De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

5 Tips para comenzar a construir tu red de contactos.

Es cosa común. Todos lo hacemos prácticamente todos los días; recibimos, aceptamos y enviamos invitaciones para conectar con distintas personas (conocidas en la mayoría de los casos) a través de redes sociales como FaceBook, Twitter, Linkedin, etc. Pero también resulta normal que rechacemos las invitaciones de aquellos a quienes no conocemos o peor aún que esos conocidos para nosotros que en realidad a nosotros no nos conocen, declinen nuestra invitación a conectar.

Esto es algo que, por estar en la línea de trabajo en la que me desempeño, cuando asisto a eventos y conferencias, sea estando frente al público, siendo parte de este o trabajando tras bambalinas, he podido ver con frecuencia desde ambos puntos de vista: el del invitante y el del invitado.

En estos eventos es relativamente fácil conocer a personas interesantes y compartir e intercambiar puntos de vista aunque sea por un par de minutos. Cuando esto sucede, en el mejor de los casos lograste hacer un impacto en la persona a quien querías conocer y pudiste intercambiar tus datos de contacto y, si eres bueno para dar seguimiento, al día siguiente le habrás enviando un mensaje agradeciéndole la conversación e invitándolo a conectar a través de alguna red social para continuar con su diálogo; pero si eres como la mayoría de nosotros, seguramente olvidarás hacer esto al día siguiente y meses después al encontrar a dicha persona en la lista de amigos de un amigo tuyo tratarás de agregarlo a tu red, esperando que él o ella, como si hubiesen sido tus mejores amigos en la secundaria, te recuerden y te abran la puerta a su mundo de par en par.

Pero seamos sinceros ¿Tu dejarías entrar a tu casa a cualquier extraño que toque a tu puerta? ¿Entonces por qué esperas que las personas que no te conocen acepten tu invitación a ser amigos en FaceBook o contactos en Linkedin nada más porque sí?

Construyendo nuestra red de contactos.

Aceptémoslo, aun para los más populares personajes que conocemos, puede resultar más complicado de lo que esperaban comenzar a establecer su red de contactos profesionales y personales. Ninguno de nosotros nacimos sabiéndolo y el aprovechamiento total de las redes sociales aún sigue sin comprenderse en un 100%. Sin embargo creo que existen algunos tips básicos que pueden ayudarnos a comenzar a construir nuestra red social:

  1. Participar en redes sociales, aunque puede ser muy atractivo, no solo se trata de un concurso de popularidad, sino de generar conexiones de valor y este es más sencillo brindarlo a personas con quienes tienes algo en común. Rodéate de gente con valores, principios e intereses similares a los tuyos y no solo trates de tener seguidores por tenerlos.
  2. No hagas “Cold Invitations”, esto es el equivalente a las famosas llamadas en frío o cold calls de ventas. Y ¿Cuándo han visto que en verdad funcionen?
  3. Encuentra a tu Doctor cupido. No me refiero al típico amigo siempre dispuesto a agendarte una cita a ciegas, sino a aquel que ya tiene una relación construida con quien tú quieres conocer; pídele que te presente con él o ella, seguro con gusto lo hará. La teoría de los seis grados de separación existe por algo, haz la tarea y encuentra a la persona quien te puede presentar.
  4. Crea tu abre-puertas y participa en la conversación. A la fecha muchas organizaciones, sobre todo las que su esquema de comercialización es de empresa a empresa (B2B), utilizan el marketing directo para identificar a sus mejores prospectos, perfilarlos y enviarles un paquete de comunicación que tiene como objetivo crear interés sobre su marca y lograr que “el comprador” le abra la puerta al “vendedor”.
    Twitter , los trackbacks y las secciones de comentarios en blogs y foros, son excelentes herramientas para esto, Quienes compartimos nuestro contenido con los demás, ya sea a través de nuestro blog,  por videos en YouTube, por nuestros estatus en twitter o FB o nuestros comentarios y respuestas también; no solo estamos abiertos a la retroalimentación de los demás, sino que la buscamos abiertamente.
    ¿Quieres contactar con alguien a quien no conoces? Búsca su blog, su podcast, su perfil en twitter, escucha lo que tiene que decir, trata de entenderlo y compárteles tu punto de vista también. Participa en su conversación, agrégale valor, date a conocer y entonces, ya que hayas establecido ese diálogo, pídele que te agregue a su red de contactos también.
  5. Conviértete en alguien con quien los demás quieran conectar. Inicia tu propia conversación.
    Todos tenemos algo que decir, experiencias que compartir y anécdotas que contar. Pierde el miedo y tira a la basura el pretexto de que nadie más se va a interesar por lo que tienes para compartir. Te sorprenderías de la cantidad de personas que hay allá afuera con intereses tan parecidos a los tuyos; en un mundo virtual donde hay más de 1,300 billones de personas conectadas seguro que encuentras a alguien tan apasionado como tú por tu tema de interés.

Y como dice mi amigo y blogger Phil Gerbyshak: “Da antes de pedir”.

Cantidad versus calidad

Probablemente este no vaya a ser un post tan popular entre los ávidos usuarios de Twitter, FaceBook, FriendConnect y otras redes sociales, pero lo tengo que preguntar: ¿Qué es mejor cantidad de seguidores /amigos ó la calidad de estos?

Pregunto porque a ratos pareciera que el participar en diversas plataformas de Social Media, se ha convertido más en concurso de popularidad que en una herramienta de socialización y colaboración.

Frecuentemente veo que como muchos celebran llegar a los miles y miles de seguidores o viceversa, de estar siguiendo a miles de personas. Pero yo me pregunto: ¿En verdad leen todos los tweets y updates publicados? ¡Tendría uno que dedicar su día entero a hacerlo y aún así me temo que no acabaría! Y noten que este viene de un ávido usuario de Twitter y FaceBook también.

No es nuevo que explique que para mí, la gran relevancia que tiene Social Media radica en la enorme red de colaboración que se puede generar entre usuarios y el importante impacto que esto puede tener en la vida personal y profesional de quienes participamos en esta.

