De lo cotidiano... y lo no tanto #DLC

Miércoles de MKT en DLC: Community Manager, el puesto que no debió ser.

De todos los títulos y puestos que de la mezcla del marketing, la publicidad y la tecnología han surgido, el community manager debe ser el más improvisado, menos definido, peor ejecutado y mas preparado para el fracaso de todos.
Una mezcla de publirelacionista, mercadólogo, analista, ejecutivo de cuenta, creativo, redactor, estratega y director es como en conclusión, cientos de personas en la industria han pobremente tratado de establecer como el perfil de un “community manager”, para luego poner todo el peso de la “administración de la relación de la organización con un gran grupo de sus clientes” en manos de quien menos experiencia, empowerment y recursos tiene para hacerlo, pues contratan a recién egresados de carreras como mercadotecnia, administración de empresas, comunicación o hasta de veterinaria, para “manejar” este “continuo diálogo” entre la organización y sus consumidores; armándolos no con el entrenamiento y la inducción necesaria, mucho menos con los recursos requeridos para el escalamiento y toma de decisiones necesarias, sino con un pseudo-brief y una lista de mensajes y actividades prohibidas para el desempeño de sus funciones, mismas que jamás les terminan de definir.

Y así pasa el tiempo entre posts, retweets, seguidores y fans y absurdos reportes de cuántos “likes” consiguieron; hasta que algún cliente de la marca con un problema serio pide ayuda o exige servicio y el “community manager” simplemente no tiene a quién recurrir para escalar la situación y entregar una solución; o hasta que el “community manager”, aburrido y harto de la rutina diaria o abrumado de las exageradas expectativas de servicio que tanto la marca como los usuarios tienen de el o ella,  pierde de vista el perfil desde donde está “tuiteando” y crea el siguiente “Liverpoolazo o Cinepolisazo”.

Back to basics.

No importa cuán adelantada quieras hacer parecer tu operación, hay cosas en las que regresar a lo básico es lo mejor.

Hace unos años en las agencias de CRM y Marketing Directo, aunque era esperado que todo el equipo conociera la operación completa a la perfección, la división de responsabilidades y roles era más que clara. Un analista, aunque medía el éxito de estos, no escribía copies para las piezas de comunicación, lo mismo que un director de arte, aunque muy interesado en los resultados de las campañas, no se encargaba de su seguimiento y medición. Estrategas eran quienes en base al trabajo de los analistas desarrollaban nuevos planes de comunicación y el contact center se encargaban de la diálogo con los clientes de la marca.

Y aunque hoy  todo lo que las herramientas que la tecnología pone a nuestro alcance y lo enormemente sencillo que resulta acceder a cierta información, hacen que queramos hacerlo todo y centralizar todo en una sola posición, la realidad es que lo correcto es dividir las funciones como desde un inició se debió hacer.

¿Quieres seguir usando nombres rimbombantes para demostrar lo avanzado de tu organización? Está bien.

Contrata a un Community Analyst que de seguimiento cercano, mida y analice la actividad de tu marca en la red.

Contrata a un Content Manager que se enfoque solamente a distribuir el contenido de tu marca en todos las plataformas sociales en las que por estrategia quieran participar.

Trabaja más de cerca con los planners estratégicos y directores creativos que por años han estado a cargo de la estrategia de comunicación de la marca.

Aprovecha todas las herramientas y recursos tecnológicos que las distintas plataformas de CRM (que muy probablemente tengan ya en tu empresa) te pueden dar para proveerte de inteligencia sobre tus clientes.

Reentrena y reactiva al staff de tu contact center y fuerza de ventas para apoyarte en el diálogo y servicio diario a tu consumidor.

Y deja que el director de mercadotecnia o el gerente de marca continue encargándose de lo que siempre ha sido su responsabilidad: manejar la comunidad de consumidores de su marca.

El trabajo de quienes lideran las organizaciones es asegurarse de dotar a su equipo de los recursos necesarios para ser exitosos en su labor y eso incluye hacer una clara división de funciones y no saturar a una sola personan de lo que ni siquiera el mismo jefe es capaz de lograr, así que pongámonos a trabajar en asegurar que todos tengan éxito en nuestra operación.

