De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

La importancia de ser un buen presentador.

Acabo de pasar unos días en Miami en un congreso llamado “Thought Leadership Forum for Digital Marketing”, organizado por una de las principales agencias de medios a nivel global (donde además pude participar en el post-congreso junto mi equipo, impartiendo un seminario sobre marketing on-line, tema para otro relato).

Un foro creado para juntar a medios, publicistas, especialistas en medios y anunciantes para discutir las tendencias y el potencial de la mercadotecnia digital hoy día.

Muchas ideas, conceptos, teorías y casos prácticos fueron compartidos por importantes líderes de opinión de esta industria en Latino América, quienes tenían como reto sembrar en la mente de las más de 200 personas que asistieron, una visión del rol estratégico que los medios digitales y en línea representan para la industria y los mercados en la región.
Pero ¿lo lograron? No pretendo debatir sus conclusiones pues como profesional de esta industria soy un absoluto convencido y hasta evangelizador de la importancia real que tiene entender el rol tan importante que Internet juega hoy en la mezcla de mercadotecnia de todas las marcas.
Lo que pongo en la mesa es la siguiente pregunta: ¿Realmente pudieron comunicar claramente el mensaje tan importante que tenían que transmitir?
No todos, me atrevería a decir.

Y es que aunque el contenido estaba ahí, aun cuando los mensajes se asomaban en sus presentaciones, no todos supieron sacarlos a la luz y dejarlos impresos en las mentes de la audiencia.
¿Por qué? Porque no todos estaban bien preparados para presentar, no todos tenían claros los mensajes que querían comunicar, ni habían tomado el tiempo para preparar su presentación y ensayar.
Así que pensé que sería bueno compartir 5 puntos que considero clave para hacer de una presentación todo un éxito, no importando si se trata de una conferencia para más de 100 personas, un curso para 30, una presentación de ventas para 5 o menos personas o incluso una plática uno a uno con solo una persona.

  1. Antes que cualquier cosa, define muy bien cual es el objetivo de tu presentación. ¿Por qué vas a hablar sobre lo que vas a hablar? ¿Qué quieres comunicar? ¿Qué idea quieres que la gente que atienda tu plática se lleve consigo? ¿Qué reacciones esperas lograr y que acciones quieres que realicen las personas como consecuencia de escuchar lo que tienes que decir?
  2. Conoce y entiende bien quien será tu audiencia. ¿A quién te vas a dirigir? ¿Qué tanto conocen sobre el tema que vas a tocar? ¿A qué se dedican, cual es su historia y por qué van a estar en la audiencia?
  3. Presenta un contenido sólido, claro y al punto. Han sido muchas las ocasiones, incluso durante este último congreso, que veo a grandes personalidades desperdiciar la oportunidad de compartir un gran contenido por tratar de mal aprovechar el momento para hacer un comercial de sus productos. Hacer una presentación de credenciales de tu compañía a un foro que lo que busca es alimento para su intelecto no te va a ayudar en nada, por el contrario te hará perder credibilidad. Por el otro lado si realmente buscas compartir tu conocimiento, dejando a un lado la imperiosa necesidad de solo vender, la gente aceptará tan bien tu mensaje que muy probablemente después querrá saber más sobre tu compañía y como más los puedes ayudar.
  4. Hablando de contenido, mantenlo lo más simple que puedas. Recuerda que la gente difícilmente recuerda más de tres mensajes que le quieras transmitir, así que define muy bien cuales son esas 3 cosas que quisieras que la gente se lleve de tu conversación y redondéalas bien con una razón de porque eso les tiene que interesar tanto. Nunca olvides darles una respuesta para su “¿Y a mi qué?”
  5. Conviértete en un gran narrador de historias. Las personas no siempre entendemos números, ni estadísticas, ni políticas ni tendencias. Las personas escuchamos, absorbemos y comprendemos historias. ¿Quieres que tu audiencia al día siguiente siga recordando tu mensaje? Cuéntales una historia alrededor de esta. No te pares frente a ellos a narrar o dictar el contenido frío de una lámina de power point.
    Conoce bien tu material, usa impactantes recursos audio-visuales y cuenta una historia.

