De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

El primero en el cambio.

Una de las más frecuentes discusiones que se escuchan en toda organización es la imperante necesidad de cambiar, innovar, adaptarse, evolucionar, adoptar nuevas prácticas o cualquier otra frase pegajosa que seguido escuchamos de casi todas las cabezas de casi todas las empresas, para convencer a sus equipos de trabajo de encontrar nuevas maneras de construir, hacer y mejorar su negocio.

La innovación supone un cambio, el cambio es evolución, la evolución es desarrollo, el desarrollo es crecimiento y crecer es lo que todo negocio quiere lograr.

Pero con todo lo positivo que esto suena en las voces de quienes dirigen estas organizaciones, el problema es que con mayor frecuencia de la que quisiéramos admitir, todas sus palabras se quedan guardadas en el discurso con el que pretendían motivar e incitar a su equipo innovar, a cambiar y a siempre retar al “status quo”; pues acto seguido regresan a sus acostumbradas prácticas, esperando que su retórica sirva para delegar a alguien, quién sabe a quién, a cualquiera que así lo asuma en realidad, la responsabilidad de empujar el cambio que saben se requiere; y quien al presentarlo como opción real, se enfrenta al muro de lo cotidiano, de las viejas prácticas con las que el negocio se ha desarrollado por los últimos 20, 30 o 50 años, de la antigua fórmula que amordaza la voz del cambio a la voz del mismo líder que originalmente “buscaba” este.

La innovación permanente, el cambio y la adopción de nuevas formas de hacer las cosas, es una responsabilidad que todo aquel que encabeza una empresa debe celebrar y compartir con su equipo en todo momento, pero que no debe delegar por completo a otros.

La innovación permanente, el cambio y la adopción de nuevas formas de trabajar y construir un negocio, debe ser una de las principales prioridades de quienes lideran la organización; deben ser ellos y no solo una o dos personas o cuántas sean a quienes se lo deleguen quienes deben de empujar por este trabajo. De otro modo, innovar, cambiar, evolucionar, desarrollarse y crecer nunca será una verdadera prioridad.

Miércoles de MKT en DLC: Switch – Dirige al jinete.

Así que heme aquí preparando una nueva edición del taller de estrategias de innovación y adopción sostenible del cambio que por primera vez tuve oportunidad de facilitar junto con dos estupendos colegas en Google en una reunión global de ventas hace algún tiempo.

Un taller basado en los conceptos que con gran claridad y simplicidad comparten los hermanos Dan y Cheap Heath en su segundo libro: Switch.

Libro en el que estos dos profesores de psicología de Stanford, explican que para generar un cambio constante y sostenido, tenemos que entender que el cerebro humano tiene dos lados, uno emocional, que representan en forma de un elefante; y el racional, que representan como un jinete. Y por último representan al contexto en el que nos encontramos, como un camino.

Así pues, para generar este cambio sostenido, tenemos que:

1- Dirigir al jinete

2- Motivar al elefante

3- Cambiar el camino

 

 

Y en tanto continuo re-escribiendo y actualizando este taller que impartiré este sábado en el Digital Weekend que Neurona Digital junto con E-consulting y Grupo Marival organizamos en la Riviera de Nayarit, no puedo evitar recordar lo realmente poco que, en la industria de marketing y comunicación, aplicamos estas prácticas al momento de innovar y crear nuevas estrategias para las marcas que apoyamos.

Se trata de varias prácticas, así que para ser breve, me enfocaré en este post solo a las primeras: Dirigir al Jinete.

Tres son las recomendaciones de este libro para dirigir al jinete, es decir para influir en el lado racional:

1)Seguir los puntos más brillantes: es decir, enfocarse a encontrar las cosas que mejor funcionan a favor del cambio que se está buscando. Puede tratarse de mejores tácticas en una campaña o mejores prácticas y procesos implementados por determinadas personas. Lo importante es investigar, identificar estos puntos brillantes y clonar y repetir lo que mejor funciona.
El problema es que típicamente la mayoría de los profesionales del marketing no quieren darse el tiempo para encontrar estos hallazgos dentro de su organización y prefieren, más que puntos brillantes, contar con fórmulas secretas inexistentes en realidad. Desde mi punto de vista, en temas de marketing y comunicación, “Seguir a los puntos más brillantes” es precisamente “probar, aprender, repetir lo que funciona, eliminar lo que no y seguir probando”.

2) Describir los movimientos más críticos: este, en mi humilde opinión es una de las omisiones más frecuentes y graves, cometidas por quienes nos dedicamos al marketing y la comunicación.
“describir estos movimientos críticos” tiene que ver con dejar de arrojar al aire (o al brief) objetivos indefinidos, aterrizados a medias o simplemente inalcanzables. Tendemos a decir “queremos llegar a los 10mil fans en FB!” pero no somos capaces de definir exactamente qué queremos que esos 10mil fans hagan. ¿que den likes nada más? No, al describir los movimientos críticos estamos decretando con exactitud que queremos conducta y comportamiento queremos generar con cada paso que damos.

