De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Lo bueno, lo no tanto y lo que esperamos de los próximos Effie en México.

Esta semana tuve la oportunidad de asistir a la entrega de los premios Effie México 2009, celebrados por la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP) y que durante los últimos diez años ha premiado a las más destacadas, pero sobre todo efectivas, campañas de publicidad en nuestro país.

En esta ocasión el jurado, liderado por el Presidente y Director General de Grupo Modelo, el Ing. Carlos Fernández, estuvo compuesto por 150 profesionales de la mercadotecnia, la publicidad y la comunicación en México, quienes basados en su amplia experiencia seleccionaron a las campañas ganadoras de la noche.
Y este, precisamente, sería mi primer punto en la lista de lo muy bueno que pude apreciar del evento:

  • Además de la gran convocatoria. Impresionante ver reunidos en un solo lugar a los principales realizadores de prácticamente toda la comunicación comercial que vemos todos los días en México. Directores creativos, Gerentes de Marca, Directores de cuenta y Directores de Mercadotecnia y otros tantos reunidos para conocer y, en algunos casos, recibir el reconocimiento por su esfuerzo y dedicación a estas disciplinas.
  • Por supuesto la oportunidad de ver a muchos viejos y nuevos amigos y saber que la mayoría de ellos estaban ahí pues sus campañas estaban nominadas a ganar.
  • Por otro lado, la noticias de la próxima publicación de un libro conmemorativo de los 10 años de Effie en México, que contendrá los casos que durante todo este tiempo han recibido un Effie de oro.
  • Ver como el evento cada año tiene una mejor producción y se vuelve más atractivo para todos los que vivimos de la industria de la publicidad en nuestro país.
Lo no tan bueno (que ojo, tampoco es malo, pero podría ser mejor) fueron tan solo dos cosas a mi parecer:
  • El espíritu de competencia que parece haber rebasado por mucho al de colaboración e integración de una sola industria.
    Siendo totalmente sincero me pareció un tanto raro ver como todo los asistentes se agrupaban en mesas solamente conformados por los miembros de una sola agencia y como solo aplaudían a la nominación o entrega de un premio para su propia organización, pero jamás para los demás.
    ¿Qué no estábamos todos ahí para celebrar lo mejor de las campañas de publicidad, aún cuando las más destacadas no fueran las propias?
  • De 31 premios entregados en la noche, solamente dos casos mostraron tener un fuerte componente de marketing digital, solo uno de estos ganó y ganó un plata.
    Lo cual habla del desentendimiento que sigue existiendo dentro de la industria por realmente impulsar esta disciplina, no como una emergente o una moda especial por la que tenemos que estar, sino porque es una realidad que se trata de una evolución clara en la manera de hacer comunicación.

Lo que esperamos del próximo año:

  • A decir verdad, no quisiera ver un premio especial a las mejores campañas digitales.
    Esto sería un gran error que ya muchos hemos cometido en el pasado y del que hemos aprendido.
    En su lugar, en lo personal, quisiera ver un testimonio de la integración de las campañas, ya no solo con los medios digitales tradicionales, ni con los medios sociales o los motores de búsqueda y plataformas de rich media; sino con una integración de prácticas de medición off-line con las herramientas de web analytics.
  • Una industria más integrada, más cercana, con menos ganas de ganar y más ganas de aportar.

¿Y ustedes qué esperan para los Effie del próximo año?

Atrévete a ser.

¿Y si no funciona? ¿Si se acaba el dinero? ¿Qué van a pensar los otros de mí? ¿No estaré muy viejo para eso? ¿No seré demasiado joven? ¿Qué tal si no es el lugar correcto? ¿Y si no estoy bien preparado?

Todas estas preguntas, algunos temores, uno que otro crítico, experiencias pasadas e historias de otros me vinieron a la mente mientras escuchaba a un viejo amigo quien se abría de capa para compartirme su frustración y preocupación respecto a qué camino tomar en su carrera profesional.

Y mientras pensaba yo como podría ayudarlo, recordaba la manera en que siempre ponemos toda nuestra atención en todas las razones por las que no deberíamos de dar ese importante paso para nuestra vida.
No importa si se trata de un movimiento profesional, el inicio de una relación amorosa, un cambio de casa o un proyecto de salud; típicamente nuestra atención la centramos en el por qué no tomar la decisión; y claro, no es de sorprenderse entonces que nunca vayamos adelante con nuestro tan pendiente plan.

Incluso hasta en los casos donde tenemos todo listo y todo, absolutamente todo, prueba estar a nuestro favor, de alguna extraña manera, la típica y absurda pregunta de “¿Y si me equivoco?” llega a convencernos de que no es el momento correcto para independizarnos profesionalmente, para formar un hogar, realizar ese esperado viaje o iniciarnos en ese nuevo hobby que tanto anhelamos.