Uno punto más: practica, practica y vuelve a practicar. Entre mejor conozcas tu material, mejor lo podrás presentar.

¿Está interesado en aprender más sobre el arte de presentar? Te recomiendo visitar http://www.presentationzen.com y ver a Steve Jobs presentar.


¡Ah! O contáctame para platicar sobre mi taller de un día para crear y dar presentaciones exitosas.

Dos grandes semanas compartiendo.

En sus libros Love is the Killer app y The likeability factor, Tim Sanders hace mucho hincapié en el valor de compartir con la gente; lo que en sus palabras él llama: “Share the love”.
De acuerdo a Tim, el concepto “Share the love” se refiere a compartir dos cosas en particular: Tu conocimiento y experiencia, y tu red de contactos (personales y profesionales), concepto verán, con el que estoy absolutamente de acuerdo; y no solo yo sino todos los individuos que en los últimos años se han convertido en parte de la conversación al escribir un blog o visitar varios de estos, al crear una página personal en alguna red social o producir o escuchar un podcast. ¿Subes o ves videos en YouTube? Te has unido a la conversación.

Pero hay también una forma un tanto olvidada de compartir, o más que olvidada, dada por un hecho, y es la oportunidad de conectar con la gente cara a cara, participando con ellos en eventos, talleres, pláticas, cursos y conferencias en los que además de poder comunicar nuestras ideas también podemos aprender muchísimo de lo que los demás tienen que decir.
Es en estas ocasiones cuando tenemos toda la puerta abierta para crear una conexión real con la gente. Talvez no sea posible hacerlo con todos los asistentes al lugar, pero ya sea como expositor, conferencista o parte de la audiencia, si logras establecer una nueva relación con alguien con quien puedas compartir tu experiencia y de quien puedas aprender de la suya o a quien puedas ayudar refiriéndolo o poniéndolo en contacto con tu red de profesionales, tu trabajo del día estuvo bien hecho.

Yo tengo la enorme fortuna de que gracias a mi trabajo tengo la oportunidad de hacerlo así. Tan solo en las últimas dos semanas pude colaborar con tres grupo diferentes:

Primer participando con una conferencia sobre Marketing On-line en una reunión de liderazgo global de monster.com.

Después, una semana más tarde, como instructor en el seminario de entrenamiento a agencias de publicidad de damos en Google México.

Y finalmente como co-anfitrión de un desayuno/conferencia sobre la importancia del Marketing On-line para la industria de viajes en México.

¡Y todos fueron todo un éxito!

Es increíble la interacción y el diálogo que se puede lograr con la gente cuando participas en este tipo de eventos, las posibilidades de conectar con personas de mucho talento son enormes y, como es frecuente, una oportunidad bien aprovechada, siempre te llevara hacia una nueva oportunidad; y las puertas que tú abras para otros abrirán siempre en ambos sentidos.

Pero ojo, no solo se trata de compartir o predicar que sabes mucho y tienes mucho que enseñar. Ni de alardear sobre la enorme lista de gente “VIP” que conoces.
Quien asume una posición así, no está en realidad abierto a tener una verdadera conversación. No está abriendo bien los oídos, los ojos, la mente y el corazón y escuchar, enterarse y entender lo que los otros están comunicando también.

Y así no se puede bien compartir.

Palabras de excelencia.

Pues sí, ya se que lo he dicho tantas veces que puede sonar trillado: “Todo lo que creamos en nuestras vidas, lo hacemos dos veces: primero en nuestra mente cuando lo pensamos, imaginamos, tememos, resistimos y soñamos; y después cuando lo vemos reflejado en el plano físico y lo experimentamos”.

Y sí, lo sigo sosteniendo y he aquí un ejemplo práctico de esto: Palabras de excelencia.

Cada vez que hablamos, las palabras que salen de nuestra boca, cruzaron antes por nuestra mente. No importa que tan rápido hayamos procesado nuestro pensamiento o respuesta, siempre tenemos la oportunidad de prevenir lo que vamos a decir.
Y las palabras que usamos con mayor frecuencia son un reflejo de quienes somos y como queremos vivir, es decir como experimentos nuestra vida.
De ahí la importancia de siempre usar palabras de excelencia.