Miércoles de MKT en DLC: La tendencia de Marketing que quisiera ver en 2012 (en México por lo menos)…

No deja de llamarme la atención lo mucho que, en la industria de la mercadotecnia y la comunicación, corremos todos los años para “conocer”, “adoptar” y “usar” “la más reciente” plataforma tecnológica o el “más reciente e innovador” medio digital que “cambiará” la historia de la publicidad y nos hará ganar los más preciados premios de la industria por nuestra gran creatividad e innovación; y como, con más frecuencia de la que quisiéramos admitir, perdemos de vista que a en la mayorías de las ocasiones esa “innovadora tecnología” no necesariamente responde a las necesidades, ya no digamos estratégicas de la marca, sino del propio consumidor de esta.

Esta semana, como cada inicios de año, estamos inundados de posts sobre lo que cada experto y gurú de marketing supone y predice que veremos de avances tecnológicas, innovación y creatividad en la industria, pero como yo carezco de una bola de cristal y tampoco tengo “inside information” de quienes en efecto están innovando, en lugar de jugar a las adivinanzas, preferí hablar sobre la tendencia que quisiera ver en la industria de marketing y comunicación este año.

Este año quisiera dejar de ver check-ins en FourSquar, Gowalla, Yumbling, etc.  sin nada que ofrecer más que un poco útil tip de otro usuario sobre las enchiladas suizas, para comenzar a ver beneficios reales de los establecimientos están dispuestos a dar a sus clientes frecuentes.

Quisiera dejar de ver QRC’s  que llevan a tan planos y vacíos landing pages que parecen una burlona versión de las primeras páginas web en los 90’s, para comenzar a  ver mezclar recursos como la realidad aumentada, cupones o monederos electrónicos, para dar beneficios adicionales e información relevante y oportuna al lugar y momento en el que el cliente lo necesita.

En 2012 quisiera ver muchos menos perfiles de empresas en FaceBook, Google+, etc. celebrando, con los “likes” o “+’s” del director de la cuenta o del gerente de marca, los 10mils seguidores, amigos o fans con quienes no establecen ninguna relación real, más allá de bombardearles de mensajes promocionales que pocos leen; para comenzar a ver como utilizan en verdad estos medios para obtener un mejor y más rápido entendimiento de los intereses de sus clientes para, en turno, y con la misma velocidad poder responder, ahí mismo, a estas.

En los próximos 12 meses me gustaría ver menos aparatosos reportes de hits, clics, CPCs, CPAs y CP…lo que se les ocurra y menos reportes de “reputación”, para ver muchos más análisis de cómo los distintos medios que la marca está utilizando, se están potencializando entre si para responder a los objetivos de comunicación y negocio de la marca y a la necesidades y expectativas de valor de sus consumidores.

Este año quisiera dejar de escuchar hablar de “digital”, “Mobile” y “Tradicional” como si fueran mundos totalmente distintos, para comenzar a ver una integración real de estas, tal como ya lo es para el usuario común de estos medios.

En este años, quisiera dejar de escuchar sobre la importancia de “acercarse y conversar con el consumidor”, para empezar a retomar los principios básicos de CRM y Relationship Marketing, maximizándolos con los recursos que tanto las tecnologías sociales como las móviles, la TV Digital y la propia red nos dan hoy para, en tiempo real, comenzar a establecer verdades relaciones de servicio y valor de la marca con su consumidor.

Y sobre todo, este año, quisiera que las iniciativas de comunicación y mercadeo de las marcas, dejen de enfocarse solo en lo que la marca quiere conseguir de su consumdior, para enfocarse más en como la marca puede dar más valor, un servicio o un beneficio adicional a su consumidor.

Y esta es, no mi predicción, sino mi deseo con dedos cruzados, de lo que espero ver en 2012.

20 de mis posts favoritos del 2011.

Muchos fueron los posts que me impactaron en el año, elegirlos y clasificarlos resulta difícil, pero he aquí 20 de mis posts favoritos que he podido agrupar en 4 categorías:

En DLC:

6 consejos que hubiera querido recibir 

5 in life

Críticos y criticados

¡Felicidades! Quebraste por ahorrar

30 minutos para aprender

Sobre desempeño, desarrollo, coaching y liderazgo:

Robin Sharma: How do you define success

Seth Godin: Insulate yourself

Tim Sanders: Good weeks lead to good years

Zen Habits: 3 simple ways to making money from any passion

The energy Project: How to  accomplish more by doing less

Sobre Marketing, comunicación y negocios:

Tim Sanders: Do you really want to bet your business on FaceBook

Mitch Joel: The ever-evolving consumer evolves again

Seth Godin: Please consider weird

Jim Connolly: 15 Powerful ideas to help you grow your business in 2012

Chris Brogan: Ship vs shit

Talentosos profesionales 100% Mexicanos:

Raul Cardós: Todos somos presidentes

Marco Ayuso: 16 principios para convertir tu pasión en negocio

Enrique Quevedo: La falacia de los followers

Rosaura Ochoa: 6 principios para socializar tu marca

Manuel Mandujano: Días después, Jobs el que le perdió el miedo a la vida

Olvídate de los “web analytics”.

