De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Make it happeners.

¿Haz tenido una idea tan brillante que la masajeas y masajeas en tu cabeza por días y días perfeccionándola, solo para ver que otra persona le echó a andar?

¿Haz pasado meses coqueteando con la idea de realizar esas increíbles vacaciones de ensueño, solo para ver las fotos de alguien más que las ha tomado ya?

¿Haz planeado por años estudiar esa gran especialidad que cambiará el curso de tu vida, solo para ver que otros de graduaron ya?

La realidad es que ni la más brillante de las ideas que tenemos vale más que una simple acción. Y aún así, la mayoría de la gente sigue así, generando ideas y más ideas, algunos esperando que con solo pensarlas puedan convertirse en realidad y otros intentando ocultarlas por temor a fallar.

Hay un dicho de T.S. Eliot que hace poco mi amiga Brigitte Seumenicht me recordó y que dice: “Solo aquellos que se arriesgan a ir más lejos, tienen la posibilidad de saberlo lo lejos que pueden llegar”.

Y la triste realidad es que solo unos cuantos se atreven a hacer justo esto.

A ellos(as) me gusta llamarles “MakeItHappeners”.

Personas que no solo saben pero también entienden que la única manera de saber que tan lejos pueden llegar, la única forma de descubrir todo lo que pueden hacer en realidad, es dejar de planear y comenzar a ejecutar.

Gente dispuesta a equivocarse y aprender todos los días para saber, al día siguiente, que tienen que hacer mejor.

Personas que entienden que no tienen que ser grandes políticos, militares o herederos de fortunas para marcar un cambio desde su lugar y que dejan el discurso de lado y generan valor para los demás. Que dejan de estirar la mano esperando recibir de otros y que mejor dibujan su propio mapa, creando a su paso nuevas oportunidades para los demás.

Estas personas son quienes mueven nuestro mundo día con día.

Estas personas somos tu y yo.

Así que pregúntate ahora mismo: Esta semana ¿Qué harás que suceda?

Un elefante y una lagartija – promoviendo el cambio sostenido.

Es un hecho, para realizar un cambio sostenido y profundo en una organización o en una persona, saber que el cambio es necesario y contar con distintos pedazos de información y conocimiento que soporten indiscutiblemente la idea del cambio, no es suficiente y necesitamos también sentir por qué es necesario cambiar.

Por eso es que tanto fumador, a pesar de contar con toda la inequívoca información sobre los fatales e irreversibles daños que les provoca (y a quienes les rodean) el cigarro, simplemente no dejan de fumar.

O porque algunas empresas, que incluso cuentan con reportes financieros, estudios y otras evidencias que demuestran la importancia de ajustar sus acciones, continúan avanzando en una dirección que evidentemente les está llevando a un sendero sin salida.

Y es que esto tiene que ver, de acuerdo a diversos estudios psicológicos y de neurociencia, con nuestro cerebro primitivo o reptílico. Es decir, esa parte emocional de nuestro cerebro que está programada, desde hace cientos de miles de años para asegurar la sobrevivencia de la especie y no exactamente para su evolución ni cambio; y que se enfoca en buscar , primero seguridad y después confort al satisfacer nuestras necesidades básicas. Fuera de esto, para nuestro “cerebro de lagartija” como bien lo llama Seth Godin, todo lo demás es una cereza en el pastel o una amenaza.

 

Y el cambio, es decir,  dejar de hacer lo que es cómodo y familiar para nosotros y comenzar a aventurarnos en lo desconocido, es para nuestra mente primitiva, una amenaza, ante la cual nuestro lado emocional del cerebro, mejor representado por los hermanos Heath en su libro “Switch” como un elefante, corre precisamente hacia el lado contrario de a donde queremos ir.

A menos que… (de acuerdo a esta metodología) le hablemos al elefante… 

Dejándole ver como serían las cosas si lleváramos a cabo ese cambio.
Piensen en Howard Behar cuando promovió el cambio de maquinas de expresso manuales de doble grupo, a las máquinas automáticas que hoy conocemos en todos los Starbucks a los que vamos. El mismo, en su libro “It`s not about the coffee” cuenta sobre la resistencia que enfrentó en un inicio al proponer “industrializar” la preparación, hasta ese momento, tradicional de café y como tuvo que demostrar que no solo la calidad de la preparación sería la misma pero que además lograría tener a muchos más clientes contentos a la vez.

