De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

La frase de hoy

“Small daily improvements over time lead to stunning results.” Robin Sharma.

Las grandes metas no se logran en un solo gran paso, es imposible y puede resultar altamente frustrante no tratar de escalar el Everest de un solo brinco.
Fijémonos pequeños pasos que uno a uno nos lleven, con firmeza a alcanzar esa gran meta.
Así no solo aseguramos que llegaremos hasta ahí, pero también tendremos la oportunidad de celebrar todos los días que hemos avanzado.

Cambio de formato

“Las nuevas cosas no llegan a donde no hay lugar“, dicen por ahí, así que un pequeño cambio de formato para esta semana…
Una frase en que pensar para cada día.
La de hoy: “las nuevas cosas no llegan a donde no hay lugar”- Marlo Morgan.

¿Alguien quiere participar?

“Don’t Hope, Friend…Decide!

Hace un par de días leí una historia publicada por Michael Hargrove, socio fundador de Bottom line underwitters Inc, una firma de consultoría en desarrollo profesional y ventas, ubicada en Oregon, E.U.A.

Me gustó tanto la lección que ahí presenta Michael, que no pude dejar de compartir esta historia con ustedes. La dejo en inglés, idioma en el que la historia fue escrita originalmente, pues no quiero alterar ningún significado al traducirla.

Para mi este relato definitivamente fue un recordatorio de que no basta con desear algo y sentarse a esperarlo, hay que decidirse a obtenerlo, hay que elegir la forma como queremos vivir nuestra vida y comenzar desde ya a actuar de acuerdo a la elección que hayamos hecho.

Me recuerda un poco a lo que el papá de mi amigo Chema, le decía cuando estábamos estudiando la universidad: “No digas…hazlo”.

Y precisamente porque no dijeron sino que hicieron algo al respecto de sus procesos de planeación y desarrollo creativo es que quiero aprovechar el espacio para agradecerles nuevamente a mis amigos del equipo de Marketing de The Walt Disney Company México por habernos permitido compartir nuestros pensamientos, puntos de vista, experiencia y conocimiento sobre el desarrollo de campañas de comunicación y mercadotecnia. Fue un placer impartirles el curso la semana pasada y cuentan totalmente con nosotros para continuar desarrollando nuevos talleres de trabajo.

Y de regreso al tema de esta semana, los dejo con la narración de Michael Hargrove, Que la disfruten:

“While waiting to pick up a friend at the airport in Portland, Oregon, I had one of those life changing experiences that you hear other people talk about. You know, the kind that sneaks up on you unexpectedly? Well, this one occurred a mere two feet away from me!

Straining to locate my friend among the passengers deplaning through the jetway, I noticed a man coming toward me carrying two light bags. He stopped right next to me to greet his family.

First, he motioned to his youngest son (maybe six years old) as he laid down his bags. They gave each other a long, and movingly loving hug. As they separated enough to look in each other’s face, I heard the father say, “It’s so good to see you, son. I missed you so much!” His son smiled somewhat shyly, diverted his eyes, and replied softly, “Me too, Dad!”
Then the man stood up, gazed in the eyes of his oldest son (maybe 9 or 10) and while cupping his son’s face in his hands he said, “You’re already quite the young man. I love
you very much Zach!” They too hugged a most loving, tender hug. His son said
nothing. No reply was necessary.

While this was happening, a baby girl (perhaps one or one and a half) was squirming excitedly in her mother’s arms, never once taking her little eyes off the wonderful sight of her returning father. The man said, “Hi babygirl!” as he gently took the child from her
mother. He quickly kissed her face all over and then held her close to his chest while rocking her from side to side. The little girl instantly relaxed and simply laid her head on his shoulder and remained motionless in total pure contentment.