Lo dicho; durante años, quienes nos dedicamos a promover la adopción de los medios digitales y todos los procesos y herramientas que esto implica, hemos cometido muchos errores… desde querer aparentar ser el niño de la cuadra con el juguete más nuevo y utilizar una serie de términos incomprensibles pero “cool”, hasta vender la red como la única, o por lo menos la mejor, plataforma para hacer mercadotecnia y comunicación en la que además podemos contar con “sólidos analytics”.

De hecho, no pasa un día sin que escuche o lea a alguien hablar de lo importante que es aprender y especializarse en web analytics para saber “vender clics como engagement” o mejor aún, “conocer la vida después del clic”.

BullS**t!

La realidad… A nadie le importan los “web analytics”, lo que importa en verdad son las métricas del negocio, y francamente muy pocas personas en la industria de los medios digitales, se han ocupado de entender el negocio de sus clientes, y no van mucho más allá de la miope métrica que su propio medio les puede dar.

Hace poco una agencia celebraba en que en FB habían logrado que su cliente (de telecomunicaciones) había llegado a los 200mil fans, pero jamás explicó que significa esto para la marca. Y a decir verdad, y con mucho respeto, el darse una asomada por su fan page, hace dudar que lo tengan claro.

Tienen escasas interacciones (mejor dicho, solo “conversaciones”) con sus seguidores y saturan su propio muro de ofertas y promociones… y a menos de que su cliente de telecomunicaciones haya cambiado su modelo de negocio al de una revista que vende tiraje, 200mil fans, no significan mucho.

¿O estarán midiendo que hacen esos 200mil personas? ¿Cuantifican el costo relativo que tendría llegar a una audiencia tan grande en otro medio? ¿Qué están comprando y a qué publicaciones están reaccionando mejor? ¿Cómo y con qué tipo de mensajes están convirtiendo? ¿Cuántos de los 200mil “fanáticos” de la marca son en realidad sus clientes y qué tipo de servicio les están comprando o dejando de comprar? ¿Cómo están reduciendo el Churn de estos 200mil y haciendo up sell y cross sell entre estos?

Porque, definitivamente, a las personas responsables del negocio de las marcas y quienes deciden que esfuerzos se harán, a cuáles se les invertirá en verdad y a cuáles no, estas son las únicas métricas que en verdad significan algo.

Y en tanto, los profesionales del marketing digital sigamos predicando en Internet “todo se puede medir” para callar cuando hay que cruzar métricas con la venta final, usando pretextos como “el comercio electrónico es muy bajo en nuestro país”,  “no cuentan con tienda en línea”, “… pero tuvimos mucho engagement” etc. Seguiremos teniendo una frustrada industria que reclama el desinterés de las marcas para invertir cada vez mayores presupuestos en medios digitales, dejando sus apuestas en los medios “tradicionales” que tanto criticamos porque “los GRPs no se pueden  medir en ventas” mientras que las propias marcas continúan usando los viejos modelos predictivos que, en efecto, les permiten, por lo menos inferir que cada determinada cantidad de GRPs en TV, les ayudan a desplazar determinadas unidades de producto.

Así que aceptémoslo, olvidémonos de solo hacer web analytics, y comencemos a trabajar en Business Analytics.

Las corporaciones y los emprendedores.

He sido muy afortunado, 15 de mis 16 años de carrera profesional, los he vivido haciendo carrera corporativa colaborando con algunas de las más destacadas organizaciones que he conocido.
Y a la vez, los últimos 4 de estos 16, he podido combinar la vida corporativa con la de emprendedor, hecho que agradezco y aprecio profundamente pues el aprendizaje obtenido de esta combinación ha sido enorme.