Razones para dejar de hacer algo siempre sobrarán. Mantenernos en nuestra orilla del océano siempre resultará incómodamente confortable y aquel viejo dicho que va “Si no está roto no lo arregles” seguirá siendo un gran pretexto para no atrevernos a crecer.

Pero ¿Y qué si nos equivocamos? ¿Y qué si las circunstancias no eran las mejores? La realidad es que nunca lo serán. El tiempo ideal para cambiar de trabajo, abrir nuestro propio negocio, mudarnos de ciudad, etc. solamente lo podemos hacer nosotros mismos.

Las únicas personas con la capacidad de crear las mejores circunstancias posibles para dar ese anhelado paso, somos nosotros. Solo nosotros podemos decidir y actuar.

¡Apresúrate a equivocarte!

¿Temes no estar listo para dar ese paso? Prepárate.

Ten claro qué quieres de tu vida, mantén una visión clara de a dónde quieres llegar. Traza tu camino, visualiza cada paso de este, piensa en cada escalón y en los retos que puedes desde ya prever.

Si se trata de un cambio de carrera, estudia y desarrolla las habilidades y conocimientos que necesitarás; si se trata de tu independencia profesional genera y ahorra los fondos financieros que requieres en tanto continuas preparándote y aprendiendo.
Si se trata de un nuevo deporte, acondiciónate. Si se trata de un viaje, aprende lo básico de tu destino.

Prepárate y se flexible, entiende que retos y contratiempos siempre habrán.

Pregúntate a ti mismo ¿Qué es lo peor que puede pasar si me equivoco? Seguro verás que la respuesta no es tan grave como podrías imaginártelo.

¡Prepárate, se flexible y atrévete!

Porque definitivamente el más grande error que podemos cometer es dejar de hacer y no atrevernos a ser.

Consejos para un amigo

La semana pasada recibimos una gran noticia respecto a un amigo mío quien se embarca a una nueva aventura profesional, tomando un puesto de gran importancia y responsabilidad dentro de una de las principales empresas de comunicación en nuestro país.

Una posición muy bien merecida, para la que no pudieron elegir a un mejor candidato, sin embargo una posición nueva al fin para él.

Pudimos conversar durante un buen tiempo a cerca de los retos a los que se enfrentará, pero sobre todo sobre las oportunidades que tiene ahora enfrente; compartimos consejos y recomendaciones y después de esa rica plática me quedé pensando en todos los consejos que me gustaría escuchar a mí…Así que decidí hacer una breve lista de estos para compartir aquí:

1- Conoce tan bien a tu equipo como si fueran tu familia, habrá días en que pases más tiempo con ellos que con tu familia.

2- Esfuérzate por comprender qué es lo que mueve y motiva a cada integrante de tu equipo. Entiende que no a todos les hacen vibrar las mismas cosas y que no todos trabajan solo por hacer dinero. Da un significado a su trabajo todos los días.

3- Convive con ellos, no te encierres en tu oficina, trabaja de la mano con ellos, pero no hagas su trabajo por ellos.

4- Demuestra cuanto respetas a tu equipo dándoles el poder, la responsabilidad, la facultad y el espacio para tomar decisiones e implementar acciones.

5- Festeja sus errores. Haz que no teman a equivocarse, así intentarán siempre hacer algo más.

6- Toma las decisiones correctas por las razones correctas. Busca hacer lo que es correcto para la organización y para tu gente y no lo que crees que sería más popular con tus jefes o tus compañeros.

7- Jamás impongas tu posición, crea una visión alineada con los intereses de la organización, por la que todos trabajen con pasión.

8- Nunca sientas que estás por encima de tu equipo. No son tus em

pleados, en todo caso eres tú quien trabaja para ellos y no al revés.

9- Entiende que no siempre debes tener la razón o ser quien sabe más. Reconoce tus más grandes fortalezas y tus áreas de oportunidad, haz lo mismo con tu equipo y deja que cada quien aporte sus habilidades cubriendo todos los frentes del equipo.

10- No abuses de tu título. El puesto que se muestra en tu tarjeta de presentación no te hace más importante o mejor que los demás. Lo único que quiere decir es que tienes una mayor responsabilidad pues dependes de más personas que los demás.

11- Recuerda, liderazgo se LIDER significa:

Lazo

Incluyente

Dedicado

Entusiasta

Responsable


Todos buenos consejos, pero sin duda alguna uno de los mejores que he escuchado últimamente, fue el que justo mi amigo me dio: “Siempre recuerda que cada día tienes un consejo directivo a quien reportar: tu familia”.

