlo con todos los asistentes al lugar, pero ya sea como expositor, conferencista o parte de la audiencia, si logras establecer una nueva relación con alguien con quien puedas compartir tu experiencia y de quien puedas aprender de la suya o a quien puedas ayudar refiriéndolo o poniéndolo en contacto con tu red de profesionales, tu trabajo del día estuvo bien hecho.

Yo tengo la enorme fortuna de que gracias a mi trabajo tengo la oportunidad de hacerlo así. Tan solo en las últimas dos semanas pude colaborar con tres grupo diferentes:

Primer participando con una conferencia sobre Marketing On-line en una reunión de liderazgo global de monster.com.

Después, una semana más tarde, como instructor en el seminario de entrenamiento a agencias de publicidad de damos en Google México.

Y finalmente como co-anfitrión de un desayuno/conferencia sobre la importancia del Marketing On-line para la industria de viajes en México.

¡Y todos fueron todo un éxito!

Es increíble la interacción y el diálogo que se puede lograr con la gente cuando participas en este tipo de eventos, las posibilidades de conectar con personas de mucho talento son enormes y, como es frecuente, una oportunidad bien aprovechada, siempre te llevara hacia una nueva oportunidad; y las puertas que tú abras para otros abrirán siempre en ambos sentidos.

Pero ojo, no solo se trata de compartir o predicar que sabes mucho y tienes mucho que enseñar. Ni de alardear sobre la enorme lista de gente “VIP” que conoces.
Quien asume una posición así, no está en realidad abierto a tener una verdadera conversación. No está abriendo bien los oídos, los ojos, la mente y el corazón y escuchar, enterarse y entender lo que los otros están comunicando también.

Y así no se puede bien compartir.