De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Mantente curioso.

Cuántas preguntas haces todos los días?

Cuántas respuestas tratas de dar todos los días?

Qué tan curioso eres?

Estás más interesado en seguir aprendiendo o en demostrar que sabes mucho?

Cuándo fue la última vez que preguntaste con verdadera intención de escuchar y aprender, cómo está alguien más?

Cuál fue la última pregunta que hiciste para aprender algo más sobre tu profesión?

Quién fue el especialista más reciente a quien le has consultado algo?

Cuándo fue la última sesión de trabajo en la que te sentaste solamente a escuchar?

Qué preguntas has buscado responder recientemente leyendo un buen libro, investigando en la red, escuchando un podcast, viendo un tutorial o simplemente pidiéndole a alguien que te explique y ayudé a entender?

A quién le estás preguntando qué cosas cada día?

Mantente curioso, genuinamente interesado por aprender. Pregunta! Observa! Pon atención! Aprende!

ConversaciónES #DLC – Episodio 2.

Conversando con Jorge Ruíz Escamilla.

dab65b92-174e-45a9-aaeb-332ce306bba3 (1)

En este segundo episodio de ConversacionEs #DLC, tengo una gran plática con un querido amigo y viejo compañero de batallas: Jorge Ruíz Escamilla primer director general de Facebook en México y Centro América, director comercial de Televisa Interactive Media, Director de ventas de YouTube en México y miembro del equipo fundador de Google en México y actual socio fundador del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet.

Conversamos sobre su historia, sobre la toma de riesgos para continuar creciendo y desarrollando tu carrera y sobre la importancia de seguir estudiando y aprendiendo todos los días.

spotify-podcast-badge-wht-grn-330x80

Escúchalo también: Spreaker

Liderando desde el frente.

Si no has dedicado tiempo real a conocer bien a cada miembro de tu equipo, con auténtico interés en ellos, no estás liderando desde el frente.

Si solo apareces en la oficina cuando staff más senior está presente pero te ausentas cuando no lo están, no estás liderando desde el frente.

Si solo delegas a tu equipo sin conocer a detalle el trabajo que estás pidiéndoles realizar, no estás liderando desde el frente.

Si solo le preguntas a tu equipo “por qué no están llegando a su objetivo” pero tu no tienes claro qué está pasando con tus clientes y tu equipo, no estás liderando desde el frente.

Si le prometes a tu equipo que estarás en una reunión de trabajo dentro o fuera de la oficina pero llegas tarde o te vas temprano o simplemente no llegas, no estás liderando desde el frente.

Si cada vez que tus líderes te piden algo, tu solo reenvías la solicitud a tu equipo para que ellos hagan lo que a ti te corresponde hacer, no estás liderando desde el frente.

Si no escuchas la retroalimentación de tu equipo e ignoras sus alertas o solicitudes de ayuda, no estás liderando desde el frente.

Si te cuelgas del trabajo de los demás y lo presentas como tuyo, no estás liderando desde el frente.

Si solo llevas a tus líderes con los clientes con los que “mejor te llevas” en lugar de con quienes necesitas más ayuda, no estás liderando desde el frente.

Si no te atreves a decir lo que en verdad piensas, aún cuando no sea lo más popular, y a pesar de estar convencido de que sí es lo correcto, callas para no disgustar a nadie “arriba”, no estás liderando desde el frente.

Si no estás liderando desde el frente, no estás liderando. Eres solo un espectador gritando desde las gradas.

canstockphoto4080059

Cómo dice Brené Brown: “If you are not in the arena also getting your ass kicked, I’m not interested in your feedback” / “Si no estás en la arena siendo apaleado también, no me interesa tu retroalimentación”

 

 

Si no tienes hoy lo que tu equipo necesita para que lideres desde el frente, cambia.

Dedícate a conocer bien a tu equipo, escúchalos con verdadera empatía y auténtico interés. Aprende de ellos. Aprende sobre ellos.

Está presente para tu equipo. Disponible y alcanzable. Empático y abierto. Dispuesto a darlo todo por tu equipo, por tus colegas y tus líderes también.