Aprovechando el sentido de orgullo de quienes ya lograron el cambio.
Nada provee mejores muestras de que sí se puede lograr un cambio que aquellos quienes ya pasaron por dicho proceso de cambio.

Y finalmente, reduciendo el reto del cambio en pequeños pasos que podamos dar con cierto nivel de control y certeza para ir logrando pequeñas pero rápidas victorias que ayudarán a generar mayor inercia de dicho proceso de cambio.

El cambio es difícil al inicio y revoltoso en el medio pero  nos deja mucho mejor al final” dice Robin Sharma. Así que permitirnos diluir el proceso en pequeños pero continuos escalones, puede marcar la diferencia, después de todo, como dicen por ahí: “El más grande de los viajes comienza con el primer paso”.

Correcto vs. popular

Ser popular es muy sencillo, basta con decir lo que otros quieren escuchar o hacer lo que, a otros, más le gustará. Pero hacer lo popular no siempre es lo mejor ni para ti ni para los demás.

Hacer lo correcto, por el contrario, no siempre resulta ser lo más popular.

Cuando dejas de ir todos los jueves a “tomar” con los amigos para dedicar un poco más de tiempo a trabajar, a estudiar, a entrenar… con tus amigos, pierdes popularidad.

Cuando decides explicarle a tu jefe que no estás de acuerdo con su visión porque piensas que está partiendo de una base equivocada o está cometiendo un error… con tu jefe no eres el más popular.

Cuando en una reunión prefieres callar o no escuchar la crítica que  el resto de los ahí presentes hacen a espaldas de alguien que ahí no está… no eres el más popular.

Cuando no permites que un cliente abuse de tu posición como su proveedor y le exiges un trato de igual a igual… con ese cliente quizás, no serás más popular.

Cuando le exiges a tu equipo de trabajo que sean pacientes con sus clientes y antes de juzgarlos traten de escuchar y comprender su posición… con ellos seguramente no eres el más popular.

Cuando a recursos humanos le dices que no asistirás al “retiro” u “off-Site” que la empresa, en el fin de semana organizará, pues tienes que atender un evento aunque cotidiano, importante para tu familia… con ellos, entonces pierdes popularidad.

Cuando prefieres dejar de quejarte de lo mal que están las cosas, como lo hacen los demás, para comenzar a trabajar en lo que de alguna manera puedes aportar para mejorar… con ese grupo de personas que solo se lamentan, no serás el más popular.

Cuando dejas pasar ese “buen negocio” porque sabes que a alguien más le puede afectar… con quienes te lo propusieron, pierdes inmediatamente popularidad.

Cuando por fin te animas a cuestionar al estatus quo de algunos cuantos… con ese grupo no eres el más popular.

Cuando decides dejar de seguir el camino establecido por otros para dibujar tu propio mapa… con ellos tampoco eres popular.

Pero hacer lo correcto, jamás se ha tratado de ser popular.

 

Riqueza vs Abundancia: El pelo en la SOPA.

Me pregunto: si yo escribiera ahora mismo un post sobre la importancia de dibujar nuestro propio mapa, retar al estatus quo, desarrollar nuestro arte y convertirnos en un “linchpin”, es decir en un elemento clave de unión entre un trabajo y otro…

¿Pensaría Seth Godin autor de Linchpin  y muchos títulos más que, de acuerdo a la visión de las propuestas de ley SOPA, ACTA, etc. estoy “pirateándome” sus conceptos? ¿O pensaría que simplemente ha sembrado un pedazo de conocimiento en mi mente y ejercido una influencia tal en mi manera de pensar sobre estos temas, que me llevan ahora a compartir dichas ideas con los demás, sin intención alguna más que la de continuar compartiendo conocimiento y expandiendo la influencia positiva que tales mensajes pueden tener?

Habiendo conocido, escuchado, leído y hasta estudiado a este señor, estoy totalmente convencido de que se trata de la segunda opción.

Ahora, exactamente ¿Qué pensarían sus editores? No lo puedo asegurar.

