De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Magos Divertidos

Bueno pues antes de hablar del segundo factor, unos MAGOS DIVERTIDOS, para comenzar la semana con una sonrisa en la cara.

33 razones para dar gracias.

  1. Porque empiezo cada día a tu lado.
  2. Porque puedo abrazarte cuanto quiero.
  3. Porque hemos formado un hogar lleno de luz y de amor.
  4. Porque estas sana y llena de energía.
  5. Por tu sonrisa que me ilumina todos los días.
  6. Porque tengo la fortuna, como pocos, de conocerte prácticamente toda mi vida.
  7. Por tus lecciones.
  8. Porque me haces querer ser una mejor persona.
  9. Por la beba hermosa, sana y adorada que estamos esperando.
  10. Por la familia que hemos formado.
  11. Porque todas las noches, antes de dormir, puedo besarte.
  12. Porque comparto mi vida con mi mejor amiga.
  13. Porque mi mejor amiga es mi pareja, mi novia, mi amante, mi esposa, mi compañera.
  14. Porque me has enseñado a comer mejor y ser más sano.
  15. Porque a veces en las madrugadas me despiertas y me haces sonreír.
  16. Porque siempre ayudas a la gente.
  17. Porque tratas a todos con amor y consideración.
  18. Porque juntos hemos construido una vida llena de abundancia y prosperidad.
  19. Porque disfruto cada segundo de tu compañía.
  20. Porque llevamos casi 10 años juntos, caminando de la mano.
  21. Por como me inspiras.
  22. Por tus ojos profundos, sinceros y llenos de amor.
  23. Porque me haces sentir como un niño otra vez.
  24. Porque a tu lado puedo ser yo sin pretensiones ni apariencias.
  25. Por todas las llamadas por teléfono que nos hacemos al día, como si aún fuéramos novios de tan solo un mes.
  26. Porque me has enseñado a disfrutar de cada momento.
  27. Por tus caricias por la mañana.
  28. Por todo el amor que me das.
  29. Por todas las experiencias y lecciones que hemos compartido.
  30. Porque me he casado con mi amiga de la infancia.
  31. Por la huella que imprimes en todo lo que haces.
  32. Por como bailas cuando estás contenta, llenando de luz todo el lugar.
  33. Porque hoy cumples 33 años y una vez más estoy a tu lado para celebrarlo.

    Gracias, mi amor.

GPS.

¿Han usado un GPS en alguna ocasion?

Yo sí. Hace unos días, en un viaje de trabajo, me ví en la necesidad de rentar un coche para poder transportarme fácilmente de un lugar a otro, y contrario a lo que normalmente acostumbro hacer cuando rento un carro (compulsivamente veo mapas en Internet, me conecto a Google Earth, pido mapas en el local de la renta de autos y trazo caminos y rutas por adelantado), en esta ocasión pedí el automóvil con un GPS.

Un GPS o Global Positioning System es, para aquellos que no están tan familiarizados con los últimos avances tecnológicos, un sistema de ubicación geográfica, que envía una señal a un satélite, o a 27, para ser más exacto, que a su vez ubican perfectamente el lugar desde donde dicha señal es emitida, reflejándola así sobre un mapa. De modo que, el usuario del GPS puede ubicarse en el mapa, escribir la dirección del destino al que quiere llegar y ¡voila! Como por arte de magia el pequeño aparatito comienza a trazar el camino a seguir en una pequeña pantalla, a la vez que también una voz va girando instrucciones de en cuantas millas habrá que dar vuelta, hacia donde, dándote inclusive hasta el nombre de la calle en donde habrás de entrar.

Como se podrán imaginar, al inicio estaba yo realmente impresionado y emocionado, tal como un pequeño niño con un juguete nuevo. “Que cosa tan más simple, que increible, no más preocupaciones de como llegar”, pensaba yo maravillado.
“¿No sería genial si así funcionaran nuestras vidas también? Tan solo decir a donde quiero ir, hasta donde quiero llegar y que un pequeño guía nos vaya diciendo con exactitud cada movimiento que hacer para llegar hasta ese lugar” me preguntaba equivocadamente y en silencio.