Aprende el trabajo. Conoce a detalle los procesos y las herramientas que usan todos los días. Comprende las barreras que enfrentan y los retos que sortean. Aún si para tu rol no es específicamente necesario usar esas herramientas investígalas, conócelas, úsalas, piénsalas, evalúalas y busca alternativas, si es que es posible, que ayuden a tu equipo a estar mejor.

Conoce a todos los clientes, no solo a los que te caen o les caes bien. Conoce a los más difíciles. Escúchalos, aprende de ellos y sobre ellos.

Haz tú trabajo. No lo delegues solo para tener más tiempo libre. Respeta el trabajo de cada quien y haz el tuyo tan bien como esperas que los demás hagan el suyo.

Escucha a a tu equipo, obsérvalo y escucha aún más. Crea un ambiente de confianza para que compartan contigo su opinión, respétala y apréciala. Establece un clima en el que puedan pedir tu ayuda y dáselas, está ahí para tu equipo.

Cumple tus compromisos sin falta. No prometas lo que no estás absolutamente seguro que podrás cumplir.

¡Habla! Comparte tu opinión, di lo que piensas y reta también a tus colegas y líderes cuando no estás de acuerdo o crees que conoces una mejor opción.

Haz lo correcto, no lo popular.

Honra tu trabajo, honra a tu equipo, hónrate a ti mismo
y lidera desde el frente
.

ConversaciónES #DLC – Episodio 1.

¡Por fin aquí el primer episodio de mi nuevo podcast ConversaciónES #DLC!
Un podcast De lo cotidiano… y lo no tanto.

e7e68b62-52de-4788-ab6f-427d2bc793a9

En este primer episodio tengo una gran charla con Daniel Granatta, ingeniero, emprendedor e innovador y futurista, autor de al menos 20 libros sobre publicidad, programación y diseño interactivo; bloggero, profersor, consultor, confereciante internacional, sobre cómo ha sido su trayectoria y cómo después de ser el director general creativo en algunas de las más destacadas agencias de publicidad y marketing digital en América Latina, convirtió lo que pensaba que eran puertas cerradas en un gran cambio de vida en lo personal y lo profesional.

Listen to “Episodio 1: ConversaciónES #DLC con Daniel Granatta” on Spreaker.

spotify-podcast-badge-wht-grn-330x80

Lo correcto vs lo popular.

Jamás debería ser difícil hacer lo correcto, pero en ocasiones lo correcto se opone a lo popular, a lo que la mayoría quisiera ver o escuchar.

Pero lo correcto, aunque no te gane la simpatía de otros, siempre será lo correcto.

Puede que pase un tiempo en que no seas la persona favorita de algunos, pero pasado el mismo, llegará un momento en que la decisión de hacer lo correcto probará, por sí sola, haber sido la decisión adecuada.

Puede que ceder a la presión social y hacer lo popular te gane temporalmente las sonrisas y halagos de otros, pero más pronto que tarde, hacer solo lo popular resultará en crear más y mayores problemas de los que en primer lugar querías evitar. Y aquellos que te aplaudieron hacer lo popular, probablemente sean los primero en reprobar y descalificar tu decisión de hacer lo que ellos pedían para empezar.

Sí, hacer lo popular suena atractivo, fácil, rápido.

Hacer lo correcto a veces pinta pesado, difícil de hacer y explicar.

Pero siempre, siempre, siempre, haz primero lo que es correcto y no lo popular.

JOMO

Entonces, así las cosas:

Puedes intentar salir en todas las fotos.

Puedes hablar en todas las reuniones, aunque no tengas nada que decir.

Puedes presentarte en todos los eventos sociales de tu oficina, aunque no tengas que estar ahí.

Puedes buscar sentarte siempre al lado de tu jefe e intentar hablarle al oído todo el tiempo.

Puedes responder a cada correo y mensaje de texto que te llega, aunque no tengas nada real que escribir.

Puedes meterte en cada plática aún si son solo para “chismorrear” o “murmurar”.

Puedes lograr verte ocupado, ocupándote de todo, aún sin avanzar.

