De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Una sonrisa para llevar

Grand aprendizaje el que me han dado, una vez más, mi esposa y mi hija hace tan solo unos momentos.

Después de varios días de estar trabajando sobre un seminario y 3 diferentes presentaciones que estaré dando esta semana, dedicando incluso los últimos dos días (sábado y domingo) desde las 6 de la mañana, he terminado, como podrán suponerse, física y mentalmente exhausto, simplemente agotado. ¡y solo vamos a la mitad del camino! Pues aún están por venir los momentos más entretenidos y divertidos: los de presentar.

Así que cansado y ya mal humorado, como cualquier otro mortal que esté trabajando en domingo por la noche, estaba ya a punto de comenzar a responder de mala gana a cuanto comentario me llegara. Sí incluso, tontamente, hasta los ofrecimientos de ayuda, de porras y de apoyo. (¿Qué quieren? Soy tan humano y torpe como cualquiera).

Entonces, cuando acudía agobiado al llamado de mis princesas, poniendo cara de pocos amigos, ellas me recibieron con una gran sonrisa. Y no cualquier sonrisa, sino una capaz de iluminar una noche lunar entera y de calentar al mismo polo sur.

Es curioso como llegamos a enfocarnos tanto en hacer lo que estamos haciendo que olvidamos por qué y para quién lo estamos haciendo.

Entonces, después de ese refrescante baño de alegría, pude regresar a mi computadora y retomar mis pendientes, entre ellos escribir esta corta pero importante entrada, con la que ahora recuerdo que nunca he de olvidarme de tomar de cada una de mis princesas una sonrisa para llevar.

Viernes de Guest post: Una gran historia con una aún mayor lección.

El guest post de este viernes es una historia originalmente narrada por Malcolm Forbes y que mi amigo y compañero de trabajo David Hyman y su mamá Barbi, compartieron conmigo ayer.

Una mujer en un viejo y desgastado vestido y su esposo vestido con un viejo traje, bajaron en la estación de tren en Boston, y caminaron tímidamente y sin una cita hacia la oficina del presidente de la Universidad de Harvard.

La secretaria dedujo en un instante que estas personas que venían del campo no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente ni siquiera merecieran estar en Cambridge.

“Quisiéramos ver al presidente” dijo suavemente el hombre.

“Estará ocupado todo el día” respondió intempestivamente la secretaria.

“Lo esperaremos” contesto la mujer.

Durante horas la secretaria les ignoró, esperando que la pareja por fin se desanimara y salieran de ahí. No lo hicieron y la secretaria ya frustrada finalmente decidió interrumpir al presidente, aun cuando hacerlo era una tarea que siempre lamentabla.

“Talvez si los ve por unos minutos ellos se vayan” ella le dijo. El exhaló desesperado y asintió con la cabeza. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo de atenderlos y detestaba los vestidos y trajes viejos estorbando en su oficina. El presidente, con la cara alzada y llena de dignidad se dirigió a la pareja.

La señora le dijo entonces: “Teníamos un hijo que asistió a Harvard por un año. Él amaba a Harvard. Era muy felíz aquí. Hace como un año murió en un accidente. Mi esposo y yo queremos construir un monumento a el, en algún lugar del campus”.

El presidente no se conmovió, pero estaba en shock. “Madam” dijo a regañadientes, “No podemos poner una estatua de cada persona que asistió a Harvard y murió. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementario”.

“Oh no” la señora explicó rápidamente, “No queremos alzar una estatua. Nos gustaría regalar un edificio a Harvard”.

El presidente los mire con desden y exclamó: “¡Un edificio! ¿Tienen la más remota idea de cuanto cuesta un edificio? Tenemos más de siete millones y medio de dólares en edificios aquí en Harvard”.

Por un momento la señora permaneció callada. El presidente estaba complacido. Talvéz así de desharía de ellos.

La señora se volvió hacia su marido y en voz baja le dijo: “¿Eso es todo lo que cuesta arrancar una Univesidad? ¿Por qué no abrimos la nuestra?”

Su esposo asintió.
La cara del presidente entonces se marchitó en confusión y sorpresa.

Entonces el señor y la señora Leland Standford se levantaron y salieron caminando de ahí, viajando a Palo Alto, California, donde establecieron la Universidad que hoy lleva su nombre, la Universidad de Standford, un monumento al hijo al que no a Harvard no le importaba más.

Uno puede fácilmente identificar el carácter de la gente de acuerdo a como tratan a aquellas personas que creen que nada pueden hacer por ellos.

