De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

¿Lo recuerdan?

¿Lo recuerdan? Esa sensación cuando éramos niños y estábamos a punto de vivir algo nuevo. Lo sentíamos cada año escolar que comenzaba, cada navidad esperando a Santa Clause o cada noche de verano en la que dormir resultaba imposible ante la víspera del viaje de vacaciones que al día siguiente emprenderíamos con nuestra familia. Lo sentimos durante años y años, en distintas etapas de nuestra vida, al pasar a secundaria o al graduarnos de la Universidad o cuando por fin conseguimos nuestro primer trabajo formal.

Pero el ser humano es rutinario por naturaleza y después de un rato el olor a nuevo de esos días se va perdiendo ante la repetición casi automática de aquellas actividades del día a día que en un inicio pensamos que nunca nos hartarían.

Entonces tratamos de suplir lo aburrido de nuestra cotidianeidad con placebos alternativos que en muy poco tiempo terminan por gastar su novedad. Compramos alguna prenda de moda, un viaje de fin de semana o nos mudamos de casa, incluso algunos de país.

Pero olvidamos que no importa cuántos cambios hagamos, siempre habrá la misma constante en todo lo que hagamos: nosotros mismos.
Y así cada vez que “cambiamos” algo en nuestra vida, al poco tiempo volvemos a sentir que nos falta esa emoción de hacer lo que queremos hacer; y todo porque entre tantos cambios y cambios, perdemos de vista que lo que en realidad tenemos que cambiar es nuestra actitud.
Dejar atrás aquello que no nos gusta hacer pero que creemos que no tenemos otra opción más que hacerlo, perder el miedo a arriesgarnos a hacer lo que en el fondo sabemos que más queremos y mejor sabemos hacer. Vernos al espejo y decirnos a nosotros mismos que merecemos darnos la oportunidad de dar un giro real a nuestra vida, tomar la iniciativa y volver a sentir esa profunda emoción que esta noche, después de tantos años, no nos dejará dormir otra vez.

¿Lo recuerdan? ¿Y qué esperan para vivirlo otra vez?

Haz algo diferente en tu plan de trabajo anual.

Si eres como la mayoría de los empresarios y profesionales de las ventas y la mercadotecnia en México, seguramente estarás trabajando en estos días en tu plan de negocio para el 2010.

Un poco tarde en el año a decir verdad, pero lo estarás haciendo de cualquier manera.

Y si en tu empresa trabajan de manera similar con respecto a sus procesos de planeación, seguramente estarán revisando los reportes de ventas, los balances de resultados, los éxitos logrados y los que se quedan pendientes para el próximo año.

Y finalmente estarás definiendo los objetivos y métricas de éxito para el 2010.

Solo que este año puedes hacer algo diferente.

Este año en lugar de plantear un plan de negocios fríamente calculado para ver cuánto dinero puedes obtener de cada uno de tus clientes basado en proyecciones tan típicas como el tamaño de la industria, su crecimiento anual y por lo tanto qué porción del pastel que crees que te debe corresponder y hacer cálculos tan absurdos como:

“Si de la industria A, el valor de inversión total se divide en 70% xx y 30% YY y de YY el 50% es de ZZ, como yo soy Z entonces me tienen que dar 15% del total de la inversión de la industria.”

Para que luego de un tiempo plantees preguntas tan sin sentido como: “por qué el cliente no me quiere comprar, si me tiene que dar el 15% de su inversión?”, seguido por frases tan absurdas como “es que seguro no entiende mi producto” o peor aún “el cliente es un verdadero idiota porque no acepta que mí producto es el mejor de todos y no lo quiere comprar”.

Pensar así es venir de un modo de escasez, carencia y egoísmo. Y de eso, ya hay mucho en el mundo.

Este año tu planteamiento puede ser mucho más enriquecedor. Este año puedes mejor plantearte que vas a hacer para entender mejor las necesidades de tu industria, de tus clientes y de tus socios también. Puedes responderte qué es lo que vas a hacer para que asegurarte de darles tú, una mucho mejor solución. Cómo harás para agregar un verdadero valor a la vida de los demás; y por supuesto que ingresos tendrás para poder sostener tu operación de manera rentable, pero no para enriquecer a unos cuantos nada más, sino para mantener a tu organización viva, productiva, colaborativa y aportando a tu vida y a la de los demás.

