De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Y el carrusel sigue girando…

Hace una semana mi colega y amigo Dani Granatta escribió en su columna de Merca2.0 la historia de Marco, Rafahu, Heidi y Guillermo, y al leerla recordé diferentes momentos que junto con Dani y otros amigos de la industria Digital he pasado trabajando, empujando e intentando aportar a la industria del marketing digital un poco más…


Esto sucedió hace algunos años ya: 5 profesionales de la mercadotecnia digital nos encontrábamos reunidos en un obscuro y escondido rincón del área de exhibición del festival creativo que estaba por comenzar; y mientras Dani, Zemog, Calleja y yo, liderados por Miguel Carlderón, calificábamos lo mejor de los pocos trabajos digitales que habían sido inscritos, el resto de los jurados trabajaban en grandes habitaciones calificando a lo mejor de la publicidad.


Dos años más tarde, me encontraba en una reunión a la que asistieron distintos participantes importantes de la industria de la mercadotecnia y la comunicación. Algunos trabajaban desde hacía ya tiempo en medios digitales y otros teníamos tan solo algunos años haciéndolo, pues veníamos del mundo de la mercadotecnia “tradicional”. Y sin embargo, todos nos conocíamos ya. Ya con la mayoría había tenido la oportunidad de colaborar, solo que esta vez algo se notaba diferente: el carrusel de la industria había girado nuevamente y, como sucede casi casi en ciclos perfectamente definidos, todos habíamos cambiado de lugar; quienes trabajaban para la empresa A ahora lo hacían para la C y los que estábamos en la organización B, ya trabajábamos para la A.

Todos viejos conocidos, haciendo cosas “nuevas”, pero prácticamente ni un solo rostro nuevo alrededor.


Y así, casi al mismo tiempo algunas caras nuevas comenzaron a surgir; empresas y operaciones independientes, desarrolladores de sitios y tecnología empezaron a ofrecer los servicios de marketing interactivo que las grandes agencias y anunciantes por tanto tiempo habían ignorado ya.Gente brillante, excelente para desarrollar y producir más no para hacer mercadotecnia y publicidad.


Pasó el tiempo y pude ver como la rueda giraba otra vez y como muchos de esos viejos y ahora también nuevos amigos intercambiaban una vez más su lugar.

Durante un par de años la industria giró y giró, casi como si quisiera que la fuerza centrífuga de sus giros la hiciera crecer, olvidando que justo como cuando hacemos girar un removedor en leche, lo único que crece es la ilusión de las burbujas de aire y nada más.


Cada vez más de esos amigos iban cayendo en la opresiva persecución de la cuota anual o trimestral.
Excelentes directores creativos ahora parecían directores de finanzas, los desarrolladores que tanto comenzaron a aportar ahora comenzaban solo a querer cobrar. Y así también, quienes tanto promovían y navegaban con la bandera de la formación, la dejaban tirada por perseguir su bono anual.


Y por unos años funcionó. La industria creció. Tan solo un par de puntos porcentuales que inflaron las burbujas, pero creció.


Y hoy el carrusel está nuevamente a punto de girar. No conozco una sola organización, anunciante, medio o agencia que no tenga grandes objetivos de crecimiento en el corto, mediano y largo plazo y que no estén teniendo problemas reclutando el talento que requieren para hacerlo.


Reclutarlo digo porque prácticamente nadie quiso darle el peso debido a la formación de su personal actual. Todos se ocuparon de vender y cobrar y nunca de desarrollar. Tanto así que incluso hace poco alguien me replicó: “No me importa entrenar a nadie si no me compran a mi”.


Y ahora, que tanto medios como agencias y anunciantes requieren de un equipo mejor preparado para enfrentar la realidad del mercado actual nos damos cuenta de que nuestros equipos aún manejan los mismos paradigmas de hace años. Al grado que incluso algunos de quienes trabajan del lado de los medios “innovadores” trabajan bajo la caduca idea de que alguien tiene que perder para que ellos puedan ganar.