¿Y por qué equivocadamente? Probablemente se estén preguntado.

Es muy sencillo en realidad. Verán, a los pocos días de conducir guiado por este aparatito, me dí cuenta de una cosa: simplemente no conocía la ciudad.
Me había vuelto flojo, no me había tomado la molestia de ni siquiera fijarme en los nombres de las calles ni en mis alrededores. Estaba totalmente a la merced de un descerebrado aparatejo que se había apoderado de mi destino, cuando lo único que podía hacer en realidad, era recomendar caminos previamente trazados por otras personas que sí se habían dado a la tarea de escoger lo que para ellos parecía la mejor ruta. ¿pero que tal si en el camino yo quería tomar una desviación o un detenerme a tomar un descanso? ¿que pasaría si yo decidiera tomar otro rumbo? Comencé entonces a desviarme de la ruta que aparecía en el monitor, pero cada vez que lo hacía se escuchaba la robotizada vocesita aquella que fríamente decía: “RE-CAL-CU-LAN-DO-RE-CAL-CU-LAN-DO” y que necía, me volvía a decir por donde ir.

Entonces me armé de coraje y, a pesar de haber pagado por adelantado la renta de aquel enajenante dispositivo, lo quité del tablero del auto, lo desconecté del encendedor del coche y lo enterré en el rincón más profundo y recóndito de … la guantera del automóvil.
Así, tomé mi austero mapa y volví a confiar en mi sentido de orientación, que no es por nada, pero siempre ha sido muy bueno, y retomé el control de a donde y sobre todo por donde quiero ir.

Claro que sería muy cómodo que alguien nos guiara en nuestras vidas y nos dijera como, donde y cuando. Seguramente no tendríamos nada de estrés ni de preocupaciones, pero tampoco nada de iniciativa, experiencia y conocimiento.
Y pensar que muchos en efecto le otorgan a otros el poder de dirigir sus vidas. Con tal de no cargar con las culpas de sus errores, son capaces de ceder su iniciativa a religiones, creencias, compañías, sociedades y sí, a familiares también.
Le confieren a otros el poder de decidir por donde avanzar, o mejor dicho, quedarse estancados en sus vidas, creyendo que una fría y calculadora vocesita les seguirá diciendo de por vida: “CAL-CU-LAN-DO-CAL-CU-LAN-DO-DA-VU-EL-TA-Y-A-VAN-ZA-DE-TEN-TE”.

No, definitivamente eso no es para mi. En lo que a mi respecta seguiré trazando yo mismo el rumbo por el que quiero llevar mi vida, continuaré visualizando claramente a donde quiero llegar y cada vez que me tope con una desviación (porque si algo es seguro es que las habrá), me tomaré un respiro, fijaré fírmemente mi mirada en mi destino y volvere a tomar mí camino, aprendiendo, experimentando, creciendo, disfrutando y compartiendo.

Y por supuesto, la próxima vez que rente un coche, ¡nada de GPS!

Patriotismo

Sí, ya se que puede sonar trillado u oportunista de mi parte hablar de este tema justo después del 197 aniversario de la independencia de nuestro país, pero es precisamente toda la parafernalia que hay alrededor de esta fecha, lo que me lleva a hablar del tema.

Para empezar todos los restaurantes, bares y antros con sus anuncios de “ven a festejar la patria con nosotros”, las ofertas especiales de alcohol y refresco “para festejar” las fiestas y las “noches mexicanas” y para colmo los inigualables programas especiales de Televisa y TV Azteca con sus transmisiones y coberturas nacionales presentando a “lo mejor del talento Mexicano”.
Y todos queriendo vestir el emblema de patriotas.