Yo en lo personal en los últimos dos años he conocido a más gente que tal vez lo que había conocido en los 5 anteriores; y no solo he podido colaborar con muchas de estas personas grabando podcasts, sosteniendo conversaciones en-línea y participando como conferencista o hasta como co-autor/colaborador de The Age of conversation 2, un libro precisamente resultado de la colaboración de cientos de bloggers al rededor del mundo, sino que he podido establecer buenas amistades con gente a la que por cierto poco o nunca he visto en persona.

Y  precisamente esto es lo que me lleva a plantear mi pregunta inicial, pues ¿cómo puedo entablar relaciones más profundas de colaboración si tengo que intentar ponerle atención a miles de personas a la vez?

Para mi, ser parte de la conversación quiere decir participar activamente en ella y aportar algo de valor, y no ver tan solo qué tan popular soy.

Por supuesto me encanta la idea de alcanzar a más y más personas cada vez, pero no de manera vacía o superficial, sino aportando algo a su día; y de igual manera quisiera que la gente con quien interactúo pueda agregar algo de valor a mi vida también; y así pues ayudarnos y agregarnos valor unos a otros. Enseñándonos algo nuevo, compartiendo una experiencia vivida o una frase inspiradora, opinando sobre nuestros contenidos, ofreciendo algo de entretenimiento, contando un chiste, dándonos ánimos o simplemente entablando una buena conversación.

Justo es este  el principio básico de las redes sociales ¿o no? Identificar grupos de personas con intereses comunes que además tengan ganas de conocer a otros y compartir lo que saben, estableciendo una especie de tribu.

 Y tribus pueden haber muchas y de muy distintos tipos: pueden ser de amigos (como Facebook), donde el propósito sea tan solo ponerse al tanto de la vida de unos y otros; también pueden ser de profesionales de distintas o de una sola industria (como Linkedin) o pueden ser otras más especializadas de acuerdo a hobbies, deportes y otros intereses más particulares.

Pero estoy convencido de que no importa a qué tipo de tribu o red social se quiera pertenecer, el éxito está en nuestra aportación a esa comunidad, en las pocas o muchas interacciones que tengamos y en los granitos de arena que aportemos a la vida de los demás.

Como dice Seth Godin en su  último libro precisamente llamado TRIBES: “Estar en una red no es suficiente. Seguir o tener a diez, veinte o mil contactos en FaceBook puede que sea bueno para el ego, pero  eso nada tiene que ver con cualquier medida útil de éxito”.

Puede ser que una marca comercial o una celebridad que participe en Social Media sí esté buscando tener miles y miles de seguidores para incrementar así su alcance, pero eso es tan solo una visión miope y limitada de cómo aplicar los principios caducos de los medios tradicionales a los digitales.

Puede ser también que algunos profesionales busquen obtener muchos seguidores para ir identificando a aquellos que pueden ser más valiosos con el tiempo como contactos comerciales. Como me dijo un buen amigo twittero  (a quien por cierto solo he visto una vez y por un par de minutos cara a cara) cuando lancé esta pregunta en twitter: “tienes que besar muchos sapos para encontrar al príncipe. Cantidad te lleva a calidad”. Y algo de razón debe de tener sin duda alguna.

Pero prefiero pensar que la calidad de nuestros contactos y sobre todo la calidad de nuestra aportación al colaborar con estos, eventualmente nos llevarán a la cantidad.

Y quien sabe cuál sea la cantidad correcta para considerarse un exitoso participante de Social Media.

Para mí, si logro ayudar y tocar la vida de alguien, por lo menos a una persona cada día, aún si es tan solo logrando que sonría con dos puntos y un paréntesis 🙂, tuve el éxito que quería.

Nota sobre el crédito de la imagen: no recuerdo de donde obtuve esta imagen hace unos meses. Intenté investigar quién la había creado pero no encontré nada. Si sabes quien es se creador, por favor déjame saberlo para darle el crédito correspondiente.

Si al hablar no has de agradar, mejor has de callar.

En los últimos días hemos sido testigos del increíble y casi se me antoja decir, imparable poder y alcance del  Social Media.

El volumen generado en notas, menciones y comentarios respecto a los presentes sucesos alcanzó picos enormes en Twitter, FaceBook, Google trends y muchas otras plataformas de comunicación, por arriba incluso de sucesos  anteriores que ya habían ofrecido una muestra del poder de estas plataformas; borrando así toda duda de que solo serán una moda pasajera.

Sin embargo, también pudimos ver la lamentable y enorme falta de conciencia y madurez de muchos de los usuarios de estos medios.

Ha sido realmente decepcionante ver como muchas personas han tomado tan a la ligera esta situación. Y no me refiero al usuario común que actualiza ocasional o frecuentemente sus estatus en FaceBook, sino a  toda esa gente que hasta hace unos días se presentaba a sí misma como “líderes de opinión” o “expertos en social media” y que promovieron activamente ( por falta de entendimiento o bien por ganas de estelarizar las conversaciones), la enorme desinformación que hemos visto circulando en todas las plataformas de Social Media, contribuyendo así a la creación del pánico, estrés y falta de cuidado entre la población.

Es  triste ver como, en lugar de aprovechar el poder de Social Media para colaborar y ayudar al control de un evidente problema, estos pseudoexpertos y pseudolíderes de opinión se han dedicado  a hacer una de tres cosas: A contar malos y repetidos chistes burlándose de la situación, a distribuir notas amarillistas y alarmistas o bien a distribuir historias sobre conspiraciones y complots de gobiernos secretos que buscan desequilibrar el mundo; o peor aún hacen los tres.

Por fortuna, un efecto que por más que algunas personas se nieguen a aceptar es definitivo,  es que las mismas reglas de la vida off-line aplican en la vida on-line. Es decir, así como tenemos que ser auténticos y coherentes en nuestro día a día, así tenemos que actuar cuando interactuamos con otras personas dentro del  Social Media. Y así como todos los días podemos simpatizarle o no a muchas personas, lo mismo sucede en Internet y de la misma manera en que decidimos ver o no un programa de televisión o dejar de leer cierto periódico (la culpa no solo la tiene el medio, sino quien lo consume también), tenemos la opción de dejar de seguir y desconectar con aquellas personas que simplemente no están agregando valor a la conversación.