Piensen en todas las personas realmente exitosas que conocen, no solo los grandes ejecutivos, sino también los maestros que más influenciaron sus vidas, los entrenadores y los deportistas de alto rendimiento, las mamás y los papás que han ayudado a grandes personas a ser quienes son hoy, los vendedores que siempre sobre pasan sus objetivos y tienen una clientela leal, los artistas que tienen más cariño de su audiencia, las personas que todos los días les da más gusto ver en el trabajo, en la escuela o en la actividad que sea que hagan.
Todos, absolutamente todos tienen algo en común: usan sin falta palabras de excelencia que dan aliento y ánimo a los demás. En su vocabulario no existe el pesimismo y jamás responden con un “eso no se puede” sino con un ”, no se ocultan en el espejismo del “victimismo” y de sus la“vamos a encontrar la manera de que sí se puedabios siempre se emiten palabras positivas como: excelente, grandioso, buenísimo, felicidades, gran oportunidad, vamos a construir, juntos lo haremos, enorme potencial, alegría, felicidad, sí es posible, claro que sí, con gusto te ayudaré.

Seguro que ya habrán pensando en más de dos, son esas personas que vemos brillando por ahí en los escenarios, los que nos sorprenden con una medalla de oro en las olimpiadas, los que motivan a todo un grupo de profesionistas durante una conferencia, los que cambian la manera de pensar y educan las mentes de muchos a través de sus libros; y son también la pareja con quien despiertas todos los días, el compañero de oficina con quien comemos todos las tardes y el amigo a quien llamamos cada semana.
Y podemos ser también cada uno de nosotros si tan solo nos hacemos al hábito de día con día usar palabras de excelencia que muevan nuestra vida y que poco a poco, y cada día más, ayuden a cambiar la manera en que vemos nuestra vida. Porque de nuevo, las palabras antes de salir por nuestros labios pasan por nuestra mente y lo que creamos en nuestra mente, más temprano que tarde lo vamos a vivir.

Atrévete a preguntar

¿En cuantas ocasiones no se han quedado con la duda respecto a algo o con las ganas de obtener algún trato especial, conseguir una bonificación exclusiva o simplemente con las ganas de preguntar y saber por qué algo es de la manera que es?

Mi consejo: no se queden callados y con las ganas de preguntar.

A muchos les parecerá peligroso atreverse a preguntar y correr el riesgo de parecer tontos, ilusos, confiados, inocentes, ignorantes o ridículos.
Muy pocas son las personas hoy que están dispuestas a mostrar su lado vulnerable para poder aprender, crecer o lograr algo; y consecuencia de esto, muchos se quedan tal y como estaban y con las ganas de avanzar.

Miles de malentendidos diarios crecen fuera de proporción precisamente porque alguien no tuvo el valor de ser directo y preguntar a cerca de lo que está sucediendo.
Miles de personas se quedan en la mediocridad por temor a alzar la mano y preguntar si existe alguna oportunidad mejor para ellos, para su vida o para su familia.
Miles de parejas rompen porque nunca tuvieron cara para voltear a ver al otro y preguntar si son felices o que pueden hacer para crecer su felicidad.
Miles de padres pelean con sus hijos porque en lugar de predicarles no se dan espacio para preguntarles si están bien o si necesitan algo más de atención.
Miles de viajeros permanecen atorados en la incomodidad de un pequeño asiento de avión porque no tuvieron la iniciativa de preguntar si acaso había la posibilidad de hacer un cambio a primera clase o cualquier otro asiento mejor.
Miles de estudiantes reprueban una materia porque en clase prefirieron guardar silencio y aparentar saberlo todo en lugar de pedir que el profesor lo repitiera una vez más.
Y miles y miles de personas se quedan con todas las ganas de hacer lo que quieren hacer solo porque no se atrevieron a preguntar si lo podían hacer.

