De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

¿Qué vas a hacer hoy por tu mundo?

Calentamiento global, smog, sobre población, fin de los recursos naturales, consumo excesivo de energéticos, desperdicio de agua, contaminación auditiva y visual, economías frágiles, hoyos gigantescos en la capa de ozono, glaciares derritiéndose, ríos desbordándose, inviernos más fríos y veranos más calurosos, cambios climáticos extremosos y con las guerras y amenazas terroristas o las crisis políticas, económicas y sociales, ni me meto.

Cuantas y cuantas amenazas hay hoy poniendo en una frágil línea a nuestras vidas ¿no creen? Hagan la cuenta y recuerden, tan solo en una semana, cuantas noticias alrededor de estos temas no escuchan, ven o leen.

A veces pareciera que por fin estamos abriendo los ojos y tomando conciencia. Lo escuchamos en un sin fin de conversaciones, formales e informales, lo leemos en el periódico, en las revistas y en la red y cada vez hay más y más programas de televisión, documentales y películas dedicadas causar una reacción inmediata ante tan inminente amenaza.

¿Entonces por qué no vemos ningún cambio real en nuestros días?

Si tanto hablamos de estos riesgos ¿por qué no hacemos nada al respecto en lugar de seguir hablando nada más?
Tal vez pensemos que lo que podemos hacer es muy poco y que en menos de poco contribuirá a mejorar las cosas. ¡Que equivocados estamos!
Quizá sea que no sepamos bien como contribuir, pero esto se soluciona muy fácilmente, existen muchas fuentes a las que podemos hacer referencia como:

· http://saveenergy.micronblogs.com
· http://www.climatesaverscomputing.org/
· http://www.negasco.com/conservation/tips.php
· http://www1.eere.energy.gov/consumer/tips/pdfs/energy_savers.pdf
· http://www.cambio-climatico.com/los-diez-mandamientos-del-ahorro-energetico

O tal vez simplemente se trate de indecisión, pero cualquiera que sea la razón piensen bien esto: Mañana será muy tarde para explicar nuestra falta de acción hoy.

En realidad hay cosas muy sencillas que podemos poner en práctica ahora mismo y aunque para nada estoy cercano a ser un conocedor, se que pueden contribuir mucho, o por lo menos con un granito de arena más a ayudar en esta situación.
Algunas de estas yo ya las practico, otras estoy comenzando ahora mismo a hacerlo y otras más sé que debo de adoptar.
Aunque tengo que confesar que las he comenzando a hacer, no porque sea yo un gran ambientalista, sino porque he seguido el consejo y ejemplo de una persona que ya en varias ocasiones les he platicado que es mucho más sabia de lo que ella misma cree: mi esposa.
Y aquí se las recomiendo hoy yo a ustedes:

  1. Si están trabajando en su computadora y tienen que salir un momento de su oficina, apaguen el monitor, y las luces de su oficina también.
  2. Cada noche apaguen todo su equipo de cómputo antes de salir. Olviden la vieja idea de que si dejan encendido todo se desgasta menos el equipo.
  3. No impriman ningún documento a menos de que sea absolutamente indispensable.
  4. Si tienen papel usado y que ya no les es de utilidad, no lo rompan ni lo tiren. Pueden cortarlos en 2, 3 o 4 partes y hacer pequeños blocks de notas y recados.
  5. Cambien todos los focos de su casa a bombillas de bajo consumo de luz.
  6. Enciendan el calentador de su casa solo cuando estén listos para bañarse, el resto del día manténganlos apagado.
  7. Separen bien la basura en orgánica e inorgánica.
  8. Apliquen la regla de Usa, Re-usa y hasta después Recila. Si hay artículos o accesorios que puedan usar más de 2 veces, antes de pensar si quiera en reciclarlo, mucho menos en tirar, háganlo. Un buen ejemplo son las bolsas de plástico tipo Ziploc, clásicas para los sándwiches.
  9. Y hablando de bolsas de plástico, cada vez que vayan al super ¿por qué no llevar consigo sus propias bolsas, re-usables por supuesto, para no seguir gastando bolsas que tardaran años y años en descomponerse?
  10. ¿Qué tal usar el automóvil solo para lo imprescindible? Por ejemplo si pueden ir a algún lugar caminando, háganlo. Si pueden hacer “ronda” con alguien háganlo también.
  11. Báñense 5 minutos más rápido.
  12. Para rasurarse, en lugar de usar el agua corriente del lavabo o de la regadera, calienten una taza de agua, que con esta cantidad debería ser más que suficiente.
  13. Fumadores, por lo que más quieran no tiren más colillas en la calle y de preferencia, si pueden, dejen de fumar ya.
  14. Si no están cargando ningún aparato (celular, ipod, palm, laptop, etc.) dejen desconectados sus cargadores.
  15. Si tienen más de una televisión en casa, ¿porque no dejarlas apagadas y juntarse todos a ver una sola TV?. ¿Quién sabe quizá y hasta les sirva para convivir más con toda su familia, no?