Idealista, inocente? Sí, tal vez. Pero quizás es justo eso lo que hace mucha falta en el mundo hoy. Más idealistas e inocentes que en lugar de pensar en cómo consumir los recursos del de al lado, piensen en como juntos pueden crear más recursos para ellos y para los demás.

Parásitos vs colaboración

De acuerdo a la Real Academia de la lengua Española la palabra parásito define a un organismo animal o vegetal que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y desgastándolo sin llegar a matarlo.”



También define a “una persona que vive a costa ajena.”



Y cosa increíble resulta que aún en esta época que muchos hemos calificado con la “era de la colaboración”, aún veamos a algunos parásitos merodeando día con día por ahí.

Los vemos de distintas formas, todos los días. Desde el hombre sano de casi 40 años de edad que aún vive dependiendo de sus papás, hasta las empresas que absolutamente nada regresan a su comunidad. Lo vemos también en los empleados que deciden hacer una carrera anónima en la organización para la que trabajan y que cada día asisten a cumplir con el mínimo indispensable para seguir cobrando su salario sin tener que esforzarse ni un poco más y evitando ser visto ni para bien ni para mal; y lo vemos peor aún en el vendedor que solo está buscando la manera de, literalmente, arrebatarle el dinero a sus clientes, o en unos casos, hasta a sus compañeros de trabajo para cumplir con la cuota del mes.

En la biología, se cree que en algunos casos, este tipo de relación puede evolucionar, a lo largo de muchas generaciones de parásitos y hospedadores, a una simbiosis mutuamente beneficiosa.

Pero para mala suerte de los parásitos profesionales, esto no es así.

Trabajar con la cabeza agachada para que nadie allá arriba te vea y te dejen en paz, no funciona; siempre habrá quien claramente te puede ver.

Ser una empresa que solo quiere vender y cobrar tampoco funciona; más temprano que tarde la gente se da cuenta de esto y simplemente se aleja de ti.

Y tratar de sangrar a tus clientes y colegas como si fueran un barril sin fondo, funciona aún menos que lo anterior; siin duda alguna ese pozo muy pronto quedará seco.

Hoy no debemos pensar en solo sacar y sacar. Necesitamos poner.

Hoy no podemos más tratar de solo obtener algo de los demás.

Por el contrario, hoy más que nunca necesitamos aportar, necesitamos generar, necesitamos contribuir a la vida de los demás.

No se trata de impactar a millones y millones de personas, aunque si lo podemos hacer, no estaría nada mal.

En tanto, basta con que cada día que pasa toquemos la vida de una persona más para saber que por fin hemos empezado a aportar a la vida de los demás.


Así que te pregunto: ¿seguirás siendo un parásito o comenzarás a colaborar?

¿Por qué hacemos las cosas que hacemos?

¿Qué nos motiva? ¿Trabajamos por dinero o por seguridad o porque es lo que se supone que debemos hacer? ¿Por qué ayudamos a alguien? ¿Esperamos algo a cambio ó le debemos algo?

¿Existe gente que aún haga cosas por el gusto de hacerlas, por tener un propósito en la vida, por creer apasionadamente en un ideal o simplemente tan solo por el placer de ayudar?

Este fin de semana comprobé que sí, y para muestra un botón…o cuatro en esta ocasión.

Imaginemos esto…

Primero, una señora que en su rostro sonriente refleja sus más de 70 años, atendiendo una tienda de recuerdos y regalos en un hotel (una de estas tiendas en las que se supone todo lo que ahí se exhibe, se vende a un precio mucho mayor al de cualquier otra tienda). La señora voltea a amablemente saludar y atender a la mujer que acaba de entrar en busca de una bolsa sencilla donde poder llevar un par de botellas que, en un evento, a ella y a su esposo, les acaban de regalar. La tienda ofrece distintos modelos de bolsas o morrales artesanales que justo podrían cumplir con esa función. La tienda está vacía, de modo que una venta así de inesperada, no le caería nada mal. Pero entonces, en lugar de brincar como tigre sobre su presa, la señora se agacha a buscar algo debajo de su escritorio y sale con dos bolsas de papel con asas, en las que entrega la mercancía que vende y se las regala sin más ni más a la mujer que seguramente, por necesidad y falta de opciones, le hubiera comprado las otras bolsas en ese momento. Y no solo eso, sino que la señora toma las botellas y, como si hubiesen sido mercancía que ella vendió, las envuelve en papel periódico y cuidadosamente las guarda en las bolsas de papel, mientras sonríe como solo alguien con la conciencia limpia y llena de alegría, pueda sonreír.