3) Apunta a un destino: y nótese que dice UN destino, no 2 ni much menos 4 o 10… ninguna marca puede ser todo para todos, y sin embargo, más frecuente que no, esto es lo que la mayoría de las marcas tratan de ser. O a poco nunca han escuchado una descripción tan superficial como “ser la marca trendy, líder, joven y divertida…” ¿a qué marca me refiero?
Apuesto a que o se quedaron en blanco o pensaron en más de tres…teléfonos, computadoras, papas fritas, refrescos, hoteles, aerolíneas… ustedes dicen.
No se si es coincidencia, o si, trabajando en el medio, esto resulta tendencioso de mi parte, pero creo que si algo podemos aprender de organizaciones como Google y FaceBook es que desde su centro, tienen muy claro cuál es su destino y por qué vale la pena llegar ahí.

Y hasta aquí esta entrada de miércoles de Mkt porque aún me falta mucho para terminar de rehacer este taller… pero ya tendré oportunidad de escribir sobre el “motivar a elefante” y “cambiar el camino”.

En tanto, si tienen oportunidad, no dejen de leer Switch.

Keep sharing, keep learning & stay happy!

Miércoles de MKT en DLC: Hacer más… adivinar menos.

¿Se han fijado últimamente cuántas personas son expertos en la tecnología más nueva e innovadora que los medios digitales ponen a nuestro alcance?
Todos los días podemos leer miles de posts, tweets, status up dates, etc. de cientos de personas hablando sobre la más reciente plataforma que, “ahora sí”, cambiará por completo la manera de hacer marketing digital.
Todas las semanas podemos asistir a algún evento en el que más de dos o tres conferenciantes muestran videos sobre como los “up coming” adelantos tecnológicos impulsarán una integración casi simbiótica de la tecnología, con la comunicación comercial y los servicios de uso cotidiano por los consumidores… tablets, surface computers, dispositivos móviles, Smart Windows, etc.

Pero ¿en verdad necesitamos a tantas personas hablándonos de lo maravilloso que el futuro será en cuestión de Marketing y Comunicación, cuando ni ellos mismos se han encargado de aplicar correctamente los recursos tecnológicos con lo que contamos desde hace años?

Es decir, ¿de qué nos sirve que alguien nos platique de lo increíble que será hacer una búsqueda desde la pared de nuestra casa, si ni siquiera sabe implementar correctamente una campaña de search marketing hoy día o cómo nos puede ser útil que nos presuman lo sensacional que será actualizar nuestro estatus en FaceBook desde la mesa de café de la sala, si no pueden desarrollar una campaña efectiva en medios sociales hoy en día?

No, definitivamente no creo que necesitemos a más “adivinos digitales” tratando de calentarnos la cabeza, llenándonos de ideas que, al menos por ahora, simplemente no son prácticas para la realidad de nuestro mercado.

Y con esto no quiero decir que no debamos establecer una visión a futuro; muy por el contrario, creo que cualquier marca tiene que tener muy claro hacía donde quiere ir y qué va a hacer para llegar hasta ahí en los siguientes 5, 10 o 20 años.

Pero precisamente para llegar hasta ahí, las marcas no necesitan más adivinos, sino líderes capaces de aterrizar esa visión en acciones reales haciendo uso de los recursos tecnológicos actuales.

Profesionales con la capacidad, el talento, la experiencia, la humildad, la madurez y el valor de asumir riesgos para retar al estatus quo de la marca y dejar de predicar lo que en un futuro se podrá hacer, para comenzar a hacer hoy lo que debieron haber hecho desde hace años.

Eso es lo que las marcas y los gurúes digitales necesitan hoy: Hacer más y adivinar menos.

Viernes de recos en DLC: mis 5 posts favoritos de la semana.

Marketing, liderazgo, desarrollo personal, mucho leer y compartir este viernes… Aquí mis 5 posts favoritos de la semana:

Curt Rosengren – The M.A.P. Maker – The BIG power of small.

Seth Godin’s Blog – Sold or bought. Y one option is to struggle to be heard.

Mitch Joel – Six pixels of separation – The deception of Malcolm Gladwell, Seth Godin and Gary Vaynerchuck.

Drew McLellan – Drew’s marketing minute – You cannot ignore Google+ for your business.

Cúales fueron los suyos?

Miércoles de MKT en DLC: Community Manager, el puesto que no debió ser.