¡Atrévanse a preguntar! No hay pregunta tonta, no hay pregunta sin respuesta (aun cuando la respuesta no sea exactamente la que esperábamos), no hay porque quedarse callado.

Yo he aprendido que el valor de preguntar siempre trae consigo una gran recompensa.
Ok, lo admito, puede ser que no siempre se nos de la respuesta que quisiéramos, pero más frecuente que no, esta sí se da.

Es más, algunas de las cosas que obtenido por tan solo atreverme a preguntar son:

  • Mi esposa, cuando le pregunté hace diez años si quería ser mi novia y 4 años más tarde si se quería casar conmigo.
  • Mi Auna cantidad menor de pago a la que pedían.
  • Ascensos a primera clase sin costo adicional al volar en una línea comercial.
  • La oportunidad de ser un co-autor para la nueva versión 2008 del libro The Age of Conversation ’08.
  • El acceso a participar como expositor y conferencista en distintos eventos de instituciones educativas.
  • Desarrollar negocios con distintos clientes solo por tomarme el tiempo de preguntarles qué es lo que necesitan.
  • Establecer grandes relaciones de negocio y especialmente personales, solo por preguntar “¿Cómo estas? o mejor aún ¿Quién eres?

Así que he aquí un par de preguntas para ti: ¿Qué has dejado de preguntar que te ha detenido en el pasado? ¿Qué has querido pedir y hasta ahora no te has atrevido a hacer?
Respóndete a ti mismo esto y no dejes que esta semana termine sin que hayas levantado la mano y te hayas atrevido a preguntar.

PD: ¡No olvides visitar mi post en Mekate.com! Esta semana hablo del Décimo Congreso de Adictos a la publicidad, en el que tuve el honor de participar como conferencista. Visita ya

¿Qué es el éxito?

La semana tuve la increíble oportunidad de hablar frente a dos grandes grupos, grandes en tamaño, si; pero sobre todo grandes en su interés y entrega a lo que hacen.



Primero el martes estuve en Guadalajara platicando sobre marketing on-line con un grupo de profesionales de publicidad y comunicación especializados en Internet de la agencia Vértice Comunicación. Muchas gracias por su atención, por sus excelentes (y algunas difíciles) preguntas y gracias por su pasión por el marketing on-line. Será un placer colaborar con ustedes en el futuro.


Después, el miércoles pude comentar sobre mi pensamiento a cerca del Éxito Profesional con un grupo muy grande de estudiantes de la Escuela de Comunicación de la Universidad Anáhuac del Norte, y quisiera compartir hoy con ustedes un poco de lo que platiqué con estos futuros líderes a cerca de la que creo es la principal señal de que en verdad haz alcanzado el éxito o de que por lo menos estás en el camino correcto y en la dirección adecuada:

A lo largo de toda carrera profesional hay diferentes peldaños que vamos escalando y que representan importantes logros para nosotros como ir creciendo y haciéndose de mayores responsabilidades, obtener nuevos y mejores puestos y por supuesto ir generando mayores ingresos.
También el hecho de laborar en tipos específicos de empresas, sobre todo si estas pertenecen al privilegiado círculo de las más importantes a nivel global es en si mismo un considerable logro. Lo mismo cuando muchas de estas empresas son clientes tuyos (en publicidad, contabilidad, recursos humanos o cualquier otra disciplina) y los apoyas para lograr sus objetivos.
Otro logro puede ser la obtención de distinciones y premios por tu trabajo o el hecho de pertenecer a distintas organizaciones sea como miembro activo, colaborador eventual o invitado especial.Pero como les dije a mis nuevos amigos, estoy seguro de que aún cuando todos estos son enormes e importantísimos logros, en ellos no está el verdadero éxito.

El éxito para mi está en encontrar tu pasión, tu oficio, tu misión en la vida y llevarla a cabo. Descubrir aquella actividad que mueve tus fibras y hacerla, ya sea en un lugar especial que requiera tu vocación o llevar esa pasión a todo lo que haces en la vida, dejando que ese llamado te ayude a colaborar con los demás, dejándote tocar la vida de los demás a la vez que estas tocan la tuya también.
En palabras de Paulo Coelho: “Descubriendo y viviendo tu leyenda personal”.