Por un lado todo lo que los nuevos emprendimientos podemos aprender de los procesos de las grandes organizaciones (tema que tocaré en otro post) y por el otro, todo lo que los grandes corporativos deberían recordar de cuando eran tan solo un start up, y por qué hoy más que nunca estas grandes corporaciones necesitan urgentemente llenarse de emprendedores.

1)     El emprendedor está mucho menos preocupado por quedar bien con el jefe y muchísimo más enfocado en generar resultados.

2)     El emprendedor no solo quiere aprovechar las oportunidades que se presentan en su camino, sino que además está buscando la manera de crear nuevas oportunidades para otros.

3)     El emprendedor no pasa la mayor parte de su tiempo divisando la mejor estrategia de CHA (Cover His/Her Ass) para no perder los beneficios que la corporación le da, y por el contrario está acostumbrado a arriesgar siempre un poco más.

4)     El emprendedor no se recarga en la marca de la organización para sentir valor, sino que es valioso por su propia marca personal.

5)     Para el emprendedor los obstáculos no son pretextos que aprovechar para dejar de hacer algo “sin culpa”, sino razones para esforzarse más.

6)     El emprendedor sabe que no es el dinero, sino el tiempo su más importante recursos y aprende a distribuirlo y usarlo mucho mejor, alejándose a toda costa del 9 a 6.

7)     El emprendedor entiende lo crucial que es crear una gran experiencia para sus clientes y siempre trata de dar algo más, pero a la vez comprende lo importante que resulta saber decirle que no a un cliente cuando es necesario.

8)     El emprendedor aprende a dibujar cada día un nuevo tramo de su mapa sin esperar que alguien más lo haga por el.

9)     El emprendedor no es auto empleado, el emprendedor hace lo que hace por pasión, amor y convicción.

10)  El emprendedor comprende lo crítico que es desarrollar nuevo talento para su organización, no solo como un “plan de sucesión” sino como una manera de lograr que su empresa funcione aún sin el, rodeándose siempre de personas que en distintas áreas funcionales son mejor que el.

11)  El emprendedor no está preocupado por generar riqueza y llegar a la cuota del trimestre, está dedicado a crear abundancia para su ecosistema, para sus colaboradores y para el también.

¿Para qué?

Ayer, en mi time line en Twitter leí: “Los tweets de los lunes son en realidad flojera disfrazada de positivismo”, frase que me dejó pensando un rato pues me pareció un desperdicio de tiempo y energía que haya gente que en verdad esté disfrazando su apatía, disgusto y desdén por lo que hacen todos los días con mensajes que en realidad no engañan más que aquellos a quienes no importa que engañen.

Y entonces me quedo preguntando: si no les apasiona lo que hacen, si creen que es necesario aparentar que están contentos haciéndolo y no sienten unas increíbles ganas de hacerlo cada día. Si al iniciar la mañana solo quieren regresar a la cama y lo primero que dicen es que no quieren ir a trabajar. Si en verdad no les apasiona lo que hacen… ¿para qué lo hacen? ¿para qué mal gastar el tiempo, la energía y los recursos de ustedes y de los demás?

Tomar un trabajo solo porque “no encontramos algo mejor” o porque es solo “temporal, en lo que… ahorran dinero, llega la beca, les ofrecen el trabajo soñado, se van de viaje, ponen su millonario negocio, logran el estrellato, etc.”, no solo es un gran error sino un absoluto desperdicio de tiempo, energía, recursos y talento.

Porque “lo temporal” al poco tiempo se convierte en “atemporal”; y de un momento a otro, sumido en la deprimente rutina de hacer aquello que no quieres hacer pero que crees que debes hacer aunque sea a medias “en lo que llega tú momento mágico”, te pierdes en el tiempo de alguien más y aquello que tanto querías hacer y lograr, no lo hiciste jamás, pues jamás trabajaste por ello.

Te perdiste a ti mismo esperando que alguien más trajera aquella oportunidad que tanto mereces, pero que nunca buscaste conseguir porque estabas muy ocupado haciendo a medias y “por un rato” justo aquello que no querías hacer.

Y pregunto de nuevo ¿Para qué?

Por que hacer a medias y por un rato aquello que no quieres hacer en realidad y donde no das lo mejor de ti, no es justo para quien te emplea y ciertamente tampoco lo es para ti.

¿No sería mucho mejor dejar la tibieza de medio hacer lo que no no queremos y atrevernos a luchar y trabajar por lo que sí queremos hacer?