De todos los títulos y puestos que de la mezcla del marketing, la publicidad y la tecnología han surgido, el community manager debe ser el más improvisado, menos definido, peor ejecutado y mas preparado para el fracaso de todos.
Una mezcla de publirelacionista, mercadólogo, analista, ejecutivo de cuenta, creativo, redactor, estratega y director es como en conclusión, cientos de personas en la industria han pobremente tratado de establecer como el perfil de un “community manager”, para luego poner todo el peso de la “administración de la relación de la organización con un gran grupo de sus clientes” en manos de quien menos experiencia, empowerment y recursos tiene para hacerlo, pues contratan a recién egresados de carreras como mercadotecnia, administración de empresas, comunicación o hasta de veterinaria, para “manejar” este “continuo diálogo” entre la organización y sus consumidores; armándolos no con el entrenamiento y la inducción necesaria, mucho menos con los recursos requeridos para el escalamiento y toma de decisiones necesarias, sino con un pseudo-brief y una lista de mensajes y actividades prohibidas para el desempeño de sus funciones, mismas que jamás les terminan de definir.

Y así pasa el tiempo entre posts, retweets, seguidores y fans y absurdos reportes de cuántos “likes” consiguieron; hasta que algún cliente de la marca con un problema serio pide ayuda o exige servicio y el “community manager” simplemente no tiene a quién recurrir para escalar la situación y entregar una solución; o hasta que el “community manager”, aburrido y harto de la rutina diaria o abrumado de las exageradas expectativas de servicio que tanto la marca como los usuarios tienen de el o ella,  pierde de vista el perfil desde donde está “tuiteando” y crea el siguiente “Liverpoolazo o Cinepolisazo”.

Back to basics.

No importa cuán adelantada quieras hacer parecer tu operación, hay cosas en las que regresar a lo básico es lo mejor.

Hace unos años en las agencias de CRM y Marketing Directo, aunque era esperado que todo el equipo conociera la operación completa a la perfección, la división de responsabilidades y roles era más que clara. Un analista, aunque medía el éxito de estos, no escribía copies para las piezas de comunicación, lo mismo que un director de arte, aunque muy interesado en los resultados de las campañas, no se encargaba de su seguimiento y medición. Estrategas eran quienes en base al trabajo de los analistas desarrollaban nuevos planes de comunicación y el contact center se encargaban de la diálogo con los clientes de la marca.

Y aunque hoy  todo lo que las herramientas que la tecnología pone a nuestro alcance y lo enormemente sencillo que resulta acceder a cierta información, hacen que queramos hacerlo todo y centralizar todo en una sola posición, la realidad es que lo correcto es dividir las funciones como desde un inició se debió hacer.

¿Quieres seguir usando nombres rimbombantes para demostrar lo avanzado de tu organización? Está bien.

Contrata a un Community Analyst que de seguimiento cercano, mida y analice la actividad de tu marca en la red.

Contrata a un Content Manager que se enfoque solamente a distribuir el contenido de tu marca en todos las plataformas sociales en las que por estrategia quieran participar.

Trabaja más de cerca con los planners estratégicos y directores creativos que por años han estado a cargo de la estrategia de comunicación de la marca.

Aprovecha todas las herramientas y recursos tecnológicos que las distintas plataformas de CRM (que muy probablemente tengan ya en tu empresa) te pueden dar para proveerte de inteligencia sobre tus clientes.

Reentrena y reactiva al staff de tu contact center y fuerza de ventas para apoyarte en el diálogo y servicio diario a tu consumidor.

Y deja que el director de mercadotecnia o el gerente de marca continue encargándose de lo que siempre ha sido su responsabilidad: manejar la comunidad de consumidores de su marca.

El trabajo de quienes lideran las organizaciones es asegurarse de dotar a su equipo de los recursos necesarios para ser exitosos en su labor y eso incluye hacer una clara división de funciones y no saturar a una sola personan de lo que ni siquiera el mismo jefe es capaz de lograr, así que pongámonos a trabajar en asegurar que todos tengan éxito en nuestra operación.

Miércoles de MKT en DLC: La tendencia de Marketing que quisiera ver en 2012 (en México por lo menos)…

No deja de llamarme la atención lo mucho que, en la industria de la mercadotecnia y la comunicación, corremos todos los años para “conocer”, “adoptar” y “usar” “la más reciente” plataforma tecnológica o el “más reciente e innovador” medio digital que “cambiará” la historia de la publicidad y nos hará ganar los más preciados premios de la industria por nuestra gran creatividad e innovación; y como, con más frecuencia de la que quisiéramos admitir, perdemos de vista que a en la mayorías de las ocasiones esa “innovadora tecnología” no necesariamente responde a las necesidades, ya no digamos estratégicas de la marca, sino del propio consumidor de esta.

Esta semana, como cada inicios de año, estamos inundados de posts sobre lo que cada experto y gurú de marketing supone y predice que veremos de avances tecnológicas, innovación y creatividad en la industria, pero como yo carezco de una bola de cristal y tampoco tengo “inside information” de quienes en efecto están innovando, en lugar de jugar a las adivinanzas, preferí hablar sobre la tendencia que quisiera ver en la industria de marketing y comunicación este año.