After several moments, he handed his daughter to his oldest son and declared, “I’ve saved the best for last!” and proceeded to give his wife the longest, most passionate kiss I ever remember seeing. He gazed into her eyes for several seconds and then silently mouthed, “I love you so much!” They stared into each other’s eyes, beaming big smiles at one another, while holding both hands. For an instant, they reminded me of newlyweds but I knew by the age of their kids that they couldn’t be. I puzzled about it for a moment, then realized how totally engrossed I was in the wonderful display of unconditional love not more than an arm’s length away from me. I suddenly felt uncomfortable, as if I were invading something sacred, but was amazed to hear my own voice nervously ask, “Wow! How long have you two been married?”
“Been together fourteen years total, married twelve of those,” he replied without breaking his gaze from his lovely wife’s face. “Well then, how long have you been away?” I asked. The man finally looked at me, still beaming his joyous smile and told me, “Two whole days!”

Two days?! I was stunned! I was certain by the intensity of the greeting I just witnessed that he’d been gone for at least several weeks, if not months, and I know my expression betrayed me. So I said almost offhandedly, hoping to end my intrusion with some semblance of grace (and to get back to searching for my friend), “I hope my marriage is still that passionate after twelve years!”

The man suddenly stopped smiling. He looked me straight in the eye, and with an
intensity that burned right into my soul, he told me something that left me a different person. He told me, “Don’t hope friend…decide.” Then he flashed me his wonderful smile again, shook my hand and said, “God bless!” With that, he and his family turned and energetically strode away together. I was still watching that exceptional man and his special family walk just out of sight when my friend came up to me and asked, “What’cha looking at?” Without hesitating, and with a curious sense of certainty, I replied, “My future!”

Michael D. Hargrove
© Copyright 1997 by Michael D. Hargrove. All rights reserved. Visit Michael’s website at: www.bluinc.com

Recreación

Receso, descanso, vacaciones, recreo. Todos indispensables para poder seguir trabajando y continuar, precisamente, creando.

No es coincidencia que al momento que las escuelas dan como descanso entre clases, se le llame recreo, ¿saben? Y es que recreo quiere decir justo eso: volver a crear, y para que cualquier persona pueda volver a crear, necesita definitivamente descansar.

Descansar nos permite no solo renovar nuestra energía y bajar nuestros niveles de estrés, sino que también nos aclara la mente y nos desempolva la visión que tenemos sobre nuestra vida.Tomar un respiro en medio de nuestra rutina, nos permite ver las cosas desde otra óptica (a veces mucho más favorecedora) y por supuesto nos da la oportunidad de regresar a nuestras andanzas con nuevas, y casi siempre mejores, ideas. Y todo porque nos hemos regalado el tiempo de tomar un recreo y volver a crear.

Yo estoy justo en ese proceso de recreación y lo estoy disfrutando al máximo. Ya tengo muchas ideas en la mente sobre los importantes cambios que estoy viviendo en mi vida personal y en mi carrera profesional, a cerca de cómo quiero y voy a vivir mi vida en todos sus aspectos, y claro también, sobre los nuevos temas que quiero tocar con ustedes, nuevas entradas, nuevas discusiones y sí, nuevas ideas que proponer.

Pero la recreación, como podrán comprender, también es un proceso y toma su tiempo, así que por hoy, me voy a recrear.

¿Cerrando ciclos o ascendiendo la espiral?

Creo que he llegado a una nueva conclusión a cerca del tema de “cerrar ciclos”

Normalmente decimos que cerramos un ciclo cuando termina una etapa de nuestra vida, tal como si asumiéramos que ese periodo vivido no tendrá más que ver en nuestro futuro. Pienso que no es correcto.
Creo que si un ciclo es representado por un círculo, este no tiene principio ni final, entonces ¿cuando inicia y cuando termina el ciclo? Tampoco creo que debería ser representado por una línea recta que te lleva de A a B y ahí queda todo, pues entonces sería asumir que tu vida ahí ha terminado.

Pienso que entonces un ciclo debería ser representado por una espiral invertida, un círculo que continúa avanzando hacia otros círculos, llevando a cada quien a su siguiente etapa o nivel.
Y que uno no puede definitivamente pasar de una etapa a otra de la espiral, sin haber terminado la anterior, misma que siempre tendrá un efecto positivo que apoyará en el avance de la persona hacia los siguientes niveles o ciclos de la espiral.

