De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

¿Eres el líder de tu grupo o tan solo eres el jefe?


No lo niegues, durante años y años de trabajo has visto como muchos directores de grupo, de área o de empresa solo pueden presumir de ser el jefe y nunca de ser un líder.
Has visto como alardean sobre el poder de facto que tiene sobre sus equipos de trabajo por el título que ostentan y haz criticado profundamente su enorme falta de involucración contigo y tus compañeros de trabajo.

Durante mucho tiempo haz desmenuzado a tus superiores y sacado a la mesa de discusión entre co-trabajadores, todas las faltas que tus jefes han cometido, su prepotencia, su abuso de poder, su estilo de trabajo, su falta de tomas de decisión, su falta de conocimiento de su trabajo y del de sus subordinados, siempre reclamaste su falta de atención y reconocimiento a tu trabajo.
Pero algo es diferente ahora, no puedes exactamente señalar que … ah sí! Ya lo recuerdas. Ahora el jefe eres tú.

Ahora tú estás en esa posición a la que, cercana o lejana, siempre aspiraste, ahora tú serás sujeto a dicho escrutinio, ahora serás tú el sujeto de tan severo análisis, pero no te preocupes mucho porque también ahora tú tienes la ENORME oportunidad de decidir si serás tan solo un jefe más o si te convertirás en un líder para tu grupo.

Claro, hay muchas personas que (y esto es lo ideal) actúan como líderes siempre, aun cuando no tengan un título formal en la organización en la que laboran. Pero igual que tu en esta ocasión, ellos también tuvieron que elegir qué camino querían tomar, y la decisión no es tan difícil en realidad. Escoger qué camino tomar puede resultar más fácil de lo que pensabas, solo hay que elegir entre la opción A) ser un jefe ó la opción B) ser un líder.

A) Un jéfe, dirige y gira instrucciones, micro maneja los proyectos, da órdenes y pide reportes de desempeño continuos buscando detalladamente toda oportunidad para reprender a su equipo y mostrarle porque ellos no son aptos para el trabajo que él, como jefe, realiza.

Un jefe jamás se involucra con su equipo, a veces ni siquiera conoce sus apellidos y mucho menos su historia.
Un jefe ordena una tarea e impone una fecha de entrega, aún sabiendo, o peor aún, desconociendo el tiempo real que tomará llevarla a cabo.
Un jefe crítica constantemente y hace sentir menos a su equipo, muchas veces sin siquiera darse cuenta, porque simplemente no está conectado con sus colaboradores.
Un jefe impone su visión, sus decisiones y sus maneras de hacer las cosas.
Un jefe no dura nada en su posición y mucho menos en el recuerdo de la gente que le reporta.

B) Un líder desarrolla y comparte una visión cabal con todos sus colaboradores.

Un líder es un facilitador del trabajo de los demás, jamás impone una manera de hacer las cosas, enseña, opina y sugiere, pero permite que su equipo aproveche sus propios talentos y creatividad para cumplir con la tarea asignada, así un líder desarrolla el talento de su gente y aprende mucho de ellos.
Un líder se involucra a detalle con los miembros de su equipo y en ocasiones, aún si no llega a establecer una amista muy cercana con ellos, si conoce bien su historia, sus sueños, sus necesidades y aspiraciones, su familia y a veces hasta sus amigos, y así un líder ayuda a su equipo a cumplir sus sueños personales también.
Un líder, cuando pide un nuevo proyecto, no impone sus tiempos, pregunta al responsable de este cuento tiempo necesitará y qué recursos va a requerir, y no solo eso sino que le ayuda a obtenerlos.
Un líder jamás critica las debilidades de su gente, por el contrario, identifica cuales son sus fortalezas y les ayuda a desarrollarlas y potencializarlas, y sobre sus áreas de oportunidad, sabe como señalarlas sin lastimar a la personas y mas frecuente que no, trabaja en conjunto con la persona, un plan para superarlas.
Un líder no necesita tener el título de jéfe o director o presidente o gerente o CEO, un líder es un líder en cualquier posición que ocupe.
Puede ser también que un buen líder, al igual que un jefe no dure mucho en su posición, pero siempre ocupara un lugar importante en la mente y el corazón de su equipo.

Y sí, como dije, la decisión es muy fácil de tomar, casi obvia. Pero una vez tomada, lo realmente difícil es actuar con integridad, congruencia y consistencia con tu decisión de convertirte en un verdadero líder. Cierto que algunos días podrás flaquear, pero lo importante es comenzar cada día con la convicción absoluta de ser un líder y una auténtica vocación por servir a tu equipo y ayudarlo a desarrollar su máximo potencial.

¿Así que hoy que decides ser?

Algunas reglas para enviar e-mails.

El viernes pasado alguien me hizo un comentario un tanto pesado acerca de cómo la gente ya no leía sus mails. Todo porque le pregunté donde debería capturar cierta información que habían solicitado.De alguna manera comprendo el motivo del tono sarcástico de su respuesta pues era viernes, ya muy tarde y todos acabábamos de salir de una interminable sesión de juntas que no mucho sentido habían hecho. Pero también me quedé reflexionando sobre el pésimo uso que hacemos del email hoy en día. Y es que en un mundo como en el que vivimos hoy donde diariamente se envían 80millones de e-mails y mensajes instantáneos en todo el mundo, ¿de verdad esperamos que la gente alcance a leer todo lo que escribimos por mail? Quiero decir, recibimos tantos mensajes (en mi caso, un promedio de 50 a 80 diarios) que resulta casi imposible leerlos todos y a veces hasta priorizar lo que debes leer.