Y no se limita esto a los medios nada más. Muchas veces he escuchado ya a distintas agencias decir que no quieren entrenar a nadie pues no vaya a ser que la competencia se los vaya a llevar…


Así que el problema ahí está, el talento de la gente que se quiere preparar y entrenar también y solo hace falta de abramos los ojos y comencemos a desarrollar el talento de la la gente que durante años ha estado aquí esperando a que la queramos impulsar.



Picture credit: Mazingerin

Apurándose a fallar una vez más.

Preguntas hay muchas…todos los días nos hacemos, hacemos a otros y recibimos miles de estas, pero existe una en particular que me he cansado de escuchar una y otra y otra vez más; en cada plática, en cada conferencia, en cada reunión de trabajo o hasta en conversaciones personales también: “¿Por qué no hay casos de éxito en México de…?”. Completen la frase con lo que se les pueda ofrecer…de internet…de administración…de liderazgo… de lo que sea, es igual, la pregunta continuamente ahí está.
Gente esperando que otras personas les resuelvan por adelantado los retos a los que se van a enfrentar.

Serios profesionales deseosos de que alguien más les de la fórmula secreta para lograr lo que quieren lograr.

Esperando, preguntando, esperando de nuevo y sin tener la más mínima intención de ellos intentar…y seguramente por muchos años más, así se van a quedar.

Y lo peor es que no existe una fórmula secreta para ganar.


La única manera para comenzar a ser exitoso es decidirse a intentar, a arriesgarse, quitarse el miedo, atreverse, esforzarse, estudiar y trabajar.

“Apurarse a fallar” como algunos grandes líderes como Seth Godin or Robin Sharma le llaman.


Vencer el miedo y hacer lo que otros no quieren intentar.

Tomar la responsabilidad de nuestras decisiones y hacer conciencia de que nuestro éxito y nuestras fallas serán consecuencia de las decisiones que tomemos y que aún cuando fallemos una u otra u otra vez, no habremos fracasado, sino que solamente estaremos aprendiendo a ganar.

Así que la próxima vez que quieras que alguien te diga como se hizo exitoso, mejor pregúntale cómo fue que por fin se atrevió a fallar, probablemente su respuesta de una vez por todas te inspire a intentar.

Crédito de la imagen: Omar Eduardo

Manten lo primero, primero.

Planes y estrategias de negocio a 10 y 5 años, planes anuales de trabajo y programas de trimestrales que te llevan a su vez a los objetivos del mes, los proyectos de la semana y finalmente a la lista de pendientes y tareas que tienes que realizar cada día.

“Lo que no está en la agenda, simplemente no se implementa” dicen algunos expertos en administración.

Pero “¿Y cómo le hago para asegurarme de no salirme del plan y hacer todo lo que tengo que hacer?”, fue la pregunta que hoy alguien conmigo compartió.

Una pregunta que seguramente todos nos hacemos al día, por lo menos una vez y que me llevó a recordar un pasaje del libro“Monday Morning Mentoring”de David Cottrell, en el que el autor sostiene que para ser un líder eficiente y eficaz, uno tiene que mantener siempre lo primero en primer lugar.

Por supuesto distintas técnicas y metodologías para administrar el flujo de trabajo existen ya; desde calendarios y agendas, impresas y digitales, donde enlistamos todos los pendientes y tareas por hacer, hasta hojas de tiempo donde resumimos las actividades que hemos realizado ya.

Pero esto me resulta totalmente insuficiente ya.

Porque hacerse el ocupado es muy fácil y, con relativa sencillez, todos los días podríamos hacernos de una intensa lista de pendientes y urgentes que resolver si ni siquiera tenernos que esforzar; bastaría con decirle que sí a cada persona que cruza por nuestro lugar de trabajo interrumpiendo y pidiéndonos algo más.

“No hay cosa más inútil que hacer eficientemente aquello que no tenemos por qué hacer”.

Por eso la enorme importancia de saber qué es para nosotros lo que ocupa ese primerísimo lugar y que debe servir como guía para todo lo demás.

En la mayoría de las organizaciones, a esta guía le llaman misión. En el caso de las personas podríamos llamarle visión, principios o valor.

Y así cada cosa que hagamos, nuestros estudios, nuestro trabajo, cada acción debería de estar guiada por esa principal razón.