¿No es esta una historía que todos deberíamos de leer y sobre todo una lección de muchos deberían de aprender?

¡Gracias David y Barbi!

Viernes de invitados: Con Phil Gerbyshak

El Guest post de hoy es cortesía de Phil Gerbyshak de Make it Great! with Phil Gerbyshak.

Phil comparte con nosotros una entrada muy especial para el, que escribió originalmente en Julio 30 del 2007 y que, como verán, sigue siendo muy relevante para hoy día. ¡Que lo disfruten!

 

De regreso a lo básico

¿Alguna vez se han sentido desalineados y olvidado por qué estan en este planeta? ¿A ratos se preguntan a si mismos qué es lo que les apasiona en la vida?

Yo sí, y quiero pensar que soy algo normal y supongo que ustedes también. Así que cuando Jesse Petersen me pidió que le dijera qué pensaba sobre regresar a lo básico, pensé que esta sería una gran oportunidad de regresar a mis básicos y talvez ayudarles a ustedes a hacer lo mismo.

De regreso a lo básico:

Los principios básicos en la vida de Phil Gerbyshak son:

Sonreír

Divertirme

Ser justo.

Amar a todos.

Vivir mi vida con una actitud positiva, aún cuando las cosas no sean las mejores

Conectar con toda la gente

Ayudar siempre que pueda y contactar a alguien que pueda ayudar cuando yo no lo pueda hacer

Hacer lo que digo y decir lo que hago.

Estos son los principios que guían mi vida.

Ahora, qué voy a hacer para regresar a mis básicos y como pueden ustedes regresar a los suyos?

– Escriban cuales son sus más importantes valores o principios de vida (como sea que les llamen). Incluso pueden hacer lo que yo y ponerlos en su Blog.

– Cada vez que tengan que decidir en qué invertir su tiempo, pregúntense a si mismos “Esto está alineado con mis principios básicos?”, si no lo está, pregúntense: “¿Por qué lo hago?” y después decidan si vale la pena o no. Noten que no dije que no lo hagan sino que vean si vale la pena o no.

– Después de 30 días, audítense a si mismos. Piensen en sus valores y principios. ¿Realmente son los que deben ser? ¿Necesitan a caso redefinirlos?

Y ya está, ahora: de regreso a lo básico.

Un poco de información sobre Phil.

Phil Gerbyshak se autodenomina como un “Relationship Geek” y es autor del libro  10 Ways to Make It Great!, publicado en junio del 2006, mismo que tuvo excelentes críticas.

La misión de Phil en este mundo es simple: Ayudar a la gente a liberar la grandeza dentro de ella, conectando a la gente con las ideas, la gente y la información que necesitan para llevar su vida al siguiente nivel.

¿De qué lado de la balanza estás?

Seguramente han escuchado ya aquella frase que dice: “Todos los que pasan por aquí dejan felicidad a su paso, unos cuando llegan y otros cuando se van

 ¿Graciosa? Talvez, aunque no tanto si nos preguntamos a nosotros mismos “¿Y yo de que lado estoy? ¿De los que llegan o de los que se van?

Estoy seguro de que en muchos de los casos la balanza se inclinaría mucho más de lo que queremos pensar hacia el grupo de los que se van. Así que he aquí la segunda pregunta importante: ¿Qué pensamos hacer al respecto?

La realidad es que, por costumbre y por egoísmo, típicamente nuestra atención está en como nos hacen sentir los demás (cómodos, enojados, alegres, frustrados, etc.), y muy pocas veces pensamos en como nosotros hacemos sentir a los demás, por lo que pensar en cosas que hacer para hacerlos sentir bien esta prácticamente fuera de nuestro foco de atención.

Y la realidad es que no debería resultar nada difícil dejar a las personas con quienes convivimos todos los días mejor de lo que estaban cuando las encontramos. Ni siquiera necesitamos hacer grandes hazañas todos los días, realmente son las cosas más sencillas las que nos pueden ayudar a agregarle valor al día de los demás:

          ¿Que tal saludar siempre con una sonrisa? Pocas cosas son tan contagiosas como una sonrisa, se tú quien contagie a los demás.

          ¿Ó llamar a la gente por su nombre y hacerles saber que los conocemos y que son lo suficientemente importantes como para que sepamos como se llaman?

          ¿Ser amable con todos? Tomarse un par de minutos más para saludar a alguien y escuchar como le va, nada nos va a quitar.

          ¿Celebrar a la gente? ¡Definitivamente! Nunca deberíamos dejar pasar la oportunidad de dejarle  saber a alguien cercano lo mucho que le apreciamos.