Picture credit: Frank-chimero

Tu éxito, tu obstáculo.

Sucede. Y sucede con frecuencia. Lo he visto en muchos amigos y compañeros de trabajo y también frente al espejo. Nos entregamos en cuerpo y alma a nuestro trabajo, le dedicamos horas y horas a perfeccionar lo que hacemos, no descansamos hasta que dominamos cada una de las tareas incluidas en nuestro rango de acción. Nos transformamos en especialistas, en expertos, y en algunos casos, hasta en autoridad o punto de referencia.

¡Muy bien! Pero ¿Después que queda?

Por supuesto que no está mal ser exitoso y ser el mejor, por el contrario, siempre hay que esforzarse por destacar en lo que hacemos. Sin embargo, olvidamos que hay muchas otras cosas que también debemos dominar, dentro de las cuales está principalmente controlar la arrogancia que podemos desarrollar a raíz de nuestro propio éxito. Y esto sí que está mal.

Claro que es dulce ser exitoso. Es realmente placentero escuchar cumplidos en reconocimiento a nuestro trabajo y las palabras adulantes de personas que quieren quedar bien con nosotros, pues creen poder beneficiarse de nuestro éxito, de hecho, resultan ser una gran golosina para nuestro ego.

Pero insisto, ¿Después de esas palabras que nos queda?

Una vez que hemos llegado a “nuestra cima” debemos reconocer que tenemos dos opciones, regocijarnos en nuestro éxito, descuidarnos y caer; o bien saber que después de disfrutar por tan solo unos momentos nuestros logros, debemos de fijar un nuevo horizonte y movernos hacia él.

Y para esto, es indispensable comprender que el éxito se presenta en diferentes maneras, y no todo se manifiesta en la acumulación de poder, bienes materiales, dinero o un título nobiliario y que, lo que es importante para unos puede no serlo del todo para otros.

Y debemos darnos tiempo para, con humildad, aprender a identificar nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

Necesitamos reconocer que nuestras más grandes fortalezas exacerban nuestras propias carencias también.

Nadie es perfecto. El que seas un gran creativo, no quiere decir necesariamente que seas un gran estratega. El que hagas producciones de enorme calidad, no significa que tu creatividad sea la mejor. Ser un erudito de las matemáticas no te hace bueno para explicarlas y ser un excelente coordinador, no te convierte en un gran líder.

No dejes que tus grandes fortalezas te vuelvan miope ante tus áreas de oportunidad, reconoce de qué pié cojeas y busca reforzarlo rodeándote y asociándote con aquellos que son tan fuertes en tu área de oportunidad, como tú en tu especialidad.

Admite que no lo eres todo, que necesitas de los demás y que tienes que colaborar con ellos. Ábrete a participar con otros y deja que te aporten su experiencia. No siempre tienes que demostrar que tu sabes más.

Picture credit: Redjotter

Escoge tus habas.

“El pasto del vecino siempre es más verde” es una frase muy conocida en todo el mundo pues es algo que escuchamos y expresamos también con mucha frecuencia.

Vemos como es la vida de otros, su familia, su casa, su trabajo, su puesto, su sueldo, su horario, su jefe, sus beneficios y que tan bien se la pasan haciendo lo que hacen; pensamos en secreto o no tan secreto “como quisiera tener lo que el otro tiene” y olvidamos y dejamos de lado lo bien que estamos nosotros mismos, hasta que alguien más nos hace saber que “nuestro pasto, es más verde que el suyo” y así la historio se repite y se repite sin parar.

No importa para quién trabajes, a qué te dediques o en donde vivas, es igual.

Si trabajas en una gran empresa global, tú ves la burocracia corporativa mientras otros ven las grandes prestaciones que tienes; si colaboras en una pequeña empresa, tu pones atención en lo limitado de los recursos en tanto otros lo hacen sobre cómo eres prácticamente parte de la dirección; o si trabajas de manera independiente o tienes tu propia empresa, tú piensas en lo complicado que es generar los ingresos a la vez que los demás celebran tu independencia.

La realidad es que, como dice el dicho: “En todos lados se cuecen habas”. No importa en donde labores, con quien lo hagas o que tan exitoso seas, siempre habrá algo, un pequeño detalle, una persona, un proceso o lo que sea, que provoque en ti las ganas de fijarte en el pasto frente a ti.

Entonces ¿Qué es lo que hace la gente que tanto admiramos? Esas personas que parecen tenerlo todo y a quienes siempre se les ve sonriendo y nunca quejándose. ¿Realmente su vida es tan perfecta como se ve?

