De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Role playing of life

Como padres, como hijos, como parejas, como hermanos, como amigos, como profesionales, como estudiantes, como mentores, como coaches, como aprendices, como líderes, como seguidores, como compañeros de trabajo, como jefes, como subordinados, como integrantes de un equipo, como parte de una familia, como miembros de una comunidad…

Todos tenemos múltiples roles que cumplir. Todos casi simultáneos, respondiendo a las enormes expectativas de los demás.

Pero ¿te imaginas al mejor de los actores, haciendo el papel del Hamlet, del Rey Claudio, Polonio y Horacio a la vez?

No importa que tan bueno sea ese actor, como dice Bill Cosby: “No conozco la clave del éxito, pero la del fracaso, sin duda, es querer ser todo para todos a la vez”.

Por fortuna, a pesar de lo que otros quieren hacernos creer, en realidad no todos los roles que tenemos, los debemos cumplir cabalmente todo el tiempo.

El peso que le damos a cada uno de nuestros roles puede cambiar constantemente dependiendo, por un lado de las circunstancias y situaciones especiales que requieren de nuestra atención especial, pero sobre todo, mucho más que de las circunstancias, deberían depender de nuestros propios objetivos y prioridades, es decir de nuestra agenda personal.

Año con año o tal vez para algunos mes a mes, aunque no lo recomiendo con una frecuencia menor a cada 3 meses, todos deberíamos hacer una revisión de nuestra agenda personal, evaluar si nuestras prioridades siguen siendo las mismas y como, hasta ahora, hemos avanzado hacía nuestras metas; preguntarnos ¿Siguen siendo mis prioridades y objetivos los mismos? ¿Requiero hacer un ajuste en la balanza de los roles que tengo que cumplir?  ¿Cuáles son las áreas de mi vida que mayor atención requieren hoy?
Tal vez tengas hijos pequeños y requieras pasar mucho más tiempo con ellos, y tu rol de padre o madre toma mayor representación.

Quizás tus hijos ya se graduaron de la universidad, terminaste de pagar tu casa hace tiempo y tu rol de proveedor ya no es tan primordial como hace unos años.

Probablemente tu objetivo de vida te impulse a tomar un rol más preponderante como líder de opinión.

O quizás sigas viviendo con tus padres y tu rol de hij@ sea aún preponderante.

Sea como sea, los roles a los que mayor peso les des, impactarán directamente los niveles de satisfacción de todos los demás roles de tu vida, incluso a aquellos que hayas dejado, momentáneamente, atrás. Y por ende, tendrán un enorme impacto final en tu propio nivel de realización personal.

Por eso la enorme importancia de que seas tú quien decida cuáles serán los más importantes roles para ti en los próximos meses. Que definas claramente cuál es tu misión personal o de vida. Y así determines cuáles son las más grandes prioridades y roles en los que enfocarás tus esfuerzos y recursos.

Es decir cuál será tu agenda personal, cuál es tu plan de acción y no el de alguien más.

 

Viernes de recos en DLC: mis 5 posts favoritos de la semana.

Marketing, liderazgo, desarrollo personal, mucho leer y compartir este viernes… Aquí mis 5 posts favoritos de la semana:

Curt Rosengren – The M.A.P. Maker – The BIG power of small.

Seth Godin’s Blog – Sold or bought. Y one option is to struggle to be heard.

Mitch Joel – Six pixels of separation – The deception of Malcolm Gladwell, Seth Godin and Gary Vaynerchuck.

Drew McLellan – Drew’s marketing minute – You cannot ignore Google+ for your business.

Cúales fueron los suyos?

Congruencia: brújula de vida.

Congruencia, un valor muy buscado pero sobre todo escaso hoy día.Todos actuamos en mayor o menor medida con algo de incongruencia todos los días; a veces incluso yendo justo en contra de aquellas cosas que tanto predicamos.
Peor aún, en la mayoría de las ocasiones, ni siquiera dándonos cuenta de qué tanto, en realidad, estamos siendo incongruentes con nosotros mismos.Los compromisos sociales y laborales, la incesante búsqueda de una estabilidad económica y sobre todo la imperiosa necesidad de aceptación y el miedo a no pertenecer, nublan constantemente nuestra visión y nos alejan rápida pero imperceptiblemente de aquellas cosas que más valoramos en la vida.