Todo lo queremos hablar vía e-mail y dejamos que un teclado y un monitor sustituyan las palabras, los tonos, las intenciones y las emociones que podemos transmitir cuando nos comunicamos personalmente.
Ok. Entiendo que frecuentemente tenemos tan ocupada nuestra agenda, que lo más práctico es enviar un correo electrónico y ya. Eso no tanto el problema sino que no sabemos hacerlo, porque de verdad lo digo, enviar un e-mail no es solo apretar una seria de teclas formando palabras vacías para solo hacer clic en enviar y quitarnos del pendiente. Es más, si lo piensan, es preocupante que esto se tome tan a la ligera, sobre todo cuando, actualmente, cerca del 90% de la comunicación de las empresas es a través del correo electrónico.

Por eso recapacitando al respecto y después de haber leído diferentes artículos y blogs en la red, llegué a la conclusión de hay, por lo menos, 10 reglas de básicas para enviar mails:

  1. El más básico de todos. Evita enviar un mail cuando puedes hablar personalmente y cara a cara con la otra persona, especialmente si esta se encuentra sentada en una oficina a menos de 3 metros de la tuya. También puedes utilizar el teléfono en caso de no esté tan cerca de ti en el momento que lo necesitas; tu voz transmite mucho mejor la intención y tono de tu comunicación que las letras plasmadas en un monitor.
  2. Envía un e-mail solo como recapitulación de los acuerdos hechos previamente cara a cara y nunca para hacer acuerdos por ahí.
  3. Jamás digas la típica y mediocre respuesta de “pues ya le mandé un mail” dale seguimiento, activa tu comunicación y haz que las cosas sucedan y evita que se queden en “ya mande el mail” como si eso quitara la responsabilidad de las cosas.
  4. Se amable y cortés en tu comunicación. Sí también por email la gente quiere que le des las gracias y les pidas las cosas por favor.
  5. Evita los “Responder a todos”. Créelo a nadie le interesa que copies a todos para decirle “Gracias” a la persona a la que le estás respondiendo. No hagas Spam personal.
  6. No envíes archivos pesados y bloques el servidor de tus contactos, si necesitas enviar algo que ocupe más ancho de banda busca opciones alternativas como un archivo zip, accesar a un FTP o una cuenta de correo electrónico sin limites pequeños de espacio como Gmail.
  7. Si lo que buscas es una respuesta inmediata, NO uses el e-mail, levanta el teléfono, camina hacia la persona que buscas o en el peor de los casos usa tu mensajero instantáneo.
  8. No envíes e-mails relacionados con el trabajo durante el fin de semana y esperes que la gente te responda en ese mismo instante. Respeta el tiempo personal de la gente.
  9. Mantén tus mensajes cortos y concisos. De nuevo, la gente tiene mucho que hacer y leer, así que ¿por qué no hacerles la vida más fácil con mensajes sencillos pero completos de nuestra parte?
  10. Lee tu mensaje antes de enviarlos, razona lo que estás a punto de mandar y asegúrate de que cumpla con todos tus objetivos. ¿Cuántas veces no has enviado o recibido un segundo mail diciendo: “ups olvidé el attachment” ó “disculpa olvidé copiarte”?

Un pilón: No envíes cadenas. No te preocupes no se te va a caer nada ni vas a ganar 100 años de mala suerte si no reenvías la cadena a 100 personas en los próximos 20 minutos.

Ahora no olvides reenviar este post a 20 de tus amigos en los próximos 20 minutos y verás como más gente conoce De lo Cotidiano…y lo no tanto también.

Palabras de excelencia.

Pues sí, ya se que lo he dicho tantas veces que puede sonar trillado: “Todo lo que creamos en nuestras vidas, lo hacemos dos veces: primero en nuestra mente cuando lo pensamos, imaginamos, tememos, resistimos y soñamos; y después cuando lo vemos reflejado en el plano físico y lo experimentamos”.

Y sí, lo sigo sosteniendo y he aquí un ejemplo práctico de esto: Palabras de excelencia.

Cada vez que hablamos, las palabras que salen de nuestra boca, cruzaron antes por nuestra mente. No importa que tan rápido hayamos procesado nuestro pensamiento o respuesta, siempre tenemos la oportunidad de prevenir lo que vamos a decir.
Y las palabras que usamos con mayor frecuencia son un reflejo de quienes somos y como queremos vivir, es decir como experimentos nuestra vida.
De ahí la importancia de siempre usar palabras de excelencia.

Piensen en todas las personas realmente exitosas que conocen, no solo los grandes ejecutivos, sino también los maestros que más influenciaron sus vidas, los entrenadores y los deportistas de alto rendimiento, las mamás y los papás que han ayudado a grandes personas a ser quienes son hoy, los vendedores que siempre sobre pasan sus objetivos y tienen una clientela leal, los artistas que tienen más cariño de su audiencia, las personas que todos los días les da más gusto ver en el trabajo, en la escuela o en la actividad que sea que hagan.
Todos, absolutamente todos tienen algo en común: usan sin falta palabras de excelencia que dan aliento y ánimo a los demás. En su vocabulario no existe el pesimismo y jamás responden con un “eso no se puede” sino con un ”, no se ocultan en el espejismo del “victimismo” y de sus la“vamos a encontrar la manera de que sí se puedabios siempre se emiten palabras positivas como: excelente, grandioso, buenísimo, felicidades, gran oportunidad, vamos a construir, juntos lo haremos, enorme potencial, alegría, felicidad, sí es posible, claro que sí, con gusto te ayudaré.

Seguro que ya habrán pensando en más de dos, son esas personas que vemos brillando por ahí en los escenarios, los que nos sorprenden con una medalla de oro en las olimpiadas, los que motivan a todo un grupo de profesionistas durante una conferencia, los que cambian la manera de pensar y educan las mentes de muchos a través de sus libros; y son también la pareja con quien despiertas todos los días, el compañero de oficina con quien comemos todos las tardes y el amigo a quien llamamos cada semana.
Y podemos ser también cada uno de nosotros si tan solo nos hacemos al hábito de día con día usar palabras de excelencia que muevan nuestra vida y que poco a poco, y cada día más, ayuden a cambiar la manera en que vemos nuestra vida. Porque de nuevo, las palabras antes de salir por nuestros labios pasan por nuestra mente y lo que creamos en nuestra mente, más temprano que tarde lo vamos a vivir.