Este año quisiera dejar de ver check-ins en FourSquar, Gowalla, Yumbling, etc.  sin nada que ofrecer más que un poco útil tip de otro usuario sobre las enchiladas suizas, para comenzar a ver beneficios reales de los establecimientos están dispuestos a dar a sus clientes frecuentes.

Quisiera dejar de ver QRC’s  que llevan a tan planos y vacíos landing pages que parecen una burlona versión de las primeras páginas web en los 90’s, para comenzar a  ver mezclar recursos como la realidad aumentada, cupones o monederos electrónicos, para dar beneficios adicionales e información relevante y oportuna al lugar y momento en el que el cliente lo necesita.

En 2012 quisiera ver muchos menos perfiles de empresas en FaceBook, Google+, etc. celebrando, con los “likes” o “+’s” del director de la cuenta o del gerente de marca, los 10mils seguidores, amigos o fans con quienes no establecen ninguna relación real, más allá de bombardearles de mensajes promocionales que pocos leen; para comenzar a ver como utilizan en verdad estos medios para obtener un mejor y más rápido entendimiento de los intereses de sus clientes para, en turno, y con la misma velocidad poder responder, ahí mismo, a estas.

En los próximos 12 meses me gustaría ver menos aparatosos reportes de hits, clics, CPCs, CPAs y CP…lo que se les ocurra y menos reportes de “reputación”, para ver muchos más análisis de cómo los distintos medios que la marca está utilizando, se están potencializando entre si para responder a los objetivos de comunicación y negocio de la marca y a la necesidades y expectativas de valor de sus consumidores.

Este año quisiera dejar de escuchar hablar de “digital”, “Mobile” y “Tradicional” como si fueran mundos totalmente distintos, para comenzar a ver una integración real de estas, tal como ya lo es para el usuario común de estos medios.

En este años, quisiera dejar de escuchar sobre la importancia de “acercarse y conversar con el consumidor”, para empezar a retomar los principios básicos de CRM y Relationship Marketing, maximizándolos con los recursos que tanto las tecnologías sociales como las móviles, la TV Digital y la propia red nos dan hoy para, en tiempo real, comenzar a establecer verdades relaciones de servicio y valor de la marca con su consumidor.

Y sobre todo, este año, quisiera que las iniciativas de comunicación y mercadeo de las marcas, dejen de enfocarse solo en lo que la marca quiere conseguir de su consumdior, para enfocarse más en como la marca puede dar más valor, un servicio o un beneficio adicional a su consumidor.

Y esta es, no mi predicción, sino mi deseo con dedos cruzados, de lo que espero ver en 2012.

20 de mis posts favoritos del 2011.

Muchos fueron los posts que me impactaron en el año, elegirlos y clasificarlos resulta difícil, pero he aquí 20 de mis posts favoritos que he podido agrupar en 4 categorías:

En DLC:

6 consejos que hubiera querido recibir 

5 in life

Críticos y criticados

¡Felicidades! Quebraste por ahorrar

30 minutos para aprender

Sobre desempeño, desarrollo, coaching y liderazgo:

Robin Sharma: How do you define success

Seth Godin: Insulate yourself

Tim Sanders: Good weeks lead to good years

Zen Habits: 3 simple ways to making money from any passion

The energy Project: How to  accomplish more by doing less

Sobre Marketing, comunicación y negocios:

Tim Sanders: Do you really want to bet your business on FaceBook

Mitch Joel: The ever-evolving consumer evolves again

Seth Godin: Please consider weird

Jim Connolly: 15 Powerful ideas to help you grow your business in 2012

Chris Brogan: Ship vs shit

Talentosos profesionales 100% Mexicanos:

Raul Cardós: Todos somos presidentes

Marco Ayuso: 16 principios para convertir tu pasión en negocio

Enrique Quevedo: La falacia de los followers

Rosaura Ochoa: 6 principios para socializar tu marca

Manuel Mandujano: Días después, Jobs el que le perdió el miedo a la vida

Olvídate de los “web analytics”.

Lo dicho; durante años, quienes nos dedicamos a promover la adopción de los medios digitales y todos los procesos y herramientas que esto implica, hemos cometido muchos errores… desde querer aparentar ser el niño de la cuadra con el juguete más nuevo y utilizar una serie de términos incomprensibles pero “cool”, hasta vender la red como la única, o por lo menos la mejor, plataforma para hacer mercadotecnia y comunicación en la que además podemos contar con “sólidos analytics”.

De hecho, no pasa un día sin que escuche o lea a alguien hablar de lo importante que es aprender y especializarse en web analytics para saber “vender clics como engagement” o mejor aún, “conocer la vida después del clic”.