El trabajo que elijamos, los hobbies que escojamos, las actividades que hagamos, todas debiesen estar amarradas a esta razón; así, cualquier otra cosa, por importante o urgente que parezca, si no está ligada con esta razón principal, no necesariamente lo será.

De modo que la pregunta que queda ahora es: Para ti ¿Cuál es tu principal razón?

Es tu reflejo el que estás mirando.

Una de las cosas que más disfruto de mi trabajo al dar conferencias y talleres, es la oportunidad de aprender de los demás.

Verán, para algunos parecería que quienes estamos al frente hablándole al público somos los que estamos ahí para enseñar; pero en realidad, además de asistir para compartir lo poco que sabemos , estamos ahí también para aprender, para conocer otros puntos de vista, nuevas ideas y hasta para recordar algunas de las cosas que a veces parecemos olvidar.

Y este fue el caso de lo que sucedió el Sábado pasado durante mi participación en Merkado 2009 de AcaClub, en Acapulco. Justo al término de la charla, durante el espacio de preguntas y respuestas fue que uno de los asistentes, con su pregunta, me recordó que todo lo que hacemos en nuestra vida, absolutamente todo, deja una huella de quien somos; en otras palabras es un reflejo de nosotros.

Les cuento, esta persona, un estudiante de mercadotecnia, me hizo una pregunta que probablemente muchos se han hecho ya: “¿Qué pasa con tanto contenido “light” o “rápido” que puedo consultar y copiar sin problemas? ya no tengo que leer ni investigar para hace un trabajo, todo lo puedo bajar de Internet, no leo más libros sino los “reviews” de otros quienes sí leyeron el libro y lo que yo escribo son “tonterías” en Twitter y otras redes. ¿Qué van a hacer para evitar que la era de la conversación como tu le llamaste, no se convierta el año próximo en la era de Bob Esponja?”

Entonces, la primer respuesta que vino a mi mente y saltó de mi boca fue explicarle como hace quince años, cuando estudiaba yo la carrera de comunicación, la pregunta que se planteaba en ese entonces era que se debía hacer respecto al alto contenido bélico y erótico que se distribuía en los medios masivos; y la respuesta era tan pasiva como la acción que se proponía: “Apaga la tele o cámbiale de canal”. ¿Solucionaba el problema? No, pero por lo menos daba una salida fácil a quien lo necesitaba hacer.

Sin embargo, le dije al personaje en cuestión, hoy los medios interactivos nos permiten ser muchísimo más activos que los medios como la televisión. Hoy, no nos tenemos que conformar con un simple “aprieta el botón de off”. Hoy nosotros mismos podemos asegurarnos, no solo de consumir solo el contenido que creemos es de suficiente calidad para nosotros mismos y ser mucho más selectivos al respecto, sino que también podemos o debemos, mejor dicho, contribuir a la generación de contenido de gran valor, para nosotros y para los demás.

Hoy los medios digitales nos abren la puerta a una real conversación y a una auténtica interacción. Hoy uno no necesita de una gran editorial para ser un autor publicado, basta con decidirse a escribir y compartir a través de plataformas como Blogger o WordPress. Tampoco uno requiere de un canal de televisión para producir y distribuir sus videos, es suficiente armarse con una sencilla cámara de video y un canal de usuario en YouTube para compartir con millones de personas lo que hacemos. Y por supuesto, hoy no es indispensable contar con una estación de radio, simplemente podemos usar plataformas como Audacity o Shoutcast para crear nuestro propio podcast o un programa en vivo también.

Pero sobre todo, hoy no tenemos que consumir el contenido que solo unos deciden distribuir o imponer sobre los demás. Hoy podemos elegir lo que queremos ver, cuando lo queremos hacer y en donde lo preferimos consumir.

De modo que hoy no se vale quejarse de lo que hacen los demás. No es válido decir “¿Qué van a hacer los demás?” porque hoy más que nunca la responsabilidad y la capacidad de escoger, de colaborar y contribuir está en nuestras manos.

Así que la próxima vez que pienses que el único contenido que tienes hoy es el de Bob Esponja, recuera que lo que ves, es un reflejo de lo que tú mismo haz creado.