¡Felicidades! Quebraste por “ahorrar”…

¡Felicidades! Lograste no solo que la agencia no incrementara sus honorarios mensuales este año, sino que redujera estos en 15%, “manteniendo la misma estructura y los mismos servicios que el año anterior”.

¡Felicidades! Encontraste un proveedor que promete darte el mismo servicio o producto por el 50% del valor real de mercado de ese trabajo.

¡Felicidades! Encontraste quien te diera esa conferencia sin costo a cambios de “promoverse” ante tu audiencia.

¡Felicidades! Contrataste aquel curso de capacitación tan importante para tu empresa, por tan solo la mitad del tiempo y de inversión que realmente se requiere para desarrollar esas nuevas competencias.

¡Felicidades! Conseguiste contratar a ese gran ejecutivo por 20% menos del salario que no solo pedía sino que en verdad merece.

¡Felicidades! Tu “gran capacidad de negociación” logró que le ahorraras .5% de egresos a la organización, y de paso lograste…

… Quebrar a tu agencia. Y que todas esas personas, incluyendo a tus empleados, que alguna vez trabajaron apasionada y entregadamente por tú negocio, hoy están trabajando para alguien más, recordando de ti y tu empresa solo los problemas que tus ahorros les provocaron…

… que tu producto final presentara varios problemas en sus entregables pues esa pieza que dejaste de comprar con el proveedor correcto para, orgullosamente conseguirla a mitad de precio, simplemente no cubre con las especificaciones correctas con las que debe de cumplir…

… conseguir que los asistentes a tu evento jamás regresen a otro organizado por ti, pues saben que para ver una presentación de ventas no tienen que pagar…

… que tu equipo, lejos de aprender las prácticas, competencias y  habilidades correctas para desempeñar mejor su trabajo, aprendan tan solo las limitadas, pobres y hasta engañosas prácticas que un “pseudo-experto” les compartió como la fórmula mágica de 5 pasos que jamás, en realidad, existió…

¡Felicidades! Tu visión de ahorro y eficiencia, se convirtió en uno de carencia y escases. Y por querer demostrar que eres un gran negociador, quebraste tu negocio y al ecosistema de tu industria lastimaste también; pues olvidaste que para que una organización pueda en verdad crecer, tiene que lograr que sus proveedores y socios de negocio lo hagan también.

Sexy Marketing versus resultados.

La novedad de un wave, un buzz y ahora un G+1, resulta sexy. Un anuncio de texto no. Sin embargo una campaña de Google Adwords bien manejada puede dar excelentes resultados.

Un canal de marca en YouTube que estalla en mil pedazos es sexy. El simple video de una licuadora no; sin embargo una serie de inusuales videos demostrando la capacidad demoledora de esta moliendo iphones, rocas y ipads, subidos a un simple canal de usuario por el director de ventas de esta empresa generó más de 60 millones de visitas e incrementó sus ventas en más de 20%.

Hacer check-ins en FourSquare en cada esquina que visitas es “trendy” y lo trendy es sexy. Pero una oferta de 2 x1 en el café de la esquina, presentada en un volante impreso que se reparte de mano en mano a la entrada de las oficinas aledañas puede llevar más clientes que en efecto compren y no solo transeúntes que cuenten que pasaron por ahí.

Tener un community manager que monitoreé las redes sociales de una empresa es símbolo de innovación y evolución. Por el contrario, una estación de telemarketing para muchos resulta obsoleta; y sin embargo en algunos casos, quienes ocupan estas resultan estar mucho mejor capacitados para atender y resolver las inquietudes de sus clientes y establecer con ellos una relación.

Contar con un fan page en FaceBook donde enviar incontables mensajes a miles de “amigos” es sexy. Pautar en MSN, Terra o Yahoo! Ya no tanto, y aún así este último tiene más usuarios de su cliente de e-mail en el mundo que FB miembros en su red.

Tener miles de seguidores en Twitter es sexy. El e-mail marketing no. Pero hacer una campaña de respuesta directa a una reducida base de datos puede tener muchos mejores porcentajes de conversión y retorno de inversión que publicar mensaje tras mensaje a una base que ni siquiera sabes si en realidad te están poniendo atención.

La innovación no está mal. Adoptar nuevas tecnologías y encontrar mejores formas de alcanzar a nuestra audiencia, relacionarnos con nuestro consumidor y lograr nuestros objetivos tampoco lo está.
Pero tratar de ser sexy solo por decir que estamos innovando en nuestra comunicación puede resultar ser un grave error.