Entonces una dura y fría realidad nos golpea de frente: nos damos cuenta de lo mucho que nos hemos alejado de nosotros mismos, tanto que encontrarnos de vuelta parece casi imposible.

Un GPS personal.

Los exploradores experimentados, y los no tanto, siempre traen consigo un brújula que les permite mantener claro un norte hacía el cual dirigirse.
No importa cuanto avancen, constantemente revisan su brújula para asegurarse de seguir  en la trayectoria correcta y saber qué tanto deben corregir su ruta para continuar con su camino.

Lo mismo, estoy convencido, tenemos que hacer frecuentemente con nuestra vida.

Solo que, en lugar de puntos cardinales, en nuestra brújula de congruencia debemos enlistar los principales valores con que queremos regir nuestra vida, es decir aquellas cosas que en verdad son importantes para nosotros y que serán un indicador inequívoco de éxito personal: unión familiar, excelente condición física, trabajar con un fuerte sentido de propósito haciendo lo que más te gusta hacer, libertad financiera, viajar y conocer nuevas culturas, etc.

El truco está, primero en definir esos valores, que dicho sea de paso, no son exactamente principios (los principios son la manera en que guiamos nuestras acciones al cuidar nuestros valores, por ejemplo honestidad, transparencia, simplicidad, humildad, etc.), sino aquellas cosas que más valoramos en nuestra vida; y entender claramente que significan para nosotros.

Una herramienta que, con frecuencia, utilizo con mis Coachees (clientes de coaching), para hacer esto, se llama Rueda de Vida. Consiste en dividir un círculo en 8 partes en las que asignamos un valor a cada octava parte. Y estos valores los determinamos a través de definir primero su misión personal, es decir qué es lo que quieren hacer de y con su vida. Cómo es que desean ser recordados en el futuro y cómo quieren vivir su vida.
Ya asignado un valor para cada parte, podemos calificar cada uno con una escala del 1 al 10, siendo el 10 la calificación más alta y el uno la más baja.

¿El resultado?
Ahora podemos ver en qué aspecto de nuestra vida estamos siendo menos congruentes y dónde necesitamos trabajar más para retomar el camino y estilo de vida con que queremos vivir.
Por supuesto en un proceso de coaching de marca personal y pasión ocupacional hay muchísimo más cosas que hacer, y este ejercicio no es más que una pequeña parte de todo el proceso y trabajo personal con el que  un coach te puede ayudar.Pero con coach o si coach, tomarte unos minutos cada mes para hacer este ejercicio de realineación, no está, para nada, de más.

Mi tema en 2012.

“A comenzar el año a dieta para bajar de peso… pero bueno la dieta la empezaré hasta después del día de reyes porque ahí viene la rosca…”

“Ahora sí, este año dejaré de fumar… pero bueno que sea en Febrero porque hay mucho que hacer a inicios del año…”

“Este año voy a trabajar con mucha dedicación… pero bueno espero a Marzo porque en México los primeros dos meses todo está parado…”

“Ahora sí, este año tengo todo el propósito de ahorrar mucho dinero… pero bueno que sea después de la cuesta de Enero…”

Son algunas de las más típicas frases que escuchamos desde los primeros días de cada nuevo año… curándonos en salud y ofreciendo, desde el inicio, los pretextos por los cuales no alcanzaremos ninguno de los “serios, firmes y formales” propósitos que con tanto bombo y platillo habíamos anunciado que haríamos…

Por eso, este año, mi lista de propósitos nuevamente es muy corta: CERO.

Y así, nuevamente empiezo el año sin listas inútiles de propósitos que a tan solo un mes de entrado el año comiencen a frustrar a cualquiera por la incapacidad de cumplirlos.

En lugar de esto, por quinta ocasión, arranco el año con la misma práctica que desde 2008 he tenido: Definiendo mi tema anual.