5 Grandes lecciones de una gran persona.

“Nos ganamos la vida con lo que recibimos, pero nos hacemos una vida con lo que damos”, decía Sir Winston Churchill.

Y la semana pasada pudimos conocer en persona a alguien que definitivamente ha hecho una ¡Enorme vida!

Vinton Cerf, conocido como uno de los co-inventores de Internet y su arquitectura y creador de los protocolos TCP/IP (para quienes no hayan escuchado estos últimos jamás, básicamente la razón por la que en estos momentos estén conectados leyendo este blog), estuvo de visita en la Ciudad de México la semana pasada, compartiendo sus puntos de vista, opiniones y por supuesto conocimiento con organizaciones gubernamentales, iniciativa privada, medios y estudiantes.

Y aunque sería interesantísimo resumir sus puntos de vista respecto al desarrollo del ecosistema de Internet en México, el mundo y hasta en el espacio (sí, este señor ya se encargó de desarrollar las conexiones del Internet interplanetario), he preferido dejar eso para otros medios que hacen un gran trabajo al hablar de eso y enfocarme a comentar 5 grandes lecciones de vida que Vinton Cerf con nosotros durante su visita y que son de absoluta importancia para el desarrollo de nuestra marca personal y profesional:

1. A pesar de todos tus logros, nunca olvides ser humilde y sencillo.
Si tuviese que elegir solo un rasgo que destacar de este señor, sería su sencillez y humildad.
Este señor, es un personaje que hace más de 40 años hizo historia. En las facultades de ingeniería, tecnologías de la información y sistemas lo estudian ya desde hace décadas y nuestros hijos lo estudiarán cuando lleven la materia de historia universal, junto con personajes como Alva Edisson, Graham Bell y otros más; y sin embargo se conduce con la simplicidad y gracia de un maestro que busca ayudar a sus estudiantes compartiéndoles lo que sabe.

2. Se consciente de tu entorno y mantente alerta a las oportunidades que la vida te trae.
¿Cuántas oportunidades no habremos dejado pasar ya por despreciar o minimizar nuestro trabajo? Vint nos compartió: “Fui muy afortunado por estar en el lugar correcto en el momento preciso y ser el programador del “Network Measurement Center en UCLA”, lo que lo llevo a ser, en tiempo, el creador del protocolo TCP/IP.

3. Aprende a tomar riesgos aun cuando creas que no podrás.
Seamos francos ¿Cuántas veces hemos dejado de hacer algo porque estamos convencidos de que no va a funcionar? Vint nos cuenta como aprendió a “Tomar el camino más arriesgado y como este fue siempre el más interesante”.

4. Rodéate de gente que te rete a ser mejor, no te quedes con un simple “no se puede hacer algo” porque ya lo intentaste una vez y rodéate de las personas que te pueden impulsar a intentarlo una vez más.

5. Aprecia y agradece poder servir a los demás.
Esta fue, después de la sencillez con que se comporta, la lección más importante para mí.
Deja de quejarte porque tu trabajo no es lo que esperabas, porque es aburrido o muy difícil, porque tienes clientes malos que no te entienden o por las razones que quieras inventar.
La realidad es que todos, deberíamos estar agradecidos de poder servir a los demás y apreciar, como Vint Cerf, la oportunidad de hacerlo.

Quisiera poder resumir todo los puntos que Vint Cerf compartió con nosotros hace unos días, pero tal vez no le haría suficiente justicia, así que mejor los dejo con esta nueva conversación con Vinton Cerf, una gran persona agradecida por poder servir a los demás.

Date la oportunidad.

¿Cuántas cosas no dejamos de hacer todos los días por temor, por apatía, por costumbre, por prejuicios y que se yo que más?


¿A cuántas personas no habremos ya mal juzgado y de cuántas amistades no nos habremos perdido ya? ¿Cuántas oportunidades habremos de dejar pasar antes de atrevernos? ¿De cuántos sí nos habremos perdido por miedo a tener un no? ¿Con cuántas preguntas sin respuesta nos pensamos quedar?


Cada día que pasa es una nueva oportunidad para conectar, para aprender, para crecer, para ayudar; y sin embargo cada día dejamos pasar toda posibilidad. ¿Por qué?