Por supuesto, con esta entrada no pretendo santificar el contenido generado por unos y satanizar el de otros, tampoco intento limitar el humor (bueno o malo) de cada persona, ni mucho menos criticar o exponer a nadie. Después de todo cada quien decide a quién quiere seguir y qué contenido desea consumir.

Pero lo que definitivamente sí quiero exponer es que la gente hoy está hambrienta y necesitada de personas que agreguen valor, que aporten algo a la vida de los demás y que estén dispuestos a ayudar.

Hace unas semanas escribir sobre lo que para mi es Social Media y lo resumía en una sola palabra: COLABORACIÓN.

Colaboración para mi es igual a agregar valor, a apoyar con ideas o acciones, a aportar un granito de arena a la vida de los demás.

Esta muy bien tomar las cosas con humor y definitivamente es algo muy Mexicano burlarse del dolor.
Es correcto usar diversos foros para desahogar nuestra preocupación y definitivamente todos tenemos derecho a expresar nuestra opinión.

Pero piensen en esto: una vez es chistoso, dos no tanto, tres definitivamente no.
¿Que cada quien puede tomar las cosas como quiera? Sí, por supuesto que sí.
¿Que cada quien es libre de decir que lo que quiera? Sí, por supuesto que sí.

Pero ¿de qué sirve hablar tan solo por hablar si no vas a agregar valor?

Porque el hecho de que haya gente que sepa técnicamente como capturar información en las plataformas de Social Media, no quiere decir para nada que en verdad sepan usarlas. Escribir de manera vacía y sin sentido, no aporta nada de valor y solo genera ruido.

 ¿Y qué hace la gente cuando solo se oye ruido? Apaga la fuente de ese ruido y ya.

Crédito de la fotografía: DJLegion

COLABORACIÓN

¿Qué es Social Media? Es una pregunta que escucho con frecuencia y que puede resultar no ser tan fácil de responder:

Según los resultados de búsqueda en Google, Social Media es:

 ¿Suena “cantinfleado”?  Un poco tal vez. En todo caso ¿podríamos decir que Social media no es un medio, sino el uso social que los usuarios le den a los medios digitales?

¿Si tuvieran que describir lo que es Social Media en tan solo una palabra, qué dirían?

Hace unos días tuve la oportunidad de participar con @idibuidi (Idi Urbiola) y @edgarmontano en la grabación del primer Podcast (o poscas, como lo bautizaron para su blog) de Zinkho.com en la que tuvimos una interesante conversación a cerca de este tema,  y llegamos a la conclusión de que la mejor palabra para definir esta última es colaboración.

Y aunque en nuestra plática hablamos de muchas razones por las cuales resumimos la definición de Social Media en esta palabra, he aquí un poco más del por qué:

Conversación: Si quieres sacar el mejor provecho de esta plataforma, tienes que ser parte de la conversación, escuchar, comprender y aportar.

Objetividad: Existen muchos puntos de vista y necesitas ser objetivo para comprender lo que otros tienen que compartir.

Lealtad: A tus valores, a tus principios y a tus ideas. Y no se trata de no poder cambiar de opinión conforme vamos aprendiendo de los demás, sino de no comprometer tus principios solo por agradar a otros.

Atención: Si vas a ser parte de la conversación, más vale que en verdad estés atento a lo que otros comparten contigo, pon atención y haz un esfuerzo real por tratar de comprender lo que tienen que decir.

Búsqueda: Todos buscamos información y no solo lo hacemos en Google… Cada vez son más personas las que contribuyen a informar a otros a través de diversas plataformas como Twitter, Wiki, etc.

Obligación: De participar con los demás. No se trata de solo ser un observador y nada más, todos los que participamos en estos medios tenemos la responsabilidad de contribuir con los demás.

Respeto: A todas las opiniones tan diferentes a las tuyas que te vas a encontrar al convivir en un medio con tantísima diversidad.

Autenticidad: si hay una regla clara entre todos los participantes de la conversación que hoy en el mundo se da a través de Social Media es el ser auténtico y real y no pretender ser alguien más.

Contribución: Es simplemente sorprendente ver como el uso de esta plataforma ha permitido que tantas personas, sobre todo entre las que no se conocen, contribuyan y ayuden a la vida de los demás, apoyando a familias sin hogar, a profesionales sin empleo, a editores de libros o incluso hasta las víctimas de un acuatizaje de un avión.

Ideas: nunca como hoy había sido tan fácil lograr que tus ideas, por simples que sean, puedan llegar a oídos de personas que tal vez te puedan ayudar a hacerlas realidad.

Organización: basta echar un vistazo a redes sociales como FaceBook o Linkedin para darse cuenta de la enorme capacidad de la gente para organizarse en grupos de personas que comparten su conocimiento e incluso recursos para trabajar en pro de un fin común.

Nexos: ¿Cuando antes había sido tan sencillo establecer nexos y amistades con personas que viven del otro lado del mundo y que jamás has visto en persona? Hasta hace unos años la red de contactos que podíamos crear se limitaba a nuestro alcance físico, pero hoy, en el mundo virtual, nuestro network puede crecer a cientos de miles de personas con quienes nos podemos relacionar. “Dime con quién andas y te diré quién eres” de un momento a otro tomó una proporción que antes no nos podíamos ni imaginar.

¿Quieres saber por qué otras razones Social Media se resume en colaboración? No dejes de escuchar el Podcast en zinkho.com


Crédito de la imagen: Matt Hamm

El gran beneficio de saber ejercer tu marca personal

Muchos comentarios positivos y preguntas interesantes he recibido a raíz de las últimas entradas que publiqué sobre Personal Branding y las conferencias y asesorías individuales que he dado en los últimos días en este respecto.