El problema que veo con iniciativas como SOPA, ACTA, etc. (fuera del ámbito legaloide, político y hasta técnico, para lo cual estoy perfectamente mal capacitado para comentar), es que todo parece estar promovido y provocado por personas que por ambición, avaricia, miedo, etc. trabajan desde el caduco paradigma de la carencia.

Es decir, un esquema en el que para que otros obtengan algo de una organización, esta tiene que ganar de ellos, incluso si esto significa hacerlos perder, pues de lo contrario perdería la corporación; y por lo tanto quienes no forman parte de dicha organización, buscan “ganarle” a esta adueñándose lícita o ilícitamente de su propiedad, no para compartir una visión, un pensamiento o una acción que beneficie a todos, sino para ganar con aquello que le quitaron a la corporación, vendiéndolo a otros, que piensan también que esta merece perder y entonces así… todos perdemos.

Lo más grave, desde mi punto de vista, es que esa ambición, avaricia y miedos, no son exclusivos de solo unos cuantos, y más frecuente que no, podemos encontrar a muchas personas, inclusive hasta quienes se pronuncian en contra de estas prácticas, literalmente con un pelo en la sopa.

Gente, por ejemplo, que defiende a capa y espada los derechos de autor, pero que compra de la piratería otros productos que poco o nada tienen que ver con el suyo.
U organizaciones que promueven la neutralidad y la libertad de la red, pero que por cuidar de sus intereses comerciales y para que sus ganancias no corran el riesgo de verse afectadas, han tratado de detener, o por lo menos, limitar las actividades que legal, transparente y propositivamente otros emprenden.
O legisladores que, de acuerdo al momento de sus carreras políticas, con descaro se pronuncian ayer en contra y hoy a favor según les sea más conveniente.

Crear abundancia no es lo mismo que acumular riqueza.

Es justo este el principal cambio de paradigmas que propone esta nueva era del conocimiento, donde las ideas y el pensamiento son parte de un nuevo capital humano, de trabajo y desarrollo que crece, no en la medida que uno salvaguarda sus intereses personales y comerciales, sino en la manera en la que uno permite liberar su conocimiento para compartirlo con los demás, sabiendo que al conocimiento no se le puede imponer una ®.

Y con esto no pretendo decir que entonces no se deba de resarcir y pagar por el trabajo, el tiempo, la experiencia y la dedicación de quienes enseñan y comparten con otros.  Al contrario, esa es una labor de enorme importancia para cualquier comunidad y amerita ser muy bien remunerada.

Más bien quiero decir que el enfoque de este trabajo no debe estar basado en la intención de acumular riqueza vendiendo una idea, sino en crear abundancia a través de todas las oportunidades que se generan alrededor de esta idea cuando es compartida abiertamente con todos.

Así que compartes este manera de pensar… ya sabes que hacer.. Keep Sharing, keep learning & stay happy!

Role playing of life

Como padres, como hijos, como parejas, como hermanos, como amigos, como profesionales, como estudiantes, como mentores, como coaches, como aprendices, como líderes, como seguidores, como compañeros de trabajo, como jefes, como subordinados, como integrantes de un equipo, como parte de una familia, como miembros de una comunidad…

Todos tenemos múltiples roles que cumplir. Todos casi simultáneos, respondiendo a las enormes expectativas de los demás.

Pero ¿te imaginas al mejor de los actores, haciendo el papel del Hamlet, del Rey Claudio, Polonio y Horacio a la vez?

No importa que tan bueno sea ese actor, como dice Bill Cosby: “No conozco la clave del éxito, pero la del fracaso, sin duda, es querer ser todo para todos a la vez”.

Por fortuna, a pesar de lo que otros quieren hacernos creer, en realidad no todos los roles que tenemos, los debemos cumplir cabalmente todo el tiempo.

El peso que le damos a cada uno de nuestros roles puede cambiar constantemente dependiendo, por un lado de las circunstancias y situaciones especiales que requieren de nuestra atención especial, pero sobre todo, mucho más que de las circunstancias, deberían depender de nuestros propios objetivos y prioridades, es decir de nuestra agenda personal.