Si vas a innovar y vas a adoptar nuevos medios de comunicación, que sea porque cuentas con una sólida estrategia que justifica, en base a resultados esperados, cada una de las tácticas que pondrás en acción y que no solo sea porque en la junta de planeación anual quieres verte como un “sexy innovador.”

Porque después de quitar todos los brillos y las luces de alrededor, lo realmente sexy en una campaña de marketing y comunicación es el impacto positivo que esta tuvo en el core del negocio.

6 consejos que hubiera querido recibir

Si hoy pudieras regresar en el tiempo y encontrarte al tú de hace 15 o 20 años, o de los tiempos cuando iniciabas tu carrera profesional, ¿qué le recomendarías? Por supuesto no me refiero al sueño típico y guajiro de enseñarle al tu de tú pasado los trucos para ligar más o ganar la lotería… dejemos eso para Marty McFly.

Más bien hablo de qué grandes lecciones has tenido en los últimos años y que hubieras querido que alguien más te hubiera compartido.

En mi caso, los consejos que más me hubiesen gustado recibir hace años son:

  1. Ni el puesto ni el dinero.
    Elige tu trabajo no solo por el dinero que vas a ganar o el título que vas a ostentar.
    Claro que todos queremos ganar bien y tener todas nuestras necesidades económicas cubiertas y todos nuestros gustos y caprichos cumplidos, pero si escogemos un trabajo tan solo por lo que nos da, jamás probaremos lo que el sentido verdadero de realización es. Seguro nuestro ego se sentirá halagado y protegido con un importante cargo escrito en nuestra tarjeta de presentación, pero ese cargo es solo prestado, temporal y de humo.
    Date la oportunidad de, desde el inicio, comenzar a trabajar en tu carrera profesional haciendo lo que más te gusta y mejor sabes hacer. Se que en ese momento, queremos probarle al mundo lo buenos que somos en lo que hacemos y como nos destacamos ante todos, pero créeme, no te estás destacando de nada, por el contrario estás uniéndote a la misma fila en que millones y millones de personas están.
  2. Investiga, prueba y encuentra tu camino.
    Pocos se conocen a sí mismos y muchos menos saben que quieren hacer de su vida. Basta con pedirle a alguien que te digan 5 rasgos positivos de ellos mismos, para que se atoren a la segunda o tercera palabra. Y así, con esa falta de conocimiento, esperamos decidir a que nos dedicaremos el resto de nuestra vida. Salimos de la universidad, si tuvimos el privilegio de asistir a esta, y nos hacen creer que debemos comprometernos con un solo camino y que este nos guiará en la construcción de una exitosa carrera que llenará nuestra vida de gloria, fama y dinero. Y nos llaman “Job Hoppers” si después de un tiempo nos cansa el camino prometido y queremos tomar  otra opción.
    ¿Y quién nos iba a decir que uno de los publicistas y emprendedores más importantes en la historia de la publicidad fue aprendiz de cocinero y vendedor de estufas antes de comenzar verdaderamente exitosa carrera como publicista?
    Por eso date el tiempo de investigar, de probar y de encontrar tu pasión, tu llamado, tu vocación. Nada jamás volverá a parecer solo un trabajo cuando sigues tu pasión.
  3. Encuentra un propósito y haz las cosas por las razones correctas.
    El ego, el miedo, la codicia y la ambición son grandes motivadores y pésimos consejeros. Al inicio (y no tan al comienzo también), tememos a la inestabilidad, anhelamos obtener un gran puesto, acumular poder y ganar mucho dinero; después cuando crecemos descubrimos que a pesar de todo el éxito que tenemos, somos infelices porque no hemos seguido nuestra pasión. Entonces algunos, los más atrevidos, deciden hacer un drástico cambio de dirección para seguir ese nuevo camino de realización, pero olvidan que solo seguir su pasión les lleva solo hasta la mitad del camino en  el que pueden perderse en un laberinto de auto satisfacción. Escoger hacer las cosas por las razones correctas implica buscar la mejor forma de alinear tu pasión con un propósito inspirador que deje una huella en la vida de otros también. Como dicen por ahí que el éxito de Steve Jobs no es porque haya decidido hacer las mejores computadoras, sino porque tiene claro que lo que quiere hacer es dejar una huella en el mundo.
  4. No esperes a estar listo para arrancar.
    Dejar de esperar, dejar de pensar, dejar de analizar y dejar de planear y empezar a actuar. Jamás será el momento ideal para independizarte, jamás todos los astros se alinearán mágicamente para pintarte un camino de flores y luces hasta un brillante pedestal donde te puedas parar. Muchas oportunidades sí se presentarán pero siempre habrá algo más que quisieras tener para sentirte por completo confiado en tomar esa tan pendiente decisión. La realidad es que el mejor momento para decidirte es hoy, ahora, cuando no estás listo porque de pasar todo el tiempo preparándote, jamás harás lo que tanto has querido hacer.
  5. Enfréntate a lo que más miedo te da.
    De cara al miedo hay solo una dirección en la que debemos correr… hacia él. El éxito y el fracaso son algunos de los conceptos a los que más miedo tenemos los seres humanos. Creemos que no somos tan buenos como para merecer ser exitosos y nos da un pánico atroz el hecho de estar casi convencidos de que seremos un fracaso total.
    La realidad es nadie quiere fracasar, pero equivocarse y fallar en algo no es más que una lección más y nuevo paso hacia aquello que queremos lograr. Y sí, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar si estamos dispuestos a trabajar por eso.
  6. Paga el precio.
    Así es, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar, pero tenemos que estar dispuestos a trabajar y pagar el precio que eso nos va a costar. Toda decisión tiene una consecuencia y cuando decidimos seguir nuestra pasión y alinearla con un propósito inspirador, tenemos que estar dispuestos a pagar el precio que eso representa.