Estas son tan solo 15 simples acciones que pueden comenzar a hacer ya, pero se que hay muchísimas mas que ni siquiera he pensado aún y que muy probablemente ya están aplicando ustedes, así que ¿Por qué no compartirlas con todos?

Esta semana les tengo 2 retos muy sencillos:

UNO: Escojan que acciones de estas 15 pueden hacer ya, comiéncenlas a hacer y en un par de semanas déjenme saber como les ha ido con estas.

DOS: Compártanme a través de sus comentarios en el blog, en sus respuestas por e-mail, en sus llamadas telefónicas y en nuestras pláticas en persona, más recomendaciones que podamos hacernos unos a otros y yo con mucho gusto las publicaré aquí mismo.

CUMPLE TUS COMPROMISOS

¿Cuántos compromisos incumplidos habremos hecho en nuestras vidas?
Es más ¿Cuántos tan solo en el último año? Creo que sería más fácil contar cuantos sí hemos cumplido.

Debería ser realmente alarmante la cantidad de compromisos y promesas que sin pensarlo hacemos todos los días; y sin embargo estamos tan acostumbrados a romperlos y a que no nos los cumplan, que ya es algo tan cotidiano que simplemente no nos damos cuenta.

Cotidiano quiere decir “Que ocurre con frecuencia, que es habitual”.
Es decir ¡no cumplir nuestros compromisos se ha convertido en un hábito!

Y uno de los peores. Porque cada vez que nos comprometemos a algo y no lo hacemos, perdemos credibilidad. Siempre que no entregamos aquello que prometimos, como, cuando y donde lo acordamos, traicionamos la confianza de con quienes nos relacionamos.

Y lo que es mucho peor, cada ocasión en que no cumplimos con nuestros compromisos, alimentamos ese tan negativo hábito y fortalecemos el sentido de desconfianza en nosotros mismos.
Así cada día nos hacemos creer que no seremos capaces de hacer lo que decimos, pero tampoco nos sentimos seguros de decir No puedo comprometerme a lo que me piden”.

La buena noticia es que como todo mal hábito, este se puede romper para comenzar a construir uno nuevo: CUMPLIR TODOS TUS COMPROMISOS.

Por supuesto esto no es tan fácil como suena, pero como todo lo que cuesta trabajo en la vida, vale mucho la pena.

Dado que no soy ningún Guru y que por el contrario, a penas estoy trabajando en asegurarme de siempre cumplir todos mis comprimos, hoy solo puedo compartirles algunas acciones que aprendí de ese mentor que a larga distancia y sin que él lo sepa, he adoptado: Robin Sharma.
1- Conoce cuales son los valores más importantes para ti.

2- Descubre y define tu voz, tu vocación.

3- Así ahora podrás hacer compromisos que sí son congruentes contigo mismo.

4- Escoge cuidadosamente los compromisos que haces No a todo tienes que decir que sí. Como dice Stephen Covey: “Cuando alguien te pida un favor, recuerda que tienes el derecho de obtener más información y de tomarte el tiempo para pensarlo. Tendemos con frecuencia a decir que sí y luego vivimos para arrepentirnos.”

5- Comienza haciendo pequeños compromisos contigo mismo.
Promesas que sean fáciles de cumplir en tiempo y en forma. Por ejemplo, si lo que quieres es cuidar tu alimentación piensa: “ solo hoy dejaré de comer postre en la comida.” o si lo que estás buscando es fortalecer tus relaciones y amistades, piensa: “Hoy le hablaré sin falta a ese viejo amigo con quien hace tiempo que no me veo.”

6- Escribe un diario.
No me refiero al trillado concepto de la libreta donde la dulce quinceañera relata sus sueños de adolescente, aunque esa también es una gran práctica, sino a una bitácora. Un espacio en el que documentes todas tus experiencias del día y al que puedas consultar sobre tus avances en el realización de tus objetivos.
Esto te ayudará a identificar que sí y que no estás haciendo; y a entender el porque, de modo que puedas replicar o evitar situaciones y condiciones para asegurarte de cumplir, pues cada pequeño compromiso que cumplas, por simple que sea, te dará una gran sensación de logro que irá alimentando las ganas de seguir cumpliendo.

7- Date tiempo y se constante. De acuerdo a los estudiosos un hábito se construye en 21 días de práctica diaria. Así que fíjate como meta practicar el cumplimiento de tus compromisos y objetivos diariamente durante todo un mes. Al inicio puede que hacerlo sea engorroso y la tentación de rendirte sea grande, pero recuerda que cada día de logro es un paso más y que, como en el ejercicio físico, con el esfuerzo de cada día haces que el de mañana sea más fácil de lograr.

Un mes de esfuerzo para crear uno de los mejores hábitos que podemos tener.
Con este, no solo ganaremos la confianza de quienes nos rodean, sino que obtendremos credibilidad absoluta ante alguien aún más importante: nosotros mismos.