Año con año o tal vez para algunos mes a mes, aunque no lo recomiendo con una frecuencia menor a cada 3 meses, todos deberíamos hacer una revisión de nuestra agenda personal, evaluar si nuestras prioridades siguen siendo las mismas y como, hasta ahora, hemos avanzado hacía nuestras metas; preguntarnos ¿Siguen siendo mis prioridades y objetivos los mismos? ¿Requiero hacer un ajuste en la balanza de los roles que tengo que cumplir?  ¿Cuáles son las áreas de mi vida que mayor atención requieren hoy?
Tal vez tengas hijos pequeños y requieras pasar mucho más tiempo con ellos, y tu rol de padre o madre toma mayor representación.

Quizás tus hijos ya se graduaron de la universidad, terminaste de pagar tu casa hace tiempo y tu rol de proveedor ya no es tan primordial como hace unos años.

Probablemente tu objetivo de vida te impulse a tomar un rol más preponderante como líder de opinión.

O quizás sigas viviendo con tus padres y tu rol de hij@ sea aún preponderante.

Sea como sea, los roles a los que mayor peso les des, impactarán directamente los niveles de satisfacción de todos los demás roles de tu vida, incluso a aquellos que hayas dejado, momentáneamente, atrás. Y por ende, tendrán un enorme impacto final en tu propio nivel de realización personal.

Por eso la enorme importancia de que seas tú quien decida cuáles serán los más importantes roles para ti en los próximos meses. Que definas claramente cuál es tu misión personal o de vida. Y así determines cuáles son las más grandes prioridades y roles en los que enfocarás tus esfuerzos y recursos.

Es decir cuál será tu agenda personal, cuál es tu plan de acción y no el de alguien más.

 

Viernes de recos en DLC: mis 5 posts favoritos de la semana.

Marketing, liderazgo, desarrollo personal, mucho leer y compartir este viernes… Aquí mis 5 posts favoritos de la semana:

Curt Rosengren – The M.A.P. Maker – The BIG power of small.

Seth Godin’s Blog – Sold or bought. Y one option is to struggle to be heard.

Mitch Joel – Six pixels of separation – The deception of Malcolm Gladwell, Seth Godin and Gary Vaynerchuck.

Drew McLellan – Drew’s marketing minute – You cannot ignore Google+ for your business.

Cúales fueron los suyos?

Congruencia: brújula de vida.

Congruencia, un valor muy buscado pero sobre todo escaso hoy día.Todos actuamos en mayor o menor medida con algo de incongruencia todos los días; a veces incluso yendo justo en contra de aquellas cosas que tanto predicamos.
Peor aún, en la mayoría de las ocasiones, ni siquiera dándonos cuenta de qué tanto, en realidad, estamos siendo incongruentes con nosotros mismos.Los compromisos sociales y laborales, la incesante búsqueda de una estabilidad económica y sobre todo la imperiosa necesidad de aceptación y el miedo a no pertenecer, nublan constantemente nuestra visión y nos alejan rápida pero imperceptiblemente de aquellas cosas que más valoramos en la vida.

Entonces una dura y fría realidad nos golpea de frente: nos damos cuenta de lo mucho que nos hemos alejado de nosotros mismos, tanto que encontrarnos de vuelta parece casi imposible.

Un GPS personal.

Los exploradores experimentados, y los no tanto, siempre traen consigo un brújula que les permite mantener claro un norte hacía el cual dirigirse.
No importa cuanto avancen, constantemente revisan su brújula para asegurarse de seguir  en la trayectoria correcta y saber qué tanto deben corregir su ruta para continuar con su camino.

Lo mismo, estoy convencido, tenemos que hacer frecuentemente con nuestra vida.

Solo que, en lugar de puntos cardinales, en nuestra brújula de congruencia debemos enlistar los principales valores con que queremos regir nuestra vida, es decir aquellas cosas que en verdad son importantes para nosotros y que serán un indicador inequívoco de éxito personal: unión familiar, excelente condición física, trabajar con un fuerte sentido de propósito haciendo lo que más te gusta hacer, libertad financiera, viajar y conocer nuevas culturas, etc.

El truco está, primero en definir esos valores, que dicho sea de paso, no son exactamente principios (los principios son la manera en que guiamos nuestras acciones al cuidar nuestros valores, por ejemplo honestidad, transparencia, simplicidad, humildad, etc.), sino aquellas cosas que más valoramos en nuestra vida; y entender claramente que significan para nosotros.