Yo acabo precisamente de dar una vuelta más a la espiral y la sensación es increíble. El sentimiento de haber logrado un objetivo y fijarte uno nuevo es refrescante, renovador y energizante.

Renovador porque sabes que acabas de llevar a un buen termino lo que venías haciendo y que todo, a pesar de los grandes retos, salió muy bien; y que estás a punto de volver a comenzar.

Refrescante, pues estas a punto de conocer nuevas caras, nuevos aires, nuevas aventuras.

Y energizante porque desde la cima de la montaña que ya has conquistado puedes ver el pico más alto de la nueva que ahora vencerás y aunque eso pudiera parecer agobiante, puedes con seguridad voltear a ver de donde vienes, el camino recorrido, las aventuras y desaventuras vividas y recordar los rostros de todas las personas que te apoyaron en el camino, las lecciones que te brindaron y el cariño que te dieron, y así tomar nuevos bríos pues puedes estar seguro de que, aunque algunos se hayan quedado en su parte de la espiral y otros hayan tomado su camino, siempre contarás con ellos, como ellos contigo.

Entonces pues, no se trata de cerrar ciclos sino de seguir ascendiendo la espiral de la vida llegando cada vez más alto, más lejos y a la vez más cerca, mucho más cerca de la meta final en la vida de cada persona, es decir más cerca de tu felicidad.

¿Qué vas a hacer hoy por tu mundo?

Calentamiento global, smog, sobre población, fin de los recursos naturales, consumo excesivo de energéticos, desperdicio de agua, contaminación auditiva y visual, economías frágiles, hoyos gigantescos en la capa de ozono, glaciares derritiéndose, ríos desbordándose, inviernos más fríos y veranos más calurosos, cambios climáticos extremosos y con las guerras y amenazas terroristas o las crisis políticas, económicas y sociales, ni me meto.

Cuantas y cuantas amenazas hay hoy poniendo en una frágil línea a nuestras vidas ¿no creen? Hagan la cuenta y recuerden, tan solo en una semana, cuantas noticias alrededor de estos temas no escuchan, ven o leen.

A veces pareciera que por fin estamos abriendo los ojos y tomando conciencia. Lo escuchamos en un sin fin de conversaciones, formales e informales, lo leemos en el periódico, en las revistas y en la red y cada vez hay más y más programas de televisión, documentales y películas dedicadas causar una reacción inmediata ante tan inminente amenaza.

¿Entonces por qué no vemos ningún cambio real en nuestros días?

Si tanto hablamos de estos riesgos ¿por qué no hacemos nada al respecto en lugar de seguir hablando nada más?
Tal vez pensemos que lo que podemos hacer es muy poco y que en menos de poco contribuirá a mejorar las cosas. ¡Que equivocados estamos!
Quizá sea que no sepamos bien como contribuir, pero esto se soluciona muy fácilmente, existen muchas fuentes a las que podemos hacer referencia como:

· http://saveenergy.micronblogs.com
· http://www.climatesaverscomputing.org/
· http://www.negasco.com/conservation/tips.php
· http://www1.eere.energy.gov/consumer/tips/pdfs/energy_savers.pdf
· http://www.cambio-climatico.com/los-diez-mandamientos-del-ahorro-energetico

O tal vez simplemente se trate de indecisión, pero cualquiera que sea la razón piensen bien esto: Mañana será muy tarde para explicar nuestra falta de acción hoy.

En realidad hay cosas muy sencillas que podemos poner en práctica ahora mismo y aunque para nada estoy cercano a ser un conocedor, se que pueden contribuir mucho, o por lo menos con un granito de arena más a ayudar en esta situación.
Algunas de estas yo ya las practico, otras estoy comenzando ahora mismo a hacerlo y otras más sé que debo de adoptar.
Aunque tengo que confesar que las he comenzando a hacer, no porque sea yo un gran ambientalista, sino porque he seguido el consejo y ejemplo de una persona que ya en varias ocasiones les he platicado que es mucho más sabia de lo que ella misma cree: mi esposa.
Y aquí se las recomiendo hoy yo a ustedes:

  1. Si están trabajando en su computadora y tienen que salir un momento de su oficina, apaguen el monitor, y las luces de su oficina también.
  2. Cada noche apaguen todo su equipo de cómputo antes de salir. Olviden la vieja idea de que si dejan encendido todo se desgasta menos el equipo.
  3. No impriman ningún documento a menos de que sea absolutamente indispensable.
  4. Si tienen papel usado y que ya no les es de utilidad, no lo rompan ni lo tiren. Pueden cortarlos en 2, 3 o 4 partes y hacer pequeños blocks de notas y recados.
  5. Cambien todos los focos de su casa a bombillas de bajo consumo de luz.
  6. Enciendan el calentador de su casa solo cuando estén listos para bañarse, el resto del día manténganlos apagado.
  7. Separen bien la basura en orgánica e inorgánica.
  8. Apliquen la regla de Usa, Re-usa y hasta después Recila. Si hay artículos o accesorios que puedan usar más de 2 veces, antes de pensar si quiera en reciclarlo, mucho menos en tirar, háganlo. Un buen ejemplo son las bolsas de plástico tipo Ziploc, clásicas para los sándwiches.
  9. Y hablando de bolsas de plástico, cada vez que vayan al super ¿por qué no llevar consigo sus propias bolsas, re-usables por supuesto, para no seguir gastando bolsas que tardaran años y años en descomponerse?
  10. ¿Qué tal usar el automóvil solo para lo imprescindible? Por ejemplo si pueden ir a algún lugar caminando, háganlo. Si pueden hacer “ronda” con alguien háganlo también.
  11. Báñense 5 minutos más rápido.
  12. Para rasurarse, en lugar de usar el agua corriente del lavabo o de la regadera, calienten una taza de agua, que con esta cantidad debería ser más que suficiente.
  13. Fumadores, por lo que más quieran no tiren más colillas en la calle y de preferencia, si pueden, dejen de fumar ya.
  14. Si no están cargando ningún aparato (celular, ipod, palm, laptop, etc.) dejen desconectados sus cargadores.
  15. Si tienen más de una televisión en casa, ¿porque no dejarlas apagadas y juntarse todos a ver una sola TV?. ¿Quién sabe quizá y hasta les sirva para convivir más con toda su familia, no?

Estas son tan solo 15 simples acciones que pueden comenzar a hacer ya, pero se que hay muchísimas mas que ni siquiera he pensado aún y que muy probablemente ya están aplicando ustedes, así que ¿Por qué no compartirlas con todos?

Esta semana les tengo 2 retos muy sencillos:

UNO: Escojan que acciones de estas 15 pueden hacer ya, comiéncenlas a hacer y en un par de semanas déjenme saber como les ha ido con estas.

DOS: Compártanme a través de sus comentarios en el blog, en sus respuestas por e-mail, en sus llamadas telefónicas y en nuestras pláticas en persona, más recomendaciones que podamos hacernos unos a otros y yo con mucho gusto las publicaré aquí mismo.

Patriotismo

Sí, ya se que puede sonar trillado u oportunista de mi parte hablar de este tema justo después del 197 aniversario de la independencia de nuestro país, pero es precisamente toda la parafernalia que hay alrededor de esta fecha, lo que me lleva a hablar del tema.

Para empezar todos los restaurantes, bares y antros con sus anuncios de “ven a festejar la patria con nosotros”, las ofertas especiales de alcohol y refresco “para festejar” las fiestas y las “noches mexicanas” y para colmo los inigualables programas especiales de Televisa y TV Azteca con sus transmisiones y coberturas nacionales presentando a “lo mejor del talento Mexicano”.
Y todos queriendo vestir el emblema de patriotas.

Con todo esto, no puedo dejar de preguntarme: ¿es esto a lo que el concepto de Patriotismo se ha reducido? A una serie de fiestas y promociones y programas especialmente hechos para vender más utilizando como pretexto el aniversario de la Independencia de México.
Tal vez no sea un gran conocedor de historia y sepa menos que muchos de ustedes a cerca de los grandes sucesos que hicieron de nuestro país (para bien o para mal) lo que es hoy, pero definitivamente sí puedo decir por lo menos que estas “fiestas” nada tienen que ver con lo que actuar como patriota verdaderamente significa.