Múltiples pláticas han derivado de este tema con personas muy diversas en origen y contexto, pero a pesar de las diferencias entre la gente con quien he tenido oportunidad de platicar y profundizar en el tema, he podido identificar dos claras constantes:

1)      Este es un tema que cada día va cautivando a más y más personas.

2)      A pesar de esto aún no queda claro cual es el gran beneficio de ejercer nuestra marca personal.

Muchos coinciden en opinar que el beneficio de cuidar y ejercer nuestra marca personal es el poder conectar con posibles clientes y empleadores; otros tantos piensan que el beneficio es establecer contacto con celebridades y personajes influyentes para poder decir que “conocen” o “son amigos” de alguien.

Pero en mi opinión estos, a pesar de ser buenos atributos, no son el gran y más importante beneficio de ejercer tu marca personal.

Quiero decir, por supuesto que es importantísimo establecer una red de contactos personales y profesionales, solo que si tu visión al respecto es solo conectar con ellos para ver como algún día te pueden contratar, estás cometiendo un gran error. Tu primerísima misión al conectar tanto con conocidos como con nuevas personas no debe ser pedir sino dar, ofrecer tu ayuda, colaborar con ellos, ofrecer tu conocimiento o experiencia, etc. En otras palabras: agregar valor.

Y claro que es nutritivo para el ego tener entre tu lista de amigos de Facebook  o seguidores de Twitter a personajes como Paulo Coelho, Mitch Joel o Lester Wunderman. Pero en realidad no se trata de a quienes conoces sino quienes te conocen a ti.

No, definitivamente no es ninguna de estas dos cosas el principal beneficios de ejercer nuestra marca personal.

El principal beneficio de hacerlo en realidad es: asegurarnos de hacer lo más nos gusta y mejor sabemos hacer.

Sea lo que sea que te apasione hacer en la vida y cualesquiera que sean tus grandes fortalezas o habilidades, si te aseguras de alinear estos dos aspectos con tus principios y valores, estarás marcando una dirección muy clara hacia donde caminar.

Tus actividades en el trabajo, en la escuela y en tu vida personal, así como tus acciones on y off line serán un reflejo de esa alineación y tu marca será clara y transparente ante los demás, lo cual te permitirá entonces sí establecer una importante red de contactos en la que seguro conectarás no solo con grandes celebridades o posible empleadores o clientes, sino con aquellas personas con las que, a través de la colaboración podrás acercarte cada día más a ese gran sueño que quieres realizar.

Y ese es en definitiva el gran beneficio de ejercer tu marca personal.

5 pasos para lanzar tu marca personal

Bien, hemos hablado ya de la importancia de desarrollar y ejercer una buena marca personal y de cómo esta debe estar totalmente alineada con nuestros valores, principios, ideologías y prioridades en la vida, reflejando estos en todo lo que hacemos, pero ¿cómo dar a conocer nuestra marca personal una vez que hemos tomado cada uno de los pasos previos para establecerla? En realidad esto puede ser mucho más sencillo de lo que parece. A decir verdad tan sencillo como contar hasta 5, cinco pasos para lanzar tú marca personal:

  1. Acércate a la conversación y escucha: Este es, sin temor a equivocarme, el paso más importante para comenzar a ejercer tu marca personal. Así que antes de que comiences a hablar y pregonar que eres el gran experto en determinado tema, detente a escuchar la conversación que ya está teniendo lugar acerca de tu tema de interés. Escucha, absorbe, aprende, date tiempo para conocer las tendencias y las opiniones generales del segmento. Identifica quién es quién y define tu posición. Recuerda, Dios nos dio dos orejas, dos ojos y solo una boca, úsalos en esa proporción.¿Cómo comenzar a escuchar la conversación? Puedes usar diferentes herramientas como Blogcatalog.com, Bloglog.com. Technorati.com, Blogosfera.com o simplemente Googlear “blogs sobre (el tema de tú interés), y verás que existen muchísimos líderes de opinión que llevan tiempo colaborando en línea y de quienes puedes tener mucho que aprender.
  2. Define tu diferenciador: una vez que has escuchado y analizado la conversación que ya está sucediendo, define bien tu posición y el valor que a este diálogo le puedes agregar.  Típicamente este diferenciador tendría que estar directamente relacionado con tus valores, principios, prioridades y visión.
  3. Hazte tangible: crea tu lugar, tu base si prefieres llamarle así. Este puede ser tu blog, tú sitio personal o hasta un perfil en una o varias redes sociales. El objeto es contar con tú punto de contacto en Internet a través del cual puedas compartir tu contenido, es decir tu opinión, pensamiento, conocimiento, experiencia, red de contactos y todo lo positivo que se te pueda ocurrir. Por cierto, en este sentido un par de excelentes prácticas recomendadas son:
    A) Hazte de tu propio dominio, es decir tunombre.com. Puede parecer una exageración pero si tu nombre te pertenece y es así como la gente te busca ¿por qué no hacer lo mismo en la red? Contratar tu dominio es muy fácil y de muy bajo costo y puedes hacerlo a través de compañías como Nic.com o GoDaddy.com.
    B) Recuerda que una vez que compartes algo, lo que sea, en verdad cualquier cosa que publiques, quedará al alcance de cualquier persona y grabada para la posteridad, así que si quieres manejar una buena marca personal, se muy cuidadoso y selectivo con el contenido que generas.
  4. Siguiendo con el contenido, genera uno relevante, interesante y provocativo para tus lectores. Ofréceles un beneficio claro a cambio de unos minutos de su atención. Por supuesto, el contenido que generes tiene que ser auténtico, original y un reflejo de tus intereses, conocimiento, etc, pero a menos que quieras solo generar contenido para ti mismo (caso en el cual te recomiendo mejor compres una buena libreta para escribir tu diario, otra gran práctica personal por cierto), tómate el tiempo necesario para ir conociendo a tu audiencia, date a la tarea de entender lo que esta espera de ti, y como cualquier marca exitosa (comercial o personal) pon atención en los intereses y necesidades de tu audiencia y respóndeles de acuerdo a estas.
  5. Ábrete a la retroalimentación y sigue escuchando: recuerda que el tener una marca personal tiene como fin último tener una gran representación en la conversación que hoy existe en todo el mundo; y la palabra clave aquí es conversación. Y para que exista una buena conversación necesitamos saber escuchar y obtener una buena retroalimentación. Afortunadamente existen varios recursos para ayudarnos en esta crucial tarea:
    A) Primero que nada estar al pendiente de los comentarios de nuestra audiencia. Para esto, la mayoría de las plataformas de Social Media (blogs, Video Sharing, Podcasting, Redes Sociales, etc.) tienen la funcionalidad de permitir a los visitantes dejar y publicar sus comentarios con respecto a tu contenido, además de que muchos también te hacen llegar su opinión de manera directa y privada a tú dirección de e-mail. Ábrete a esta retroalimentación, escucha, comprende y responde. Establece una sana interacción.
    B)En muchas ocasiones no recibirás ningún comentario y podrás pensar que nadie ha visitado, ni mucho menos leído tu blog o escuchado tu podcast etc.
    Por suerte la tecnología trabaja a nuestro favor brindándonos herramientas con las que podemos medir no solo la cantidad de visitas a nuestro sitio, sino el comportamiento de dichas visitas en el, lo cual nos permite saber cuál fue el contenido más relevante y popular que hemos generado o el periodo de mayor afluencia en nuestro sitio, como lo hace Google Analytics; o sitios que nos permiten conocer nuestro ranking y popularidad versus otros sitios como Technorati.com