Pensando en todo esto no pude evitar recordar el tema de la película The bucket list. ¿La recuerdan? Esa película en la que un envejecido y enfermo Jack Nicholson encuentra accidentalmente a quien llega a ser su más grande amigo, en un también viejo y más enfermo aún Morgan Freeman, con quien escribe una lista de cosas que ambos quieren hacer antes de que las enfermedades de cada uno acaben con sus vidas: viajar al Tibet, visitar el Tajmahal y besar a la mujer más bella que hayan conocido jamás.


Mi pregunta es ¿por qué tenemos que esperar a que una situación tan grave nos suceda para decidir hacer lo que tanto hemos querido hacer?


Tal vez alguien aquí me diga “bueno Efraín, es que cuando uno ver cerca la muerte su visión de vida cambia”.

Les respondo: lo dudo, es más estoy seguro de que no a todos, no siempre, una experiencia así los hace cambiar.


Hace un par de años en un viejo post de este blog comenté que yo estoy convencido de que eso casi no sucede. Una persona cambia su actitud ante la vida cuando está convencida de hacerlo, sino simplemente no lo hace. Me consta.

Yo mismo he vivido situaciones así, personalmente y con seres queridos también, y nada de eso me hizo cambiar mis viejas formas de actuar. ¿Qué fue entonces lo que me hizo cambiar lo que no me gustaba en mí? Decisión, convicción y visión de cómo quería vivir mi vida y nada más.


Entonces quizás alguien me diga: “… es que las circunstancias en las que cada quien vive siempre pueden ser una limitante para hacer lo que queremos, pero tal vez ahora que me cambie de trabajo o me mude, o me jubile…”


Y pienso: ¿De verdad quieren esperar 1, 2, 20 o 40 años más para comenzar a vivir su vida, porque por ahora solo tenemos que trabajar?


En su libro “The 4-hour work weekTim Ferris nos habla de cómo tomó la iniciativa de integrar dos importantes conceptos – balance de vida y éxito profesional – en uno solo “Life Style Design”, con la premisa básica de que no es necesario esperar un evento que cambie nuestras vidas, ni esperar por décadas para tener el tiempo de hacer lo que queremos hacer de nuestras vidas; y comparte una serie de recomendaciones, pasos y recursos que podemos aprovechar para comenzar a actuar y vivir en la manera en la que queremos hacerlo hoy, y no cuando estemos retirados.


Más aún en su reciente libro “Trust AgentsChris Brogan y Julien Smith retoman la idea de Tim y explican como la tecnología hoy nos permite, como lo nombran ellos en su libro, crear nuestro propio juego.


Ambas lecturas son realmente valiosas y altamente recomendables y, aunque para mí han sido realmente inspiradores, hoy no pretendo convencerles de hacer un cambio tan radical tan bien como estos tres autores lo pueden hacer.


Sin embargo sí quiero plantear una premisa tan importante como las anteriores, pero quizá es más fácil de implementar desde ya: Darse la oportunidad.


Darse la oportunidad de pensar, de pedir, de preguntar, de enseñar, de compartir y de buscar; regalarse la posibilidad de hacer algo más, de viajar, de aceptar ayuda y dar, de conocer gente y no calificar. Todos los días darse una oportunidad de vivir cada día un poco más como queremos vivir.


Como dice Robin Sharma, el más largo de los viajes comienza con el primer paso y cada gran logro está formado de pequeñas victorias que conquistamos paso a paso, día con día.

Así pues ¿Qué oportunidad se piensan dar hoy?

Lo bueno, lo no tanto y lo que esperamos de los próximos Effie en México.

Esta semana tuve la oportunidad de asistir a la entrega de los premios Effie México 2009, celebrados por la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP) y que durante los últimos diez años ha premiado a las más destacadas, pero sobre todo efectivas, campañas de publicidad en nuestro país.