Y la lista podría continuar y continuar, pero con algo hay que comenzar, así que he aquí mi sugerencia para esta semana (y todas las demás): ¿Qué tal si ponemos atención en agregarle valor al día de cada persona con quien interactuemos en la semana y tratamos de hacer algo para dejarles mejor de lo que estaban ya? Talvez hasta podríamos recurrir a la clásica, algo trillada, pero siempre útil práctica de usar un frasco en el que por cada persona a la que le hagamos sentir mejor, depositemos una canica, para que al final del día, de la semana, del mes, del año y de nuestra vida incluso, podamos recordar que a final de cuentas sí hicimos algo bueno por alguien más.

Viernes de Invitados: Tu bienestar no puede encontrarse en un saco de “remedios instantáneos”.

¡Vaya que les tengo una gran sorpresa el día de hoy! Como ya les había comentado en otra ocasión, a partir de hoy, todos los viernes estaré publicando un nuevo tipo de entrada en De lo Cotidiano…y lo no tanto. Se trata de una seria de entradas especiales escritas por algunos de los Bloggers más importantes y reconocidos de la Blogósfera que me han hecho el honor de aceptar mi invitación a escribr esporádicamente como invitados en este Blog.

!Y para arrancar no podríamos tener una mejor invitada: Pam Thomas de www.walkingmyownwalk.com!

Tu bienestar no puede encontrarse en un saco de “remedios instantáneos”.

Vivimos en un mundo donde la gratificación instantánea y los resultados inmediatos parecen ser el tema de moda: pérdida instantánea (o casi instantánea) de peso, comidas instantáneas, respuestas instantáneas, y la lista podría seguir y seguir.

¿Qué paso con tomar las cosas con calma, hacer un esfuerzo y explorar? No me mal entiendan por favor, no estoy criticando a la industria de lo “instantáneo” ni a nadie que forme parte de esta; incluso a mi, en ocasiones, me gusta obtener resultados inmediatos también. Sin embargo, me he podido dar cuenta de que las respuestas instantáneas, no siempre son las respuestas correctas, especialmente cuando se trata de nuestro bienestar emocional y mental.

¿Por qué las soluciones instantáneas no son siempre las correctas?

Generalmente esas soluciones instantáneas tratan con los síntomas, proveyéndonos una satisfacción solamente temporal. Piénsenlo, para poder eliminar permanentemente una hiedra mala, tenemos que llegar hasta sus raíces, su origen, su fuente. Si solamente halamos y arrancamos la hiedra y dejamos sus raíces, ¿qué creen que va a pasar? La hiedra vuelve.

Lo mismo sucede con lo todas las cosas que tenemos en nuestro frente mental y emocional. Llegar al origen de los problemas, trátese de miedo, creencias limitadoras o tolerancias sin sentido, puede tomar tiempo, pero sobre todo requerirá que reconozcamos qué es lo que está ocasionando esos malestares.

Reconocer el origen de los problemas es clave y si estamos corriendo tratando de encontrar una “solución inmediata”, muy probablemente perdamos de vista las señales que pueden resultar clave para encontrar una solución definitiva o permanente. Así que la próxima vez que tengan la intención de obtener una respuesta instantánea, para una situación más compleja, por favor tómense un momento y pregúntense “¿Qué me será más benéfico, un alivio temporal o una solución permanente?”

Por favor nunca descarten el hecho de que ustedes mismos valen la pena hacer ese esfuerzo. Tómense el tiempo de buscar el origen de las cosas en lugar de tomar el más reciente remedio instantáneo que haya a la mano, y dejen que lo instantáneo sea el café, el té o hasta la comida rápida, pero no su bienestar mental y emocional.

Pam Thomas es Coach profesional certificada por la International Coach Federation, certificación que obtuvo posterior a su entrenamiento con CoachInc.com. Además de tener una maestría en Psicología industrial y organizacional. Pam es fundadora y presidente de What’s within you, su propia firma de Coaching y publica su propio Blog: www.walkingmyownwalk.com un blog que bien vale la pena leer continuamente, no dejen de visitarlo.

¿Y tu a quién admiras?

Según las encuestas la principal razón por la que un empleado puede estar descontento con su trabajo es la falta de reconocimiento, pero no apreciar a las personas no es culpa de la empresa sino de las personas que forman parte de esta. Vaya ¿cuándo fue la última vez que oyeron a alguien decir la compañía XX no me aprecia? Lo que decimos es: a mi jefe no le importa lo que haga.