Hace meses leí una frase de Robin Sharma (a quien mucho he citado aquí) que decía que un rasgo de los más grandes atletas, empresarios, artistas, empleados, etc. es que “hacen que lo difícil se vea muy fácil”.Y lo logran por lo que lo trabajan y practican todos los días, y porque entienden que hay cosas que deben de hacer aún cuando no les guste hacerlas, y las hacen sabiendo que es lo que les permitirá llegar a donde quieren. Saben que aunque hay situaciones que preferirían evitar, estas son pasos necesarios para continuar avanzando hasta la meta a la que quieren llegar. No se quejan, conocen lo que es necesario, “escogen sus habas” y continúan trabajando por lo que quieren lograr.

La cosa no está en buscar la vida perfecta. El camino sin piedras no existe y las únicas personas que no tienen ni un solo problema hoy ya no están aquí.

Todos podemos ver verde nuestro propio jardín, pero tenemos que reconocer que también habrá momentos que aunque los queramos evadir, son precisamente esas “habas que se cuecen” en todos lados y que son parte de lo que tenemos que vivir.

Y quién sabe…tal vez estas resulten ser como las habichuelas mágicas de Jack y llevarnos hasta nuestra gallina de los huevos de oro al fin.

Alineación y balanceo.

En los autos, el servicio de alineación y balanceo es necesario cuando el coche empieza a jalarse hacia un lado, cuando, a determinada velocidad, comienza a vibrar y cuando empieza a notarse un claro desgaste disparejo en las llantas. Si notas cualquiera de estas tres cosas en tu carro, sabes que es momento de llevarlo a que le den mantenimiento y corrijan los problemas que está teniendo.

Lo mismo creo que sucede en los seres humanos. Sabes que es momento de tomar medidas correctivas en tu vida cuando sientes que tu camino está jalando para el lado que no sientes sea el correcto, cuando por el ajetreo y ritmo tan veloz de la vida dejas de vibrar o cuando tu cuerpo o mente comienzan a tener un desgaste (cansancio) más grande de lo “normal”.

Estoy seguro de que todos, en algún momento u otro de nuestras vidas, tal vez hasta en repetidas ocasiones, hemos sentido por lo menos uno de estos tres síntomas. Pero de lo que no estoy tan seguro es con que tanta rapidez reaccionamos y corregimos estos problemas, o más importante aún que tanto “mantenimiento preventivo” nos procuramos a nosotros mismos.
Estamos tan ocupados todos los días, manejando nuestras saturadas agendas, tratando de quedar bien con todo el mundo, buscando el siguiente puesto, el próximo aumento de sueldo, el bono anual, el cierre de contrato, cubrir la cuota del año, el reconocimiento público como profesional destacado; y en la vida personal también tan enfocados a ser el padre del año, la pareja modelo, el gran anfitrión, el consejero y amigo más buscado, etc.

Que dejamos totalmente de lado darnos el tiempo (el mantenimiento) que necesitamos. Entonces viene de nuestro cuerpo, el reclamo. Notamos el desgaste, nos enfermamos: espaldas contracturadas, gripas sin razón, gastritis agudizadas, falta de sueño.
Los proyectos que antes nos llenaban de emoción se convierten en condenas de prisión y dejamos de vibrar. Nos damos cuenta que en algún punto del camino, sin notarlo tomamos una desviación.

Y nos enfrentamos al incómodo y difícil momento de “la decisión”. El punto en el que tenemos que reconocer que debemos parar y reconsiderar nuestra dirección; evaluar si estamos en el camino correcto, llevando el paso que queremos o si solo estamos siendo parte del ruido que envuelve a las masas en la indecisión.

Es momento de tomar nuestro propio balanceo y alineación, y preguntarnos:

  • Lo que hago hoy ¿está alineado con los principios e intereses que más valoro yo?
  • ¿Qué de todo lo que hago hoy me hace vibrar de emoción?
  • ¿Tengo claro a donde quiero llegar y cómo quiero vivir, no en unos años, sino a partir de hoy?
  • ¿El camino en el que me encuentro hoy, aunque sea un escalón más, me acerca en esa dirección?

Es tiempo de girar las llantas, realinear la dirección y regular nuestra vibración.

Crédito de la imagen: MILINTOC

¿Qué estás consumiendo?

Twitts, estatus en FaceBook, MySpace y Orkut; videos publicados en YouTube y los comentarios respecto a estos; entre muchas más, factores que han generado un cambio enorme en la manera en que la que estamos consumiendo la información a nuestro alrededor.

Nunca había sido tan sencillo conectar con tantas fuentes de comunicación a la vez y enterarse incluso hasta de lo que un “conocido” está comiendo en París.

¡Increíble, genial! ¿o no?