Con todo esto, no puedo dejar de preguntarme: ¿es esto a lo que el concepto de Patriotismo se ha reducido? A una serie de fiestas y promociones y programas especialmente hechos para vender más utilizando como pretexto el aniversario de la Independencia de México.
Tal vez no sea un gran conocedor de historia y sepa menos que muchos de ustedes a cerca de los grandes sucesos que hicieron de nuestro país (para bien o para mal) lo que es hoy, pero definitivamente sí puedo decir por lo menos que estas “fiestas” nada tienen que ver con lo que actuar como patriota verdaderamente significa.

Quiero decir, ¿Cómo es posible que alguien diga que es un gran patriota porque se viste de blanco, verde y rojo, con un sombrero charro y mientras maneja hacia la fiesta, tira las colillas de sus cigarros por la ventana del carro?
¿Cómo pueden hacerse llamar patriotas las personas que organizan una gran “noche Mexicana” en su casa para celebrar juntos el grito, en tanto que la señal de televisión por la que están viendo como el Presidente de México da el grito desde Palacio Nacional, es robada al vecino de la casa de a lado?
¿O como puede una empresa decir que es muy patriota porque dará uno o hasta dos días libres a sus empleados, por las celebraciones del 16 de Septiembre, cuando este día cae naturalmente en Domingo y por ley no tiene que ser puente este año, y a la vez está planeando cuan grande será el próximo recorte de personal Mexicano para poder pagar la nómina de los nuevos ejecutivos extranjeros que están por contratar?

¿Quieres llamarte Patriota? Actúa pues como un Patriota de verdad.

  • Levántate cada día pensando que harás hoy a favor de alguien en lugar de pensar en como los engañaras.
  • Sal de tu casa dispuesto a hacer hoy un gran trabajo.
  • Si usualmente manejas para ir a tu oficina, a la escuela o a cualquiera que sea tu destino, cede el paso, no uses tu carro como un tanque para “echar lámina” a los otros vehículos que van circulando por ahí. Aplica la regla de 1 y 1.
  • Deja de pensar en como no pagar tus impuestos, págalos y colabora.
  • No tires basura en la calle. Fumadores recuerden: UNA COLILLA TIRADA A LA CALLE SÍ TIENE GRANDES EFECTOS DAÑINOS. USEN EL CENICERO DEL AUTO.
  • Otro para los fumadores: se que odian que las personas que no fumamos les pidamos que no lo hagan con nosotros presentes y creen que estamos interfiriendo con su derecho a fumar libremente, pero recuerden que ustedes al fumar sí están atentando directa y agresivamente contra nuestro derecho a respirar. Respeten los espacios.
  • Si vas al banco, al cine o a cualquier otro lugar en donde te tengas que formar, por favor guarda tu lugar en la fila, no te quieras saltar a los demás.
  • Si eres un empresario o tienes un cargo de alta responsabilidad en una empresa, ten en mente que la única manera de hacer crecer la economía Mexicana es dando trabajo y oportunidades al talento Mexicano. Sí, es cierto hay una crisis importante de talento en en el país, ¿pero como vamos a mejorar si no les damos la oportunidad de aprender y hacer bien su trabajo?
  • Y si eres un individuo más buscando una oportunidad de hacer carrera, da lo mejor de ti, no te contrates en cualquier empresa solo por ganar dinero. Define un objetivo mucho más profundo para tu vida laboral.

Piensa en todos los valores que quisieras que tus hijos aprendieran de ti. Medita sobre el daño que no quisieras que te hicieran, ni a tu familia, ni a ti, ni a tu país. Haz tuya la conducta que quisieras ver en los demás cada día.

Practícalo todos los días y entonces sí di que eres un gran patriota de verdad.

Steve Jobs en Stanford

Trabaja tu sueño.