Cuando decimos que no somos apreciados por una empresa, realmente estamos hablando de personas y hablando de personas es que tenemos que reconocer que nosotros mismos somos culpables de esta misma situación por la que con tanta frecuencia todos nos quejamos.

¿No? Hmmm ¿A cuanta gente le dijeron que la admiraban y por qué la semana pasada, durante el último mes ó en lo que va del año?

¿Lo ven? ¡Nosotros mismos olvidamos hacer sentirle a la gente con quienes convivimos (no solo en el trabajo, pero en casa, con nuestros amigos, en los grupos con los que interactuamos) cuanto los apreciamos!

Así que he hoy decidí hacer una breve lista de 10 personas a quienes quiero decirles que las admiro y respeto y por qué:

          Mi esposa. Por su enorme capacidad de amar, por su entrega, porque es capaz de iluminar una habitación entera al entrar en ella y por su fortaleza y madurez.

          Mi hija. Porque todos los días al despertar lo primero que hace es sonreír e iluminar nuestros días. Porque regala sonrisas y cariño a todos quienes conoce. Esta es una gran lección que aprender. (¡imagínense las que nos enseñará cuando comience a hablar!).

          Mi amigo desde la primaria, Mario,  por su enorme espíritu emprendedor, su visión para encontrar una oportunidad de negocio en cada cosa y sus ganas de compartir su éxito con los demás.

          Mi amigo Fillo porque siempre recibe todos con una sonrisa y tiene para cada quien un comentario amable que seguro los hará a todos sentirse bien. Perfecto lo imagino diciendo un buen comentario mientras lee el post de hoy.

          Mi compañeros de trabajo AnaSo, Mr. White, Aarón, Santi, Krusty, Kike y Jack por el profundo conocimiento de su trabajo y las ganas de compartirlo con todos con una disposición enorme y permanente para ayudar.

          Mi anterior jefe en Grey Riccardo por la pasión y lealtad incondicional que tiene a su empresa. Pocas personas he conocido tan dedicadas a su compañía.

          Mi amiga Clau por la fuerza que ha demostrado al permanecer en un país ajeno, abriendo brecha y creando una vida para ella y sus hijas.

          Mi amigo desde la secundaria Carlos, por su dedicación, enfoque, entrega y empeño en todo lo que hace (familia, trabajo, deporte, amigos, etc.)

          Mis padres por permanecer unidos después de tantos años y tantos retos superados.

          Mi gurú Robin Sharma (sí también puedes decirle a alguien cuanto lo admiras aunque no lo conozcas personalmente) por como sus lecciones han me han ayudad a darle un giro tan positivo a mi vida.

Ahí lo tiene mi lista de 10 personas que admiro y por qué.

Ahora es su turno, escriban su lista, compártanla aquí mismo o no, pero no dejen que pase una semana más sin decírselos a ellos ya.


¿Y a ti que súper poderes te gustaría tener?

¿Cuantas veces en una reunión de amigos, cuando eran niños u hoy de adultos, cuando van solos por la calle soñando despiertos o después de ver una buena película de acción se han hecho la pregunta: ¿Qué súper poderes me gustaría tener? Ó ¿Qué súper héroe quisiera ser?

Volar como Superman, ser invisible como Sue Richards, tener la fuerza de 100 hombres como Hulk, telequinesia como un Jedi, regeneración instantánea del cuerpo como Claire Bennet, visión biónica como Steve Austin o simplemente el absorber los súper poderes de todos los que te rodean como Peter Petrelli.

Cientos de ideas vienen a la mente cuando nos preguntan esto y otras tanto cuando nos preguntan qué haríamos si los tuviéramos.

“Sería invisible para entrar al vestidor de mujeres”, diría talvez un adolescente, “volaría para salir huyendo de casa” elegiría quizá una esposa maltrada, “usaría la telequinesia para hacer mi trabajo sin mover un dedo” pensarían otros, pero quisiera pensar que la mayoría talvez

 escogerían usar sus súper poderes para ayudar a los demás. Es más tengo que pensar que así sería.

Ahora bien tengo una noticia genial para todos. ¡Sí existen los poderes especiales y cualquiera de nosotros podemos hoy escoger nuestro arsenal personal!

La pregunta que queda entonces es solo: ¿cuáles elegirán?