Es decir el concepto rector bajo el cual trabajaré y viviré en los próximos 366 días (es año bisiesto, no un typo).

Un tema anual, para quienes son nuevos en DLC, no es otra cosa que un camino “estratégico” que nos ayuda a mantener claro un norte para llegar a alcanzar aquellos objetivos y logros que queremos conseguir, y que nos ofrece la flexibilidad, en tiempo y espacio, necesaria para asegurarnos de hacer todo aquello que tenemos que hacer, sin necesidad de romper absurdas promesas.

Por ejemplo: si uno de tus objetivos es mejorar tu salud, en lugar de decir que tu propósito será hacer ejercicio todos los días, cuando en el fondo sabes no tienes el tiempo que eso requiere y que eres incapaz de levantarte más temprano para hacerte de ese tiempo, enfócate en adoptar distintas prácticas que en efecto te ayudarán a estar más saludable a lo largo del año: Reducir tan solo un poco el consumo de carbohidratos en lugar de ponerte a dieta, guardar el automóvil y caminar más, salir a dar una caminata de 20 minutos en la tarde, etc.
O si tu objetivo es tener un mejor trabajo, en vez de decir que buscarás un mejor puesto en otra empresa (en la que seguramente al pasar de los meses te sentirás igual de incómodo), comienza a identificar cuáles son las cosas que más te gustan hacer y que mejor sabes hacer, analiza si en tu posición o empresa actual tienes la oportunidad de hacer eso o identificar la organización ideal para ti o tal vez si lo mejor es que establezcas tu propia empresa, y define un plan para que poco a poco, día con día, comiences a hacer justo eso que quieres hacer.

Así pues, por quinto año consecutivo, he aquí mi tema para el 2012:

Continuidad, Constancia y Congruencia.

Continuidad y constancia para seguir construyendo y viviendo desde ahora mi proyecto de vida, seguir dibujando mi propio mapa y continuar trabajando haciendo lo que mejor se hacer, más disfruto haciendo y con lo que se que más valor puedo aportar a mi comunidad.

Seguir estudiando, creciendo y conociendo personas inspiradoras, dedicadas, honestas y con las mismas ganas de construir un mejor mundo donde vivir.

Continuar creando y construyendo, con enfoque y pasión, nuevas oportunidades, nuevas ideas y nuevas plataformas para mi, para mi familia, para mis amigos y para mi comunidad.

Y seguir apoyando y acompañando como Coach a tantas personas tan talentosas y brillantes como hasta ahora.

Y congruencia para recordar todos los días que cada decisión y cada acción que lleve a cabo tendrá una consecuencia con la que, de acuerdo o no, tendré que vivir y que, por lo tanto tendré que hacer un doble esfuerzo para tratar de tomar las mejores decisiones, guardando congruencia entre mis acciones, mis principios y mis valores.

Y de nuevo constancia para como, digo día a día, seguir compartiendo, seguir aprendiendo, seguir soñando, seguir tomando acción, mantenerme agradecido y curioso, ocupándome de mi mismo y seguir siendo feliz.

¿Y cuál va a ser tu tema para este 2012? Me encantaría que nos lo compartieras aquí, así que siguiendo la ya también tradición, taggearé a algunos amigos para que nos cuenten su tema para este año:

@lasmanadas, @engelfonseca, @saraeshken, @Danykill, @mmandujano, @Macrisjauregui, @OdetteRdz, @ftrevino, @gonzoogle, @lezorrillo, @RicardoAlducin, @jonathanalvarez, @rebecadallal, @raymkt, @wera_supernova, @jazminfajardo, @RomeoMarquez, @LaMazapancita, @RicardoZamora, @Amenazza, @marimar_g, @guruclef, @alfonsolg, @heberthernandez, @allan05, @ImSarai, @linaerg, @AngelicaGG, @gpbolde, @seumenicht, @PAVKA, @wolfmulder, @martinaceves, @p_mendicuti, @BONO_DG, @luserrano, @monyherrero, @ricardoblanco, @equevedo, @imarchant, @heberthernandez, @varu28

20 de mis posts favoritos del 2011.