En mi caso mi leyenda personal es la de conectar con la gente, establecer y cultivar relaciones personales y profesionale, compartiendo lo que se y lo que pienso y escuchando y aprendiendo de lo que los demás tienen que decir.

¿Qué quiere decir esto? Que no necesariamente tengo que desarrollar una profesión específica como maestro por poner un ejemplo, sino más bien que puedo (debo en realidad) llevar esta vocación a todo lo que hago como publicista y comunicador.

Creo que Howard Behar – Presidente de Starbucks Internacional – lo dijo mucho mejor que yo cuando en su nuevo libro It’s not about the coffee, escribió: “Si eliges un trabajo solo por el puesto (para nutrir tu CV), puede ser que lo que obtengas sea solo eso, un título. Si eliges tu pasión y un propósito más grande, las recompensas serán más significativas y tu carrera tendrá un mayor impacto.”

Excelente pensamiento ¿o no?

Ahora, la próxima semana estaré en platicando sobre la comunicación de las marcas con el consumidor Mexicano, con los alumnos del Tecnológico de Monterrey Campus Monterrey en su congreso: Adictos a la Publicidad.


¡No puedo esperar! Nos vemos el jueves por allá.

Estar presente.

Me encontraba escribiendo la presentación para una conferencia que voy a dar esta semana sobre Éxito Profesional en el Congreso de egresados de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Anáhuac, mi Alma mater y no pude evitar preguntarme: ¿Eres exitoso Efraín? Mi respuesta: Yo creo que sí lo soy, pues tengo la vida que quiero tener, tengo una familia maravillosa, sana y feliz. Tengo un hogar hermoso, lleno de paz, amor, abundancia, armonía y prosperidad. Tengo un excelente trabajo en el que tengo espacio para desarrollarme y ayudar a otros a desarrollarse también. Y tengo la oportunidad de todos los días compartir con muchas personas mi pensar a través de los diferentes medios con los que colaboro, empezando por mi propio blog.

Más tarde platicando con unos amigos respecto al éxito, pregunté: “¿Y qué se supone que debe de hacer una persona para ser exitosa?” Y estas son algunas de las cosas que concluimos que se necesitan para ser exitoso:

  • Trabajar duro todos los días.
  • No dejar de estudiar ni un solo día.
  • Tener clara cual es tu pasión en la vida, descubrir y entender tu misión para poder seguir tu leyenda personal.
  • Esforzarse por obtener lo que uno quiere.
  • Sacrificar tiempo de ocio y diversión para dedicarlo al trabajo.
  • Ser paciente y no perder el foco.
  • Ser paciente y aguantar a más de un mequetrefe prepotente sediento de poder, a lo largo de tu carrera.
  • Tomar responsabilidades adicionales a las que te corresponden.
  • Actuar con muchísima responsabilidad.
  • Ser creativo e innovador.
  • Desarrollar un fuerte pensamiento estratégico.
  • Crear excelentes relaciones de trabajo y personales también.
  • Levantarte más veces de las que te gustaría contar de fracasos y caídas duras.
  • Ser profundamente agradecido por todo lo que has vivido, todas las lecciones y todos los regalos que te ha dado la vida.

Pero también hay otra importantísima clave de éxito que de hecho complementa a todas y cada una de las anteriores: Estar presente.

Me refiero a hacerte presente en la organización para la que trabajas y la comunidad en la que vives. Que la gente sepa que estás ahí para ayudar y colaborar.

Me refiero a estar presente y saber compartir la alegría de vivir con todos tus seres queridos.

Me refiero a estar presente ante las oportunidades que llegan, dejar los miedos de lado, tomar al toro por los cuernos y atacar de frente al mundo de posibilidades que ha llegado hasta ti.

Me refiero a actuar con responsabilidad y comportarte como un verdadero líder, aún cuando no tengas el título nobiliario formal.

Me refiero a abrirte a un mundo de posibilidades y asistir a cada nuevo encuentro con la mente y el corazón abierto. Sí, aún cuando sientas que esto te deja vulnerable (no hay nada de malo con ser vulnerable).