He aquí mis sugerencias:

Súper oído: Lo siento, no me refiero a la capacidad de escuchar lo que sucede a kilómetros de distancia o tras la pared de concreto que nos separa de la habitación de al lado, sino a un súper oído mucho más poderoso que eso: La capacidad de saber escuchar. La habilidad de saber callar, cancelar todo pensamiento en preparación a una respuesta automática  y escuchar, comprender, entender, simpatizar y empatizar con aquello que la otra persona está compartiendo contigo, sin la necesidad de imponer sobre ella tu manera de pensar.

Súper fuerza: No, tampoco me refiero a la fuerza física de 100 hombres que nos haría capaces de levantar edificios enteros con nuestras manos, como lo hace Superman. Sino a una fuerza mucho mayor que esta, una fuerza capaz de construir y edificar una vida plena y llena de honestidad y autenticidad: la fuerza de voluntad.

Súper visión: Pues sí…tampoco estamos hablado de ver a cientos de metros de distancia, aunque la distancia en el tiempo es una de las cualidades de este poder con el que seríamos capaces de observar con detalle nuestra situación actual y podríamos ver toda la oportunidad que en ella hay para hoy, para mañana y para dentro de unos años más.

Autoregeneración: Talvez no podremos crecer de nuevo uno de nuestros dedos si este es cortado de nuestro cuerpo, pero contar con esta habilidad tan especial nos permite recuperarnos de los grandes retos y golpes que nos puede dar la vida. Es la capacidad de volvernos a levantar, aprender las lecciones de la vida y echarlas dentro de nuestro “baticinturón” o  mejor dicho “itacate” de experiencias útiles para el mañana y seguir adelante creciendo y avanzando hasta la cima de nuestra montaña personal.

Telequinesia: mmm no talvez no podamos mover las cosas sin tocarlas y con solo pensarlo, pero ¿qué tal el súper poder del auténtico liderazgo, como el que podemos ser capaces de motivar y mover a cientos, miles o millones de personas hacia un objetivo común? Nota especial: con este poder del liderazgo sí se necesita también poner nuestras propias manos a la obra y ser parte de la acción.

Ahora ¿qué tal si pudieran absorber todas estas cualidades tan singulares y otras como humildad, caridad, honestidad y muchas más en una sola persona? Yo a este súper poder le llamaría: Integridad.

Así que la pregunta de nuevo es ¿Y a ustedes qué súper poderes les gustaría tener?

Se solicitan #4: Directores que no quieran dirigir.

Esta entrada va a solicitud de Gerardo González, quien hace unos días me platicó del nuevo reto que enfrenta y que estoy seguro que conquistará. Por cierto que pueden escuchar a Gerardo en su programa de radio por Internet, todos los viernes y domingos por la noche en: www.msnstudio.com.

Se solicitan directores que no quieran dirigir sino que sepan liderar.

Se solicitan directores que no quieran acumular todo el poder del grupo en ellos, sino que comprendan que el verdadero poder reside en delegar y potencializar el talento de los demás.

Se solicitan directores que no quieran que la gente trabaje para ellos sino que ellos deseen ponerse al servicio de su gente.

Se solicitan directores que entiendan que no pueden manejar a las personas como si fueran objetos propiedad de la organización, a eso se le llama manipulación.

Se solicitan directores que por lo tanto estén convencidos de que a la gente no se le maneja, sino que se le lidera.

Se solicitan directores que dejen de, en los libros, reflejar la nómina de la empresa como parte de sus gastos fijos, y que en su lugar comiencen a enlistarla como la inversión en talento que en realidad es.

Se solicitan directores que no quieran dirigir las cosas desde su despacho privado, sino que quieran estar al centro de la acción enseñando con el ejemplo y aprendiendo a la vez  de los más.

Se solicitan directores que no quieran decir  como hacer lo que hay que hacer, pero que inspiren a la gente a hacerlo.

Se solicitan directores que no exijan a su equipo que le dediquen su vida entera a su empresa, pero que por el contrario dedique la empresa a la vida de su gente.

Se solicitan directores menos preocupados por reportar los números a los accionistas y más enfocados a compartirlos con los miembros de su equipo.

Se solicitan directores que dejen de medir los resultados cada año para ver que tan bien está la organización, y que mejor comiencen a ver que tan bien están sus miembros todos los días, después de todo, ellos serán quienes den eso buenos resultados al final de año.

Se solicitan directores que no quieran retener el conocimiento y la experiencia del equipo solo en ellos por miedo a que los puedan rebasar, sino que por el contrario quieran compartir lo que saben y hasta rodearse de gente que sepa incluso aún más, pues el talento de un líder no radica en saberlo todo, sino en saber sacar de la gente lo mejor, y eso incluye su conocimiento y experiencia también.