Atrévete a preguntar

¿En cuantas ocasiones no se han quedado con la duda respecto a algo o con las ganas de obtener algún trato especial, conseguir una bonificación exclusiva o simplemente con las ganas de preguntar y saber por qué algo es de la manera que es?

Mi consejo: no se queden callados y con las ganas de preguntar.

A muchos les parecerá peligroso atreverse a preguntar y correr el riesgo de parecer tontos, ilusos, confiados, inocentes, ignorantes o ridículos.
Muy pocas son las personas hoy que están dispuestas a mostrar su lado vulnerable para poder aprender, crecer o lograr algo; y consecuencia de esto, muchos se quedan tal y como estaban y con las ganas de avanzar.

Miles de malentendidos diarios crecen fuera de proporción precisamente porque alguien no tuvo el valor de ser directo y preguntar a cerca de lo que está sucediendo.
Miles de personas se quedan en la mediocridad por temor a alzar la mano y preguntar si existe alguna oportunidad mejor para ellos, para su vida o para su familia.
Miles de parejas rompen porque nunca tuvieron cara para voltear a ver al otro y preguntar si son felices o que pueden hacer para crecer su felicidad.
Miles de padres pelean con sus hijos porque en lugar de predicarles no se dan espacio para preguntarles si están bien o si necesitan algo más de atención.
Miles de viajeros permanecen atorados en la incomodidad de un pequeño asiento de avión porque no tuvieron la iniciativa de preguntar si acaso había la posibilidad de hacer un cambio a primera clase o cualquier otro asiento mejor.
Miles de estudiantes reprueban una materia porque en clase prefirieron guardar silencio y aparentar saberlo todo en lugar de pedir que el profesor lo repitiera una vez más.
Y miles y miles de personas se quedan con todas las ganas de hacer lo que quieren hacer solo porque no se atrevieron a preguntar si lo podían hacer.

¡Atrévanse a preguntar! No hay pregunta tonta, no hay pregunta sin respuesta (aun cuando la respuesta no sea exactamente la que esperábamos), no hay porque quedarse callado.

Yo he aprendido que el valor de preguntar siempre trae consigo una gran recompensa.
Ok, lo admito, puede ser que no siempre se nos de la respuesta que quisiéramos, pero más frecuente que no, esta sí se da.

Es más, algunas de las cosas que obtenido por tan solo atreverme a preguntar son:

  • Mi esposa, cuando le pregunté hace diez años si quería ser mi novia y 4 años más tarde si se quería casar conmigo.
  • Mi Auna cantidad menor de pago a la que pedían.
  • Ascensos a primera clase sin costo adicional al volar en una línea comercial.
  • La oportunidad de ser un co-autor para la nueva versión 2008 del libro The Age of Conversation ’08.
  • El acceso a participar como expositor y conferencista en distintos eventos de instituciones educativas.
  • Desarrollar negocios con distintos clientes solo por tomarme el tiempo de preguntarles qué es lo que necesitan.
  • Establecer grandes relaciones de negocio y especialmente personales, solo por preguntar “¿Cómo estas? o mejor aún ¿Quién eres?

Así que he aquí un par de preguntas para ti: ¿Qué has dejado de preguntar que te ha detenido en el pasado? ¿Qué has querido pedir y hasta ahora no te has atrevido a hacer?
Respóndete a ti mismo esto y no dejes que esta semana termine sin que hayas levantado la mano y te hayas atrevido a preguntar.

PD: ¡No olvides visitar mi post en Mekate.com! Esta semana hablo del Décimo Congreso de Adictos a la publicidad, en el que tuve el honor de participar como conferencista. Visita ya

¿Qué es el éxito?

La semana tuve la increíble oportunidad de hablar frente a dos grandes grupos, grandes en tamaño, si; pero sobre todo grandes en su interés y entrega a lo que hacen.



Primero el martes estuve en Guadalajara platicando sobre marketing on-line con un grupo de profesionales de publicidad y comunicación especializados en Internet de la agencia Vértice Comunicación. Muchas gracias por su atención, por sus excelentes (y algunas difíciles) preguntas y gracias por su pasión por el marketing on-line. Será un placer colaborar con ustedes en el futuro.


Después, el miércoles pude comentar sobre mi pensamiento a cerca del Éxito Profesional con un grupo muy grande de estudiantes de la Escuela de Comunicación de la Universidad Anáhuac del Norte, y quisiera compartir hoy con ustedes un poco de lo que platiqué con estos futuros líderes a cerca de la que creo es la principal señal de que en verdad haz alcanzado el éxito o de que por lo menos estás en el camino correcto y en la dirección adecuada:

A lo largo de toda carrera profesional hay diferentes peldaños que vamos escalando y que representan importantes logros para nosotros como ir creciendo y haciéndose de mayores responsabilidades, obtener nuevos y mejores puestos y por supuesto ir generando mayores ingresos.
También el hecho de laborar en tipos específicos de empresas, sobre todo si estas pertenecen al privilegiado círculo de las más importantes a nivel global es en si mismo un considerable logro. Lo mismo cuando muchas de estas empresas son clientes tuyos (en publicidad, contabilidad, recursos humanos o cualquier otra disciplina) y los apoyas para lograr sus objetivos.
Otro logro puede ser la obtención de distinciones y premios por tu trabajo o el hecho de pertenecer a distintas organizaciones sea como miembro activo, colaborador eventual o invitado especial.Pero como les dije a mis nuevos amigos, estoy seguro de que aún cuando todos estos son enormes e importantísimos logros, en ellos no está el verdadero éxito.