Una herramienta que, con frecuencia, utilizo con mis Coachees (clientes de coaching), para hacer esto, se llama Rueda de Vida. Consiste en dividir un círculo en 8 partes en las que asignamos un valor a cada octava parte. Y estos valores los determinamos a través de definir primero su misión personal, es decir qué es lo que quieren hacer de y con su vida. Cómo es que desean ser recordados en el futuro y cómo quieren vivir su vida.
Ya asignado un valor para cada parte, podemos calificar cada uno con una escala del 1 al 10, siendo el 10 la calificación más alta y el uno la más baja.

¿El resultado?
Ahora podemos ver en qué aspecto de nuestra vida estamos siendo menos congruentes y dónde necesitamos trabajar más para retomar el camino y estilo de vida con que queremos vivir.
Por supuesto en un proceso de coaching de marca personal y pasión ocupacional hay muchísimo más cosas que hacer, y este ejercicio no es más que una pequeña parte de todo el proceso y trabajo personal con el que  un coach te puede ayudar.Pero con coach o si coach, tomarte unos minutos cada mes para hacer este ejercicio de realineación, no está, para nada, de más.

Mi tema en 2012.

“A comenzar el año a dieta para bajar de peso… pero bueno la dieta la empezaré hasta después del día de reyes porque ahí viene la rosca…”

“Ahora sí, este año dejaré de fumar… pero bueno que sea en Febrero porque hay mucho que hacer a inicios del año…”

“Este año voy a trabajar con mucha dedicación… pero bueno espero a Marzo porque en México los primeros dos meses todo está parado…”

“Ahora sí, este año tengo todo el propósito de ahorrar mucho dinero… pero bueno que sea después de la cuesta de Enero…”

Son algunas de las más típicas frases que escuchamos desde los primeros días de cada nuevo año… curándonos en salud y ofreciendo, desde el inicio, los pretextos por los cuales no alcanzaremos ninguno de los “serios, firmes y formales” propósitos que con tanto bombo y platillo habíamos anunciado que haríamos…

Por eso, este año, mi lista de propósitos nuevamente es muy corta: CERO.

Y así, nuevamente empiezo el año sin listas inútiles de propósitos que a tan solo un mes de entrado el año comiencen a frustrar a cualquiera por la incapacidad de cumplirlos.

En lugar de esto, por quinta ocasión, arranco el año con la misma práctica que desde 2008 he tenido: Definiendo mi tema anual.

Es decir el concepto rector bajo el cual trabajaré y viviré en los próximos 366 días (es año bisiesto, no un typo).

Un tema anual, para quienes son nuevos en DLC, no es otra cosa que un camino “estratégico” que nos ayuda a mantener claro un norte para llegar a alcanzar aquellos objetivos y logros que queremos conseguir, y que nos ofrece la flexibilidad, en tiempo y espacio, necesaria para asegurarnos de hacer todo aquello que tenemos que hacer, sin necesidad de romper absurdas promesas.

Por ejemplo: si uno de tus objetivos es mejorar tu salud, en lugar de decir que tu propósito será hacer ejercicio todos los días, cuando en el fondo sabes no tienes el tiempo que eso requiere y que eres incapaz de levantarte más temprano para hacerte de ese tiempo, enfócate en adoptar distintas prácticas que en efecto te ayudarán a estar más saludable a lo largo del año: Reducir tan solo un poco el consumo de carbohidratos en lugar de ponerte a dieta, guardar el automóvil y caminar más, salir a dar una caminata de 20 minutos en la tarde, etc.
O si tu objetivo es tener un mejor trabajo, en vez de decir que buscarás un mejor puesto en otra empresa (en la que seguramente al pasar de los meses te sentirás igual de incómodo), comienza a identificar cuáles son las cosas que más te gustan hacer y que mejor sabes hacer, analiza si en tu posición o empresa actual tienes la oportunidad de hacer eso o identificar la organización ideal para ti o tal vez si lo mejor es que establezcas tu propia empresa, y define un plan para que poco a poco, día con día, comiences a hacer justo eso que quieres hacer.

Así pues, por quinto año consecutivo, he aquí mi tema para el 2012:

Continuidad, Constancia y Congruencia.

Continuidad y constancia para seguir construyendo y viviendo desde ahora mi proyecto de vida, seguir dibujando mi propio mapa y continuar trabajando haciendo lo que mejor se hacer, más disfruto haciendo y con lo que se que más valor puedo aportar a mi comunidad.