Se solicitan directores que no necesariamente tengan un título de Harvard, Standford, ITAM o UP, pero que en casa hayan tenido una educación basada en principios como la honestidad, la caridad y la humildad.

Se solicitan directores que no quieran dirigir, pero que sí quieran liderar.

Se solicita #1: vendedores que no quieran vender

  • Se solicitan vendedores que no quieran vender, sino que quieran desarrollar verdaderas oportunidades de negocio. Se solicitan vendedores que no se preocupen por su cuota del mes, sino de ayudar a sus clientes, a sus prospectos y a sus compañeros de trabajo también.
  • Se solicitan vendedores que no sean capaces de vender hasta su hermana por unos cuantos miles de pesos más, sino que sean íntegros y honrados en la manera en que conducen su forma de trabajar.
  • Se solicitan vendedores que no prometan nada más a cambio de cerrar una venta, sino que al cerrarla sorprendan a sus clientes entregándoles aún más de lo que compraron.
  • Se solicitan vendedores que no recuerden los nombres de sus clientes…solo cuando toca hacer la llamada mensual para levantar un pedido más, sino que conozcan a profundidad a sus clientes como si fueran sus amigos o mejor aún su familia; que sepan de ellos su historia, sus necesidades, sus motivaciones y su sueños también.
  • Se solicitan vendedores que no levanten más pedidos, sino que entiendan a detalle lo que sus clientes buscan, aún cuando estos no sean tan claros al pedirlo, y que en lugar de pasar la orden de compra, se dediquen a crear de cero una propuesta cabal, detallada y personal para cada proyecto de cada cliente sin importar cuantas veces lo haya hecho ya.
  • Se solicitan vendedores que no cumplan con sus tiempos y entregables, sino que vayan mucho más allá, sorprendiendo en cada entrega a sus clientes, brindándoles una experiencia que los dejé diciendo WOW.
  • Se solicitan vendedores que no quieran trabajar duro, sino que trabajar duro, honesta y honradamente sea para ellos una manera de vivir.
  • Se solicitan vendedores que no tengan “contactos importantes” con apellidos como Slim, Azcárraga o Corrado, sino que aprecien con humildad a todas las personas con las que día a día van a trabajar.
  • Se solicitan vendedores que no quieran comisión, sino que planeen sus trabajo con el propósito de ayudar y colaborar y no en función de cuanto van a cobrar.

Se solicitan vendedores que no solo quieran vender y nada más. Si tu cumples con estos requisitos, no vengas a buscar un trabajo más, mejor permanece donde estás, predica con el ejemplo y ponte a trabajar.

Por cierto…también se solicitan mercadólogos y publicistas…¿quieres saber más? Visita mi otro blog

Donde te encuentras y a donde vas

Pregunto:
¿No te sientes a gusto en donde estás? ¿No estás contento con la manera en que las cosas funcionan en tu casa, en la escuela, en el trabajo o con alguna relación? ¿Es solo porque hay algunas cosas, formas o detalles que no te parecen o hay alguna razón de fondo en realidad?

Sugiero: Talvez donde estás hoy, por mucho que te disguste, es justo donde tienes que estar. Quizá estés ahí para prepararte para lo que viene, para aprender y poder dar el siguiente paso.

Preguntarás: “¿Pero como saberlo si ni siquiera se cual debe ser mi siguiente paso? Es más ni idea tengo de a donde quiero llegar”.

Respondo: “No hay nada más inútil, que hacer con eficiencia aquello que no tendrías que estar haciendo” decía Peter Drucker.

Así que propongo: Haz un análisis profundo de quien eres, qué es lo que te mueve en la vida, que actividad te apasiona y mueve tus fibras. Define cual es tu llamado, tu vocación, tu leyenda personal.
Cuando tienes claro cual es tu vocación y sabes bien que es a lo que quieres dedicar tu vida, resulta fácil determinar si la posición en que te encuentras hoy es solo un escalón más en tu desarrollo personal, si estás ahí por las lecciones y experiencias que aún tienes que acumular o incluso si tienes que ayudar a alguien más antes de poder continuar.
O bien si definitivamente te encuentras en un lugar que, lejos de acercarte, abre más y más una brecha entre tu y tú sendero personal.
Y si es así esto es un descubrimiento que no habría que lamentar sino que celebrar y aprovechar pues te has ganado la oportunidad de corregir tu dirección, tomar un profundo respiro y dar un salto de fe hacia tu leyenda personal!

¿Eres el líder de tu grupo o tan solo eres el jefe?