En esta ocasión el jurado, liderado por el Presidente y Director General de Grupo Modelo, el Ing. Carlos Fernández, estuvo compuesto por 150 profesionales de la mercadotecnia, la publicidad y la comunicación en México, quienes basados en su amplia experiencia seleccionaron a las campañas ganadoras de la noche.
Y este, precisamente, sería mi primer punto en la lista de lo muy bueno que pude apreciar del evento:

  • Además de la gran convocatoria. Impresionante ver reunidos en un solo lugar a los principales realizadores de prácticamente toda la comunicación comercial que vemos todos los días en México. Directores creativos, Gerentes de Marca, Directores de cuenta y Directores de Mercadotecnia y otros tantos reunidos para conocer y, en algunos casos, recibir el reconocimiento por su esfuerzo y dedicación a estas disciplinas.
  • Por supuesto la oportunidad de ver a muchos viejos y nuevos amigos y saber que la mayoría de ellos estaban ahí pues sus campañas estaban nominadas a ganar.
  • Por otro lado, la noticias de la próxima publicación de un libro conmemorativo de los 10 años de Effie en México, que contendrá los casos que durante todo este tiempo han recibido un Effie de oro.
  • Ver como el evento cada año tiene una mejor producción y se vuelve más atractivo para todos los que vivimos de la industria de la publicidad en nuestro país.
Lo no tan bueno (que ojo, tampoco es malo, pero podría ser mejor) fueron tan solo dos cosas a mi parecer:
  • El espíritu de competencia que parece haber rebasado por mucho al de colaboración e integración de una sola industria.
    Siendo totalmente sincero me pareció un tanto raro ver como todo los asistentes se agrupaban en mesas solamente conformados por los miembros de una sola agencia y como solo aplaudían a la nominación o entrega de un premio para su propia organización, pero jamás para los demás.
    ¿Qué no estábamos todos ahí para celebrar lo mejor de las campañas de publicidad, aún cuando las más destacadas no fueran las propias?
  • De 31 premios entregados en la noche, solamente dos casos mostraron tener un fuerte componente de marketing digital, solo uno de estos ganó y ganó un plata.
    Lo cual habla del desentendimiento que sigue existiendo dentro de la industria por realmente impulsar esta disciplina, no como una emergente o una moda especial por la que tenemos que estar, sino porque es una realidad que se trata de una evolución clara en la manera de hacer comunicación.

Lo que esperamos del próximo año:

  • A decir verdad, no quisiera ver un premio especial a las mejores campañas digitales.
    Esto sería un gran error que ya muchos hemos cometido en el pasado y del que hemos aprendido.
    En su lugar, en lo personal, quisiera ver un testimonio de la integración de las campañas, ya no solo con los medios digitales tradicionales, ni con los medios sociales o los motores de búsqueda y plataformas de rich media; sino con una integración de prácticas de medición off-line con las herramientas de web analytics.
  • Una industria más integrada, más cercana, con menos ganas de ganar y más ganas de aportar.

¿Y ustedes qué esperan para los Effie del próximo año?

Predicando con el ejemplo.

Estoy convencido, el tema crítico en las plataformas de Social Media y de hecho la única manera de en verdad aprovechar al máximo las redes sociales es a través de la COLABORACIÓN.

Si no aportas, si no participas y no agregas valor a los demás de manera desinteresada, nunca sabrás en realidad cuál es el verdadero beneficio de participar en la conversación.

Quizá seas un muy buen estratega y puedas sacar ventaja de una que otra situación, tal vez consigas un trabajo o una invitación a un evento o hasta logres establecer ciertas relaciones con personas que te son muy relevantes; pero si solo estás tratando de obtener algo de “tu red” y no estás buscando agregar un verdadero valor a los demás, simplemente no estás participando en la conversación.

Colaborar y ser parte de la conversación es algo que cuando se hace en verdad y con un interés real de aportar, trasciende del espacio on –line del Social Media, para traducirse en acciones reales que aportan valor a la vida off-line de todos los que ahí participan: educación, conocimiento, diversión, amistad, éxito y más.

Eso fue precisamente lo que se vivió la semana pasada en el congreso IAB Conecta 2009 donde pudimos convivir, colaborar y aprender de importantes personajes que han aportado su conocimiento y experiencia a la industria en México no solo durante este evento que, por cuarta ocasión superó el éxito de su versión anterior, sino durante los últimos años en México.