El éxito para mi está en encontrar tu pasión, tu oficio, tu misión en la vida y llevarla a cabo. Descubrir aquella actividad que mueve tus fibras y hacerla, ya sea en un lugar especial que requiera tu vocación o llevar esa pasión a todo lo que haces en la vida, dejando que ese llamado te ayude a colaborar con los demás, dejándote tocar la vida de los demás a la vez que estas tocan la tuya también.
En palabras de Paulo Coelho: “Descubriendo y viviendo tu leyenda personal”.

En mi caso mi leyenda personal es la de conectar con la gente, establecer y cultivar relaciones personales y profesionale, compartiendo lo que se y lo que pienso y escuchando y aprendiendo de lo que los demás tienen que decir.

¿Qué quiere decir esto? Que no necesariamente tengo que desarrollar una profesión específica como maestro por poner un ejemplo, sino más bien que puedo (debo en realidad) llevar esta vocación a todo lo que hago como publicista y comunicador.

Creo que Howard Behar – Presidente de Starbucks Internacional – lo dijo mucho mejor que yo cuando en su nuevo libro It’s not about the coffee, escribió: “Si eliges un trabajo solo por el puesto (para nutrir tu CV), puede ser que lo que obtengas sea solo eso, un título. Si eliges tu pasión y un propósito más grande, las recompensas serán más significativas y tu carrera tendrá un mayor impacto.”

Excelente pensamiento ¿o no?

Ahora, la próxima semana estaré en platicando sobre la comunicación de las marcas con el consumidor Mexicano, con los alumnos del Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey en su congreso: Adictos a la Publicidad.


¡No puedo esperar! Nos vemos el jueves por allá.

Estar presente.

Me encontraba escribiendo la presentación para una conferencia que voy a dar esta semana sobre Éxito Profesional en el Congreso de egresados de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Anáhuac, mi Alma mater y no pude evitar preguntarme: ¿Eres exitoso Efraín? Mi respuesta: Yo creo que sí lo soy, pues tengo la vida que quiero tener, tengo una familia maravillosa, sana y feliz. Tengo un hogar hermoso, lleno de paz, amor, abundancia, armonía y prosperidad. Tengo un excelente trabajo en el que tengo espacio para desarrollarme y ayudar a otros a desarrollarse también. Y tengo la oportunidad de todos los días compartir con muchas personas mi pensar a través de los diferentes medios con los que colaboro, empezando por mi propio blog.

Más tarde platicando con unos amigos respecto al éxito, pregunté: “¿Y qué se supone que debe de hacer una persona para ser exitosa?” Y estas son algunas de las cosas que concluimos que se necesitan para ser exitoso:

  • Trabajar duro todos los días.
  • No dejar de estudiar ni un solo día.
  • Tener clara cual es tu pasión en la vida, descubrir y entender tu misión para poder seguir tu leyenda personal.
  • Esforzarse por obtener lo que uno quiere.
  • Sacrificar tiempo de ocio y diversión para dedicarlo al trabajo.
  • Ser paciente y no perder el foco.
  • Ser paciente y aguantar a más de un mequetrefe prepotente sediento de poder, a lo largo de tu carrera.
  • Tomar responsabilidades adicionales a las que te corresponden.
  • Actuar con muchísima responsabilidad.
  • Ser creativo e innovador.
  • Desarrollar un fuerte pensamiento estratégico.
  • Crear excelentes relaciones de trabajo y personales también.
  • Levantarte más veces de las que te gustaría contar de fracasos y caídas duras.
  • Ser profundamente agradecido por todo lo que has vivido, todas las lecciones y todos los regalos que te ha dado la vida.

Pero también hay otra importantísima clave de éxito que de hecho complementa a todas y cada una de las anteriores: Estar presente.

Me refiero a hacerte presente en la organización para la que trabajas y la comunidad en la que vives. Que la gente sepa que estás ahí para ayudar y colaborar.

Me refiero a estar presente y saber compartir la alegría de vivir con todos tus seres queridos.

Me refiero a estar presente ante las oportunidades que llegan, dejar los miedos de lado, tomar al toro por los cuernos y atacar de frente al mundo de posibilidades que ha llegado hasta ti.

Me refiero a actuar con responsabilidad y comportarte como un verdadero líder, aún cuando no tengas el título nobiliario formal.

Me refiero a abrirte a un mundo de posibilidades y asistir a cada nuevo encuentro con la mente y el corazón abierto. Sí, aún cuando sientas que esto te deja vulnerable (no hay nada de malo con ser vulnerable).

Me refiero a estar verdaderamente presente en el lugar y el momento en el que estés. Pon atención, hazle saber a las personas con quienes estas que realmente estás ahí. Apaga el blackberry, el celular y la laptop y enfoca tu atención.

Me refiero a estar presente en el momento que estás viviendo hoy, no en el que viviste ayer y por el que ya nada puedes hacer, ni por el que aún no has vivido y por el que no sabes aún qué necesitarás hacer.

Sí, definitivamente ESTAR PRESENTE es un elemento clave para tener éxito. Después de todo ¿cómo vas a poder estar en el momento correcto y en el lugar adecuado, si no estás presente de verdad?

Sueña grandes sueños.

Durante los últimos dos años he venido leyendo regularmente el Blog de mi amigo en la Blogósfera Phil Gerbyshak: Make it Great, pero por alguna razón u otra no había tenido, o mejor dicho, no me había dado la oportunidad de leer su libro: 10 Ways to Make it Great, sino hasta este fin de semana.

Más que un libro tradicional, diría yo que es un libro de trabajo. Más que un texto con ideas nuevas diría yo que lo realmente innovador de la propuesta de Phil es la manera en que nos hace recordar las más simples, pero frecuentemente olvidadas formas de llevar nuestra vida al siguiente nivel y la forma tan práctica que propone para no esperar más y comenzar a llevarlas a cabo de inmediato.
En resumen diría yo que se trata de una guía diaria para mantener claro el horizonte de nuestras vidas.
Muchos de los concepto del libro son ideas ya compartidas por muchos autores y líderes de opinión en el mundo, así que si bien no podríamos decir que Phil es el descubridor de una gran verdad, sí podemos decir que hace un excelente trabajo predicándola y ayudando con su granito de arena a comunicarla a los demás.