Definitivamente, ejercer y sostener una gran marca personal no es una tarea tan fácil como lo es tan solo lanzarla, tampoco es algo que se pueda hacer en un instante o algo que se dé de manera automática; Como dijo Seth Godin: “Me tomó más de 6 años tener un éxito de la noche a la mañana”.

Ejercer una gran marca personal requiere de trabajo, tiempo y enfoqué además de honestidad y autenticidad; pero como todo en la vida las cosas que más trabajo nos cuestan son con frecuencia las que mayor beneficio nos traen.

 

Viernes de Mekate: Borrando líenas

NOTA: esta es una nueva entrada que acabo de publicar en Mekate.com

13FebBorrando líneas.

Es curioso, se dice que la distancia más corta entre dos puntos es trazar una línea recta; y sin embargo es justo una línea la que ha creado la más grande distancia entre lo que las marcas quieren hacer para comunicarse con el consumidor y lo que este quiere ver y experimentar de parte de ellas.

linea-recta.jpg

Y es que, después de haber trabajado durante casi 14 años en publicidad y comunicación, trabajando en publicidad tradicional, mercadotecnia directa, promociones, mercadotecnia interactiva; arriba de la línea, debajo de la línea, a través de esta, de lado y hasta en medio de ella, nunca he encontrado quien me diga quién fue el arrogante “genio” que pensó que la comunicación se podía dividir y hasta clasificar como arriba o por debajo de.

Casi me puedo imaginar a un personaje digno del mejor villano del mundo de James Bond, con todo y gato siamés en su piernas, encerrado tras los cristales del piso más alto de una torre corporativa que, si bien un día fue el trono desde el que gobernaba su reinado de medios “above the line”, hoy se ha convertido en su propia prisión de la que ya no puede escapar ante la re-evolución que hoy día esta sucediendo.

¿A qué me refiero? Veamos, explicándolo de la manera más sencilla, según la impuesta división ATL/BTL, un medio es considerado arriba de, cuando tiene un alcance masivo y debajo de, cuando realiza un contacto directo (uno a uno) con el consumidor ¿correcto?

27mm2.jpg

Entonces ¿qué sucede cuando existe una plataforma (porque llamarlo medio sería muy limitante) como Internet donde existen 27.4 millones de usuarios tan solo en nuestros país y 1.172 billones en todo el mundo? ¿Habría que considerarlo “above the line”? ¿Pero qué pasa cuando justo esta plataforma nos permite conectar de manera personal y directa con cada una de esas 27.4 millones de personas, sería “below the line”?
¿Y qué hay de todas las demás disciplinas de la mercadotecnia como las Relaciones Públicas, Shopper Marketing o CRM que también pueden alcanzar a millones de personas con una sola campaña? (solo pregúntenle al Servicio Postal Mexicano quienes son sus clientes más grandes, seguro encontrarán más de un par de marcas que conocen en su lista.).

Desde mi personal y profesional punto de vista, las estrategias, tácticas, acciones y hasta medios de comunicación ya no se pueden dividir entre arriba y abajo (de hecho jamás lo debieron haber sido). Los esfuerzos que algunos pocos siguen haciendo por continuar con esta división tratando de retener los escurridizos presupuestos gigantescos que antes manejaban se están enfrentando a un gran e inevitable cambio.

Hoy cualquier profesional de la mercadotecnia y la comunicación: Planner estratégico, planner de medios, director de marketing, gerente de marca, director creativo, ejecutivo de cuenta, todos, debemos de comprender que afortunadamente para nuestra industria, las de nuestros clientes y sobre todo para el consumidor final, existen muy diversas disciplinas y medios que nos permiten conectar con el mercado de distintas maneras cumpliendo con los diferentes, y siempre exigentes, objetivos de las marcas, a la vez que logramos algo mucho mejor: cubrir las expectativas del consumidor, haciéndonos disponibles ante él cuando, donde y como este quiere contactar con nosotros.

Pongamos esto en práctica, borremos de una vez por todas esta línea y dejemos de pregonar que hacemos “campañas integrales” para hacerlo de verdad y tendremos clientes leales y cercanos durante muchos años más.

borrador-1.gif

5 pasos previos a desarrollar tu marca personal.

Mucho se habla hoy del concepto de Personal Branding y de cómo hoy los medios sociales digitales, mejor conocidos como Social Media y reconocidos en la forma de redes sociales como FaceBook y Linked-in, foros públicos como Twitter y otros medios como los blogs y podcasts ayudan muchísimo a potencializar el alcance que cada uno de nosotros como individuos, en lo profesional y en lo personal, podemos tener para establecer más y mejores contactos en la red, sea para conseguir un mejor trabajo, pertenecer a cierta comunidad, colaborar con otras personas, aprender de estas y aportarles nuestros puntos de vista también; ejerciendo así lo que se llama nuestra marca personal.