Y es que al mismo tiempo que nos hemos ido convirtiendo en voyeouristas profesionales, capaces de absorber todo lo que nuestros “followers” y “amigos” están haciendo, hemos permitido que toda esa desinformación vaya ocupando el importante espacio que antes dedicábamos a aprender.
Conozco ya decenas de personas, incluyéndome, que hemos ido sustituyendo los libros y blogs por microblogging y estatus en redes sociales, saturándonos cada vez más de información no siempre útil.

Con esto, por supuesto, no pretendo decir que no hay que usar Twitter o FaceBook o cualquiera que sea la red social a la que pertenezcan. Cualquiera que me conozca, les podrá decir que yo mismo soy un ávido usuario de estas plataformas y no pretendo dejar de serlo.

Sin embargo, lo que sí es mi intención, es comenzar a NUTRIR mi mente de información útil nuevamente. Pasar menos tiempo leyendo twitts vacios y dedicar más tiempo a aquellas personas que sí aportan a la conversación. Quiero decir, a menos de que tengamos una relación amistosa o profesional previa, las probabilidades de que “te vas a comer una torta ahogada” sea de mi interés, son muy bajas, nulas de hecho.
Ahora que si tienes una experiencia, una lección, un consejo, una opinión o información que ofrezca un valor real, no importa si jamás en la vida te he visto, seguramente me interesará mucho más lo que tengas que decir.

Pero esta “Dieta de información” no solo se trata de limitar mi tiempo de participación en redes sociales, sino en incrementar el consumo de blogs, foros y libros (e-books también).

Se trata de regresar a la práctica de filtrar la información que dejo entrar a mi cabeza, ser selectivo y buscar aprender y crecer.
Hace tiempo decidí no ver más noticieros en la televisión ni escucharlos en la radio y no leer más periódicos y esta práctica me ayudó mucho a mejorar mi humor e incluso a dormir mejor.
En ese entonces elegí que mi información la obtendría de otras fuentes, libros, blogs y podcasts de verdaderos líderes de pensamiento y opinión; gente que sí tiene ganas de aportar lo mejor de si mismos a los demás.

Así fui generando un blog roll e inscribiendo mi RSS a los sitios de grandes personalidades como Robin Sharma, Seth Godin, Joseph Jaffe o Mitch Joel.

Hoy caigo en cuenta que he dejado mi blog roll olvidado demasiado tiempo y ¡ya es momento de volverlo a visitar!


Crédito de la foto: Solstizio

COLABORACIÓN

¿Qué es Social Media? Es una pregunta que escucho con frecuencia y que puede resultar no ser tan fácil de responder:

Según los resultados de búsqueda en Google, Social Media es:

 ¿Suena “cantinfleado”?  Un poco tal vez. En todo caso ¿podríamos decir que Social media no es un medio, sino el uso social que los usuarios le den a los medios digitales?

¿Si tuvieran que describir lo que es Social Media en tan solo una palabra, qué dirían?

Hace unos días tuve la oportunidad de participar con @idibuidi (Idi Urbiola) y @edgarmontano en la grabación del primer Podcast (o poscas, como lo bautizaron para su blog) de Zinkho.com en la que tuvimos una interesante conversación a cerca de este tema,  y llegamos a la conclusión de que la mejor palabra para definir esta última es colaboración.

Y aunque en nuestra plática hablamos de muchas razones por las cuales resumimos la definición de Social Media en esta palabra, he aquí un poco más del por qué:

Conversación: Si quieres sacar el mejor provecho de esta plataforma, tienes que ser parte de la conversación, escuchar, comprender y aportar.

Objetividad: Existen muchos puntos de vista y necesitas ser objetivo para comprender lo que otros tienen que compartir.

Lealtad: A tus valores, a tus principios y a tus ideas. Y no se trata de no poder cambiar de opinión conforme vamos aprendiendo de los demás, sino de no comprometer tus principios solo por agradar a otros.

Atención: Si vas a ser parte de la conversación, más vale que en verdad estés atento a lo que otros comparten contigo, pon atención y haz un esfuerzo real por tratar de comprender lo que tienen que decir.

Búsqueda: Todos buscamos información y no solo lo hacemos en Google… Cada vez son más personas las que contribuyen a informar a otros a través de diversas plataformas como Twitter, Wiki, etc.

Obligación: De participar con los demás. No se trata de solo ser un observador y nada más, todos los que participamos en estos medios tenemos la responsabilidad de contribuir con los demás.

Respeto: A todas las opiniones tan diferentes a las tuyas que te vas a encontrar al convivir en un medio con tantísima diversidad.

Autenticidad: si hay una regla clara entre todos los participantes de la conversación que hoy en el mundo se da a través de Social Media es el ser auténtico y real y no pretender ser alguien más.