Además de haber contado con la presencia de grandes personalidades como Joe Krump, Randall Rothenberg, Carlitos Páez, Joseph Jaffe, Mitch Joel y Chris Brogan, entre otros quienes predicaron con el ejemplo y asistieron a compartir su conocimiento y experiencia con más de 700 personas que asistieron con un fin común: aprender, aportar y unirse a la conversación.

Tal vez algún crítico sarcástico, como uno que se me acercó durante el congreso, pueda opinar que “están ahí porque les pagan para ir hablar”. La realidad es que sí, en efecto para muchas de estas personas este es su trabajo, pero definitivamente el valor que deja convivir con gente tan talentosa y absorber su conocimiento es mucho mayor para nosotros que lo que les hayamos podido pagar.

Creo que el mismo Chris Brogan lo dijo muy bien: “El tema de compartir tu conocimiento, tu experiencia y tus ideas, libremente y sin esperar algo a cambio en ese momento, hacen que tus ideas crezcan, se expandan y trasciendan a un plano al que no te esperabas poder llegar, y es solo por compartir”.

Ahora, acomódense en su silla favorita, relájense y vean mi conversación con Chris, espero que la disfruten tanto como yo.

Consejos para un amigo

La semana pasada recibimos una gran noticia respecto a un amigo mío quien se embarca a una nueva aventura profesional, tomando un puesto de gran importancia y responsabilidad dentro de una de las principales empresas de comunicación en nuestro país.

Una posición muy bien merecida, para la que no pudieron elegir a un mejor candidato, sin embargo una posición nueva al fin para él.

Pudimos conversar durante un buen tiempo a cerca de los retos a los que se enfrentará, pero sobre todo sobre las oportunidades que tiene ahora enfrente; compartimos consejos y recomendaciones y después de esa rica plática me quedé pensando en todos los consejos que me gustaría escuchar a mí…Así que decidí hacer una breve lista de estos para compartir aquí:

1- Conoce tan bien a tu equipo como si fueran tu familia, habrá días en que pases más tiempo con ellos que con tu familia.

2- Esfuérzate por comprender qué es lo que mueve y motiva a cada integrante de tu equipo. Entiende que no a todos les hacen vibrar las mismas cosas y que no todos trabajan solo por hacer dinero. Da un significado a su trabajo todos los días.

3- Convive con ellos, no te encierres en tu oficina, trabaja de la mano con ellos, pero no hagas su trabajo por ellos.

4- Demuestra cuanto respetas a tu equipo dándoles el poder, la responsabilidad, la facultad y el espacio para tomar decisiones e implementar acciones.

5- Festeja sus errores. Haz que no teman a equivocarse, así intentarán siempre hacer algo más.

6- Toma las decisiones correctas por las razones correctas. Busca hacer lo que es correcto para la organización y para tu gente y no lo que crees que sería más popular con tus jefes o tus compañeros.

7- Jamás impongas tu posición, crea una visión alineada con los intereses de la organización, por la que todos trabajen con pasión.

8- Nunca sientas que estás por encima de tu equipo. No son tus em

pleados, en todo caso eres tú quien trabaja para ellos y no al revés.

9- Entiende que no siempre debes tener la razón o ser quien sabe más. Reconoce tus más grandes fortalezas y tus áreas de oportunidad, haz lo mismo con tu equipo y deja que cada quien aporte sus habilidades cubriendo todos los frentes del equipo.

10- No abuses de tu título. El puesto que se muestra en tu tarjeta de presentación no te hace más importante o mejor que los demás. Lo único que quiere decir es que tienes una mayor responsabilidad pues dependes de más personas que los demás.

11- Recuerda, liderazgo se LIDER significa:

Lazo

Incluyente

Dedicado

Entusiasta

Responsable


Todos buenos consejos, pero sin duda alguna uno de los mejores que he escuchado últimamente, fue el que justo mi amigo me dio: “Siempre recuerda que cada día tienes un consejo directivo a quien reportar: tu familia”.

Picture credit: Frank-chimero

LATINTERACTIVO 2009

A veces la vida nos da la oportunidad de colaborar con grandes personalidades y ser parte de un gran proyecto, y debo confesar que soy muy afortunado, pues una vez más, he podido ser parte de un proyecto así:



El reporte de tendencias publicitarias en Internet, en el que participan algunos de los más reconocidos profesionales del medio en América Latina, quienes nos cuentan sobre las últimas novedades y tendencias de la Publicidad y el Marketing Online en la región.