¿Qué verdad? Simple. Que cada uno tiene en si mismo la capacidad de decidir y tomar acciones claras para llevar su vida de lo ordinario a lo extraordinario.

No quisiera echarles a perder la leída de este libro, así que no resumiré el mismo. Solo me limitaré a comentar sobre una de las 10 prácticas que recomienda Phil: “Sueña grandes sueño, haz grandes cosas”

Definitivamente algo clave para llevar tu vida a la grandeza que mereces es soñar en grande. Sé que esto ya lo he dicho en diferentes ocasiones, pero no me cansaré de compartirlo porque es real: “Todo lo que vives lo creas DOS veces, primero en tu mente cuando lo piensas y después en el plano físico cuando lo experimentas”.

¿Y qué mejor manera de pre-crear en tu mente que soñar? No me refiero a soñar con elefantes de colores, Pegaso y un dragón, sino a soñar con nuestra vida ideal.

Pregúntense ahora mismo ¿cómo sería su vida ideal? ¿a qué se dedicarían, con quién vivirían, quienes serían sus amigos ideales, donde vivirían y cómo sería su hogar? ¿En un día normal qué actividades tendrían? ¿Qué elementos de su vida actual, tal y como es, mantendrían y de cuales se desharían?
Si logran responder esto han logrado un primer paso. ¿qué sigue? Soñar, pensar, proyectar, dibujar, crear.

Existen muchas maneras de poner esto en práctica, desde escribir en una sencilla hoja de papel una frase que resuma el sueño de tu vida o dibujar o pegar imágenes que representen dicho sueño. También puedes enlistar cada componente del mismo.
El objetivo, a final de cuentas, es contar con una guía que puedas consultar diariamente y cuantas veces te sea posible durante el día para recordar tu sueño, pensarlo y continuar creándolo.

En su libro, Phil recomienda tener un “cuarto de sueños”, un lugar que designes dentro o fuera de tu casa, pero al que puedas recurrir con frecuencia para soñar en grande. Nada mala idea. Este lugar puede ser cualquier habitación de tu hogar, un parque, un café, etc.
Aunque en lo personal, después de algunos años de trabajar en visualizar mi vida o soñar en grande como diría mi amigo, yo he descubierto que para mi funciona cualquier lugar siempre que traiga conmigo algo donde y con qué escribir.
Ese algo se ha convertido en mi fiel compañero y junto con mi celular, mi cartera y mi reloj, siempre va conmigo a donde yo voy: Mi diario. No es para nada un diario donde escribo como fue cada día, sino que es lo que pensé, como reaccioné y como actué en determinadas situaciones. Sobre este viejo amigo mío detallo como quiero vivir, registros eventos importantes que valga la pena volver a analizar después para seguir creciendo, e imprimo imágenes sobre como veo mi vida futura hoy, plasmo ideas y conceptos que llevar a cabo, como este blog que tiene ya casi año y medio de existir, o un año y 8 meses si cuento el tiempo desde que lo visualicé.
Soñar en grande sí que me ha funcionado. Visualizar tu vida es en verdad una excelente manera de hacer grandes cosas y vivir en grande.

Puede que cada quien tenga una manera distinta de poner esto en práctica, puede ser que cada quien tenga o descubra un lugar especial para hacerlo, puede ser que algunos aún no lo hayan hecho, que otros lo hayan dejado de hacer por un tiempo y puede ser también que muchos de ustedes desde hace algunos días estén pensando en hacerlo.

No importa cual sea su caso, lo importante es que no dejen de soñar, no dejen de crecer y sobre todo no dejen de vivir.

Concéntrate más en colaborar.

¿Cuántas veces no se han visto envueltos en una discusión sin final por una diferencia de opinión y en la que ustedes creen con completa honestidad y entero convencimiento que tienen toda la razón?
¿En cuantas ocasiones han caído en la trampa de un pleito por defender a capa y espada su punto de vista y han perdido mucho más que una simple discusión?

Esta situación es muy frecuente en la familia, entre amigos, en el trabajo y básicamente en cualquier relación entre humanos.

Cada cabeza es un mundo y cada persona interpreta su realidad de una manera muy particular, de modo que lo que parece un color blanco total para ti, para otros es un color hueso nacarado y para otros más un color crema desvanecido.
Y esto definitivamente no esta mal, pues sin lugar a dudas es la diversidad lo que hace tan rica la vida. Lo que está mal, creo yo, es que nos casemos ciegamente con un punto de vista y no permitamos lugar siquiera al más ligero rastro de apertura ante una opinión distinta.

Muchas veces pasamos tanto tiempo trabajando en un proyecto de una cierta manera que cuando algún compañero del trabajo opina diferente buscamos todo tipo de argumentos válidos y otros no tanto para desarmar sus argumentos y comprobar que nosotros teníamos la razón.
Los mismo sucede con frecuencia entre familiares y amigos cuando cada quien tiene un punto de vista diferente sobre algunas costumbres, tradiciones o maneras de hacer las cosas.
Discutimos y defendemos tanto nuestra manera de hacer y ver las cosas que nos perdemos de la oportunidad de escuchar y observar nuevas, y posiblemente mejores, maneras de hacer las cosas. Le cerramos la puerta a un nuevo aprendizaje, dejamos de colaborar, no contribuimos con nadie ni dejamos que alguien contribuya con nosotros y simplemente nos cerramos a la gran oportunidad de talvez, solo talvez, poder estar simplemente mejor.

Así que he aquí una idea:

Concéntrate más en colaborar con los demás y mucho menos en estar en lo correcto.