Contribución: Es simplemente sorprendente ver como el uso de esta plataforma ha permitido que tantas personas, sobre todo entre las que no se conocen, contribuyan y ayuden a la vida de los demás, apoyando a familias sin hogar, a profesionales sin empleo, a editores de libros o incluso hasta las víctimas de un acuatizaje de un avión.

Ideas: nunca como hoy había sido tan fácil lograr que tus ideas, por simples que sean, puedan llegar a oídos de personas que tal vez te puedan ayudar a hacerlas realidad.

Organización: basta echar un vistazo a redes sociales como FaceBook o Linkedin para darse cuenta de la enorme capacidad de la gente para organizarse en grupos de personas que comparten su conocimiento e incluso recursos para trabajar en pro de un fin común.

Nexos: ¿Cuando antes había sido tan sencillo establecer nexos y amistades con personas que viven del otro lado del mundo y que jamás has visto en persona? Hasta hace unos años la red de contactos que podíamos crear se limitaba a nuestro alcance físico, pero hoy, en el mundo virtual, nuestro network puede crecer a cientos de miles de personas con quienes nos podemos relacionar. “Dime con quién andas y te diré quién eres” de un momento a otro tomó una proporción que antes no nos podíamos ni imaginar.

¿Quieres saber por qué otras razones Social Media se resume en colaboración? No dejes de escuchar el Podcast en zinkho.com


Crédito de la imagen: Matt Hamm

Una cosa importante que entender sobre la ley de la reciprocidad.

Seguro que lo habrás escuchado, de una u otra forma, pero lo has hecho. En dichos como “Haz el bien sin mirar a quien”,  “al que bien se porta, bien le va”, “El que mata a hierro, a hierro muere”, “Uno cosecha siempre lo que sembró”, etc. La ley de la reciprocidad que básicamente en términos físicos establece que “A toda acción corresponde una reacción”.

Pero esta ley, como bien lo sugieren estos dichos, no solo opera en el plano físico de las cosas, es decir no solo se encarga de que todo lo que suba tenga que bajar, sino que actúa directamente sobre nuestras acciones y comportamiento cotidiano.

Por eso es que siempre que alguien hace algún favor para alguien más, aun cuando esto no se discuta directamente, el favorecedor siempre quedará esperando en silencio a que en algún momento el favorecido le regrese el favor; de modo que el “hoy por ti mañana por mí” queda siempre latente en toda relación. Aunque he de decir que creo que aquí está escondido un error básico que hay que entender.

Claro que hay que ayudar a todos y por supuesto que todos siempre necesitaremos ayuda de otros. Por supuesto que si ayudas a distintas personas a ser exitosas en su trabajo, en su relación o en cualquier otro aspecto de su vida,  por lo menos una de todas esas personas en algún momento te regresará el favor; pero por ningún motivo debe ser esto la razón atrás de tu intención de ayudar.

La ley de la reciprocidad no funciona en ese sentido. No puedes esperar tener favores especiales de alguien o de la vida a cambio de haber ayudado a alguien más.

La ley de la reciprocidad, desde mi punto de vista, funciona al revés: estás ayudando a otros en respuesta a todos los favores y bendiciones que la vida te ha dado ya.
Estás ayudando a otros, no para que alguien más te ayude a ti; esa ayuda la tienes ya de igual manera. Estás ayudando a otros porque desde antes la vida te ha regalado el favor o en otras palabras la gran bendición de estar en una posición en la que puedes precisamente hacer eso: ayudar.

Así que la próxima vez que tengas oportunidad de ayudar a alguien más, deja de lado la idea de qué podrás obtener algo a cambio y en su lugar agradece todas las bendiciones que tienes ya; porque gracias a ellas estás en condiciones de ayudar.

El poder de las decisiones

Todos lo hacemos todos los días, es algo que nos viene de manera natural. Tan natural de hecho que a veces ni nos damos cuenta de la importancia que tiene hacerlo y lo hacemos con desden, sin cuidado, sin pensar, como si fuera algo automático y sin consecuencias.  ¿A qué me refiero? A tomar decisiones.

Claro que hay algunas decisiones que tomamos dándonos el tiempo para pensar y recapacitar al respecto, a veces hasta pedimos consejos o suplicamos porque alguien más tome la decisión por nosotros; pero este tipo de decisiones, las que sabemos conscientemente que pueden cambiar nuestras vidas, son las que menos tenemos que hacer en la vida.

Sin embargo hay otro tipo de decisiones, las cotidianas, que hacemos sin cuidado, pensando que, porque son cosas del día a día, no afectarán nuestra vida y he ahí el error.
Verán, toda decisión que tomamos, sea una de vida o muerte o una cotidiana, impactará en una manera u otra el resto de nuestra vida. Y la cosa con las decisiones es que no importa si la decisión fue la correcta o la equivocada, todos sin excepción, tenemos que vivir con las consecuencias de lo decidimos.