De hecho en esta “Era de la conversación” este tema se ha vuelto tan importante que, simplemente no lo podemos ignorar. 
Tan importante que hoy el 86% de los reclutadores de talento hoy, buscan información de sus candidatos en Internet y que 7 de cada 10, ha comentado que las probabilidades de éxito de un candidato mejoran significativamente cuando la información que encuentran de ellos en línea, es positiva. (FTE: Execunet.com 2008 Executive Job Market Intelligence Report).

Incluso, tanta relevancia ha cobrado este tema, que existen ya muchos especialistas en Personal Branding quienes como Dan Schawbel han generado una excelente serie de recomendaciones y lecciones sobre como desarrollar y ejercer nuestra marca personal y potencializarla a nuestro favor.

Sin embargo, estoy convencido que para poder aprovechar al máximo las lecciones de estos especialistas, hay algunos pasos que tenemos que tomar antes de comenzar a ejercer nuestra marca personal:

1- Entender que no importa cual sea nuestro nivel de participación en Internet, cada uno de nosotros somos ya nuestra marca personal. 
En palabras de Tom Peters:
  “No importa la edad, la posición, ni el negocio en el que nos desempeñamos, todos tenemos que entender la importancia de una marca. Nosotros mismos somos los CEO’s de nuestra propia compañía: Yo, S.A. Para hacer negocios hoy, nuestro más importante trabajo es ser el director de mercadotecnia de la marca llamada YO.” 

2- Comprender que como tal, las mismas reglas que aplican para una marca comercial aplican a nosotros como marca personal. De modo que debemos asegurarnos de que nuestra marca sea clara, única y diferenciada de las de los demás. Y para lograr esto estoy no hay nada como la honestidad y autenticidad, es decir, asegurarnos que todas nuestros pensamientos, acciones y comportamiento en y fuera de línea reflejen nuestros valores, nuestros principios, nuestras fortalezas y nuestras prioridades como seres humanos. Y sí, esto incluye también no ocultar nuestras áreas de oportunidad.

3- Conocer nuestra propia marca a fondo. ¿Cómo podemos ser auténticos y únicos sino nos conocemos bien a nosotros mismos? Antes de poder dar el paso número dos, tenemos que hacer un enorme trabajo de retrospección y análisis para conocer, al menos algo, de nosotros mismos. Necesitamos definir claramente nuestros valores, nuestros principios y nuestras pasiones, cuales son las cosas que más importantes nos son en la vida. Identificar nuestras más grandes fortalezas y habilidades y cuáles son nuestras áreas de oportunidad.

4- Entender nuestro contexto actual: Una vez que hemos hecho ese trabajo de introspección podemos saber como nos vemos a nosotros mismos, sin embargo no siempre lo que pensamos a cerca de nosotros, coincide con la imagen que los demás tienen de nosotros. Así que es importante hacer este análisis también y hacernos algunas preguntas como ¿Con quienes me relaciono hoy día? y ¿Qué tipo de relación tengo con ellos? 
Además de otras preguntas más difíciles como: ¿Cuál es la imagen que los demás tienen de mi? (en lo personal y en lo profesional) ó ¿La gente me ve como experto en determinado tema? ¿En realidad tengo la credibilidad que creo tener al hablar de determinado tema?Ahora bien, he de decir que estas preguntas habrá que hacerlas con cierta precaución, entendiendo que no todas las personas nos van a apreciar igual y que no podemos ser todo para todos. Así que al igual que toda marca, tendremos nuestra buena dotación de detractores y embajadores; lo importante será saber distinguir quien es quien para determinar como relacionarnos con cada uno de ellos.

5- Definir en qué contexto nos queremos situar, es decir a través de qué canales nos queremos comunicar y identificar con quienes queremos interactuar; a la vez que determinemos de quienes queremos aprender, con quienes queremos que se nos relacione, en que medio queremos que se nos vea interactuando. De hecho, esta es precisamente una de las grandes noblezas que los medios sociales digitales nos ofrecen: la posibilidad de conectar e interactuar con diversas personas de muy distintos lugares del mundo y muy diferentes áreas de interés; gente común y grandes líderes, pensadores, empresarios y hasta celebridades. Lo cual lleva a un nivel insospechado a aquel viejo dicho que va: “Dime con quien andas y te diré quien eres”. Y como dicen por ahí: “Si quieres jugar muy bien Tennis, no juegues con alguien a quien le puedas ganar fácilmente, mejor busca jugar con alguien como Rafael Nadal.

Bien, 5 pasos previos a desarrollar y ejercer nuestra estrategia de marca personal. Ahora lo que sigue son 5 pasos más para comenzarla a desarrollar, pero eso como dicen es harina de otro costal o en este caso materia de una entrada más.

 

 

2 x 237 = 1

Sí, hoy 29 de Octubre, 2 multiplicado por 237 resultará en 1.

Es decir, 2 grandes autores (Drew Mclellan y Gavin Heaton) con enorme entusiasmo, multiplicados por 237 buenísimos bloggers alrededor del mundo:

Adrian Ho, Aki Spicer, Alex Henault, Amy Jussel, Andrew Odom, Andy Nulman, Andy Sernovitz, Andy Whitlock, Angela Maiers, Ann Handley, Anna Farmery, Armando Alves, Arun Rajagopal, Asi Sharabi, Becky Carroll, Becky McCray, Bernie Scheffler, Bill Gammell, Bob LeDrew, Brad Shorr, Brandon Murphy, Branislav Peric, Brent Dixon, Brett Macfarlane, Brian Reich, C.C. Chapman, Cam Beck, Casper Willer, Cathleen Rittereiser, Cathryn Hrudicka, Cedric Giorgi, Charles Sipe, Chris Kieff, Chris Cree, Chris Wilson, Christina Kerley (CK), C.B. Whittemore, Chris Brown, Connie Bensen, Connie Reece, Corentin Monot, Craig Wilson, Daniel Honigman, Dan Schawbel, Dan Sitter, Daria Radota Rasmussen, Darren Herman, Dave Davison, David Armano, David Berkowitz, David Koopmans, David Meerman Scott, David Petherick, David Reich, David Weinfeld, David Zinger, Deanna Gernert, Deborah Brown, Dennis Price, Derrick Kwa, Dino Demopoulos, Doug Haslam, Doug Meacham, Doug Mitchell, Douglas Hanna, Douglas Karr, Drew McLellan, Duane Brown, Dustin Jacobsen, Dylan Viner, Ed Brenegar, Ed Cotton, Efrain Mendicuti, Ellen Weber, Eric Peterson, Eric Nehrlich, Ernie Mosteller, Faris Yakob, Fernanda Romano, Francis Anderson, Gareth Kay, Gary Cohen, Gaurav Mishra, Gavin Heaton, Geert Desager, George Jenkins, G.L. Hoffman, Gianandrea Facchini, Gordon Whitehead, Greg Verdino, Gretel Going & Kathryn Fleming, Hillel Cooperman, Hugh Weber, J. Erik Potter, James Gordon-Macintosh, Jamey Shiels, Jasmin Tragas, Jason Oke, Jay Ehret, Jeanne Dininni, Jeff De Cagna, Jeff Gwynne & Todd Cabral, Jeff Noble, Jeff Wallace, Jennifer Warwick, Jenny Meade, Jeremy Fuksa, Jeremy Heilpern, Jeroen Verkroost, Jessica Hagy, Joanna Young, Joe Pulizzi, John Herrington, John Moore, John Rosen, John Todor, Jon Burg, Jon Swanson, Jonathan Trenn, Jordan Behan, Julie Fleischer, Justin Foster, Karl Turley, Kate Trgovac, Katie Chatfield, Katie Konrath, Kenny Lauer, Keri Willenborg, Kevin Jessop, Kristin Gorski, Lewis Green, Lois Kelly, Lori Magno, Louise Manning, Luc Debaisieux, Mario Vellandi, Mark Blair, Mark Earls, Mark Goren, Mark Hancock, Mark Lewis, Mark McGuinness, Matt Dickman, Matt J. McDonald, Matt Moore, Michael Karnjanaprakorn, Michelle Lamar, Mike Arauz, Mike McAllen, Mike Sansone, Mitch Joel, Neil Perkin, Nettie Hartsock, Nick Rice, Oleksandr Skorokhod, Ozgur Alaz, Paul Chaney, Paul Hebert, Paul Isakson, Paul McEnany, Paul Tedesco, Paul Williams, Pet Campbell, Pete Deutschman, Peter Corbett, Phil Gerbyshak, Phil Lewis, Phil Soden, Piet Wulleman, Rachel Steiner, Sreeraj Menon, Reginald Adkins, Richard Huntington, Rishi Desai, Robert Hruzek, Roberta Rosenberg, Robyn McMaster, Roger von Oech, Rohit Bhargava, Ron Shevlin, Ryan Barrett, Ryan Karpeles, Ryan Rasmussen, Sam Huleatt, Sandy Renshaw, Scott Goodson, Scott Monty, Scott Townsend, Scott White, Sean Howard, Sean Scott, Seni Thomas, Seth Gaffney, Shama Hyder, Sheila Scarborough, Sheryl Steadman, Simon Payn, Sonia Simone, Spike Jones, Stanley Johnson, Stephen Collins, Stephen Landau, Stephen Smith, Steve Bannister, Steve Hardy, Steve Portigal, Steve Roesler, Steven Verbruggen, Steve Woodruff, Sue Edworthy, Susan Bird, Susan Gunelius, Susan Heywood, Tammy Lenski, Terrell Meek, Thomas Clifford, Thomas Knoll, Tim Brunelle, Tim Connor, Tim Jackson, Tim Mannveille, Tim Tyler, Timothy Johnson, Tinu Abayomi-Paul, Toby Bloomberg, Todd Andrlik, Troy Rutter, Troy Worman, Uwe Hook, Valeria Maltoni, Vandana Ahuja, Vanessa DiMauro, Veronique Rabuteau, Wayne Buckhanan, William Azaroff, Yves Van Landeghem

Que se emocionaron y unieron a la idea de formar parte de un gran esfuerzo colaborativo; resulta en un muy buen, excelente me atrevería a decir, libro! THE AGE OF CONVERSATION 2: Why don’t they get it.

Si les gusta leer De lo Cotidiano…y lo no tanto, entonces deberían hacerse de una copia de AOC2, donde algunos de los mejores bloggers del mundo comparten sus ideas y pensar a cerca del marketing colaborativo, social media y sí, conversaciones.

Además, no solo estarían leyendo un gran libro, también estarían cooperando con una acción social ya que todos los autores hemos donado todas las ganancias por la venta de este libro a Variety, the international children’s charity.

¡Así que actúen ya! Visiten lulu.com y compren su copia de AOC2. Es más compren 2 o 3 copias, créanmelo este libro será también un perfecto regalo para sus clientes, colegas y socios de negocio.

¡Que increíble ser parte de algo tan grande!

Pocas cosas dan tanta satisfacción en la vida como formar parte de algo más grande que uno mismo. De hecho buscar colaborar con más personas es parte de la naturaleza humana; y cuando dejas fluir tu instinto de cooperación, te das cuenta de que, sin advertirlo, puedes convertirte en parte de un gran grupo de gente que de una u otra manera está teniendo un impacto muy positivo en la vida de otros.

Eso es justo lo que hoy, gracias a liderazgo de Drew Mclellan y Gavin Heaton, y al espíritu creativo y aventuro de otros más de 200 autores (me incluyo orgullosamente en la lista), está sucediendo conThe Age of Conversation 2: Why don’t they get it?

Esta secuela del libro que con el mismo título, crearan Drew y Gavin en el 2007, está a punto de ser lanzado en los próximos meses.

¡Mientras tanto he aquí una vista previa a la portada!