Quiero decir, ¿Cómo es posible que alguien diga que es un gran patriota porque se viste de blanco, verde y rojo, con un sombrero charro y mientras maneja hacia la fiesta, tira las colillas de sus cigarros por la ventana del carro?
¿Cómo pueden hacerse llamar patriotas las personas que organizan una gran “noche Mexicana” en su casa para celebrar juntos el grito, en tanto que la señal de televisión por la que están viendo como el Presidente de México da el grito desde Palacio Nacional, es robada al vecino de la casa de a lado?
¿O como puede una empresa decir que es muy patriota porque dará uno o hasta dos días libres a sus empleados, por las celebraciones del 16 de Septiembre, cuando este día cae naturalmente en Domingo y por ley no tiene que ser puente este año, y a la vez está planeando cuan grande será el próximo recorte de personal Mexicano para poder pagar la nómina de los nuevos ejecutivos extranjeros que están por contratar?

¿Quieres llamarte Patriota? Actúa pues como un Patriota de verdad.

  • Levántate cada día pensando que harás hoy a favor de alguien en lugar de pensar en como los engañaras.
  • Sal de tu casa dispuesto a hacer hoy un gran trabajo.
  • Si usualmente manejas para ir a tu oficina, a la escuela o a cualquiera que sea tu destino, cede el paso, no uses tu carro como un tanque para “echar lámina” a los otros vehículos que van circulando por ahí. Aplica la regla de 1 y 1.
  • Deja de pensar en como no pagar tus impuestos, págalos y colabora.
  • No tires basura en la calle. Fumadores recuerden: UNA COLILLA TIRADA A LA CALLE SÍ TIENE GRANDES EFECTOS DAÑINOS. USEN EL CENICERO DEL AUTO.
  • Otro para los fumadores: se que odian que las personas que no fumamos les pidamos que no lo hagan con nosotros presentes y creen que estamos interfiriendo con su derecho a fumar libremente, pero recuerden que ustedes al fumar sí están atentando directa y agresivamente contra nuestro derecho a respirar. Respeten los espacios.
  • Si vas al banco, al cine o a cualquier otro lugar en donde te tengas que formar, por favor guarda tu lugar en la fila, no te quieras saltar a los demás.
  • Si eres un empresario o tienes un cargo de alta responsabilidad en una empresa, ten en mente que la única manera de hacer crecer la economía Mexicana es dando trabajo y oportunidades al talento Mexicano. Sí, es cierto hay una crisis importante de talento en en el país, ¿pero como vamos a mejorar si no les damos la oportunidad de aprender y hacer bien su trabajo?
  • Y si eres un individuo más buscando una oportunidad de hacer carrera, da lo mejor de ti, no te contrates en cualquier empresa solo por ganar dinero. Define un objetivo mucho más profundo para tu vida laboral.

Piensa en todos los valores que quisieras que tus hijos aprendieran de ti. Medita sobre el daño que no quisieras que te hicieran, ni a tu familia, ni a ti, ni a tu país. Haz tuya la conducta que quisieras ver en los demás cada día.

Practícalo todos los días y entonces sí di que eres un gran patriota de verdad.

Cruza el velo del miedo.

¿Cuántas veces has dejado de hacer algo que tanto has querido hacer tan solo por temor a equivocarte? ¿En cuantas ocasiones el miedo no te ha dejado actuar?

Todos hemos pasado por eso por lo menos una vez. Creemos ver con claridad lo que queremos hacer u obtener y pensamos saber que acciones tomar para lograrlo, pero simplemente no hacemos nada y nos quedamos congelados, aterrorizados porque no conocemos lo que hay a la vuelta de la esquina.

Tememos separarnos de la orilla de lo conocido para adentrarnos en el mar de las posibilidades, pues no siempre se puede ver la orilla al otro lado; pero la verdad aquí es solo un: jamás lo sabremos si no nos soltamos y atrevemos a cruzar.