Muchos fueron los posts que me impactaron en el año, elegirlos y clasificarlos resulta difícil, pero he aquí 20 de mis posts favoritos que he podido agrupar en 4 categorías:

En DLC:

6 consejos que hubiera querido recibir 

5 in life

Críticos y criticados

¡Felicidades! Quebraste por ahorrar

30 minutos para aprender

Sobre desempeño, desarrollo, coaching y liderazgo:

Robin Sharma: How do you define success

Seth Godin: Insulate yourself

Tim Sanders: Good weeks lead to good years

Zen Habits: 3 simple ways to making money from any passion

The energy Project: How to  accomplish more by doing less

Sobre Marketing, comunicación y negocios:

Tim Sanders: Do you really want to bet your business on FaceBook

Mitch Joel: The ever-evolving consumer evolves again

Seth Godin: Please consider weird

Jim Connolly: 15 Powerful ideas to help you grow your business in 2012

Chris Brogan: Ship vs shit

Talentosos profesionales 100% Mexicanos:

Raul Cardós: Todos somos presidentes

Marco Ayuso: 16 principios para convertir tu pasión en negocio

Enrique Quevedo: La falacia de los followers

Rosaura Ochoa: 6 principios para socializar tu marca

Manuel Mandujano: Días después, Jobs el que le perdió el miedo a la vida

Tu mejor decisión en el 2011.

Tengo una tradición. Cada fin de año dedico el último post de DLC a hablar de por qué estoy convencido de que el año que termina fue mejor que el anterior y ese fue mejor que el que le precedió y así hacía atrás, demostrando que cada año es mejor.

El post de hoy, casi me hace romper esa tradición pues, escribiendo sobre la mejor decisión que tomé este año, comenzaba ya a hacer un recuento de todo por lo que estoy profundamente agradecido este año, pero como esa tradición la debo cumplir la próxima semana, preferí compartir las mejores decisiones tomadas en 2011 por varios amigos personales y de la tweetósfera y que me compartieron el martes pasado durante la transmisión de Neurona Digital.

¿Por qué compartir las decisiones que otros tomaron? Porque esta vida está hecha de decisiones y consecuencias. Todos los días tomamos decisiones, a simple vista unas más importantes que otras, pero todas con consecuencias e impacto clarísimo en nuestra vida. Vaya, hasta quienes no quieren decidir por ellos mismos, están tomando una fortísima decisión.

Debo decir que algo interesante para mi fue ver que todas las respuesta que recibí, fácilmente las podríamos clasificar en 3 categorías, que seguramente, si son frecuentes lectores de este blog, les serán muy familiares:

1) Compartir… lo que tengo… mi experiencia… mi conocimiento… KEEP SHARING.

@Luserrano – ¿La mejor decisión del 2011? Compartir lo que he aprendido en cursos, seminarios, talleres.

@Linaerg – fue apoyar a las empresas a desarrollar su presencia en línea, porque vimos su crecimiento vía @CosmosMX

@ulibarth – seguir trabajando en y desde México con ese talento grande

2) Aprender…  a escuchar… de otros… nuevas competencias… KEEP LEARNING.

@DoktorVakero– A título personal escuchar más y hablar menos. Aprendí y entendí tanto de tantas personas que el resultado no tiene precio.

@lachinous – creo que aprender a escuchar a seguir adelante y a parar en el camino.

@ferandradec – mi mejor decision, aprender a desprenderme de lo material, sin lugar a dudas

@irregy – una decisión fue empezar una maestría, sacrifico dinero y tiempo, pero bien lo vale!

@luismaram – Mi mejor decisión en 2011: Seguir aprendiendo y al hacerlo sentirme cada vez más principiante

@rebecamn dejar que pasaran las cosas y quedame a explorar mexico. mucho aprendizaje y cada dia una aventura =)

@bajozocalo – definitivamente, estudiar Estadística Aplicada; me ha abierto una panorámica profesional increíble.

@MayeLoyola – decidí ser feliz con lo q la vida me da. Vivir en el aquí y el ahora y regresar al gimnacio!!! jaja

@jorcervan – la mía fue empezar a estudiar Taichi.