Basta de tanto bullshiteo digital

Después de años de dedicarme a empujar la adopción e integración de los medios digitales y tecnologías sociales en la mezcla total de marketing y comunicación de una marca, hay algo que me tiene cansado… frustrado en realidad.

Y es la absurda necedad de algunos cuantos que se empeñan en creer que con el solo saber cómo crear un Social Ad en FaceBook o una campaña de AdWords, van a calificar como unos expertos profesionales del marketing digital.
Pretenden, o por lo menos se lo hacen creer a si mismos, que con solo tomar un curso serán ya los especialistas más calificados para trabajar con los medios digitales. La soberbia del puesto en el equipo de mercadotecnia de un gran anunciante los hace delirar pensando que 5 años como gerente de marca los avala como una autoridad que puede calificar como “para principiantes” los principios básicos de planeación estratégica de marketing y comunicación que líderes de pensamiento como Kotler o McLuhan enseñaron desde hace años; olvidando el precepto más básico y simple para quienes quieren desarrollarse en la industria del marketing digital: Para hacer marketing, publicidad y comunicación en medios digitales, antes hay que saber hacer marketing, publicidad y comunicación.

De lo contrario, no importa que tantas técnicas aprendan para usar herramientas digitales, jamás sabrán cómo hacer Marketing y Comunicación en medios digitales. Podrá ser que tengan destellos de brillantez con alguna fan page, un perfil o un blog. Pero si no hay una clara y bien definida estrategia atrás ¿Cómo podrá ser eso un esfuerzo sostenible y escalable? ¿Cómo podrán definir métricas de desempeño que les permitan evaluar si en realidad lo que están haciendo o no es un éxito, mucho más allá de la cantidad de seguidores, fans, amigos, etc. que puedan acumular? ¿Cómo podrán decir con absoluta seguridad que lograr 100mil hits a su sitio es mejor que generar solo 5mil que generan una taza de conversión del 50%?

¡Basta de tanto bullshiteo!

Si quieres en verdad ser un profesional sólido de marketing digital, no un desarrollador, ni un programador (esos son otros roles indispensables en la industria pero que no son responsables del plan de markerting y comunicación), sino un profesional del marketing digital, tienes que saber hacer marketing y comunicación.

Algunos de los errores más grandes y típicos de las marcas cuando hacen campañas en medios digitales y tecnologías sociales es que se “enamoran” de la tecnología y se dejan cegar por esta. Piensan que como una plataforma u otra está de moda, entonces tienen que, a como dé lugar estar ahí. Pero no saben ni por qué ni mucho menos para qué.

Quieren implementar esfuerzos como behavioral targeting y retargeting tan solo por lo complejo que se escuchan los términos, cuando apenas están trabajando campañas de display (sí, tradicional) y de SEM, y jamás le han dado más de dos minutos de pensamiento a su estrategia de Marketing relacional. Lo que es más, piensan aún que esto es solo una base datos “del CRM” como algunos le llaman.