Puedes alimentar así tu ego y mantener en línea a tu FOMO (Fear of Missing Out / Miedo a Perderte de Algo)

O puedes nutrir tu JOMO (Joy of Missing Out / Alegría de Perderte de Algo) y enfocarte solo en aquello que importa de verdad.

Puedes calibrar tu brújula y fijar bien tus prioridades.

Puedes asegurarte de solo estar en aquellas reuniones en las que en verdad puedes contribuir.

Puedes dejar de hablar para decir lo que piensas y comenzar a preguntar más, escuchar más, aprender más.

Puedes pasar más tiempo estudiando, leyendo, ejercitándote y trabajando en mejorar.

Puedes pasar más tiempo haciendo el trabajo que más importa y avanzar en verdad.

Puedes pasar más tiempo teniendo conversaciones relevantes en verdad.

Puedes estar presente donde PRESENTE debes estar.

De lo que no somos y lo que sí.

No eres el título que ostentas.

No eres el trabajo que realizas.

No eres el número de nivel que tienes en una empresa.

No eres el automóvil que conduces.

No eres la educación académica de cursaste.

No eres la marca de ropa de que portas.

No eres la dirección donde vives.

No eres el tamaño de tu cuenta en el banco.

No eres la artificial imagen que puedes proyectar.

No eres los destinos a los que viajas.

No eres los hoteles donde te hospedas ni la clase en la que vuelas.

Sí eres los valores que más aprecias.

Sí eres los principios con los que te conduces cada día.

Sí eres la integridad con la que te comportas.

Sí eres los hábitos que has desarrollado.

Sí eres la alegría que portas al llegar a algún lugar.

Sí eres el apoyo sincero que ofreces a otros.

Sí eres la verdad y honestidad con la que te comunicas.

Sí eres las promesas qué haces y cumples.

Sí eres el respeto con el que tratas a otros.

Sí eres la humildad que demuestras.

Sí eres lo que estudias, aprendes e integras.

Sí eres la generosidad con la que compartes lo que tienes y lo que sabes.

Sí eres las personas de las que te rodeas.

Sí eres las prioridades que cuidas en tu vida.

Nadie te debe nada.

Dejemos algo claro desde el principio, más allá de respeto, nadie te debe nada.

No importa cuánto hayas trabajado en el pasado ni todo lo que dejaste de lado para hacerlo, nadie te debe nada.

No importa que hayas dedicado años de entrega a un trabajo, la pasión vertida y la energía invertida, si te pagaron por tu labor, nadie te debe nada.

No importa cuán talentoso seas ni que tan alto sea tu IQ, no importa a cuántas personas hayas apoyado en el proceso, nadie te debe nada.

No importa cuantos logros hayas obtenido ni cuantas lecciones hayas aprendido. No importa si empezaste de cero un negocio y lo llevaste a la cumbre, nadie te debe nada.

¡Claro que mereces más, mucho más, de lo que has conseguido! Por supuesto que te has ganado tu lugar con trabajo, con esfuerzo y sacrificio.

Desde luego que te has ganado la oportunidad de seguir creciendo y haciendo más de lo que quieres hacer.

Definitivamente tu experiencia, la que sea, tu conocimiento, tu talento, tu entrenamiento y preparación, tu energía, tus ganas de seguir avanzando, tu deseo de continuar creciendo, tu claridad sobre hacia dónde quieres ir y tu entrega y pasión son una plataforma casi perfecta para iniciar o continuar tu viaje y lograr aquello que quieres conseguir.  

Seguro, como hasta ahora, encontrarás a decenas de personas que quieran ayudarte, impulsarte, orientarte y hasta hospedarte como parte de sus vidas.

Seguro, como hasta ahora, a veces conseguirás y otras crearás, grandes oportunidades que aprovechar para continuar avanzando.

Sin duda, como hasta ahora seguirás avanzando y creciendo. Y tendrás la oportunidad y la responsabilidad de apoyar y ayudar a otros; hacerlos parte de tu vida y compartir con ellos parte del camino.

Pero recuerda que de entre todas esas personas, nadie te debe nada.

Sí, te lo has ganado todo y mereces todo lo que quieres, pero nada nadie te debe nada.