3) Atreverse a tomar riesgos y luchar por lo que uno quiere…  KEEP DREAMING & TAKE ACTION

 @MayeLoyola – aaaaaa y hacer lo q amooooo @lasmanadas

@Tackxiu21 – la mía yo creo que fue no darme por vencido y seguir luchando por lo que quiero!

@rebecadallal – buscar mi desarrollo personal y profesional (también fue muy difícil), he logrado crecimiento y cierro muy bien el 2011!

@EloyLopezJ – Apostar por continuar mi idea de cambiar paradigmas sobre acercar la cultura del seguro y aceptar el gran reto.

 @reynits – la mejor decisión, atreverme a conocer el mundo del SM, me ha traído aprendizaje, sorpresas y nuevas grandes amistades

@galancantu la decisión de correr riesgos; porque hay que vivirlos

@OdetteRdz – que tal?: aceptar casarme el próximo 2012, hacerme un tatoo, #DespiertaTuNeurona, un piloto para TV

@AdalRamones 2011?… La más importante; hacer la obra “Tiro de Gracia” con mi amigo y maestro Juan Carlos Colombo.

@Said_Morales -mi mejor decisión fue haber creado http://www.hazmerca.com con @oscargalvanmx y haber trabajado en el mundial sub 17.

@MarcoAyuso -¿Mi mejor decisión? Crece el negocio. Crecer es una decisión, no una casualidad y ya estaba en una zona de confort…

@p_mendicuti – empezar un nuevo proyecto con excompañeros de la universidad que esperemos vaya tomando forma en 2012!

@csolares2 – venirme a vivir al DF para ser estratega diigtal de Nestlé

@mauricioangulo – fue volverme independiente. Tengo un equipo de trabajo increible y ya un año por nuestra cuenta.

No me queda la menor duda, las mejores decisiones que muchos tomamos fue atravernos a realizar nuestros sueños, seguir aprendiendo todo el tiempo y a la vez compartir con otros lo que sabemos y tenemos; y así día con día dibujar un pedazo nuevo de nuestro propio mapa.

Por eso seguiré convencido de todos los días decir:

Ahora es tú turno: ¿Cuál fue, en 2011, tu mejor decisión?

Las corporaciones y los emprendedores.

He sido muy afortunado, 15 de mis 16 años de carrera profesional, los he vivido haciendo carrera corporativa colaborando con algunas de las más destacadas organizaciones que he conocido.
Y a la vez, los últimos 4 de estos 16, he podido combinar la vida corporativa con la de emprendedor, hecho que agradezco y aprecio profundamente pues el aprendizaje obtenido de esta combinación ha sido enorme.

Por un lado todo lo que los nuevos emprendimientos podemos aprender de los procesos de las grandes organizaciones (tema que tocaré en otro post) y por el otro, todo lo que los grandes corporativos deberían recordar de cuando eran tan solo un start up, y por qué hoy más que nunca estas grandes corporaciones necesitan urgentemente llenarse de emprendedores.

1)     El emprendedor está mucho menos preocupado por quedar bien con el jefe y muchísimo más enfocado en generar resultados.

2)     El emprendedor no solo quiere aprovechar las oportunidades que se presentan en su camino, sino que además está buscando la manera de crear nuevas oportunidades para otros.

3)     El emprendedor no pasa la mayor parte de su tiempo divisando la mejor estrategia de CHA (Cover His/Her Ass) para no perder los beneficios que la corporación le da, y por el contrario está acostumbrado a arriesgar siempre un poco más.

4)     El emprendedor no se recarga en la marca de la organización para sentir valor, sino que es valioso por su propia marca personal.

5)     Para el emprendedor los obstáculos no son pretextos que aprovechar para dejar de hacer algo “sin culpa”, sino razones para esforzarse más.

6)     El emprendedor sabe que no es el dinero, sino el tiempo su más importante recursos y aprende a distribuirlo y usarlo mucho mejor, alejándose a toda costa del 9 a 6.

7)     El emprendedor entiende lo crucial que es crear una gran experiencia para sus clientes y siempre trata de dar algo más, pero a la vez comprende lo importante que resulta saber decirle que no a un cliente cuando es necesario.