No lo niegues, durante años y años de trabajo has visto como muchos directores de grupo, de área o de empresa solo pueden presumir de ser el jefe y nunca de ser un líder.
Has visto como alardean sobre el poder de facto que tiene sobre sus equipos de trabajo por el título que ostentan y haz criticado profundamente su enorme falta de involucración contigo y tus compañeros de trabajo.

Durante mucho tiempo haz desmenuzado a tus superiores y sacado a la mesa de discusión entre co-trabajadores, todas las faltas que tus jefes han cometido, su prepotencia, su abuso de poder, su estilo de trabajo, su falta de tomas de decisión, su falta de conocimiento de su trabajo y del de sus subordinados, siempre reclamaste su falta de atención y reconocimiento a tu trabajo.
Pero algo es diferente ahora, no puedes exactamente señalar que … ah sí! Ya lo recuerdas. Ahora el jefe eres tú.

Ahora tú estás en esa posición a la que, cercana o lejana, siempre aspiraste, ahora tú serás sujeto a dicho escrutinio, ahora serás tú el sujeto de tan severo análisis, pero no te preocupes mucho porque también ahora tú tienes la ENORME oportunidad de decidir si serás tan solo un jefe más o si te convertirás en un líder para tu grupo.

Claro, hay muchas personas que (y esto es lo ideal) actúan como líderes siempre, aun cuando no tengan un título formal en la organización en la que laboran. Pero igual que tu en esta ocasión, ellos también tuvieron que elegir qué camino querían tomar, y la decisión no es tan difícil en realidad. Escoger qué camino tomar puede resultar más fácil de lo que pensabas, solo hay que elegir entre la opción A) ser un jefe ó la opción B) ser un líder.

A) Un jéfe, dirige y gira instrucciones, micro maneja los proyectos, da órdenes y pide reportes de desempeño continuos buscando detalladamente toda oportunidad para reprender a su equipo y mostrarle porque ellos no son aptos para el trabajo que él, como jefe, realiza.

Un jefe jamás se involucra con su equipo, a veces ni siquiera conoce sus apellidos y mucho menos su historia.
Un jefe ordena una tarea e impone una fecha de entrega, aún sabiendo, o peor aún, desconociendo el tiempo real que tomará llevarla a cabo.
Un jefe crítica constantemente y hace sentir menos a su equipo, muchas veces sin siquiera darse cuenta, porque simplemente no está conectado con sus colaboradores.
Un jefe impone su visión, sus decisiones y sus maneras de hacer las cosas.
Un jefe no dura nada en su posición y mucho menos en el recuerdo de la gente que le reporta.

B) Un líder desarrolla y comparte una visión cabal con todos sus colaboradores.

Un líder es un facilitador del trabajo de los demás, jamás impone una manera de hacer las cosas, enseña, opina y sugiere, pero permite que su equipo aproveche sus propios talentos y creatividad para cumplir con la tarea asignada, así un líder desarrolla el talento de su gente y aprende mucho de ellos.
Un líder se involucra a detalle con los miembros de su equipo y en ocasiones, aún si no llega a establecer una amista muy cercana con ellos, si conoce bien su historia, sus sueños, sus necesidades y aspiraciones, su familia y a veces hasta sus amigos, y así un líder ayuda a su equipo a cumplir sus sueños personales también.
Un líder, cuando pide un nuevo proyecto, no impone sus tiempos, pregunta al responsable de este cuento tiempo necesitará y qué recursos va a requerir, y no solo eso sino que le ayuda a obtenerlos.
Un líder jamás critica las debilidades de su gente, por el contrario, identifica cuales son sus fortalezas y les ayuda a desarrollarlas y potencializarlas, y sobre sus áreas de oportunidad, sabe como señalarlas sin lastimar a la personas y mas frecuente que no, trabaja en conjunto con la persona, un plan para superarlas.
Un líder no necesita tener el título de jéfe o director o presidente o gerente o CEO, un líder es un líder en cualquier posición que ocupe.
Puede ser también que un buen líder, al igual que un jefe no dure mucho en su posición, pero siempre ocupara un lugar importante en la mente y el corazón de su equipo.

Y sí, como dije, la decisión es muy fácil de tomar, casi obvia. Pero una vez tomada, lo realmente difícil es actuar con integridad, congruencia y consistencia con tu decisión de convertirte en un verdadero líder. Cierto que algunos días podrás flaquear, pero lo importante es comenzar cada día con la convicción absoluta de ser un líder y una auténtica vocación por servir a tu equipo y ayudarlo a desarrollar su máximo potencial.