Me refiero a estar verdaderamente presente en el lugar y el momento en el que estés. Pon atención, hazle saber a las personas con quienes estas que realmente estás ahí. Apaga el blackberry, el celular y la laptop y enfoca tu atención.

Me refiero a estar presente en el momento que estás viviendo hoy, no en el que viviste ayer y por el que ya nada puedes hacer, ni por el que aún no has vivido y por el que no sabes aún qué necesitarás hacer.

Sí, definitivamente ESTAR PRESENTE es un elemento clave para tener éxito. Después de todo ¿cómo vas a poder estar en el momento correcto y en el lugar adecuado, si no estás presente de verdad?

Soy un co-autor en The Age of Conversation 2008

En el 2007 dos blogers, líderes de opinión en la blogósfera, Drew McLellan y Gavin Heaton unieron fuerzas y poder de convocatoria para invitar a más de 100 autores, editores y creadores de contenido en la red a participar como autores de su exitoso libro The Age of Conversation, en el que todos estos expertos en sus propias disciplinas compartieron sus puntos de vista, aprendizajes y observaciones sobre como el “Social Media”, es decir como los medios interactivos de colaboración social como comunidades en línea, blogs, podcasts, etc, están cambiando la cara de la comunicación, la publicidad, la mercadotecnia y los negocios en el mundo.
Un libro que no se deberían perder.

Este añó Drew y Gavin vuelven a hacerlo en grande y a inicios del año lanzaron una nueva convocatoria para crear The Age of Conversation 2008 y digo que lo hicieron en grande porque en esta ocasión contarán con la participación de ¡275 autores! ¡Y yo tengo el grandísimo honor de contarme entre ellos!

Pronto comenzaremos a trabajar en este nuevo libro que estoy seguro será aún más exitoso que el primero, tarea que no será fácil pero sí alcanzable pues la lista de co-autores es realmente impresionante:

Adam Crowe, Adrian Ho, Aki Spicer, Alex Henault, Amy Jussel, Andrew Odom, Andy Nulman, Andy Sernovitz, Andy Whitlock, Angela Maiers, Ann Handley, Anna Farmery, Armando Alves, Arun Rajagopal, Asi Sharabi, Becky Carroll, Becky McCray, Bernie Scheffler, Bill Gammell, Bob Carlton, Bob LeDrew, Brad Shorr, Bradley Spitzer, Brandon Murphy, Branislav Peric, Brent Dixon, Brett Macfarlane, Brian Reich, C.C. Chapman, Cam Beck, Casper Willer, Cathleen Rittereiser, Cathryn Hrudicka, Cedric Giorgi, Charles Sipe, Chris Kieff, Chris Cree, Chris Wilson, Christina Kerley (CK), C.B. Whittemore, Clay Parker Jones, Chris Brown, Colin McKay, Connie Bensen, Connie Reece, Cord Silverstein, Corentin Monot, Craig Wilson, Daniel Honigman, Dan Goldstein, Dan Schawbel, Dana VanDen Heuvel, Dan Sitter, Daria Radota Rasmussen, Darren Herman, Darryl Patterson, Dave Davison, Dave Origano, David Armano, David Bausola, David Berkowitz, David Brazeal, David Koopmans, David Meerman Scott, David Petherick, David Reich, David Weinfeld, David Zinger, Deanna Gernert, Deborah Brown, Dennis Price, Derrick Kwa, Dino Demopoulos, Doug Haslam, Doug Meacham, Doug Mitchell, Douglas Hanna, Douglas Karr, Drew McLellan, Duane Brown, Dustin Jacobsen, Dylan Viner, Ed Brenegar, Ed Cotton, Efrain Mendicuti, Ellen Weber, Emily Reed, Eric Peterson, Eric Nehrlich, Ernie Mosteller, Faris Yakob, Fernanda Romano, Francis Anderson, G. Kofi Annan, Gareth Kay, Gary Cohen, Gaurav Mishra, Gavin Heaton, Geert Desager, George Jenkins, G.L. Hoffman, Gianandrea Facchini, Gordon Whitehead, Graham Hill, Greg Verdino, Gretel Going & Kathryn Fleming, Hillel Cooperman, Hugh Weber, J. Erik Potter, J.C. Hutchins, James Gordon-Macintosh, Jamey Shiels, Jasmin Tragas, Jason Oke, Jay Ehret, Jeanne Dininni, Jeff De Cagna, Jeff Gwynne, Jeff Noble, Jeff Wallace, Jennifer Warwick, Jenny Meade, Jeremy Fuksa, Jeremy Heilpern, Jeremy Middleton, Jeroen Verkroost, Jessica Hagy, Joanna Young, Joe Pulizzi, Joe Talbott, John Herrington, John Jantsch, John Moore, John Rosen, John Todor, Jon Burg, Jon Swanson, Jonathan Trenn, Jordan Behan, Julie Fleischer, Justin Flowers, Justin Foster, Karl Turley, Kate Trgovac, Katie Chatfield, Katie Konrath, Kenny Lauer, Keri Willenborg, Kevin Jessop, Kris Hoet, Krishna De, Kristin Gorski, Laura Fitton, Laurence Helene Borei, Lewis Green, Lois Kelly, Lori Magno, Louise Barnes-Johnston, Louise Mangan, Louise Manning, Luc Debaisieux, Marcus Brown, Mario Vellandi, Mark Blair, Mark Earls, Mark Goren, Mark Hancock, Mark Lewis, Mark McGuinness, Mark McSpadden, Matt Dickman, Matt J. McDonald, Matt Moore, Michael Hawkins, Michael Karnjanaprakorn, Michelle Lamar, Mike Arauz, Mike McAllen, Mike Sansone, Mitch Joel, Monica Wright, Nathan Gilliatt, Nathan Snell, Neil Perkin, Nettie Hartsock, Nick Rice, Oleksandr Skorokhod, Ozgur Alaz, Paul Chaney, Paul Hebert, Paul Isakson, Paul Marobella, Paul McEnany, Paul Tedesco, Paul Williams, Pet Campbell, Pete Deutschman, Peter Corbett, Phil Gerbyshak, Phil Lewis, Phil Soden, Piet Wulleman, Rachel Steiner, Sreeraj Menon, Reginald Adkins, Richard Huntington, Rishi Desai, Beeker Northam, Rob Mortimer, Robert Hruzek, Roberta Rosenberg, Robyn McMaster, Roger von Oech, Rohit Bhargava, Ron Shevlin, Ryan Barrett, Ryan Karpeles, Ryan Rasmussen, Sam Huleatt, Sandy Renshaw, Scott Goodson, Scott Monty, Scott Townsend, Scott White, Sean Howard, Sean Scott, Seni Thomas, Seth Gaffney, Shama Hyder, Sheila Scarborough, Sheryl Steadman, Simon Payn, Sonia Simone, Spike Jones, Stanley Johnson, Stephen Collins, Stephen Cribbett, Stephen Landau, Stephen Smith, Steve Bannister, Steve Hardy, Steve Portigal, Steve Roesler, Steven Verbruggen, Steve Woodruff, Sue Edworthy, Susan Bird, Susan Gunelius, Susan Heywood, Tammy Lenski, Terrell Meek, Thomas Clifford, Thomas Knoll, Tiffany Kenyon, Tim Brunelle, Tim Buesing, Tim Connor, Tim Jackson, Tim Longhurst, Tim Mannveille, Tim Tyler, Timothy Johnson, Tinu Abayomi-Paul, Toby Bloomberg, Todd Andrlik, Troy Rutter, Troy Worman, Uwe Hook, Valeria Maltoni, Vandana Ahuja, Vanessa DiMauro, Veronique Rabuteau, Wayne Buckhanan, William Azaroff, Yves Van Landeghem

Algunos de mis favoritos son, Phil Gerbyshak y Chris Wilson a quienes tengo la costumbre de leer consistentemente. Ya los tendré al tanto de cómo avanza este proyecto, en tanto no pierdan la oportunidad de leer las entradas de todos estos blogers y mucho menos de obtener The Age of Conversation 2007.