He aquí un ejemplo: Hace unos días estuve hospitalizado por casi una semana completa debido a un par de trombos que se generaron  mi pierna derecha. Hoy, ya en casa, sano, estable y recuperándome he hecho un recuento de las decisiones correctas y equivocadas que me llevaron hasta aquí:

Decisión incorrecta num. 1: Descuidar mi peso y permitirme engordar tanto que mi sobre pesos se convirtió en el principal factor generador del problema que tuve.

Decisión correcta num. 1: Haber dejado de fumar hace ya 8 años y casi no tomar bebidas alcohólicas ni refrescos, lo cual ayudo a que la trombosis no se complicara más. ¡Mis venas y organos están muy saludables!

Decisión incorrecta num. 2: No haber hecho lo mismo con los postres y dulces y decidir que en cada comida, no importando si era desayuno, comida, cena o hastas botana, había que tener postre. Esto fue lo que me hizo ganar tanto sobre peso.

Decisión correcta num. 2: Haber comenzado una dieta hace meses lo que me ayudó a haber perdido 9 kilos ya. Aún me faltan muchos más, pero no quiero pensar como me pudo haber ido si tuviera estos 9 kilos más todavía.

Decisión correcta num 3: Haber comenzado a tomar clases de TaiChi hace un mes y medio y comenzar a practicar un deporte nuevamente.

Decisión incorrecta num. 3: No haber tomado en serio el dolor de mi pierna, pensando que era un “estirón” por la última clase de TaiChi y haber viajado de México a Miami y de regreso en un lapso de 48 horas. Ya los trombos se habían formado.

Decisión correcta num. 4: haber elegido ir al hospital a que checaran mi pierna, en lugar de ir a ver al médico del deporte que típicamente veo. En palabras de los doctores “esta fue la mejor decisión que he hecho en los últimos meses” pues de no haberlo hecho así y en ese momento, el problema pudo haberse convertido en algo muchísimo más grave y delicado.

¿Cómo llegué a esta última decisión? Llámenlo instinto, miedo, casualidad, suerte, experiencias previas o una combinación de todo lo anterior. No lo se con exactitud.

Lo que sí se  es que todo esto me ha hecho recordar lo importante que es estar consciente de todas y cada una de las decisiones que todos los días tomamos.
No importa si se tratan de decisiones que cambian nuestras vidas o solo decisiones cotidianas como la ruta al trabajo que tomaremos hoy, todas pueden tener enormes consecuencias con las que tendremos que vivir después.
Por suerte también podemos decidir como tomar las cosas, negativa o positivamente, con enojo y tristeza o alegría y ánimo; y también podemos decidir cambiar el transcurso de las cosas, cambiar de parecer, corregir el camino, tomar nuevas acciones y seguir adelante.
Y lo mejor de todo es que todo esto está en nuestro poder.

Así que la próxima vez que tengan que tomar una decisión, por simple o complicada que sea, no olviden:

  1. Estar consciente del contexto en el que se encuentran y las consecuencias que pueden resultar de sus decisiones. Entre mayor conocimiento o entendimiento tenemos, mejores decisiones tomamos.
  2. No dejar que nadie decida por ustedes. Puede que el resultado afecte a otras personas a su alrededor, pero a final de cuentas las únicas personas que van a tener que vivir 100% con el resultado de su decisión (o falta de esta) serán ustedes y nadie más. Sean responsable y tomen sus propias decisiones.
  3. No tener miedo de decidir. Recuerden, siempre podemos cambiar de opinión, pero eso también será su decisión.

Mi tema de vida para el 2009.

Más que hacer una lista de propósitos y promesas potencialmente incumplidas y abandonadas a tan solo un mes de hacerlos, en Enero del 2008 hice caso a la propuesta de mis amigos Phil Gerbyshak y Pam Thomas de crear un tema o concepto paraguas bajo el cual guiaría mis acciones durante todo el año. El tema fue: Conectar con la gente. Lo cual significaba ampliar mi red de contactos, establecer nuevas amistades y fortalecer las actuales, empatizar con las personas a mi alrededor, abrirme de mente y corazón para crear grandes relaciones personales y profesionales para compartir y colaborar. 

¡Y tengo que decir que funcionó de verdad!

Grandes logros obtuve bajo ese paraguas: participar como co-autor/colaborador del libro The Age of Conversation 2, participar como conferencista en importantes congresos universitarios y empresariales como Adictos a la Publicidad 10 y Enlace Empresarial 2008 (del ITESM), Empresas 2.0 de Dattatec o ser facilitador y asesor para un seminario en Marketing e innovación para The Walt Disney Co. México.