BullS**t!

La realidad… A nadie le importan los “web analytics”, lo que importa en verdad son las métricas del negocio, y francamente muy pocas personas en la industria de los medios digitales, se han ocupado de entender el negocio de sus clientes, y no van mucho más allá de la miope métrica que su propio medio les puede dar.

Hace poco una agencia celebraba en que en FB habían logrado que su cliente (de telecomunicaciones) había llegado a los 200mil fans, pero jamás explicó que significa esto para la marca. Y a decir verdad, y con mucho respeto, el darse una asomada por su fan page, hace dudar que lo tengan claro.

Tienen escasas interacciones (mejor dicho, solo “conversaciones”) con sus seguidores y saturan su propio muro de ofertas y promociones… y a menos de que su cliente de telecomunicaciones haya cambiado su modelo de negocio al de una revista que vende tiraje, 200mil fans, no significan mucho.

¿O estarán midiendo que hacen esos 200mil personas? ¿Cuantifican el costo relativo que tendría llegar a una audiencia tan grande en otro medio? ¿Qué están comprando y a qué publicaciones están reaccionando mejor? ¿Cómo y con qué tipo de mensajes están convirtiendo? ¿Cuántos de los 200mil “fanáticos” de la marca son en realidad sus clientes y qué tipo de servicio les están comprando o dejando de comprar? ¿Cómo están reduciendo el Churn de estos 200mil y haciendo up sell y cross sell entre estos?

Porque, definitivamente, a las personas responsables del negocio de las marcas y quienes deciden que esfuerzos se harán, a cuáles se les invertirá en verdad y a cuáles no, estas son las únicas métricas que en verdad significan algo.

Y en tanto, los profesionales del marketing digital sigamos predicando en Internet “todo se puede medir” para callar cuando hay que cruzar métricas con la venta final, usando pretextos como “el comercio electrónico es muy bajo en nuestro país”,  “no cuentan con tienda en línea”, “… pero tuvimos mucho engagement” etc. Seguiremos teniendo una frustrada industria que reclama el desinterés de las marcas para invertir cada vez mayores presupuestos en medios digitales, dejando sus apuestas en los medios “tradicionales” que tanto criticamos porque “los GRPs no se pueden  medir en ventas” mientras que las propias marcas continúan usando los viejos modelos predictivos que, en efecto, les permiten, por lo menos inferir que cada determinada cantidad de GRPs en TV, les ayudan a desplazar determinadas unidades de producto.

Así que aceptémoslo, olvidémonos de solo hacer web analytics, y comencemos a trabajar en Business Analytics.

¡Felicidades! Quebraste por “ahorrar”…

¡Felicidades! Lograste no solo que la agencia no incrementara sus honorarios mensuales este año, sino que redujera estos en 15%, “manteniendo la misma estructura y los mismos servicios que el año anterior”.

¡Felicidades! Encontraste un proveedor que promete darte el mismo servicio o producto por el 50% del valor real de mercado de ese trabajo.

¡Felicidades! Encontraste quien te diera esa conferencia sin costo a cambios de “promoverse” ante tu audiencia.

¡Felicidades! Contrataste aquel curso de capacitación tan importante para tu empresa, por tan solo la mitad del tiempo y de inversión que realmente se requiere para desarrollar esas nuevas competencias.

¡Felicidades! Conseguiste contratar a ese gran ejecutivo por 20% menos del salario que no solo pedía sino que en verdad merece.

¡Felicidades! Tu “gran capacidad de negociación” logró que le ahorraras .5% de egresos a la organización, y de paso lograste…

… Quebrar a tu agencia. Y que todas esas personas, incluyendo a tus empleados, que alguna vez trabajaron apasionada y entregadamente por tú negocio, hoy están trabajando para alguien más, recordando de ti y tu empresa solo los problemas que tus ahorros les provocaron…

… que tu producto final presentara varios problemas en sus entregables pues esa pieza que dejaste de comprar con el proveedor correcto para, orgullosamente conseguirla a mitad de precio, simplemente no cubre con las especificaciones correctas con las que debe de cumplir…

… conseguir que los asistentes a tu evento jamás regresen a otro organizado por ti, pues saben que para ver una presentación de ventas no tienen que pagar…

… que tu equipo, lejos de aprender las prácticas, competencias y  habilidades correctas para desempeñar mejor su trabajo, aprendan tan solo las limitadas, pobres y hasta engañosas prácticas que un “pseudo-experto” les compartió como la fórmula mágica de 5 pasos que jamás, en realidad, existió…

¡Felicidades! Tu visión de ahorro y eficiencia, se convirtió en uno de carencia y escases. Y por querer demostrar que eres un gran negociador, quebraste tu negocio y al ecosistema de tu industria lastimaste también; pues olvidaste que para que una organización pueda en verdad crecer, tiene que lograr que sus proveedores y socios de negocio lo hagan también.