Estos miedos se muestran de diferentes maneras y en distintas circunstancias, pero típicamente se dan por el temor de soltar lo que nos es familiar, por salir de nuestra área de confort y entregar el control de las cosas que equivocadamente creemos tener.
Puede ser el miedo a un cambio de residencia y a separarse de la familia y los amigos, también puede tratarse del miedo a una separación donde dejas de ser tú la pareja de alguien para ser tú el individuo. Otro temor puede ser el de un cambio de carrera para el que tienes que arriesgar tu estabilidad económica. En ocasiones puede ser provocado incluso por un bien intencionado consejo proporcionado de manera muy equivocada o dado por una persona que a su vez está reflejando sus propios miedos.

Lo más grave de todo es que con más frecuencia que no, estamos dispuestos a vivir haciendo algo que no nos hace del todo felices por no arriesgarnos a perder la falsa estabilidad que tenemos. Preferimos continuar quejándonos de algo a hacernos de valor y dar un paso a lo desconocido.
Y lo peor de esto es que así nos negamos la oportunidad de seguir creciendo, de conocer nuevos espacios, nuevas ideas, nuevas personas que nos ayuden a continuar avanzando hacia la cima de nuestras vidas.

El miedo entonces se vuelve en una especie de velo obscuro que obstruye nuestra vista, impidiéndonos ver todas las grandes oportunidades que están a nuestra disposición para estar mejor. Pero el que al arrancarlo del frente nos deja ver que todas aquellas cosas que tanto nos espantaban simplemente no están ahí.
Quiero decir, retos y problemas siempre van a existir, estos son precisamente las lecciones de vida que nos fortalecen y ayudan a crecer; pero el velo del miedo nos hace, a veces, sacarlos de toda proporción.

Así que la próxima vez que te enfrentes al temor a lo desconocido, la siguiente ocasión que el miedo te detenga, recuerda que no hay sombra que no ceda ante un poco de luz. Arranca ese velo y atrévete a dar el paso que tanto has anhelado.


O bien, puedes congelarte como siempre y seguir como lo haz hecho hasta ahora, pero sí decides dejar que el miedo te detenga, recuerda que solo una cosa es segura: no puedes esperar obtener resultados diferentes si todos los días continúas haciendo lo mismo.

Trabaja tu sueño.

Seguramente más de una vez habrán escuchado la frasevive tu sueño”.
Cuando te enteras de una historia de éxito, cuando te refieres a alguna persona que se ve feliz con su vida, con su familia, con su trabajo o cuando lees la biografía de alguna celebridad, es muy común decir “tienen una vida de ensueño”.
Los admiramos y hasta sentimos cierta melancolía por “vivir nuestros propios sueños”, pero jamás nos preguntamos que han tenido que hacer esas personas para llegar hasta ahí, cual ha sido el precio que han pagado por realizar sus sueños.

Pensándolo así, creo que el término correcto no es vive, pero sí trabaja tu sueño”.

La semana pasada, recibí un mail de un amigo con una liga de Internet, invitándome a ver un discurso de Steve Jobs, CEO de Apple y Pixar Animation (dudo mucho que no hayan escuchado hablar de el antes), en el, Jobs hablaba sobre 3 puntos que me hicieron pensar sobre las decisiones aparentemente difíciles y los pasos que cada quien tiene que tomar para VIVIR SU SUEÑO.

Gracias Paco, por compartir este video. Espero que para el resto de quienes lo recibieron haya marcado una diferencia tan importante como para lo hizo para mi.

Los tres puntos son muy sencillos en realidad. Sentido común diría yo. Pero como dicen por ahí “El sentido común es el menos común de los sentidos”.