Ahora imaginemos a una mesera en un restaurante a la 1:30 de la madrugada quien, cuando se lo pidieron, en lugar de decir un simple “lo siento no tenemos”, fue en busca de su propia bolsa de mano y de ella sacó un gel anti-bacterial personal que compartió gustosa con su comensal, o un mesero que en vez de quedarse satisfecho con responder un “no se” se retira de la mesa para al rato regresar y decirte “Disculpe que no sabía, pero ya fui a preguntar y lo que usted busca está…”

Imaginemos también a un grupo de estudiantes que sin puntos extras que ganar, ni la promesa de aprobar una materia en especial y por supuesto sin ninguna compensación económica, toman la iniciativa de participar en la logística de un congreso local, donando su tiempo y su trabajo como si en verdad les fueran a pagar.

Y finalmente imaginen a un grupo de jóvenes profesionales que tienen un sueño, pero no un sueño cualquiera de hacer fortuna y generar fama con su carrera profesional como todos los demás, sino el sueño de hacer que su ciudad y su estado puedan generar mucho más de lo que hace hoy.
Y así, con nada más que ese sueño en mano, emprenden la aventura de crear un congreso sobre mercadotecnia y publicidad en una ciudad que se caracteriza por no darle mucha importancia a estos temas. Y no lo hacen porque a falta de competencia, pueden abrir un nicho rentable que les represente un gran negocio, pues al contrario ellos han tenido que poner de sus propios recursos para hacerlo. Lo hacen porque saben que es lo que tienen que hacer para impulsar a su ciudad y ayudarla a crecer.

Ninguno de los cuatro casos ganó más dinero por hacer lo que hicieron. Ninguno tendrá, por el momento, más clientes ni más ingresos por haber hecho un esfuerzo más allá de lo esperado, pero todos tienen la certeza de haber hecho lo correcto, de haber seguido a su propia voz; y cuentan con la satisfacción de haber dado algo más de sí; y con la certeza de que colaborar así es la clave para sobre salir.

Qué gran ejemplo me han dado. Gracias Oaxaca. Gracias Fusionados 2009. Gracias por la lección.

Predicando con el ejemplo.

Estoy convencido, el tema crítico en las plataformas de Social Media y de hecho la única manera de en verdad aprovechar al máximo las redes sociales es a través de la COLABORACIÓN.

Si no aportas, si no participas y no agregas valor a los demás de manera desinteresada, nunca sabrás en realidad cuál es el verdadero beneficio de participar en la conversación.

Quizá seas un muy buen estratega y puedas sacar ventaja de una que otra situación, tal vez consigas un trabajo o una invitación a un evento o hasta logres establecer ciertas relaciones con personas que te son muy relevantes; pero si solo estás tratando de obtener algo de “tu red” y no estás buscando agregar un verdadero valor a los demás, simplemente no estás participando en la conversación.

Colaborar y ser parte de la conversación es algo que cuando se hace en verdad y con un interés real de aportar, trasciende del espacio on –line del Social Media, para traducirse en acciones reales que aportan valor a la vida off-line de todos los que ahí participan: educación, conocimiento, diversión, amistad, éxito y más.

Eso fue precisamente lo que se vivió la semana pasada en el congreso IAB Conecta 2009 donde pudimos convivir, colaborar y aprender de importantes personajes que han aportado su conocimiento y experiencia a la industria en México no solo durante este evento que, por cuarta ocasión superó el éxito de su versión anterior, sino durante los últimos años en México.

Además de haber contado con la presencia de grandes personalidades como Joe Krump, Randall Rothenberg, Carlitos Páez, Joseph Jaffe, Mitch Joel y Chris Brogan, entre otros quienes predicaron con el ejemplo y asistieron a compartir su conocimiento y experiencia con más de 700 personas que asistieron con un fin común: aprender, aportar y unirse a la conversación.

Tal vez algún crítico sarcástico, como uno que se me acercó durante el congreso, pueda opinar que “están ahí porque les pagan para ir hablar”. La realidad es que sí, en efecto para muchas de estas personas este es su trabajo, pero definitivamente el valor que deja convivir con gente tan talentosa y absorber su conocimiento es mucho mayor para nosotros que lo que les hayamos podido pagar.