Ahora que has entendido eso, ve por lo que quieres.

De sí y de no.

Decir sí es fácil, decir sí es lo popular. A todos nos encanta ser la persona positiva, el héroe incondicional que lo resuelve todo con un sí.

Decir no es complicado, decir no nos presenta huraños y negativos. A nadie le gusta ser quien dice que no.

Decir sí nos gana sonrisas, decir no nos gana miradas de desaprobación.

Pero decir sí a todo es decirnos no a nosotros mismos.

Decir sí a todo favor pedido, decir sí a todo nuevo proyecto no contemplado, decir sí a toda petición en el trabajo, en casa, a nuestros amigos; es empeñar nuestra palabra y crear la esperanza de que cumpliremos todo a lo que hemos dicho que sí, aún cuando sabemos que las probabilidades de lograr cada compromiso prometido con un fácil sí, no son tantas en realidad.

Decir sí puede ser engañoso para nosotros mismos.

Decir sí de forma espontánea a cada petición nos hace sentir bien, nos sentimos generosos y no solo conectamos con la otra persona mientras que nuestro cerebro libera oxitocina y serotonina, pero también logramos la validación de alguien más lo que nos genera una sensación de placer en tanto nuestro cerebro libera dopamina, y así nos volvemos adictos a decir que sí.

Pero decir que sí a la agenda de todos los demás, es decir que no a lo que nosotros mismos queremos hacer, a nuestros sueños, a nuestros planes, a nuestro trabajo, a nuestro propósito de ser.

Decir que sí al camino de otros es alejarnos del nuestro y abandonar nuestros planes, aún si es tan solo por un momento.

Alejarnos de nuestros proyectos, posponer nuestras prioridades y planes para favorecer las de otros solo porque no pudimos vencer la tentación de decir sí, invita a nuestros días al estrés que crece cada día más, de la mano de la angustia que nuestro  cerebro secreta en forma de cortisol. Entonces viene el agotamiento, el desgaste, la falta de energía para hacer todo aquello que dijimos que íbamos a hacer.

Y la única opción que nos queda es decir no. No a más síes.

Sí a nosotros, a nuestro tiempo y a nuestro paso.

Y sí a decir que no.

Mis #Big5s en 2019

¿Año nuevo, propósitos nuevos? ¿Cuánto tiempo pasaremos cada Enero, eligiendo buenos propósitos y haciéndonos promesas fallidas desde el inicio?

Desde hace años, decidí no hacer más falsas promesas de acciones bien intencionadas para el año que comienza y, en su lugar, comencé a definir las prioridades que regirán mis decisiones y acciones durante los siguientes 12 meses.

Cinco prioridades que funge como los temas rectores bajo los cuales alinear decisiones, actividades y acciones, que estén siempre alineadas con aquello que más valoró en mi vida y con mis principios.

Y así, mis #Big5s para este año son:

1- #StayHealthy: todo comienza por estar bien. Nunca he sido muy disciplinado respecto a mi nutrición pero en la medida en que en los últimos años me he cuidado más, mi salud ha mejorado significativamente. Continuar así y seguir corriendo y entrenado todos los días, seguirá siendo clave para mi.

2- #FamilyFirst: Mi familia y nuestro bienestar siempre por delante. Formando y procurando un hogar en paz, amoroso, seguro, en abundancia y prosperidad.

3- #StayGreatful: siempre profundamente agradecido por una vida llena de bendiciones. Agradecido por la salud de mi familia y la mía, por nuestro hogar, por nuestros trabajos rodeados de grandes personas, amables, profesionales, bondadosas. Agradecido siempre por tener lo que necesito y algo más.

4- #BeKind: procurar siempre tratar a todos y a todo, con respeto, amabilidad y bondad.

5- #KeepLearning + #KeepSharing + #StayHappy: este ha sido, desde hace 12 años, mi mantra personal. En los últimos dos, debo confesar, lo he abandonado un poco, pero no más. Continuar aprendiendo algo nuevo todos los días es una habilidad que todos debemos desarrollar. Y la mejor forma de aprender es enseñar aquello que estamos estudiando, así que regresar a dar clases y coaching será algo que, sin duda, haré este 2019. Después de todo es parte de lo que me hace, precisamente estar feliz.