No pierdas tiempo en discusiones inútiles por defender solo por defender tu punto de vista. Ábrete a lo que los demás tienen que decir. Colabora con ellos, permíteles dar su opinión, escúchalos con detenimiento y por favor NO CONTESTES SOLO POR CONTESTAR.Ten la suficiente confianza en ti mismo como para ser humilde y entender que la tuya no es la única manera de hacer las cosas. Antes de responder haz un esfuerzo por verdaderamente entender la posición del otro y después si lo consideras necesario, haz tu contribución, da tu opinión e intenta encontrar un punto medio en común, crea sinergias y encuentra nuevas y mejores maneras de hacer las cosas.

Y si alguien opina diferente, se los digo de corazón, estoy dispuesto a escucharlo con toda mi atención.

Join the Rush – Age of Conversation

Normalmente no publico ninguna entrada los viernes, pero esta es una ocasión especial y no quise dejar pasar el día sin compartir esta entrada de Chris Willson quien está ayudando mucho a Drew McLellan y Gavin Heaton a correr la voz sobre el libro Age of Conversation.

Join the Age of Conversation Bum Rush on March 29th

Y no lo olviden: JOIN THE RUSH!

No esperes más tiempo para vivir mejor.

Mi abuelo nunca lo hizo. Mi papá sí lo hizo pero espero mucho tiempo. Mi suegro tardó menos pero también esperó. Mi esposa lo hizo muy a tiempo. Yo empecé a hacerlo hace ya un par de años, y cada vez veo más gente haciéndolo oportunamente también.

El día de ayer leí una interesante entrada del blog de Penélope Trunk: Brazen Carrrerist, en la que Penélope recomienda no esperar hasta el retiro para comenzar a vivir como uno quiere. Muy buena idea que merece dedicarle tiempo para meditar al respecto, aunque desde mi punto de vista esto no solo concierne al trabajo, sino a todos los aspectos de nuestras vidas.

Quiero decir, mi abuelo siempre fumó y trabajó duro durante toda su vida; mi papá, afortunadamente dejó ya de fumar y comenzó a hacer ejercicio y comer mejor, pero no fue hasta que sufrió un fuerte infarto, y aunque hoy se cuida mucho más y lleva una vida mas balanceada, aún trabaja duro para subsistir. Mi suegro por el otro lado, planeó mejor su retiro y hoy, ya jubilado, se dedica a lo que quiere, aunque también pagó el precio del estrés hasta el día de su jubilación.
En cambio mi esposa desde muy joven decidió tomar otro camino y ha construido su vida como mejor le ha acomodado de acuerdo a sus valores, prioridades y objetivos (A veces me pregunto si sabrá algo que yo no).

Con frecuencia las personas nos quejamos de lo que no funciona en nuestra vida. Es muy común escuchar a muchos decir que no les gusta su trabajo, que están pasados de peso, que no ven a sus amigos con la frecuencia que les gustaría, que no conviven lo suficiente con su familia, que su salud no está en el mejor momento, que no cuentan con la preparación que les gustaría tener o que les falta tiempo para hacer todas sus cosas.

¿Pero entonces por qué no hacer algo al respecto y hacerlo ya? ¿Por qué siempre esperar a mañana para vivir mejor?: “ahora que me jubile voy a tomar las clases que quería”, “ya que termine este proyecto voy a hacer ejercicio”, “solo pasa esta crisis y dejo de fumar”, “regresando del viaje me pongo a dieta.”

He aquí una idea: el día de hoy piensa en algo que quisieras hacer para mejorar tu vida y que puedas hacer hoy mismo y hazlo. No tiene que ser una acción que cambie tu mundo 180°, sino un sencillo acto que a pesar de su simpleza represente un beneficio para tu vida.
“El más grande de los viajes comienza siempre con el primer paso” dicen por ahí, así que ¿por qué no darlo hoy?

¿No saben por donde empezar? ¿Creen que para hacer un cambio en su vida tienen que hacer un gran acto de magia para ver los resultados?

He aquí algunas ideas para ayudarlos a dar el primer paso:

  • Antes de abrirlo, pregúntate si ese pingüino, gansito o ruffles son el mejor alimento para ti y cámbialo por algo que realmente nutra tu cuerpo.
  • Antes de encenderlo, pregúntate si puedes prescindir de ese cigarro en ese momento y guárdalo de regreso en su cajetilla.
  • Antes de continuar sufriendo tu trabajo, pregúntate cuales son las cosas buenas que obtienes al ir a trabajar ahí.
  • Y antes de continuar trabajando ahí solo “porque lo necesitas” pregúntate cual sería tu trabajo ideal, cuáles son tus pasiones y pregúntate si existe un trabajo así. Si la respuesta es positiva entonces pregúntate qué estarías dispuesto a cambiar para obtenerlo y hazlo.
  • Antes de quejarte porque no tienes tiempo de estudiar lo que te gusta, visita una librería y consigue por lo menos un par de libros sobre el tema, que puedas comenzar a leer y a estudiar por tu propia cuenta.
  • Y antes de que digas que no tienes tiempo ni para leer, asegúrate de siempre traer contigo por lo menos un libro, verás que siempre hay momentos en los que puedes leer y que pronto tus libros se convertirán en una de tus mejores compañías.
  • Antes de que digas que el día no te alcanza para darte tiempo para ti, haz un esfuerzo y levántate una hora antes de lo normal y regálate esa hora haciéndola sola para ti.
  • Antes de quejarte por no tener más tiempo para tu familia asegúrate de que cada momento que sí estas con ellos decirles lo mucho que significan para ti.
  • Antes de decir que tienes mucho tiempo sin ver a tus amigos, toma el teléfono y llama a un par de ellos y déjales saber que estás ahí.
  • Antes de quejarte por todo lo malo que hay en tu vida, detente y escribe una lista de agradecimiento, es decir, haz un recuento de todo lo que sí está bien en tu vida y por lo que debes estar muy agradecido. Inmediatamente verás que las cosas no están ni la mitad de mal de lo que pensabas y que realmente tienes más cosas a favor de lo que imaginabas.