Creo que el mismo Chris Brogan lo dijo muy bien: “El tema de compartir tu conocimiento, tu experiencia y tus ideas, libremente y sin esperar algo a cambio en ese momento, hacen que tus ideas crezcan, se expandan y trasciendan a un plano al que no te esperabas poder llegar, y es solo por compartir”.

Ahora, acomódense en su silla favorita, relájense y vean mi conversación con Chris, espero que la disfruten tanto como yo.

Tu éxito, tu obstáculo.

Sucede. Y sucede con frecuencia. Lo he visto en muchos amigos y compañeros de trabajo y también frente al espejo. Nos entregamos en cuerpo y alma a nuestro trabajo, le dedicamos horas y horas a perfeccionar lo que hacemos, no descansamos hasta que dominamos cada una de las tareas incluidas en nuestro rango de acción. Nos transformamos en especialistas, en expertos, y en algunos casos, hasta en autoridad o punto de referencia.

¡Muy bien! Pero ¿Después que queda?

Por supuesto que no está mal ser exitoso y ser el mejor, por el contrario, siempre hay que esforzarse por destacar en lo que hacemos. Sin embargo, olvidamos que hay muchas otras cosas que también debemos dominar, dentro de las cuales está principalmente controlar la arrogancia que podemos desarrollar a raíz de nuestro propio éxito. Y esto sí que está mal.

Claro que es dulce ser exitoso. Es realmente placentero escuchar cumplidos en reconocimiento a nuestro trabajo y las palabras adulantes de personas que quieren quedar bien con nosotros, pues creen poder beneficiarse de nuestro éxito, de hecho, resultan ser una gran golosina para nuestro ego.

Pero insisto, ¿Después de esas palabras que nos queda?

Una vez que hemos llegado a “nuestra cima” debemos reconocer que tenemos dos opciones, regocijarnos en nuestro éxito, descuidarnos y caer; o bien saber que después de disfrutar por tan solo unos momentos nuestros logros, debemos de fijar un nuevo horizonte y movernos hacia él.

Y para esto, es indispensable comprender que el éxito se presenta en diferentes maneras, y no todo se manifiesta en la acumulación de poder, bienes materiales, dinero o un título nobiliario y que, lo que es importante para unos puede no serlo del todo para otros.

Y debemos darnos tiempo para, con humildad, aprender a identificar nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

Necesitamos reconocer que nuestras más grandes fortalezas exacerban nuestras propias carencias también.

Nadie es perfecto. El que seas un gran creativo, no quiere decir necesariamente que seas un gran estratega. El que hagas producciones de enorme calidad, no significa que tu creatividad sea la mejor. Ser un erudito de las matemáticas no te hace bueno para explicarlas y ser un excelente coordinador, no te convierte en un gran líder.

No dejes que tus grandes fortalezas te vuelvan miope ante tus áreas de oportunidad, reconoce de qué pié cojeas y busca reforzarlo rodeándote y asociándote con aquellos que son tan fuertes en tu área de oportunidad, como tú en tu especialidad.

Admite que no lo eres todo, que necesitas de los demás y que tienes que colaborar con ellos. Ábrete a participar con otros y deja que te aporten su experiencia. No siempre tienes que demostrar que tu sabes más.

Picture credit: Redjotter

LATINTERACTIVO 2009

A veces la vida nos da la oportunidad de colaborar con grandes personalidades y ser parte de un gran proyecto, y debo confesar que soy muy afortunado, pues una vez más, he podido ser parte de un proyecto así:



El reporte de tendencias publicitarias en Internet, en el que participan algunos de los más reconocidos profesionales del medio en América Latina, quienes nos cuentan sobre las últimas novedades y tendencias de la Publicidad y el Marketing Online en la región.

Definitivamente, si te dedicas a Marketing, publicidad o ventas, este reporte es un “MUST READ”.

DLC Entrevista con Joseph Jaffe.

Muy bien, dicen que lo prometido es deuda, así que he aquí la entrevista que tuve oportunidad de hacerle a Joseph Jaffe la semana pasada.

A decir verdad la calidad de la iluminación no es muy buena, pero el contenido y la conversación que tuvimos verdaderamente vale la pena.
Dicho esto, prometo mejorar la calidad del video en las próximas entrevistas que en unas semanas realizaré.

Por cierto quiero darle las gracias a todos los que participaron enviándome las preguntas que querían hacerle a Joseph; en especial a Hebert Hernández quien además me ayudó a grabar la entrevista.