8)     El emprendedor aprende a dibujar cada día un nuevo tramo de su mapa sin esperar que alguien más lo haga por el.

9)     El emprendedor no es auto empleado, el emprendedor hace lo que hace por pasión, amor y convicción.

10)  El emprendedor comprende lo crítico que es desarrollar nuevo talento para su organización, no solo como un “plan de sucesión” sino como una manera de lograr que su empresa funcione aún sin el, rodeándose siempre de personas que en distintas áreas funcionales son mejor que el.

11)  El emprendedor no está preocupado por generar riqueza y llegar a la cuota del trimestre, está dedicado a crear abundancia para su ecosistema, para sus colaboradores y para el también.

Expectativas

Expectativas, todos las tenemos y todos estamos sujetas a estas.

Manejar expectativas todos los días es tan normal como beber aguar y sin embargo muy pocos hacen un buen manejo de estas.

Pocos son quienes definen y comparte claramente sus expectativas al contratar un servicio, comprar un producto o hacer un trato; y muchos menos son los que desde el inicio comparten y definen claramente cuáles son las expectativas que en realidad pueden cumplir.

Es curioso, cuando se inicia una nueva relación, la que sea, de trabajo, comercial, amorosa, amistosa, etc. Todos queremos mostrar la amigable cara de quien todo está dispuesto a dar para que la otra persona sea feliz. En esos momentos, escasos son quienes están dispuestos ser quien le dice a un cliente que lo que está pidiendo y de la forma en la que la está haciendo no es lo que se puede entregar. Todos quieren decirle “al cliente” que sí.  Y a la vez casi nadie quiere ser “el ogro” que demanda una alta calidad en los entregables que va a recibir.  En ese momento, en pro de agradarse unos a otros toda expectativa real se queda por definir.

Entonces pasa el tiempo, vienen las entregas mal logradas y  las promesas no cumplidas a expectativas que nadie se ocupó de aterrizar y definir.

Definir y compartir claramente lo que esperas de otras personas, sea tu pareja, tus hijos, un cliente, un socio o un proveedor, no te convierte en un ogro engreído, exigente y demandante de atención.

Definir y compartir claramente las promesas que en verdad puedes cumplirle a otros y en qué condiciones puedes hacerlo tampoco te hace un mal y apático vendedor o proveedor.

Definir y compartir claramente lo que esperas de otros y lo que estos pueden esperar de ti, talvez no te convierta en el amigo más popular, quizas incluso pueda costarte algún cliente, un “buen negocio” o una relación, pero esas, por no tener claras las expectativas desde un inicio, de todas formas, más temprano que tarde se iban a ir.

 

 

 

¿Para qué?

Ayer, en mi time line en Twitter leí: “Los tweets de los lunes son en realidad flojera disfrazada de positivismo”, frase que me dejó pensando un rato pues me pareció un desperdicio de tiempo y energía que haya gente que en verdad esté disfrazando su apatía, disgusto y desdén por lo que hacen todos los días con mensajes que en realidad no engañan más que aquellos a quienes no importa que engañen.

Y entonces me quedo preguntando: si no les apasiona lo que hacen, si creen que es necesario aparentar que están contentos haciéndolo y no sienten unas increíbles ganas de hacerlo cada día. Si al iniciar la mañana solo quieren regresar a la cama y lo primero que dicen es que no quieren ir a trabajar. Si en verdad no les apasiona lo que hacen… ¿para qué lo hacen? ¿para qué mal gastar el tiempo, la energía y los recursos de ustedes y de los demás?

Tomar un trabajo solo porque “no encontramos algo mejor” o porque es solo “temporal, en lo que… ahorran dinero, llega la beca, les ofrecen el trabajo soñado, se van de viaje, ponen su millonario negocio, logran el estrellato, etc.”, no solo es un gran error sino un absoluto desperdicio de tiempo, energía, recursos y talento.