Pero sobre todo antes de que digas que esto es una jalada, regálate la oportunidad de probar e inténtalo ya. Da el primer paso y no esperes más para comenzar a vivir mejor.

PRÉNATAL lo entiende.

Continuando hablando sobre el servicio a clientes y la creación de experiencias “WOW”, es decir la generación de momentos especiales para tus clientes al ser atendidos por tu negocio, he aquí un gran ejemplo de un negocio exitoso, no solo por la calidad de sus productos, sino más bien por la calidez y calidad de su servicio: PRÉNATAL.
Una cadena de tiendas de artículos para bebés y maternidad, de origen Europeo.
Como podrán suponer, sus precios no son tan módicos, de hecho muchos los califican como muy caros, pero después de haber experimentado su servicio puedo entender todos los elementos que componen sus precios. ¿Lo dudan? Permítanme contarles mi historia.

Como podrán imaginarse como padres primerizos, hay muchas cosas, artículos personales, accesorios, etc. que ni mi esposa ni yo imaginábamos que necesitaríamos, mucho menos sabíamos cómo tendríamos que usarlos. Solo sabíamos que lo mejor era seguir las indicaciones y recomendaciones de nuestras doctoras (las Mythbusters de la vida real, pero este es otra historia que después contaré).
Así pues nos recomendaron comprar una faja post parto y nos refirieron precisamente a esta tienda. Yo podría fácilmente haber hecho caso omiso de la referencia e ir simplemente a una tienda departamental, al fin una faja es una faja, pero afortunadamente como papá estrenándose que más bien parecía perro de Pablov salivando al escuchar la campana, corrí hacia donde me habían indicado. ¡Y que bueno que lo hice!

“Buenas tardes señorita, busco un a faja… para mi esposa quiero decir” decía yo confundido mientras que la mujer embarazada del otro lado del exhibidor me decía con calma “claro que sí señor, tenemos un par de tipos diferentes de fajas pero mi compañera se las mostrará”.
Me dirigieron hasta la sección de maternidad y la señorita que ahora me atendía se dio a la tarea de deducir cuál era la mejor faja para mí… para mi esposa quiero decir.
Me explicó que había fajas para parto natural y para cesarea, que la talla de las fajas debería ser equivalente a la talla normal de la mujer y me recomendó que talvez para mayor comodidad podría llevarme una talla más grande; y por si eso fuera poco tomó la faja que había elegido y me mostró como colocarla.
Ya contento y orgulloso de mi mismo por haber logrado hacer una de las primeras tareas que como nuevo papá tenía, me relajé y comencé a pensar en que otros accesorios le serían de utilidad a la nueva mamá, tarea con la que una vez más fui asesorado con paciencia y calidad. De la sección de mamás pasamos a la sección de ropa de recién nacidos y de ahí a la de artículos para el baño del bebé. Durante toda la visita fui asesorado, más en ningún momento invadieron mi espacio. Si quería ver algo solo, se distanciaban y prestaban atención a la primera señal de duda que les diera. Si se acercaba algún otro cliente, lo dirigían con otra asesora para así prestarnos su absoluta atención a cada cliente.
Después de una buena media hora dentro de la tienda y con más, muchos más de los artículos que inicialmente buscaba comprar, llegué a la caja donde no solamente me cobraron y ya, sino que me explicaron los servicios adicionales y gratuitos que dan, como pláticas y cursos para mamás y papás. Por cierto que nos inscribí en uno de primero auxilios para bebés.
Pagué y cuando esperaba que me alcanzaran mis bolsas, cual fue mi sorpresa cuando me preguntaron: “¿Lo podemos acompañar hasta la puerta por favor?” y así fue, caminaron conmigo hasta la puerta del local y me entregaron ahí mi mercancía, dándome las gracias por mi visita y deseándome una buena tarde.

¿Tienda cara? Talvez, pero lo vale.
¿Es solo una estrategia para vender más? ¡¡¡CLARO QUE SI!!! ¿Pero qué programa de servicio a cliente no está diseñado para eso?
El problema es que muy pocas marcas entienden el verdadero valor de ofrecer un auténtico servicio que genere experiencias WOW, como lo entiende PRÉNATAL.
¿Y quieren saber algo más? Al par de días regresé por más.


NOTA IMPORTANTE: podremos ser primerizos e inexpertos en el tema de la paternidad, pero un concepto lo hemos tenido muy claro desde el inicio y hoy es el único consejo que a otros nuevos padres podríamos dar: Cuando se trate de la salud de tu bebé y de tu esposa, no importa cuantos consejos y recomendaciones recibas, ni de quien vengan, aún cuando sean de parte de la gente que te quiere y busca lo mejor para ti; solo escucha y haz caso a las indicaciones del experto, tu médico.

Que la arrogancia no destruya tu negocio.

Qué difícil resulta llegar a ser el número uno en lo que haces. Se requiere de una gran visión, claridad, enfoque y mucho, muchísimo empeño. Toma años convertirte en el mejor en lo que haces y exige disciplina, trabajo duro e innovación; pero sobre todo exige humildad y sencillez. Humildad para reconocer que nunca llegarás a un estado de absoluta perfección y que siempre tendrás espacio para mejorar, y sencillez para comprender que tu éxito no te hace acreedor al derecho de abusar y ser arrogante con los demás.
Lastima que fue justo esto lo que los integrantes de cierto hotel ubicado en la zona hotelera de Polanco, en la Ciudad de México, aparentemente olvidaron ya.
El que fuera en determinado momento el más moderno, innovador y chic hotel de la Ciudad (del cual no diré su nombre compuesto por una sola letra del Abecedario), lejos de continuar creando experiencias “WOW” como lo hacen en sus propiedades alrededor del mundo, pareciera que ha preferido un camino de auto adulación por encima de uno de servicio y atención.