Seguir estudiando, creciendo y conociendo personas inspiradoras, dedicadas, honestas y con las mismas ganas de construir un mejor mundo donde vivir.

Continuar creando y construyendo, con enfoque y pasión, nuevas oportunidades, nuevas ideas y nuevas plataformas para mi, para mi familia, para mis amigos y para mi comunidad.

Y seguir apoyando y acompañando como Coach a tantas personas tan talentosas y brillantes como hasta ahora.

Y congruencia para recordar todos los días que cada decisión y cada acción que lleve a cabo tendrá una consecuencia con la que, de acuerdo o no, tendré que vivir y que, por lo tanto tendré que hacer un doble esfuerzo para tratar de tomar las mejores decisiones, guardando congruencia entre mis acciones, mis principios y mis valores.

Y de nuevo constancia para como, digo día a día, seguir compartiendo, seguir aprendiendo, seguir soñando, seguir tomando acción, mantenerme agradecido y curioso, ocupándome de mi mismo y seguir siendo feliz.

¿Y cuál va a ser tu tema para este 2012? Me encantaría que nos lo compartieras aquí, así que siguiendo la ya también tradición, taggearé a algunos amigos para que nos cuenten su tema para este año:

@lasmanadas, @engelfonseca, @saraeshken, @Danykill, @mmandujano, @Macrisjauregui, @OdetteRdz, @ftrevino, @gonzoogle, @lezorrillo, @RicardoAlducin, @jonathanalvarez, @rebecadallal, @raymkt, @wera_supernova, @jazminfajardo, @RomeoMarquez, @LaMazapancita, @RicardoZamora, @Amenazza, @marimar_g, @guruclef, @alfonsolg, @heberthernandez, @allan05, @ImSarai, @linaerg, @AngelicaGG, @gpbolde, @seumenicht, @PAVKA, @wolfmulder, @martinaceves, @p_mendicuti, @BONO_DG, @luserrano, @monyherrero, @ricardoblanco, @equevedo, @imarchant, @heberthernandez, @varu28

20 de mis posts favoritos del 2011.

Muchos fueron los posts que me impactaron en el año, elegirlos y clasificarlos resulta difícil, pero he aquí 20 de mis posts favoritos que he podido agrupar en 4 categorías:

En DLC:

6 consejos que hubiera querido recibir 

5 in life

Críticos y criticados

¡Felicidades! Quebraste por ahorrar

30 minutos para aprender

Sobre desempeño, desarrollo, coaching y liderazgo:

Robin Sharma: How do you define success

Seth Godin: Insulate yourself

Tim Sanders: Good weeks lead to good years

Zen Habits: 3 simple ways to making money from any passion

The energy Project: How to  accomplish more by doing less

Sobre Marketing, comunicación y negocios:

Tim Sanders: Do you really want to bet your business on FaceBook

Mitch Joel: The ever-evolving consumer evolves again

Seth Godin: Please consider weird

Jim Connolly: 15 Powerful ideas to help you grow your business in 2012

Chris Brogan: Ship vs shit

Talentosos profesionales 100% Mexicanos:

Raul Cardós: Todos somos presidentes

Marco Ayuso: 16 principios para convertir tu pasión en negocio

Enrique Quevedo: La falacia de los followers

Rosaura Ochoa: 6 principios para socializar tu marca

Manuel Mandujano: Días después, Jobs el que le perdió el miedo a la vida

Tu mejor decisión en el 2011.

Tengo una tradición. Cada fin de año dedico el último post de DLC a hablar de por qué estoy convencido de que el año que termina fue mejor que el anterior y ese fue mejor que el que le precedió y así hacía atrás, demostrando que cada año es mejor.

El post de hoy, casi me hace romper esa tradición pues, escribiendo sobre la mejor decisión que tomé este año, comenzaba ya a hacer un recuento de todo por lo que estoy profundamente agradecido este año, pero como esa tradición la debo cumplir la próxima semana, preferí compartir las mejores decisiones tomadas en 2011 por varios amigos personales y de la tweetósfera y que me compartieron el martes pasado durante la transmisión de Neurona Digital.