Ahora ha llegado el momento de hacer esta tarea una vez más. Tiempo de reflexionar sobre los logros obtenidos bajo aquella dirección, y los retos que aún faltan por conquistar y, como todo en la vida, evolucionar y dar un paso más.


Así que he aquí mi tema para el 2009 (el mejor año por cierto que hasta ahora habremos tenido).

DLC:M&C
Desarrollo, Liderazgo y Colaboración en Marketing y Comunicación

Lo cual significa para mi trabajar y ayudar al desarrollo de talento y líderes en la industria de la publicidad y la comunicación principalmente, aunque siempre abierto a trabajar con otras áreas también, colaborando con diferentes organizaciones e individuos que al igual que yo estén convencidos de que el más importante recurso de las empresas hoy y siempre somos las personas que con nuestro talento, creatividad, trabajo y entrega hacemos de las compañías para las que laboramos, el éxito que son.

¿Y saben algo? Lo mejor de definir un tema de vida para todo el año, es que no solo nos marcamos un norte muy claro al cual dirigirnos, sino que también podemos asegurarnos de hacer las cosas que más nos gustan y que mejor sabemos hacer, en mi caso cosas como:

  •  Participar como conferencista (y también como asistente) en importantes eventos, congresos y seminarios sobre comunicación, marketing digital, social media y personal branding entre otros.
  • Escribir y compartir mis ideas y las de otros, con la gente que visita este blog y con quienes comparto en mekate.com, Twitter, Facebook, Linked-in, etc.
  • Crecer y fortalecer mi red de contactos para poder colaborar con más gente.
  • Participar como maestro en escuelas y organizaciones como El Semillero.
  • Proveer un gran coaching y asesoría a clientes, amigos y compañeros de trabajo en liderazgo, mercadotecnia digital y comunicación.

Además de ayudarnos a tener claro también cuales son las cosas realmente importantes en nuestra vida, aquellas por las que vale la pena luchar, como nuestra familia, nuestro hogar, nuestra salud y nuestra leyenda personal.

Definir un tema de vida para todo el año, aunque toma tiempo de reflexión y análisis, es más fácil de lo que parece; tan solo es cosa de tener muy claro cual es nuestra gran pasión y vocación; conocer cuales son nuestras grandes fortalezas y áreas de oportunidad y determinar hasta dónde, en base a nuestra pasión y habilidades queremos llegar. Teniendo claro estos factores es muy fácil determinar cual será la bandera que este año nos regirá.

¿Aún no has definido el tuyo? ¡Este es mejor momento para empezar! 

Y para calentar motores, tageo e invito a mis amigos: Romeo @romeomarquez, PedrGERMAN @antisubliminal, Rafa @substance_st y  Jonathan @jonathanalvarez a compartir también cual es su tema para el 2009.

¡Otro año más con balance muy a favor!

Durante los últimos dos años, en estos días que marcan que el final de un año y el inicio de uno nuevo, he escrito una entrada titulada “Un años más con saldo a favor”, en las que recapitulo y agradezco todas y cada una de las bendiciones que marcaron mi vida ese año.

Y este no puede ser la excepción, porque si ha habido un año con un gran balance a mi favor, definitivamente ha sido este.

¡Así que gracias 2008 por haber sido un gran año, gracias vida por haberme dado un año más con saldo a favor!

Gracias por mi hija hermosa, sana, feliz, alegre y genial.

Gracias por mi esposa bella, sana, feliz y brillante.

Gracias por la luz con la que mis dos princesas iluminan mi vida todos los días.

Gracias por nuestro hogar lleno de luz, amor, armonía, paz, seguridad, abundancia y prosperidad.

Gracias por mi salud.

Gracias por nuestra familia, padres, hermanos, primos, sobrinos y todos los demás.

Gracias por nuestros amigos de toda la vida, cercanos, leales y sanos; y gracias por todos los nuevos amigos también.

Gracias por nuestros trabajos, productivos y honestos, rodeados de gente buena y bien intencionada y en los que además podemos hacer lo que mejor sabemos y más nos gusta hacer.

Gracias por la oportunidad de conectar con tantas personas a través de este blog para compartir con ellos y aprender de ellos también.

Gracias por la oportunidad de colaborar con distintos esfuerzos como el libro Age of Conversation 2, las conferencias y pláticas en congresos, foros y eventos, los seminarios de entrenamiento a empresas y las clases en El Semillero también.

Gracias desde ya 2009 por todas las bendiciones y oportunidades que traes contigo para todos nosotros.

Gracias porque, como dije en la entrada de hace un año: 

¡Cada año es mejor!