¿Así que hoy que decides ser?

Algunas reglas para enviar e-mails.

El viernes pasado alguien me hizo un comentario un tanto pesado acerca de cómo la gente ya no leía sus mails. Todo porque le pregunté donde debería capturar cierta información que habían solicitado.De alguna manera comprendo el motivo del tono sarcástico de su respuesta pues era viernes, ya muy tarde y todos acabábamos de salir de una interminable sesión de juntas que no mucho sentido habían hecho. Pero también me quedé reflexionando sobre el pésimo uso que hacemos del email hoy en día. Y es que en un mundo como en el que vivimos hoy donde diariamente se envían 80millones de e-mails y mensajes instantáneos en todo el mundo, ¿de verdad esperamos que la gente alcance a leer todo lo que escribimos por mail? Quiero decir, recibimos tantos mensajes (en mi caso, un promedio de 50 a 80 diarios) que resulta casi imposible leerlos todos y a veces hasta priorizar lo que debes leer.

Todo lo queremos hablar vía e-mail y dejamos que un teclado y un monitor sustituyan las palabras, los tonos, las intenciones y las emociones que podemos transmitir cuando nos comunicamos personalmente.
Ok. Entiendo que frecuentemente tenemos tan ocupada nuestra agenda, que lo más práctico es enviar un correo electrónico y ya. Eso no tanto el problema sino que no sabemos hacerlo, porque de verdad lo digo, enviar un e-mail no es solo apretar una seria de teclas formando palabras vacías para solo hacer clic en enviar y quitarnos del pendiente. Es más, si lo piensan, es preocupante que esto se tome tan a la ligera, sobre todo cuando, actualmente, cerca del 90% de la comunicación de las empresas es a través del correo electrónico.

Por eso recapacitando al respecto y después de haber leído diferentes artículos y blogs en la red, llegué a la conclusión de hay, por lo menos, 10 reglas de básicas para enviar mails:

  1. El más básico de todos. Evita enviar un mail cuando puedes hablar personalmente y cara a cara con la otra persona, especialmente si esta se encuentra sentada en una oficina a menos de 3 metros de la tuya. También puedes utilizar el teléfono en caso de no esté tan cerca de ti en el momento que lo necesitas; tu voz transmite mucho mejor la intención y tono de tu comunicación que las letras plasmadas en un monitor.
  2. Envía un e-mail solo como recapitulación de los acuerdos hechos previamente cara a cara y nunca para hacer acuerdos por ahí.
  3. Jamás digas la típica y mediocre respuesta de “pues ya le mandé un mail” dale seguimiento, activa tu comunicación y haz que las cosas sucedan y evita que se queden en “ya mande el mail” como si eso quitara la responsabilidad de las cosas.
  4. Se amable y cortés en tu comunicación. Sí también por email la gente quiere que le des las gracias y les pidas las cosas por favor.
  5. Evita los “Responder a todos”. Créelo a nadie le interesa que copies a todos para decirle “Gracias” a la persona a la que le estás respondiendo. No hagas Spam personal.
  6. No envíes archivos pesados y bloques el servidor de tus contactos, si necesitas enviar algo que ocupe más ancho de banda busca opciones alternativas como un archivo zip, accesar a un FTP o una cuenta de correo electrónico sin limites pequeños de espacio como Gmail.
  7. Si lo que buscas es una respuesta inmediata, NO uses el e-mail, levanta el teléfono, camina hacia la persona que buscas o en el peor de los casos usa tu mensajero instantáneo.
  8. No envíes e-mails relacionados con el trabajo durante el fin de semana y esperes que la gente te responda en ese mismo instante. Respeta el tiempo personal de la gente.
  9. Mantén tus mensajes cortos y concisos. De nuevo, la gente tiene mucho que hacer y leer, así que ¿por qué no hacerles la vida más fácil con mensajes sencillos pero completos de nuestra parte?
  10. Lee tu mensaje antes de enviarlos, razona lo que estás a punto de mandar y asegúrate de que cumpla con todos tus objetivos. ¿Cuántas veces no has enviado o recibido un segundo mail diciendo: “ups olvidé el attachment” ó “disculpa olvidé copiarte”?

Un pilón: No envíes cadenas. No te preocupes no se te va a caer nada ni vas a ganar 100 años de mala suerte si no reenvías la cadena a 100 personas en los próximos 20 minutos.

Ahora no olvides reenviar este post a 20 de tus amigos en los próximos 20 minutos y verás como más gente conoce De lo Cotidiano…y lo no tanto también.