¿Por qué compartir las decisiones que otros tomaron? Porque esta vida está hecha de decisiones y consecuencias. Todos los días tomamos decisiones, a simple vista unas más importantes que otras, pero todas con consecuencias e impacto clarísimo en nuestra vida. Vaya, hasta quienes no quieren decidir por ellos mismos, están tomando una fortísima decisión.

Debo decir que algo interesante para mi fue ver que todas las respuesta que recibí, fácilmente las podríamos clasificar en 3 categorías, que seguramente, si son frecuentes lectores de este blog, les serán muy familiares:

1) Compartir… lo que tengo… mi experiencia… mi conocimiento… KEEP SHARING.

@Luserrano – ¿La mejor decisión del 2011? Compartir lo que he aprendido en cursos, seminarios, talleres.

@Linaerg – fue apoyar a las empresas a desarrollar su presencia en línea, porque vimos su crecimiento vía @CosmosMX

@ulibarth – seguir trabajando en y desde México con ese talento grande

2) Aprender…  a escuchar… de otros… nuevas competencias… KEEP LEARNING.

@DoktorVakero– A título personal escuchar más y hablar menos. Aprendí y entendí tanto de tantas personas que el resultado no tiene precio.

@lachinous – creo que aprender a escuchar a seguir adelante y a parar en el camino.

@ferandradec – mi mejor decision, aprender a desprenderme de lo material, sin lugar a dudas

@irregy – una decisión fue empezar una maestría, sacrifico dinero y tiempo, pero bien lo vale!

@luismaram – Mi mejor decisión en 2011: Seguir aprendiendo y al hacerlo sentirme cada vez más principiante

@rebecamn dejar que pasaran las cosas y quedame a explorar mexico. mucho aprendizaje y cada dia una aventura =)

@bajozocalo – definitivamente, estudiar Estadística Aplicada; me ha abierto una panorámica profesional increíble.

@MayeLoyola – decidí ser feliz con lo q la vida me da. Vivir en el aquí y el ahora y regresar al gimnacio!!! jaja

@jorcervan – la mía fue empezar a estudiar Taichi.

3) Atreverse a tomar riesgos y luchar por lo que uno quiere…  KEEP DREAMING & TAKE ACTION

 @MayeLoyola – aaaaaa y hacer lo q amooooo @lasmanadas

@Tackxiu21 – la mía yo creo que fue no darme por vencido y seguir luchando por lo que quiero!

@rebecadallal – buscar mi desarrollo personal y profesional (también fue muy difícil), he logrado crecimiento y cierro muy bien el 2011!

@EloyLopezJ – Apostar por continuar mi idea de cambiar paradigmas sobre acercar la cultura del seguro y aceptar el gran reto.

 @reynits – la mejor decisión, atreverme a conocer el mundo del SM, me ha traído aprendizaje, sorpresas y nuevas grandes amistades

@galancantu la decisión de correr riesgos; porque hay que vivirlos

@OdetteRdz – que tal?: aceptar casarme el próximo 2012, hacerme un tatoo, #DespiertaTuNeurona, un piloto para TV

@AdalRamones 2011?… La más importante; hacer la obra “Tiro de Gracia” con mi amigo y maestro Juan Carlos Colombo.

@Said_Morales -mi mejor decisión fue haber creado http://www.hazmerca.com con @oscargalvanmx y haber trabajado en el mundial sub 17.

@MarcoAyuso -¿Mi mejor decisión? Crece el negocio. Crecer es una decisión, no una casualidad y ya estaba en una zona de confort…

@p_mendicuti – empezar un nuevo proyecto con excompañeros de la universidad que esperemos vaya tomando forma en 2012!

@csolares2 – venirme a vivir al DF para ser estratega diigtal de Nestlé

@mauricioangulo – fue volverme independiente. Tengo un equipo de trabajo increible y ya un año por nuestra cuenta.

No me queda la menor duda, las mejores decisiones que muchos tomamos fue atravernos a realizar nuestros sueños, seguir aprendiendo todo el tiempo y a la vez compartir con otros lo que sabemos y tenemos; y así día con día dibujar un pedazo nuevo de nuestro propio mapa.

Por eso seguiré convencido de todos los días decir:

Ahora es tú turno: ¿Cuál fue, en 2011, tu mejor decisión?