  1. “No puedes conectar los puntos viendo hacia adelante, solo puedes hacerlo viendo hacia atrás. Así que tienes que confiar en que, de alguna manera, los puntos se conectarán en el futuro. Tienes que creer en algo, tus presentimientos, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Este estilo nunca me ha fallado, y ha hecho toda la diferencia en mi vida.” Steve Jobs hablando sobre la fuente en la que se inspiró para crear la tipografía para las computadoras personales, como resultado de haber abandonado la universidad.
  2. “Estoy seguro de que nada de esto habría pasado si no hubiese sido despedido de Apple. Fue una medicina muy amarga, pero creo que el paciente la necesitaba. A veces la vida te golpea la cabeza con un ladrillo. No pierdas la fe. Estoy convencido de que lo único que me hizo seguir adelante es que amaba lo que hacía. Tienes que encontrar lo que amas hacer. Y eso es tan cierto para el trabajo como para las parejas. Tu trabajo va a llenar una gran parte de tu vida, y la única manera de estar satisfecho con lo que hagas es creer que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado aún sigue buscándolo. No te conformes.” Steve Jobs hablando de su reencuentro con Apple, la empresa que fundara, de la que lo corrieran, y de la que tiempo después volvería a ser cabeza.
  3. “Durante los últimos 33 años, me he visto en el espejo cada mañana y me he preguntado: Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer el día de hoy? Y siempre la que respuesta ha sido NO, durante muchos días seguidos, sé que necesito cambiar algo… Tu tiempo es limitado, así que no lo mal gastes viviendo la vida de otros. Que no te atrape el Dogma, es decir vivir con los resultados de lo que otras personas piensan. No dejes que el ruido de las opiniones de otros ahoguen tu propia voz interior. Y más importante aún, ten el coraje de seguir a tu corazón e intuición. Ellos, de alguna manera saben ya en lo que realmente te quieres convertir. Todo lo demás es secundario”.Steve Jobs hablando sobre su filosofía de vida.

¿Para mí que significa todo esto? Para empezar me lleva a plantearme dos grandes preguntas:
¿Estoy haciendo hoy lo que más amo hacer?
¿Si hoy fuera mi último día de vida, quisiera hacer lo que hago hoy?

Preguntas que al responder me ayudarán mucho para tomar una difícil decisión. Y del resultado de esa decisión, no me preocuparé, tendré fe y la tomaré convencido de que en el futuro podré ver como los puntos se conectaron.

¿Necesitan más para hacerse estas preguntas también? Si tienen 15 minutos pueden ver el video del discurso aquí mismo. No sería justo si no compartiera con ustedes lo que un gran amigo ha compartido conmigo también.

Steve Jobs en Stanford

Deja que tu luz brille más.

“Deja que tu luz brille más”. Robin S. Sharma.

Hace unos minutos leí esta frase y me llevo a pensar en que poco en verdad dejamos que nuestra luz como seres humanos brille.

Con luz me refiero a nuestras fortalezas, a esas grandes habilidades que absolutamente cada uno de nosotros tenemos y que nos hacen muy buenos, especiales diría yo, para alguna labor.

Todos nacemos con nuestra dotación de habilidades, pero muy pocos de verdad se encargan de desarrollarlas y explotarlas al máximo.
Nos quedamos esposados al grillete de la creencia común de que las personas especiales solo están en las películas de ficción o en los libros de historia. Grillete que se va apretando cada vez más con la presión social y el estrés de las tareas diarias que tenemos que cumplir.

Creo profundamente que todos sabemos en el fondo cual es nuestra gran fortaleza, pero también veo con tristeza que casi nadie quiere contar con este conocimiento de verdad.
¿Será que tenemos miedo al compromiso de tener que aprovechar al máximo nuestro poder? Supongo que sí.
Después de todo como diría Stan Lee a través del tío Ben “con un gran poder viene una gran responsabilidad”. Y pueden estar seguros que cuando él escribió esta frase no se refería solamente al nuevo superpoder que acaba de adquirir el sobrino de Ben tan solo unos días antes. ¿A qué super héroe me refiero? Sigue leyendo hasta el final.