Definitivamente, si te dedicas a Marketing, publicidad o ventas, este reporte es un “MUST READ”.

DLC Entrevista con Joseph Jaffe.

Muy bien, dicen que lo prometido es deuda, así que he aquí la entrevista que tuve oportunidad de hacerle a Joseph Jaffe la semana pasada.

A decir verdad la calidad de la iluminación no es muy buena, pero el contenido y la conversación que tuvimos verdaderamente vale la pena.
Dicho esto, prometo mejorar la calidad del video en las próximas entrevistas que en unas semanas realizaré.

Por cierto quiero darle las gracias a todos los que participaron enviándome las preguntas que querían hacerle a Joseph; en especial a Hebert Hernández quien además me ayudó a grabar la entrevista.

Ahora disfruten y no olviden que pueden ver el resto de la entrevista en mi canal de YouTube: http://www.youtube.com/user/eframenvi1

Por cierto, no dejen de seguir a Joe en Twitter , visitar su canal en YouTube JaffeJuice TV o leer su blog

Enjoy!

¿Qué estás consumiendo?

Twitts, estatus en FaceBook, MySpace y Orkut; videos publicados en YouTube y los comentarios respecto a estos; entre muchas más, factores que han generado un cambio enorme en la manera en que la que estamos consumiendo la información a nuestro alrededor.

Nunca había sido tan sencillo conectar con tantas fuentes de comunicación a la vez y enterarse incluso hasta de lo que un “conocido” está comiendo en París.

¡Increíble, genial! ¿o no?

Y es que al mismo tiempo que nos hemos ido convirtiendo en voyeouristas profesionales, capaces de absorber todo lo que nuestros “followers” y “amigos” están haciendo, hemos permitido que toda esa desinformación vaya ocupando el importante espacio que antes dedicábamos a aprender.
Conozco ya decenas de personas, incluyéndome, que hemos ido sustituyendo los libros y blogs por microblogging y estatus en redes sociales, saturándonos cada vez más de información no siempre útil.

Con esto, por supuesto, no pretendo decir que no hay que usar Twitter o FaceBook o cualquiera que sea la red social a la que pertenezcan. Cualquiera que me conozca, les podrá decir que yo mismo soy un ávido usuario de estas plataformas y no pretendo dejar de serlo.

Sin embargo, lo que sí es mi intención, es comenzar a NUTRIR mi mente de información útil nuevamente. Pasar menos tiempo leyendo twitts vacios y dedicar más tiempo a aquellas personas que sí aportan a la conversación. Quiero decir, a menos de que tengamos una relación amistosa o profesional previa, las probabilidades de que “te vas a comer una torta ahogada” sea de mi interés, son muy bajas, nulas de hecho.
Ahora que si tienes una experiencia, una lección, un consejo, una opinión o información que ofrezca un valor real, no importa si jamás en la vida te he visto, seguramente me interesará mucho más lo que tengas que decir.

Pero esta “Dieta de información” no solo se trata de limitar mi tiempo de participación en redes sociales, sino en incrementar el consumo de blogs, foros y libros (e-books también).

Se trata de regresar a la práctica de filtrar la información que dejo entrar a mi cabeza, ser selectivo y buscar aprender y crecer.
Hace tiempo decidí no ver más noticieros en la televisión ni escucharlos en la radio y no leer más periódicos y esta práctica me ayudó mucho a mejorar mi humor e incluso a dormir mejor.
En ese entonces elegí que mi información la obtendría de otras fuentes, libros, blogs y podcasts de verdaderos líderes de pensamiento y opinión; gente que sí tiene ganas de aportar lo mejor de si mismos a los demás.

Así fui generando un blog roll e inscribiendo mi RSS a los sitios de grandes personalidades como Robin Sharma, Seth Godin, Joseph Jaffe o Mitch Joel.

Hoy caigo en cuenta que he dejado mi blog roll olvidado demasiado tiempo y ¡ya es momento de volverlo a visitar!


Crédito de la foto: Solstizio