¿Que qué tiene que ver esto con el Miércoles de Mekate? Simple. ¡Nada más chequen ustedes la lista de los autores! ¡WOW!

Adam Crowe, Adrian Ho, Aki Spicer, Alex Henault, Amy Jussel, Andrew Odom, Andy Nulman, Andy Sernovitz, Andy Whitlock, Angela Maiers, Ann Handley, Anna Farmery, Armando Alves, Arun Rajagopal, Asi Sharabi, Becky Carroll, Becky McCray, Bernie Scheffler, Bill Gammell, Bob Carlton, Bob LeDrew, Brad Shorr, Bradley Spitzer, Brandon Murphy, Branislav Peric, Brent Dixon, Brett Macfarlane, Brian Reich, C.C. Chapman, Cam Beck, Casper Willer, Cathleen Rittereiser, Cathryn Hrudicka, Cedric Giorgi, Charles Sipe, Chris Kieff, Chris Cree, Chris Wilson, Christina Kerley (CK), C.B. Whittemore, Clay Parker Jones, Chris Brown, Colin McKay, Connie Bensen, Connie Reece, Cord Silverstein, Corentin Monot, Craig Wilson, Daniel Honigman, Dan Goldstein, Dan Schawbel, Dana VanDen Heuvel, Dan Sitter, Daria Radota Rasmussen, Darren Herman, Darryl Patterson, Dave Davison, Dave Origano, David Armano, David Bausola, David Berkowitz, David Brazeal, David Koopmans, David Meerman Scott, David Petherick, David Reich, David Weinfeld, David Zinger, Deanna Gernert, Deborah Brown, Dennis Price, Derrick Kwa, Dino Demopoulos, Doug Haslam, Doug Meacham, Doug Mitchell, Douglas Hanna, Douglas Karr, Drew McLellan, Duane Brown, Dustin Jacobsen, Dylan Viner, Ed Brenegar, Ed Cotton, Efrain Mendicuti, Ellen Weber, Emily Reed, Eric Peterson, Eric Nehrlich, Ernie Mosteller, Faris Yakob, Fernanda Romano, Francis Anderson, G. Kofi Annan, Gareth Kay, Gary Cohen, Gaurav Mishra, Gavin Heaton, Geert Desager, George Jenkins, G.L. Hoffman, Gianandrea Facchini, Gordon Whitehead, Graham Hill, Greg Verdino, Gretel Going & Kathryn Fleming, Hillel Cooperman, Hugh Weber, J. Erik Potter, J.C. Hutchins, James Gordon-Macintosh, Jamey Shiels, Jasmin Tragas, Jason Oke, Jay Ehret, Jeanne Dininni, Jeff De Cagna, Jeff Gwynne, Jeff Noble, Jeff Wallace, Jennifer Warwick, Jenny Meade, Jeremy Fuksa, Jeremy Heilpern, Jeremy Middleton, Jeroen Verkroost, Jessica Hagy, Joanna Young, Joe Pulizzi, Joe Talbott, John Herrington, John Jantsch, John Moore, John Rosen, John Todor, Jon Burg, Jon Swanson, Jonathan Trenn, Jordan Behan, Julie Fleischer, Justin Flowers, Justin Foster, Karl Turley, Kate Trgovac, Katie Chatfield, Katie Konrath, Kenny Lauer, Keri Willenborg, Kevin Jessop, Kris Hoet, Krishna De, Kristin Gorski, Laura Fitton, Laurence Helene Borei, Lewis Green, Lois Kelly, Lori Magno, Louise Barnes-Johnston, Louise Mangan, Louise Manning, Luc Debaisieux, Marcus Brown, Mario Vellandi, Mark Blair, Mark Earls, Mark Goren, Mark Hancock, Mark Lewis, Mark McGuinness, Mark McSpadden, Matt Dickman, Matt J. McDonald, Matt Moore, Michael Hawkins, Michael Karnjanaprakorn, Michelle Lamar, Mike Arauz, Mike McAllen, Mike Sansone, Mitch Joel, Monica Wright, Nathan Gilliatt, Nathan Snell, Neil Perkin, Nettie Hartsock, Nick Rice, Oleksandr Skorokhod, Ozgur Alaz, Paul Chaney, Paul Hebert, Paul Isakson, Paul Marobella, Paul McEnany, Paul Tedesco, Paul Williams, Pet Campbell, Pete Deutschman, Peter Corbett, Phil Gerbyshak, Phil Lewis, Phil Soden, Piet Wulleman, Rachel Steiner, Sreeraj Menon, Reginald Adkins, Richard Huntington, Rishi Desai, Beeker Northam, Rob Mortimer, Robert Hruzek, Roberta Rosenberg, Robyn McMaster, Roger von Oech, Rohit Bhargava, Ron Shevlin, Ryan Barrett, Ryan Karpeles, Ryan Rasmussen, Sam Huleatt, Sandy Renshaw, Scott Goodson, Scott Monty, Scott Townsend, Scott White, Sean Howard, Sean Scott, Seni Thomas, Seth Gaffney, Shama Hyder, Sheila Scarborough, Sheryl Steadman, Simon Payn, Sonia Simone, Spike Jones, Stanley Johnson, Stephen Collins, Stephen Cribbett, Stephen Landau, Stephen Smith, Steve Bannister, Steve Hardy, Steve Portigal, Steve Roesler, Steven Verbruggen, Steve Woodruff, Sue Edworthy, Susan Bird, Susan Gunelius, Susan Heywood, Tammy Lenski, Terrell Meek, Thomas Clifford, Thomas Knoll, Tiffany Kenyon, Tim Brunelle, Tim Buesing, Tim Connor, Tim Jackson, Tim Longhurst, Tim Mannveille, Tim Tyler, Timothy Johnson, Tinu Abayomi-Paul, Toby Bloomberg, Todd Andrlik, Troy Rutter, Troy Worman, Uwe Hook, Valeria Maltoni, Vandana Ahuja, Vanessa DiMauro, Veronique Rabuteau, Wayne Buckhanan, William Azaroff, Yves Van Landeghem