Porque “lo temporal” al poco tiempo se convierte en “atemporal”; y de un momento a otro, sumido en la deprimente rutina de hacer aquello que no quieres hacer pero que crees que debes hacer aunque sea a medias “en lo que llega tú momento mágico”, te pierdes en el tiempo de alguien más y aquello que tanto querías hacer y lograr, no lo hiciste jamás, pues jamás trabajaste por ello.

Te perdiste a ti mismo esperando que alguien más trajera aquella oportunidad que tanto mereces, pero que nunca buscaste conseguir porque estabas muy ocupado haciendo a medias y “por un rato” justo aquello que no querías hacer.

Y pregunto de nuevo ¿Para qué?

Por que hacer a medias y por un rato aquello que no quieres hacer en realidad y donde no das lo mejor de ti, no es justo para quien te emplea y ciertamente tampoco lo es para ti.

¿No sería mucho mejor dejar la tibieza de medio hacer lo que no no queremos y atrevernos a luchar y trabajar por lo que sí queremos hacer?

El éxito equivocado.

Estás cumpliendo 15 o 20 años de carrera profesional. Haz tomado el camino difícil y lleno de esfuerzo, dedicación absoluta e intenso trabajo para ascender en la escalera corporativa hasta ocupar por fin la tan anhelada oficina de la esquina, desde la que dirigirás con grandeza esa importante empresa.
Te haz hecho de coches y casas, viajas a múltiples destinos cada año y en pocas palabras tienes la vida “que muchos querrían”.

O bien usaste los ahorros de tu vida en lanzar ese negocio que tanto deseabas. Ahora eres un empresario, tu propio jefe. Eres quien decide y quien define la agenda, estableces tus horarios y tienes la palabra final porque ahora el jefe eres tú y tienes la vida “que muchos querrían”.

Pero resulta ser que aún sientes un vacío. No importa que tanto hayas logrado hacer y cuantos de tus objetivos hayas cumplido ya, hay algo que simplemente no te deja estar cómodo.

Sientes que has obtenido el éxito equivocado.

Usualmente creemos que es muy fácil determinar quién es exitoso y quién no, pues durante años nos han vendido la idea de que exitoso es quien más dinero, mejor coche y mas grande oficina tiene.
Y mientras que conseguir todas estas cosas no está mal, lo cierto es que no son estas las exclusivas señales de éxito que pensábamos; pues por más que los acumules, pueden dejarte sintiendo un gran vacío.

Y es que, no importa cuanto ganemos, que tan alto sea el título que tenemos o que tan importante creamos que es nuestro trabajo… ¿de qué nos sirve todo ese éxito si es el equivocado, el que otros decidieron que era la medida exacta de logros para nosotros, el que los ideales de otras personas fijaron en nuestra mente?

Como dice Tom Peters: “No hay nada más inútil que hacer con éxito aquello que no necesitábamos hacer”.

Ahora imagínense llegar a la mitad de su vida sabiendo que han logrado todo aquello que otros esperaban de ustedes pero que ¡ustedes no querían exactamente hacer!

Por supuesto que todos queremos tener una situación financiera sólida y estable, pero nuestro enfoque debería de estar en lograrla no solo para llenarnos de gustos y caprichos, sino para contar con los recursos suficientes para poder crear y vivir el nivel, estilo y calidad de vida con que queremos vivir.

Hacerlo no es fácil. Aún tengo que encontrar a alguien que conozca la fórmula secreta para lograrlo y paso gran parte de mi día pensando al respecto.
Y, aunque me siento lejos de saberlo, he encontrado que, por lo menos resulta básico encontrar tu pasión, actuar con un sentido de propósito y establecer un motor económico que permita trabajar en lo que más te apasiona, lo que mejor sabes hacer y que además aporta un valor específico a la vida de otros.

Tal vez esto no te vuelva millonario o quizás lo haga en menos de lo supones, pero sea lo que sea, cuando menos no te dejará sintiendo ese vacío de haber logrado el éxito equivocado.

Como dice Nelson Mandela: “El verdadero éxito, el duradero, se encuentra cuando vemos en quién nos convertimos con el tiempo… si fuimos honestos, valientes y sinceros con nosotros mismos.” 

Definiendo el éxito, efrain mendicuti, dlc 011