Es entonces que terminamos con perfiles en Twitter con 3 tweets, 10 seguidores y un seguido; cuando tenemos blogs en el que su post más reciente es del 2008 y tenemos campañas de SEM que promueven una oferta pero jamás llevan a esta, sino al home del sitio en el que, por cierto, nada se menciona al respecto; y ni qué decir de mobile con esas campañas “auto sustentables” que le cuestan al usuario 20 pesos por mensaje enviado para recibir un simple mensaje de texto, que en lugar de generar una gran experiencia de usuario, genera en este más bien un resentimiento con la marca.

“¡Pero si hice todo lo que decía en el learning center!” dicen algunos entonces.
“¡Pero si replicamos justo lo que hizo la marca con mucho éxito en Singapur hace dos años!” dicen otros.
“¡Pero si generé una lista de 10mil palabras claves con un presupuesto de 100 pesos diarios!” dicen algunos más.
Tan solo para entonces decir la peor de las  frases en común: “Es que esto de Internet no sirve” o “En ese curso no me enseñaron lo que tenía que saber”.

Entonces, cuando llegues al punto en el que lo común sea hacerte estos planteamientos, recuerda que sí te lo dijeron con tiempo y simplemente no quisiste escuchar que primero hay que saber hacer marketing, publicidad y comunicación para después saber hacer marketing, publicidad y comunicación en medios digitales.

No hay fórmula mágica…

Ni bala de plata, ni receta infalible, ni remedios milagrosos…
Si quieres crear campañas de comunicación y marketing exitosas, o si quieres tener éxito en cualquiera que sea la actividad que realices todos los días, solo hay una verdadera constante que está presente: siempre tienes que tomar riesgos.

Por supuesto hay metodologías de planeación estratégica que nos ayudan a entender dónde estamos parados y qué está sucediendo con nuestro consumidor y al respecto del mundo de nuestra marca y su categoría; procesos que nos ayudan a definir claramente los objetivos que queremos lograr; y modelos que nos ayudan a determinar nuestra estrategia y el plan de acción que vamos a ejecutar para lograr estos objetivos, en base al análisis de las diferentes variables que hemos tomado en cuenta.
Y claro que contamos con diversos aprendizajes previos y modelos predictivos y “benchmarks” para guiar nuestra toma decisión y elegir el que creemos que será el mejor camino para llegar al punto que queremos.
Pero seamos claros: No importa cuanto queramos curarnos en salud estudiando y replicado el pasado éxito de otros (o el propio), tenemos que estar dispuestos a arriesgarnos y abiertos a equivocarnos, pues esa es la única forma en la que en verdad podemos seguir avazando.
Hace unos días, mientras explicaba en mi clase de planeación estratégica, que quienes vivimos de la mercadotecnia y la publicidad tenemos que aprender a vivir y trabajar en “prueba y error” o mejor dicho “prueba y lección”, una alumna replicó que eso no hacía sentido, que ella se había inscrito a ese diplomado para aprender lo que sí funciona y nada más…
E inmediatamente me llevo a pensar en la cantidad de veces que, en alguno y otro foro, me han preguntado y pedido ver cuáles son los casos de éxito y la fórmula casi secreta que estos desarrollaron para lograrlo.
Y cada vez respondo, a veces con menos paciencia y otras con mayor gracia, que la única constante real que puedo ver entre todos estos “casos de éxito” no es la buena aplicación de su metodología de planeación, ni la buena y clara definición de sus objetivos o la buena creatividad y ejecución que lograron, pues todas estas pueden variar dependiendo de los ojos con que sean vistos. En realidad la única constante verdadera que veo yo es que en todos esos casos entendieron que lo que tenían que hacer era precisamente dejar de buscar fórmulas secretas y balas de plata y simplemente arriesgarse a hacer, a tomar acción, estar dispuestos a equivocarse y a aprender.
Piénsenlo, ¿podrían empresas como P&G, Unilever, Google, FaceBook, Ford, etc. haber llegado a donder están hoy sin haberse arriesgado, sin haber estado dispuestos a equivocarse y a aprender?
Después de todo, como dice Seth Godin en su último libro, Poke the Box: “Recompensamos a quienes dibujan los mapas, no a quienes los siguen”.