Cierre 2018, saldo a favor.

Termina un año más. Un año lleno de bendiciones y lecciones, altibajos, logros y aprendizajes, alegrías y desencantos. Pero sobre todo con salud, paz y bienestar.

Mi familia segura y con bien, unidos y sanos. Nuestro hogar próspero, alegre y en paz. Nuestra salud buena y completa. Nuestro trabajo próspero también y en servicio de otros, permitiéndonos poner nuestra experiencia, conocimiento y esfuerzo en servicio de algo más grande que nosotros mismos.

Por esto, una vez más digo gracias, gracias, gracias, por una vida llena de tantas bendiciones. Gracias porque un año más cerramos con un gran saldo a favor.

2018 y mis #Big5’s: mis Grandes 5 temas para este año.

Un año más ha comenzado y como es costumbre no tengo ni un solo propósito de año nuevo. No por apatía, sino todo lo contrario.
Hace 10 años que dejé de dictarme absurdas listas de propósitos vacíos que más pronto que tarde terminan siendo abandonados. En su lugar comencé a pensar con cuidado sobre cuáles son las áreas en las que más necesito enfocarme para continuar construyendo y viviendo la vida que quiero vivir.

El resultado: definir 5 grandes temas de enfoque para todo el año, a los que desde hace una década les llamo mis #Big5’s.

Y 2018 no es la excepción y mis #BIG5’s para este año son:
1. Estar presente: Estar presente en todo lo que haga, en tiempo y lugar.
Dejar de pensar en lo que fue y lo que puede ser y enfocarme en lo que es.
Dejar de pensar en lo que estaría haciendo en otro lugar o en otro momento y enfocarme en el momento y lugar en el que estoy.
Estar más presente para mi, para mi familia, para mis amigos y mi trabajo.

2. Trabajar con propósito e intención: recuperando una clara visión de mis más grandes “porqués”.
Pocas cosas son tan malas como hacer eficientemente aquello que no necesitas hacer.
Tener una clara visión de mis más grandes “porqués”, me ayuda a darle a cada día un fuerte sentido de intención, para reconocer aquellas cosas que debo estar dispuesto a hacer para obtener lo quiero, y a entender que todo es parte del mismo viaje para continuar avanzando hacia lo que quiero,

3. Bondad y empatía: Si algo he aprendido en los últimos años es que no importa qué tan exitoso eres, qué tan famoso seas o que tantos recursos tengas; la única forma de vivir bien y en paz con los demás es siendo empático y bondadoso en todo lo que hagas, con quien sea que estés o donde estés.
No se trata de ser un santo ni de querer darle gusto a todos, mucho menos de comportarte como un cariñosito todo el tiempo.
Se trata de respetar a todos y darte a respetar. Se trata de comprender que todos tenemos una lucha que tal vez los demás no conozcan. Se trata de vivir bien sin afectar los intereses de los demás. Se trata de compartir, con bondad, abundancia y prosperidad.

4. Energía rica y positiva: en las cuatro dimensiones de la energía: física, mental, emocional y espiritual:
La energía no se gana, no se obtiene ni se pierde. La energía la generamos, nosotros mismos, todo el tiempo. No solo la cantidad de energía, sino la calidad de esta y de cómo la generamos y utilizamos.
Generar energía rica y positiva con constante ejercicio, mejor nutrición y más meditación y estudio, sin duda será, una de mis áreas de mayor enfoque.

5. Eleva a los demás: Hay dos frases que leí hace mucho y que, por años, se han quedado grabadas en mi mente: “Todo el que paso por aquí trae dicha a este lugar, algunos cuando llegan y otros más cuando se van” y “Siempre busca dejar a la gente con quien estás, mejor de lo que estaban cuando la encontraste”.
De nuevo, no se trata de querer darle gusto a todos ni de ser un cariñosito para todos, pero, ¿Se imaginan como serían distintas las cosas si tan solo siempre buscáramos elevar a los demás?

 

Captura de pantalla 2018-02-14 a las 11.28.21