Sexy Marketing versus resultados.

La novedad de un wave, un buzz y ahora un G+1, resulta sexy. Un anuncio de texto no. Sin embargo una campaña de Google Adwords bien manejada puede dar excelentes resultados.

Un canal de marca en YouTube que estalla en mil pedazos es sexy. El simple video de una licuadora no; sin embargo una serie de inusuales videos demostrando la capacidad demoledora de esta moliendo iphones, rocas y ipads, subidos a un simple canal de usuario por el director de ventas de esta empresa generó más de 60 millones de visitas e incrementó sus ventas en más de 20%.

Hacer check-ins en FourSquare en cada esquina que visitas es “trendy” y lo trendy es sexy. Pero una oferta de 2 x1 en el café de la esquina, presentada en un volante impreso que se reparte de mano en mano a la entrada de las oficinas aledañas puede llevar más clientes que en efecto compren y no solo transeúntes que cuenten que pasaron por ahí.

Tener un community manager que monitoreé las redes sociales de una empresa es símbolo de innovación y evolución. Por el contrario, una estación de telemarketing para muchos resulta obsoleta; y sin embargo en algunos casos, quienes ocupan estas resultan estar mucho mejor capacitados para atender y resolver las inquietudes de sus clientes y establecer con ellos una relación.

Contar con un fan page en FaceBook donde enviar incontables mensajes a miles de “amigos” es sexy. Pautar en MSN, Terra o Yahoo! Ya no tanto, y aún así este último tiene más usuarios de su cliente de e-mail en el mundo que FB miembros en su red.

Tener miles de seguidores en Twitter es sexy. El e-mail marketing no. Pero hacer una campaña de respuesta directa a una reducida base de datos puede tener muchos mejores porcentajes de conversión y retorno de inversión que publicar mensaje tras mensaje a una base que ni siquiera sabes si en realidad te están poniendo atención.

La innovación no está mal. Adoptar nuevas tecnologías y encontrar mejores formas de alcanzar a nuestra audiencia, relacionarnos con nuestro consumidor y lograr nuestros objetivos tampoco lo está.
Pero tratar de ser sexy solo por decir que estamos innovando en nuestra comunicación puede resultar ser un grave error.

Si vas a innovar y vas a adoptar nuevos medios de comunicación, que sea porque cuentas con una sólida estrategia que justifica, en base a resultados esperados, cada una de las tácticas que pondrás en acción y que no solo sea porque en la junta de planeación anual quieres verte como un “sexy innovador.”

Porque después de quitar todos los brillos y las luces de alrededor, lo realmente sexy en una campaña de marketing y comunicación es el impacto positivo que esta tuvo en el core del negocio.

6 consejos que hubiera querido recibir

Si hoy pudieras regresar en el tiempo y encontrarte al tú de hace 15 o 20 años, o de los tiempos cuando iniciabas tu carrera profesional, ¿qué le recomendarías? Por supuesto no me refiero al sueño típico y guajiro de enseñarle al tu de tú pasado los trucos para ligar más o ganar la lotería… dejemos eso para Marty McFly.

Más bien hablo de qué grandes lecciones has tenido en los últimos años y que hubieras querido que alguien más te hubiera compartido.

En mi caso, los consejos que más me hubiesen gustado recibir hace años son:

  1. Ni el puesto ni el dinero.
    Elige tu trabajo no solo por el dinero que vas a ganar o el título que vas a ostentar.
    Claro que todos queremos ganar bien y tener todas nuestras necesidades económicas cubiertas y todos nuestros gustos y caprichos cumplidos, pero si escogemos un trabajo tan solo por lo que nos da, jamás probaremos lo que el sentido verdadero de realización es. Seguro nuestro ego se sentirá halagado y protegido con un importante cargo escrito en nuestra tarjeta de presentación, pero ese cargo es solo prestado, temporal y de humo.
    Date la oportunidad de, desde el inicio, comenzar a trabajar en tu carrera profesional haciendo lo que más te gusta y mejor sabes hacer. Se que en ese momento, queremos probarle al mundo lo buenos que somos en lo que hacemos y como nos destacamos ante todos, pero créeme, no te estás destacando de nada, por el contrario estás uniéndote a la misma fila en que millones y millones de personas están.
  2. Investiga, prueba y encuentra tu camino.
    Pocos se conocen a sí mismos y muchos menos saben que quieren hacer de su vida. Basta con pedirle a alguien que te digan 5 rasgos positivos de ellos mismos, para que se atoren a la segunda o tercera palabra. Y así, con esa falta de conocimiento, esperamos decidir a que nos dedicaremos el resto de nuestra vida. Salimos de la universidad, si tuvimos el privilegio de asistir a esta, y nos hacen creer que debemos comprometernos con un solo camino y que este nos guiará en la construcción de una exitosa carrera que llenará nuestra vida de gloria, fama y dinero. Y nos llaman “Job Hoppers” si después de un tiempo nos cansa el camino prometido y queremos tomar  otra opción.
    ¿Y quién nos iba a decir que uno de los publicistas y emprendedores más importantes en la historia de la publicidad fue aprendiz de cocinero y vendedor de estufas antes de comenzar verdaderamente exitosa carrera como publicista?
    Por eso date el tiempo de investigar, de probar y de encontrar tu pasión, tu llamado, tu vocación. Nada jamás volverá a parecer solo un trabajo cuando sigues tu pasión.
  3. Encuentra un propósito y haz las cosas por las razones correctas.
    El ego, el miedo, la codicia y la ambición son grandes motivadores y pésimos consejeros. Al inicio (y no tan al comienzo también), tememos a la inestabilidad, anhelamos obtener un gran puesto, acumular poder y ganar mucho dinero; después cuando crecemos descubrimos que a pesar de todo el éxito que tenemos, somos infelices porque no hemos seguido nuestra pasión. Entonces algunos, los más atrevidos, deciden hacer un drástico cambio de dirección para seguir ese nuevo camino de realización, pero olvidan que solo seguir su pasión les lleva solo hasta la mitad del camino en  el que pueden perderse en un laberinto de auto satisfacción. Escoger hacer las cosas por las razones correctas implica buscar la mejor forma de alinear tu pasión con un propósito inspirador que deje una huella en la vida de otros también. Como dicen por ahí que el éxito de Steve Jobs no es porque haya decidido hacer las mejores computadoras, sino porque tiene claro que lo que quiere hacer es dejar una huella en el mundo.
  4. No esperes a estar listo para arrancar.
    Dejar de esperar, dejar de pensar, dejar de analizar y dejar de planear y empezar a actuar. Jamás será el momento ideal para independizarte, jamás todos los astros se alinearán mágicamente para pintarte un camino de flores y luces hasta un brillante pedestal donde te puedas parar. Muchas oportunidades sí se presentarán pero siempre habrá algo más que quisieras tener para sentirte por completo confiado en tomar esa tan pendiente decisión. La realidad es que el mejor momento para decidirte es hoy, ahora, cuando no estás listo porque de pasar todo el tiempo preparándote, jamás harás lo que tanto has querido hacer.
  5. Enfréntate a lo que más miedo te da.
    De cara al miedo hay solo una dirección en la que debemos correr… hacia él. El éxito y el fracaso son algunos de los conceptos a los que más miedo tenemos los seres humanos. Creemos que no somos tan buenos como para merecer ser exitosos y nos da un pánico atroz el hecho de estar casi convencidos de que seremos un fracaso total.
    La realidad es nadie quiere fracasar, pero equivocarse y fallar en algo no es más que una lección más y nuevo paso hacia aquello que queremos lograr. Y sí, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar si estamos dispuestos a trabajar por eso.
  6. Paga el precio.
    Así es, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar, pero tenemos que estar dispuestos a trabajar y pagar el precio que eso nos va a costar. Toda decisión tiene una consecuencia y cuando decidimos seguir nuestra pasión y alinearla con un propósito inspirador, tenemos que estar dispuestos a pagar el precio que eso representa.

Nueve buenas prácticas de social networking para profesionales.

Social networking hoy es, de acuerdo a distintos estudios en la industria, una de las 5 principales actividades realizadas por los usuarios de Internet en el mundo.

Hay países incluso donde la penetración del uso de tecnologías sociales es casi del 100% entre los internautas y donde frases como “te googleé”, “nos estamos tuiteando” ó “te veo en FaceBook” son tan o más comunes como decir “te marco a tu celular”

“Your network is your net worth” (“Tu red es tu valor neto”) le gusta decir a algunos y, aunque suena un tanto más capitalista, de lo que quisiera admitir, tengo que confesar que algo tiene de verdad. Tanto así, que no solo el networking es una actividad tan antigua como la humanidad, sino que hoy, el 73% de los profesionales, usuarios de Internet en México, tiene ya por lo menos un perfil en alguna plataforma de Social Media (de acuerdo al estudio realizado por ManPower México en el 2009).

Y sin embargo, aún no son muchos los profesionales que están aprovechando o utilizando de una mejor manera esta grandiosa herramienta de comunicación y relacionamiento, para establecer, crecer o fortalecer su red profesional.

Y en realidad, hacerlo no es tan complicado. Desde mi punto de vista hay 8 simples prácticas que podemos procurar para hacer un buen social networking hoy:

1) Ubícate.
No todas las redes sociales son para todas las cosas. Aprende a ser selectivo y a definir qué mensajes, información y contenido sobre ti quieres compartir en qué tipo de plataforma. Y acostúmbrate a personalizar, en la medida de lo posible los mensajes que publicas en cada una.