¿Y por qué digo esto? Esta es la historia: este hotel suele ser, por su modernidad, imagen y supuesta hospitalidad, cede de diferentes eventos empresariales como cursos, conferencias, cenas de gala, presentaciones, etc. Su imagen con frecuencia resulta atractiva para muchos, y para mi equipo de trabajo no fue la excepción, por lo que decidimos realizar una serie de sesiones de entrenamiento para nuestros socios estratégicos en este lugar.
Cotizamos cerca de 20 eventos de dos mañanas cada uno, durante todo el 2008, para nada un negocio pequeño para ellos.
Al costo que inicialmente nos dieron sumaron otros conceptos que, añadidos a otros gastos incidentales durante el primer curso que dimos a inicios de Febrero pasado, resultó más alto de lo teníamos contemplado. Sin embargo, y con la intención de continuar trabajando con este establecimiento, buscamos una reunión con su director de ventas y mercadotecnia, misma que prometía haber sido todo un éxito pues parecían haber quedado claras todas las expectativas de ambas partes: Ellos incluirían servicios adicionales que buscaban colocar para tener mejor rentabilidad y nosotros tendríamos el costo por sesión que mejor se ajustaba a nuestro presupuesto y todo esto quedaría bajo un acuerdo por escrito que cubriría los próximos 10 cursos, salvo para los dos siguientes que ya estaban inmediatamente programados para el 25 y 26 de febrero y el 4 y 5 de marzo.
“Que productiva y buena reunión tuvimos” comentaba yo con el equipo de trabajo que nos apoya en la producción y coordinación de los eventos.
¿Pero cuál sería mi sorpresa al día siguiente cuando nos enviaron su nueva cotización incluyendo servicios y costos muy por encima de lo acordado tan solo el día anterior?
Hablamos con ellos para pedir una corrección que efectivamente hicieron, en los servicios adicionales más no en el costo final.
Llegó el segundo curso que, por tiempo, tuvimos que realizar ahí pero ahora el presupuesto no fue el problema pues estábamos prevenidos del golpe anterior. La mala sorpresa vino cuando el curso tuvo que empezar 40 minutos tarde pues los señores del Valet parking del hotel no tenían la capacidad necesaria para recibir a todos los grupos de personas que ese día asistían no solo a nuestra sesión sino a la de varias compañías que tenían sus propios eventos ahí. La segunda mala señal fue cuando en un hotel de gran lujo, los elevadores estaban desprogramados por lo que ridícula y cómicamente para llegar al segundo piso, uno tenía que subir por las escaleras al primero para tomar el elevador, bajar al lobby y permanecer en el elevador, subir hasta el 3ero y después poder bajar nuevamente por las escaleras al segundo nivel. Todo un rally resultó. ¿Y por qué no usar las escaleras desde el principio preguntarán? Pues porque simplemente el acceso a las escaleras del primero al segundo piso no está indicado en ningún lugar.
¿El tercer trago amargo? A todo su equipo audiovisual le hacía falta estar conectado a tierra, por lo que cada vez que lo tocabas ¡gran descarga eléctrica te llevabas!
Y por si fuera poco a la hora de pagar su staff toma la decisión de, contrario a lo que se había acordado, hacer un cargo por la cuenta total a la tarjeta de crédito personal de un miembro de nuestro equipo, a quien cuando les dejó saber su equivocación solo le dijeron “ah bueno pues para el siguiente evento lo tomaremos en cuenta”.
Y pesar de todo decidimos continuar.

¿La gota que derramó el vaso? Pues resulta ser que, como en todo evento en el que dependes de varios factores para su realización, tuvimos que, con más de 5 días de anticipación, pedir posponer la fecha del 4 y 5 de marzo (que por cierto ya estaba garantizada con una cuota de reservación), no para cancelarla sino para reprogramarla para la tercera semana del mismo mes. ¿Y cual fue la arrogante respuesta a nuestra solicitud? “Claro que sí, pero estas fechas las damos por canceladas y se las cobraremos al 100% por cancelar”

¡¿Lo pueden creer?! ¿Pueden ver como la arrogancia de estos señores está matando su negocio? Si este maltrato lo hacen a nivel empresa a empresa, no me quiero ni imaginar el mal servicio que le darán a un particular.
Sobra decir que después de esto me llevo mi negocio a otra parte, a otro establecimiento que sí aprecie el valor de trabajar con humildad y sencillez y con las ganas de crear relaciones comerciales que habrán de perdurar.

Ahora el otro lado de la moneda y un ejemplo perfecto de una empresa que a pesar de su éxito aún mantiene los pies en su lugar. Se trata de una cafetería ubicada en la calle de Francisco Sosa en la colonia Santa Catarina Coyoacán; La Pause, un lugar de ambiente calido, café aromático, con cuerpo y gran sabor, comida de excelente preparación y servicio personal, amable y cordial. Un sitio que sí que me ha generado una experiencia “WOW” pues hace algunos días mientras tomaba un café con mi esposa, haciendo tiempo para visitar a nuestra doctora, los miembros del staff de este lugar, liderados por el mesero que nos atendía y apoyado por la dueña del lugar nos regalaron un pastel adicional cuando se enteraron que estábamos ahí esperando las indicaciones de nuestro médico para irnos al hospital para recibir a nuestra bebé que estaba a punto de nacer (pero esta aventura es para contar otra ocasión).
No tenían que haber hecho nada, ya estaban dándonos un excelente servicio, tenían suficiente trabajo con el resto de los comensales y sin embargo decidieron tener un simple, pero grande, gesto con nosotros. ¿Por qué? Porque entienden algo que muchos no.Talvez al staff del mencionado hotel que parece una M al revés le vendría bien visitar este pequeño, sencillo y exitoso lugar y para tomar una breve lección de éxito con humildad. ¿No creen?

Nota: esta entrada representa mi opinión personal como blogger y profesional en marketing y comunicación y de ninguna manera representa la opinión de mi empleador.