Ahora disfruten y no olviden que pueden ver el resto de la entrevista en mi canal de YouTube: http://www.youtube.com/user/eframenvi1

Por cierto, no dejen de seguir a Joe en Twitter , visitar su canal en YouTube JaffeJuice TV o leer su blog

Enjoy!

El gran beneficio de saber ejercer tu marca personal

Muchos comentarios positivos y preguntas interesantes he recibido a raíz de las últimas entradas que publiqué sobre Personal Branding y las conferencias y asesorías individuales que he dado en los últimos días en este respecto.

Múltiples pláticas han derivado de este tema con personas muy diversas en origen y contexto, pero a pesar de las diferencias entre la gente con quien he tenido oportunidad de platicar y profundizar en el tema, he podido identificar dos claras constantes:

1)      Este es un tema que cada día va cautivando a más y más personas.

2)      A pesar de esto aún no queda claro cual es el gran beneficio de ejercer nuestra marca personal.

Muchos coinciden en opinar que el beneficio de cuidar y ejercer nuestra marca personal es el poder conectar con posibles clientes y empleadores; otros tantos piensan que el beneficio es establecer contacto con celebridades y personajes influyentes para poder decir que “conocen” o “son amigos” de alguien.

Pero en mi opinión estos, a pesar de ser buenos atributos, no son el gran y más importante beneficio de ejercer tu marca personal.

Quiero decir, por supuesto que es importantísimo establecer una red de contactos personales y profesionales, solo que si tu visión al respecto es solo conectar con ellos para ver como algún día te pueden contratar, estás cometiendo un gran error. Tu primerísima misión al conectar tanto con conocidos como con nuevas personas no debe ser pedir sino dar, ofrecer tu ayuda, colaborar con ellos, ofrecer tu conocimiento o experiencia, etc. En otras palabras: agregar valor.

Y claro que es nutritivo para el ego tener entre tu lista de amigos de Facebook  o seguidores de Twitter a personajes como Paulo Coelho, Mitch Joel o Lester Wunderman. Pero en realidad no se trata de a quienes conoces sino quienes te conocen a ti.

No, definitivamente no es ninguna de estas dos cosas el principal beneficios de ejercer nuestra marca personal.

El principal beneficio de hacerlo en realidad es: asegurarnos de hacer lo más nos gusta y mejor sabemos hacer.

Sea lo que sea que te apasione hacer en la vida y cualesquiera que sean tus grandes fortalezas o habilidades, si te aseguras de alinear estos dos aspectos con tus principios y valores, estarás marcando una dirección muy clara hacia donde caminar.

Tus actividades en el trabajo, en la escuela y en tu vida personal, así como tus acciones on y off line serán un reflejo de esa alineación y tu marca será clara y transparente ante los demás, lo cual te permitirá entonces sí establecer una importante red de contactos en la que seguro conectarás no solo con grandes celebridades o posible empleadores o clientes, sino con aquellas personas con las que, a través de la colaboración podrás acercarte cada día más a ese gran sueño que quieres realizar.

Y ese es en definitiva el gran beneficio de ejercer tu marca personal.

5 pasos para lanzar tu marca personal

Bien, hemos hablado ya de la importancia de desarrollar y ejercer una buena marca personal y de cómo esta debe estar totalmente alineada con nuestros valores, principios, ideologías y prioridades en la vida, reflejando estos en todo lo que hacemos, pero ¿cómo dar a conocer nuestra marca personal una vez que hemos tomado cada uno de los pasos previos para establecerla? En realidad esto puede ser mucho más sencillo de lo que parece. A decir verdad tan sencillo como contar hasta 5, cinco pasos para lanzar tú marca personal:

  1. Acércate a la conversación y escucha: Este es, sin temor a equivocarme, el paso más importante para comenzar a ejercer tu marca personal. Así que antes de que comiences a hablar y pregonar que eres el gran experto en determinado tema, detente a escuchar la conversación que ya está teniendo lugar acerca de tu tema de interés. Escucha, absorbe, aprende, date tiempo para conocer las tendencias y las opiniones generales del segmento. Identifica quién es quién y define tu posición. Recuerda, Dios nos dio dos orejas, dos ojos y solo una boca, úsalos en esa proporción.¿Cómo comenzar a escuchar la conversación? Puedes usar diferentes herramientas como Blogcatalog.com, Bloglog.com. Technorati.com, Blogosfera.com o simplemente Googlear “blogs sobre (el tema de tú interés), y verás que existen muchísimos líderes de opinión que llevan tiempo colaborando en línea y de quienes puedes tener mucho que aprender.
  2. Define tu diferenciador: una vez que has escuchado y analizado la conversación que ya está sucediendo, define bien tu posición y el valor que a este diálogo le puedes agregar.  Típicamente este diferenciador tendría que estar directamente relacionado con tus valores, principios, prioridades y visión.
  3. Hazte tangible: crea tu lugar, tu base si prefieres llamarle así. Este puede ser tu blog, tú sitio personal o hasta un perfil en una o varias redes sociales. El objeto es contar con tú punto de contacto en Internet a través del cual puedas compartir tu contenido, es decir tu opinión, pensamiento, conocimiento, experiencia, red de contactos y todo lo positivo que se te pueda ocurrir. Por cierto, en este sentido un par de excelentes prácticas recomendadas son:
    A) Hazte de tu propio dominio, es decir tunombre.com. Puede parecer una exageración pero si tu nombre te pertenece y es así como la gente te busca ¿por qué no hacer lo mismo en la red? Contratar tu dominio es muy fácil y de muy bajo costo y puedes hacerlo a través de compañías como Nic.com o GoDaddy.com.
    B) Recuerda que una vez que compartes algo, lo que sea, en verdad cualquier cosa que publiques, quedará al alcance de cualquier persona y grabada para la posteridad, así que si quieres manejar una buena marca personal, se muy cuidadoso y selectivo con el contenido que generas.
  4. Siguiendo con el contenido, genera uno relevante, interesante y provocativo para tus lectores. Ofréceles un beneficio claro a cambio de unos minutos de su atención. Por supuesto, el contenido que generes tiene que ser auténtico, original y un reflejo de tus intereses, conocimiento, etc, pero a menos que quieras solo generar contenido para ti mismo (caso en el cual te recomiendo mejor compres una buena libreta para escribir tu diario, otra gran práctica personal por cierto), tómate el tiempo necesario para ir conociendo a tu audiencia, date a la tarea de entender lo que esta espera de ti, y como cualquier marca exitosa (comercial o personal) pon atención en los intereses y necesidades de tu audiencia y respóndeles de acuerdo a estas.
  5. Ábrete a la retroalimentación y sigue escuchando: recuerda que el tener una marca personal tiene como fin último tener una gran representación en la conversación que hoy existe en todo el mundo; y la palabra clave aquí es conversación. Y para que exista una buena conversación necesitamos saber escuchar y obtener una buena retroalimentación. Afortunadamente existen varios recursos para ayudarnos en esta crucial tarea:
    A) Primero que nada estar al pendiente de los comentarios de nuestra audiencia. Para esto, la mayoría de las plataformas de Social Media (blogs, Video Sharing, Podcasting, Redes Sociales, etc.) tienen la funcionalidad de permitir a los visitantes dejar y publicar sus comentarios con respecto a tu contenido, además de que muchos también te hacen llegar su opinión de manera directa y privada a tú dirección de e-mail. Ábrete a esta retroalimentación, escucha, comprende y responde. Establece una sana interacción.
    B)En muchas ocasiones no recibirás ningún comentario y podrás pensar que nadie ha visitado, ni mucho menos leído tu blog o escuchado tu podcast etc.
    Por suerte la tecnología trabaja a nuestro favor brindándonos herramientas con las que podemos medir no solo la cantidad de visitas a nuestro sitio, sino el comportamiento de dichas visitas en el, lo cual nos permite saber cuál fue el contenido más relevante y popular que hemos generado o el periodo de mayor afluencia en nuestro sitio, como lo hace Google Analytics; o sitios que nos permiten conocer nuestro ranking y popularidad versus otros sitios como Technorati.com

Definitivamente, ejercer y sostener una gran marca personal no es una tarea tan fácil como lo es tan solo lanzarla, tampoco es algo que se pueda hacer en un instante o algo que se dé de manera automática; Como dijo Seth Godin: “Me tomó más de 6 años tener un éxito de la noche a la mañana”.

Ejercer una gran marca personal requiere de trabajo, tiempo y enfoqué además de honestidad y autenticidad; pero como todo en la vida las cosas que más trabajo nos cuestan son con frecuencia las que mayor beneficio nos traen.

 

Viernes de Mekate: Borrando líenas

NOTA: esta es una nueva entrada que acabo de publicar en Mekate.com

13FebBorrando líneas.