Una pregunta que hago siempre a los candidatos a integrarse a nuestro equipo de trabajo es precisamente cuales son sus fortalezas. En el mejor de los casos me responden “soy muy organizado y trabajo bien bajo presión” (por cierto NADIE trabaja bien bajo presión, puede ser que aprendan a responder controladamente ante alguna difícil situación y salgan airosos, pero los resultados nunca serán tan buenos como cuando se trabaja de forma planeada y bien coordinada).
Estas no son fortalezas. Ser organizado es un rasgo básico que se espera de cualquier profesional.

Lo curioso es que sí les preguntas cuales son sus debilidades, o mejor dicho en estos tiempos en los que es indispensable ser políticamente correcto, cuales son sus áreas de oportunidad, todos te contestan con una lista de por lo menos 5 respuestas espontáneas.
Pareciera que todos tenemos a flor de piel nuestras debilidades para poder ocultar de nuestra propia vista nuestras fortalezas. No vaya a ser la de malas y estas salgan a relucir.

Y lo más irónico es que a pesar de que casi nadie puede (o quiere) ver sus fortalezas, el resto de las personas que nos rodean sí las ven y te las recitan día con día esperando inconscientemente que algún día te decidas y las aproveches.
¿Será más cómodo cobijarte en tus debilidades para sentir parte del resto de la gente?

¿Por qué no preguntarnos para qué somos realmente buenos, cuales son nuestras más grandes habilidades y como las podemos usar para ser más exitosos y contribuir a la vida de los demás?
No tenemos que hacer todo el trabajo de una sola vez, podemos hacerlo poco a poco. “Todas las grandes travesías comienzan con un primer paso y continúan con otro y luego con otro.”

Quien sabe tal vez así descubras tu verdadera vocación y algún día termines tu mismo en un libro de historia también.

¿Qué vas a hacer y por quién esta semana?

Ya lo he mencionado en el pasado y seguramente lo habrán discutido con otras personas o también leído en algún otro lugar: Ayudar a quien sea, se trate de un viejo amigo, un familiar o un perfecto desconocido, es una de las mejores maneras de agregar valor a la vida de los demás y a la de uno mismo.

Uno de los más importantes consejos que he recibido en mi vida es: “mantente siempre alerta de cómo puedes ayudar en cualquier momento”.

Puede ser que mañana temprano le abras la puerta del Starbucks a un desconocido que lleva ocupadas ambas manos con un “grande light moka frapuchino” y un “chai latte 180°” o que ayudes al nuevo compañero de la oficina a desatorar la copiadora que, como de costumbre, se quedó atascada de papel.
Quizá sea que completes el cambio de la persona que está delante de ti en la fila del supermercado para que pueda terminar de pagar. O tal vez resultes más esplendido y se te ocurra pagar la cuenta de la comida de tus amigos.

Sea lo que sea piensa constantemente: “¿cómo puedo hacer que alguien hoy esté mejor de lo que estaba cuando lo encontré? ¿Qué puedo hacer para que por lo menos por un breve momento, su día sea mejor de lo que se esperaba?”

Hay muchas formas de hacerlo:

  • Regalando unos minutos de tu tiempo a escuchar con atención. No a opinar, no a juzgar ni calificar. Solo a escuchar.
  • Participando con alguna organización de beneficencia donando alguna cantidad.
  • Ayudándole a un hermano a estudiar.
  • Llevando a un compañero de la oficina a su casa.
  • Luchando para que un miembro de tu equipo tenga mucho mejores condiciones laborales.
  • Aconsejando a un cliente.
  • A veces hasta una simple sonrisa hace el truco y le da más a quien le has sonreído que cualquier objeto material que le pudieses haber obsequiado.

Hazlo, escoge una persona hoy y haz algo por ella, mañana busca a otra y ayúdale también. Mantén viva esta práctica todos los días y no esperes nada a cambio, hazlo porque crees en ello y lo sientes parte de ti. Haz de este uno de tus más entrañables hábitos.

Te aseguro que pronto verás como tu vida es más satisfactoria y plena y que todos los días tendrás una fuerte razón más para sonreír.

Después de todo, como dice un viejo proverbio Hindú: “Siempre algo de la esencia de la rosa se queda en la mano de aquel que la da”.