Seguramente más de una vez habrán escuchado la frasevive tu sueño”.
Cuando te enteras de una historia de éxito, cuando te refieres a alguna persona que se ve feliz con su vida, con su familia, con su trabajo o cuando lees la biografía de alguna celebridad, es muy común decir “tienen una vida de ensueño”.
Los admiramos y hasta sentimos cierta melancolía por “vivir nuestros propios sueños”, pero jamás nos preguntamos que han tenido que hacer esas personas para llegar hasta ahí, cual ha sido el precio que han pagado por realizar sus sueños.

Pensándolo así, creo que el término correcto no es vive, pero sí trabaja tu sueño”.

La semana pasada, recibí un mail de un amigo con una liga de Internet, invitándome a ver un discurso de Steve Jobs, CEO de Apple y Pixar Animation (dudo mucho que no hayan escuchado hablar de el antes), en el, Jobs hablaba sobre 3 puntos que me hicieron pensar sobre las decisiones aparentemente difíciles y los pasos que cada quien tiene que tomar para VIVIR SU SUEÑO.

Gracias Paco, por compartir este video. Espero que para el resto de quienes lo recibieron haya marcado una diferencia tan importante como para lo hizo para mi.

Los tres puntos son muy sencillos en realidad. Sentido común diría yo. Pero como dicen por ahí “El sentido común es el menos común de los sentidos”.

  1. “No puedes conectar los puntos viendo hacia adelante, solo puedes hacerlo viendo hacia atrás. Así que tienes que confiar en que, de alguna manera, los puntos se conectarán en el futuro. Tienes que creer en algo, tus presentimientos, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Este estilo nunca me ha fallado, y ha hecho toda la diferencia en mi vida.” Steve Jobs hablando sobre la fuente en la que se inspiró para crear la tipografía para las computadoras personales, como resultado de haber abandonado la universidad.
  2. “Estoy seguro de que nada de esto habría pasado si no hubiese sido despedido de Apple. Fue una medicina muy amarga, pero creo que el paciente la necesitaba. A veces la vida te golpea la cabeza con un ladrillo. No pierdas la fe. Estoy convencido de que lo único que me hizo seguir adelante es que amaba lo que hacía. Tienes que encontrar lo que amas hacer. Y eso es tan cierto para el trabajo como para las parejas. Tu trabajo va a llenar una gran parte de tu vida, y la única manera de estar satisfecho con lo que hagas es creer que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado aún sigue buscándolo. No te conformes.” Steve Jobs hablando de su reencuentro con Apple, la empresa que fundara, de la que lo corrieran, y de la que tiempo después volvería a ser cabeza.
  3. “Durante los últimos 33 años, me he visto en el espejo cada mañana y me he preguntado: Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer el día de hoy? Y siempre la que respuesta ha sido NO, durante muchos días seguidos, sé que necesito cambiar algo… Tu tiempo es limitado, así que no lo mal gastes viviendo la vida de otros. Que no te atrape el Dogma, es decir vivir con los resultados de lo que otras personas piensan. No dejes que el ruido de las opiniones de otros ahoguen tu propia voz interior. Y más importante aún, ten el coraje de seguir a tu corazón e intuición. Ellos, de alguna manera saben ya en lo que realmente te quieres convertir. Todo lo demás es secundario”.Steve Jobs hablando sobre su filosofía de vida.

¿Para mí que significa todo esto? Para empezar me lleva a plantearme dos grandes preguntas:
¿Estoy haciendo hoy lo que más amo hacer?
¿Si hoy fuera mi último día de vida, quisiera hacer lo que hago hoy?

Preguntas que al responder me ayudarán mucho para tomar una difícil decisión. Y del resultado de esa decisión, no me preocuparé, tendré fe y la tomaré convencido de que en el futuro podré ver como los puntos se conectaron.

¿Necesitan más para hacerse estas preguntas también? Si tienen 15 minutos pueden ver el video del discurso aquí mismo. No sería justo si no compartiera con ustedes lo que un gran amigo ha compartido conmigo también.