Es curioso, se dice que la distancia más corta entre dos puntos es trazar una línea recta; y sin embargo es justo una línea la que ha creado la más grande distancia entre lo que las marcas quieren hacer para comunicarse con el consumidor y lo que este quiere ver y experimentar de parte de ellas.

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Y es que, después de haber trabajado durante casi 14 años en publicidad y comunicación, trabajando en publicidad tradicional, mercadotecnia directa, promociones, mercadotecnia interactiva; arriba de la línea, debajo de la línea, a través de esta, de lado y hasta en medio de ella, nunca he encontrado quien me diga quién fue el arrogante “genio” que pensó que la comunicación se podía dividir y hasta clasificar como arriba o por debajo de.

Casi me puedo imaginar a un personaje digno del mejor villano del mundo de James Bond, con todo y gato siamés en su piernas, encerrado tras los cristales del piso más alto de una torre corporativa que, si bien un día fue el trono desde el que gobernaba su reinado de medios “above the line”, hoy se ha convertido en su propia prisión de la que ya no puede escapar ante la re-evolución que hoy día esta sucediendo.

¿A qué me refiero? Veamos, explicándolo de la manera más sencilla, según la impuesta división ATL/BTL, un medio es considerado arriba de, cuando tiene un alcance masivo y debajo de, cuando realiza un contacto directo (uno a uno) con el consumidor ¿correcto?

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Entonces ¿qué sucede cuando existe una plataforma (porque llamarlo medio sería muy limitante) como Internet donde existen 27.4 millones de usuarios tan solo en nuestros país y 1.172 billones en todo el mundo? ¿Habría que considerarlo “above the line”? ¿Pero qué pasa cuando justo esta plataforma nos permite conectar de manera personal y directa con cada una de esas 27.4 millones de personas, sería “below the line”?
¿Y qué hay de todas las demás disciplinas de la mercadotecnia como las Relaciones Públicas, Shopper Marketing o CRM que también pueden alcanzar a millones de personas con una sola campaña? (solo pregúntenle al Servicio Postal Mexicano quienes son sus clientes más grandes, seguro encontrarán más de un par de marcas que conocen en su lista.).

Desde mi personal y profesional punto de vista, las estrategias, tácticas, acciones y hasta medios de comunicación ya no se pueden dividir entre arriba y abajo (de hecho jamás lo debieron haber sido). Los esfuerzos que algunos pocos siguen haciendo por continuar con esta división tratando de retener los escurridizos presupuestos gigantescos que antes manejaban se están enfrentando a un gran e inevitable cambio.

Hoy cualquier profesional de la mercadotecnia y la comunicación: Planner estratégico, planner de medios, director de marketing, gerente de marca, director creativo, ejecutivo de cuenta, todos, debemos de comprender que afortunadamente para nuestra industria, las de nuestros clientes y sobre todo para el consumidor final, existen muy diversas disciplinas y medios que nos permiten conectar con el mercado de distintas maneras cumpliendo con los diferentes, y siempre exigentes, objetivos de las marcas, a la vez que logramos algo mucho mejor: cubrir las expectativas del consumidor, haciéndonos disponibles ante él cuando, donde y como este quiere contactar con nosotros.

Pongamos esto en práctica, borremos de una vez por todas esta línea y dejemos de pregonar que hacemos “campañas integrales” para hacerlo de verdad y tendremos clientes leales y cercanos durante muchos años más.

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5 pasos previos a desarrollar tu marca personal.

Mucho se habla hoy del concepto de Personal Branding y de cómo hoy los medios sociales digitales, mejor conocidos como Social Media y reconocidos en la forma de redes sociales como FaceBook y Linked-in, foros públicos como Twitter y otros medios como los blogs y podcasts ayudan muchísimo a potencializar el alcance que cada uno de nosotros como individuos, en lo profesional y en lo personal, podemos tener para establecer más y mejores contactos en la red, sea para conseguir un mejor trabajo, pertenecer a cierta comunidad, colaborar con otras personas, aprender de estas y aportarles nuestros puntos de vista también; ejerciendo así lo que se llama nuestra marca personal.

De hecho en esta “Era de la conversación” este tema se ha vuelto tan importante que, simplemente no lo podemos ignorar. 
Tan importante que hoy el 86% de los reclutadores de talento hoy, buscan información de sus candidatos en Internet y que 7 de cada 10, ha comentado que las probabilidades de éxito de un candidato mejoran significativamente cuando la información que encuentran de ellos en línea, es positiva. (FTE: Execunet.com 2008 Executive Job Market Intelligence Report).