2) Aprende a decir NO.
No se trata de un concurso de popularidad ni de una carrera por la mayor cantidad de seguidores, amigos o contactos. Si tienes bien definido que plataformas usas para que tipo de actividad, verás que está bien no aceptar invitaciones a conectar contigo en una u otra red y que puedes referirlos a otro lugar donde pueden contactar. En mi caso, en FaceBook, por ejemplo, solo conecto con personas con quienes ya tengo una relación personal formada, de lo contrario, invito a que conectemos a través de Linkedin y Viadeo, si se trata de un contacto profesional, o por Twitter si es un contacto nuevo.

3) Recuerda, ni muy muy ni tan tan.
Primero el ni muy muy: Hay mucha gente, sobre todo quienes encabezan empresas y organizaciones que temen que la gente dedique más tiempo del que tienen, “entreteniéndose” en las redes sociales y entonces prohíben el acceso a estas desde sus oficinas. Cometen un gran error. Si la gente quiere perder el tiempo lo hará con cualquier otra cosa: tomando un café, saliendo a fumar, yendo a la tienda o con cualquier otra cosa que se les pueda ocurrir… sí en las juntas de trabajo también. Cortar el acceso a las tecnologías sociales desde tu empresa es cortar el acceso a tus clientes, proveedores, colaboradores, noticias, experiencias y conocimiento.
Ahora, el ni tan tan: hay muchos otros que creen que deben estar checando sus perfiles cada 5 minutos o se perderán de no sé qué. Hay que aprender a fijar momentos y lugares para esto, pero sobre todo hay que aprender (me lo digo en voz alta a mi mismo) a apagar el ruido en distintos momentos del día.

4) Levanta la mano.
Nunca antes había sido tan fácil acceder a personalidades que admiramos y a gente con la que quisiéramos colaborar. Hasta hace unos años lograr esto era, para muchos, casi imposible. Hoy gracias a las redes sociales los famosos “6 grados de separación” se tornan prácticamente visibles y podemos contactar a personas con las que antes no lo hubiéramos podido hacer. La red está ahí. Ahora es cosa de animarnos y levantar la mano. En lo personal, esto, y cuatro palabras “Podemos platicar un momento” es lo que me ha ayudado a conocer personalmente a personajes tan destacados como Robin Sharma, Mitch Joel, Carlitos Páez o Karla Wheelock.

5) Ya los conociste, ofrece algo de valor.
Recuerdo que hace tiempo (por lo menos en las películas) era costumbre darle la bienvenida a los nuevos vecinos llevándoles algún regalo a su nuevo hogar; hoy pocos conocemos a nuestros vecinos.
Levantar la mano para conocer a alguien es solo la primera parte y lo único que permite es la posibilidad de poder charlar brevemente con esa personal. Pero si quieres establecer una relación, debes estar preparado para siempre ofrecer o mejor aún regalar algo valioso a la otra persona. Y no  me refiero a un regalo físico, aunque si es prudente, no estaría en contra, sino a un comentario positivo, un gesto amable, de ayuda o colaboración. Por ejemplo, en unas semanas uno de estos personajes estará en mi ciudad, y tal como lo hize hace unos años, me he ofrecido a pasar por él y servirle de chaperón. No por sumisión, mucho menos por lambiscón; sino porque eso es lo que los amigos hacen cuando un amigo de fuera llega a tu país.

6) Di gracias.
Es increíble cuantas puertas puede abrir un “por favor” pero mucho más cuántas puede dejar abiertas un “muchas gracias”. Agradecer sinceramente lo que otros hacen por nosotros y demostrar nuestra apreciación, muestra que seguimos siendo tan humanos como siempre.

7) Se auténtico y congruente.
Lo he dicho cientos de veces y lo volveré a decir: No importa cuánto alguien se esfuerce por crear una imagen artificial de su persona en Internet, siempre habrá alguien que conozca su realidad. Actuar con congruencia, decir lo que somos y hacer lo que decimos, debería ser una condición absoluta para participar en la conversación.

8) No lo hagas.
Esto podría decirlo junto al punto anterior, pero merece su propio espacio. Hace un par de días leí un tweet que decía “si no quieres que otros se enteren de algo no lo digas en twitter, ni siquiera en un DM”. Yo iría un paso más allá: si no quieres que la gente se entere que hiciste algo de lo que no te sientes orgulloso, no solo no los digas… NO LO HAGAS.

9) Hazlo personal.
Las tecnologías sociales nos ayudan a conectar y acercarnos con cientos de miles de personas alrededor del mundo, pero no deberían de alejarnos también. Buscar la oportunidad de conectar en lo personal, cara a cara con tus contactos es clave para fortalecer esa relación.

¿Quién se anima a escribir la 10?