Incluso, tanta relevancia ha cobrado este tema, que existen ya muchos especialistas en Personal Branding quienes como Dan Schawbel han generado una excelente serie de recomendaciones y lecciones sobre como desarrollar y ejercer nuestra marca personal y potencializarla a nuestro favor.

Sin embargo, estoy convencido que para poder aprovechar al máximo las lecciones de estos especialistas, hay algunos pasos que tenemos que tomar antes de comenzar a ejercer nuestra marca personal:

1- Entender que no importa cual sea nuestro nivel de participación en Internet, cada uno de nosotros somos ya nuestra marca personal. 
En palabras de Tom Peters:
  “No importa la edad, la posición, ni el negocio en el que nos desempeñamos, todos tenemos que entender la importancia de una marca. Nosotros mismos somos los CEO’s de nuestra propia compañía: Yo, S.A. Para hacer negocios hoy, nuestro más importante trabajo es ser el director de mercadotecnia de la marca llamada YO.” 

2- Comprender que como tal, las mismas reglas que aplican para una marca comercial aplican a nosotros como marca personal. De modo que debemos asegurarnos de que nuestra marca sea clara, única y diferenciada de las de los demás. Y para lograr esto estoy no hay nada como la honestidad y autenticidad, es decir, asegurarnos que todas nuestros pensamientos, acciones y comportamiento en y fuera de línea reflejen nuestros valores, nuestros principios, nuestras fortalezas y nuestras prioridades como seres humanos. Y sí, esto incluye también no ocultar nuestras áreas de oportunidad.

3- Conocer nuestra propia marca a fondo. ¿Cómo podemos ser auténticos y únicos sino nos conocemos bien a nosotros mismos? Antes de poder dar el paso número dos, tenemos que hacer un enorme trabajo de retrospección y análisis para conocer, al menos algo, de nosotros mismos. Necesitamos definir claramente nuestros valores, nuestros principios y nuestras pasiones, cuales son las cosas que más importantes nos son en la vida. Identificar nuestras más grandes fortalezas y habilidades y cuáles son nuestras áreas de oportunidad.

4- Entender nuestro contexto actual: Una vez que hemos hecho ese trabajo de introspección podemos saber como nos vemos a nosotros mismos, sin embargo no siempre lo que pensamos a cerca de nosotros, coincide con la imagen que los demás tienen de nosotros. Así que es importante hacer este análisis también y hacernos algunas preguntas como ¿Con quienes me relaciono hoy día? y ¿Qué tipo de relación tengo con ellos? 
Además de otras preguntas más difíciles como: ¿Cuál es la imagen que los demás tienen de mi? (en lo personal y en lo profesional) ó ¿La gente me ve como experto en determinado tema? ¿En realidad tengo la credibilidad que creo tener al hablar de determinado tema?Ahora bien, he de decir que estas preguntas habrá que hacerlas con cierta precaución, entendiendo que no todas las personas nos van a apreciar igual y que no podemos ser todo para todos. Así que al igual que toda marca, tendremos nuestra buena dotación de detractores y embajadores; lo importante será saber distinguir quien es quien para determinar como relacionarnos con cada uno de ellos.

5- Definir en qué contexto nos queremos situar, es decir a través de qué canales nos queremos comunicar y identificar con quienes queremos interactuar; a la vez que determinemos de quienes queremos aprender, con quienes queremos que se nos relacione, en que medio queremos que se nos vea interactuando. De hecho, esta es precisamente una de las grandes noblezas que los medios sociales digitales nos ofrecen: la posibilidad de conectar e interactuar con diversas personas de muy distintos lugares del mundo y muy diferentes áreas de interés; gente común y grandes líderes, pensadores, empresarios y hasta celebridades. Lo cual lleva a un nivel insospechado a aquel viejo dicho que va: “Dime con quien andas y te diré quien eres”. Y como dicen por ahí: “Si quieres jugar muy bien Tennis, no juegues con alguien a quien le puedas ganar fácilmente, mejor busca jugar con alguien como Rafael Nadal.

Bien, 5 pasos previos a desarrollar y ejercer nuestra estrategia de marca personal. Ahora lo que sigue son 5 pasos más para comenzarla a desarrollar, pero eso como dicen es harina de otro costal o en este caso materia de una entrada más.